lunes, 3 de agosto de 2015

El patio cultural

Sobre #YoQuieroElPatioCatedral

Por Paulo Ricci

Recuerdo con intensidad una primavera en la que cada domingo por las mañanas nos dábamos cita en la reja que mira a la plaza San Martín para esperar que quien traía las llaves del predio nos abriera las puertas a ese extraordinario espacio cultural que desde unos pocos años atrás se había convertido en uno de los epicentros creativos y artísticos de la ciudad. Videos de las bandas de rock más emblemáticas, conciertos multitudinarios a cielo abierto, noches de “Entepolas” que parecían no terminar nunca y eran cita obligada cada año, obras de teatro, recitales inolvidables que iban desde el pop más pegadizo al heavy más pesado, todos, absolutamente todos los géneros artísticos y sus intérpretes querían pasar por ese patio cultural.
Durante casi 70 años, o sea durante toda una vida, en ese predio no solamente durmieron las ruinas de una catedral inconclusa devenida en los fondos abandonados de una iglesia, pero despertaron las creaciones y las presentaciones de varias generaciones de artistas santafesinos. Desde que el patio se reabrió para que la cultura y el arte lo habiten, la ciudad no solamente recuperó un espacio inigualable para días y noches que marcaron a toda una generación de espectadores y artistas, también comenzó una nueva historia, la del patio cultural que ahora, con sus puertas abiertas a la ciudad, permitía imaginar puestas impensadas en las salas convencionales, coreografías imposibles de plasmar en un tapete y shows únicos que tenían un firmamento de verano o primavera como gran telón de fondo.
Saber que 20 años después de esa primavera inolvidable en la que cada domingo por las mañanas un grupo de jóvenes actores y actrices nos dábamos cita en el más hermoso patio de toda la ciudad, un patio en el que todos querían jugar, como si se tratara de nuestro Estadio Azteca, de nuestro petit Colón a cielo abierto, corre el riesgo de cerrarse para siempre a las diversas expresiones artísticas que allí se ofrecieron y se podrían seguir presentando es una muy mala noticia. Sobre todo en estos años en los que la ciudad ha recuperado tantos sitios que dormían el sueño del abandono detrás de ventanas tapiadas o de muros innecesarios. Sitios que fueron reinventados para la cultura y la expresión artística. La posibilidad de perder uno de los espacios que la cultura supo rescatar del abandono de décadas sería para todos nosotros, sin lugar a dudas, dar un paso hacia atrás.
Como aquellos domingos pasados pero siempre recordados, como tantas noches de música, el Patio Catedral es el lugar que supimos recuperar para esa misa laica que es el arte y la cultura para todos. Porque ese patio que recuperamos hace ya casi 25 años dejó de ser un patio “catedral” y es, para todos nosotros, un verdadero Patio Cultural.

Un lugar es (también) una práctica y un hábito


Por Estanislao Giménez Corte

Un lugar no es sólo una extensión física y/o una organización de materiales. Tampoco es únicamente una pertenencia o un derecho legal; es también, creo, y quizás mucho más que lo antedicho, una práctica, un hábito, una costumbre. Sin pretender cuestionar la norma lógica del derecho, un lugar es también lo que las personas hacen con él. Muchísimos santafesinos y de otros sitios cercanos hemos disfrutado, en pleno centro, de un paisaje rarísimo y mágico (unas ruinas, un cielo nocturno, unas luces como de película, un ámbito como de ensoñación), para hermosas manifestaciones artísticas –música, teatro, video, etc- en los últimos años. Sucede que muchas veces todos los interesados y amantes de un lugar (los que hicieron ese lugar con sus prácticas) no cuentan al momento de decidir qué hacer con él (no cuentan legalmente, quiero decir). Hasta aquí, una parte de la discusión ¿qué cosa se considera para la toma de decisiones? ¿Esas prácticas, pueden ser consideradas un derecho adquirido?

La recuperación de los espacios públicos con fines culturales, por parte de la Municipalidad y la Provincia, en los últimos años, es un buen ejemplo de una política con un objetivo establecido, que todos agradecemos, usamos y disfrutamos. La Iglesia ¿puede tomar esos casos como ejemplo a seguir? Deberíamos considerar hondamente, para pensar este tema, qué sucedió en las muchas décadas del “mientras tanto”. Mientras tanto, léase, mientras nadie hizo nada, los artistas vieron en esa mole a medio elaborar un lugar extraordinario para el desarrollo de propuestas artísticas. Lo que podría haber sido un baldío o la nada misma se transformó, entonces, en un teatro a cielo abierto, único en su tipo o muy raro. Sus posibilidades son infinitas y muy bellas. Ya muchos colegas hablaron largamente de las altas condiciones acústicas, de posibilidades escenográficas, de perspectivas visuales y demás. Para mí lo más impresionante es esa estética de ruina a medio conservar que le otorga una belleza visual notable (pensemos en cualquier lugar parecido; exageradamente podemos recordar las ruinas conservadas de muchos sitios de Europa).

La decisión de la Iglesia y el rol del Estado provincial son aspectos bien polémicos de la cuestión, que han sido tratados por muchos colegas con más y mejor información de la que yo dispongo. Quisiera, solamente, insistir con esta idea: un lugar abierto al público y a las expresiones artísticas es también de aquellos que lo hacen, no únicamente de remotos o recónditos propietarios, cuya acción sobre el lugar en decenas de años fue nula. Los usos sociales de las cosas no tienen que ver con la apropiación indebida de las cosas, sino que establecen por propio peso un reconocimiento a los que hicieron, construyeron, desarrollaron, mostraron y montaron sobre la nada y ahora no quieren (no queremos) perder eso.

Los trombones vienen sonando

La ciudad ya está lista para una nueva semana de Trombonanza, que llega a su edición número 16 ya consolidado como uno de los eventos de mayor relevancia mundial en lo que a conciertos y calidad de instancia de formación se refiere. En la previa, Pausa charló con Rubén Carughi, creador del suceso musical “que a base de esfuerzo y mucho trabajo, ofrece a un pibe de Santa Fe la misma calidad educativa que en Alemania o Estados Unidos”.
Al respecto, agregó que “la relevancia de este evento que no tiene más empuje que el amor por la música es tal que la ciudad tendrá la oportunidad de escuchar a todos los profes de Trombonanza tocando juntos, con la particularidad de que vamos a hacer un refrito de Los Fabulosos Cadillacs (hoy, a las 19 en ATE Casa España)”. También habrá variedad en el concierto que ofrecerá Viento Sur Trombones algo de tango, entre otras sorpresas, a cargo de músicos estables del Teatro Colón y de la Sinfónica Nacional (mañana a las 21.30 en el Paraninfo). Además, vendrán directo desde Nueva York también de manera gratuita Luis Bonilla y Michael Dease (ambos estadounidenses) a ofrecer un set jazzero de trombones el miércoles, de vuelta en Casa España, desde las 21.30.
Para el jueves se prevé un ensamble de profesores que completarán algo más de un centenar y medio de músicos en escena, “esta será la primera vez en la que toquemos en la sala Luz y Fuerza, desde las 21. De manera similar, pero incluyendo a todos los participantes, ofreceremos en la escalinata del Teatro Municipal 1° de Mayo, donde por ejemplo estaré tocando yo al lado de una alumna mía de 11 años y, al mismo tiempo, junto con mi maestro, Gaspar Licciardone, quien fue primer trombonista en las bandas de sonido de El Padrino I y II”, agregó Carughi.
Por último, con una entrada a precio accesible, el sábado por la noche tocará la Santa Fe Jazz Ensamble con la dirección de Pedro Casís también en el Teatro Municipal, para clausurar un  evento que llega a su 16° edición como uno de los sucesos más esperados del años por músicos de todo el mundo (para asistir y participar llegan, entre otros, desde EEUU, Venezuela, Chile, Portugal, Alemania, Japón…). La entrevista completa, reseñas de los shows y más, la semana que viene en Pausa #159.

PROGRAMACIÓN COMPLETA

Lunes 3 de agosto: ATE Casa España
15.00 - Exposición / ejercitación: "Espacio de Respiración Consciente" (Andrés Nicolasa) 55'
19.00 - Ensamble Trombonanza 2015 (profesores) 50'
Solistas: Jorge Urani (trombón bajo)
Dirección: Irvin Wagner
20.00 - Ignacio Galicchio (trombón tenor) + Florencia Rodríguez Botti (piano) 25'
20.30 - Wilson Dias (eufonio) + Florencia Rodríguez Botti (piano) 25'

Martes 4 de agosto: Paraninfo UNL
20.00 - Ganadores del Concurso de Jóvenes Solistas + Orquesta Juvenil de la Escuela de Música 9901 50'
Solistas: Francisco Chaparro Rojas (trombón tenor) + joven elegido: Juan de Dios Puerta (tuba) + joven profesor de Trombonanza 2015 en instrumentos sin ganadores: Sebastián Cifuentes (trombón bajo)
Dirección: Manuel Marina
21.00 - György Gyivicsan (trombón tenor) + Florencia Rodríguez Botti (piano) 25'
21.30 - Viento Sur Trombones 25'

Miércoles 5 de agosto: ATE Casa España
20.00 - Banda Sinfónica Municipal - 55' - Solistas:
1 - Genki Morikawa (trombón bajo)
2 - Giovanni Scarpetta (trombón tenor)
3 - Matthew Murchison (eufonio)
Dirección: Irvin Wagner
21.00 - Paul Compton (trombón tenor) + Florencia Rodríguez Botti (piano) 25'
21.30 - Luis Bonilla y Michael Dease (trombones) + Base rítmica 40'

Jueves 6 de agosto
Tarde: Auditorio Luz y Fuerza
18.00 - Camerana Eleutheria - 55' - Solistas:
1 - Heini Schneebeli (trombón bajo)
2 - Richard Alonso (tuba)
3 - Paul Compton (trombón tenor)
4 - Vasile Babusceac (tuba)
Dirección: Manuel Marina - Artista invitada: Marcela Mendez (arpa)
Noche: Centro Cultural Provincial
21.00 - Ensamble de todos los profesores y participantes 120'
Solistas: (junto a ensambles de participantes A y B):
- Francisco Alaniz (trombón tenor)
- Damián Stepaniuk (trombón tenor)
Dirección: Francisco Alaniz, Vasile Babusceac, Irvin Wagner, Luis Bonilla, Rubén Carughi, Giovanni Scarpetta, Paul Compton, Sebastián Cifuentes, Remigio Pereira Pintos

Viernes 7 de agosto
Tarde: ATE Casa España
15.30 - Recital de música de cámara a cargo de participantes del encuentro (todos los niveles) 90'
17.30 - Genki Morikawa (trombón bajo) + Florencia RodriguezBotti (piano) 25'
18.00 - Giovanni Scarpetta (trombón tenor) y Sebastián Cifuentes (trombón bajo) 25'
18.30 - Matthew Murchison (euphonium) + Florencia Rodríguez Botti (piano) 25'
Noche: Teatro Municipal 1° de Mayo
21.00 - Concierto junto a la Orquesta Sinfónica de Santa Fe 90'
Solistas: Miguel Sanchez (trombón tenor) y Sergio Carolino (tuba)
Dirección: Irvin Wagner

Sábado 8 de Agosto
Mañana: Escalinata del Teatro Municipal 1° de Mayo
11.00 - Ensamble de todos los profesores y participantes 45'
Dirección: Francisco Alaniz, Vasile Babusceac, Irvin Wagner, Luis Bonilla, Rubén Carughi
Noche: Teatro Municipal 1° de Mayo
21.00 - Santa Fe Jazz Ensamble Big Band 90'
Solistas: Luis Bonilla, Michael Dease, Remigio Pereira Pintos e Irvin Wagner
Dirección: Pedro Casis

viernes, 31 de julio de 2015

El dolor del pibe de acá


Durante este fin de semana futbolero habrá un minuto de silencio en todas las canchas del fútbol argentino. Esta vez el acto protocolar con la pelota dormida en el círculo central y 22 jugadores con rostros serios será una de las imágenes que recorrerán los resúmenes deportivos. En esta oportunidad, para los santafesinos no será un motivo de pregunta: "¿por quién es el minuto?". El minuto de silencio será respetado, tendrá recuerdos, lamentos y profunda tristeza por la pérdida de un pibe que se crió en nuestros barrios, en nuestras canchas y un día se consolidó en estadios de Primera División.
Nacer en Santa Fe te obliga (te obligan) a tomar una bandera por siempre, y con más o menos pasión decir soy de Unión o de Colón. Diego Barisone tomó la roja y blanca, amó el fútbol, se entregó a esos colores, defendió la camiseta de la que era hincha en el fútbol profesional, y hasta tuvo la fortuna de formar parte de las últimas dos grandes alegrías de su club, los ascensos de 2011 y 2014. Como si fuese una ironía la última cancha que pisó en su Santa Fe natal fue la de Colón, hace apenas dos semanas jugó en el estadio del eterno rival y le regaló una gran sonrisa a Lanús (victoria 2 a 1).
Una semana después jugó en Buenos Aires, luego de jugar para el Granate regresó a nuestra ciudad para visitar a su familia y amigos, como lo hacía cada vez que podía. La vuelta a Lanús jamás se produjo. La historia del final de una vida joven ya todos la saben. Las miserias de algunos comentarios y la morbosidad a la orden del día, también. Pero lo más importante es que en la memoria de una sociedad futbolera quedará un tal Diego Barisone, un buen defensor nacido y criado Unión, con un gran futuro en una carrera que quedó trunca, una mejor persona y un futbolista que provocó algo impensado: el respeto enorme y compartido del pueblo tatengue y también del sabalero.

Animación infantil para zafar de la podridera mental Minion

Cientos de niños ya han pasado por el Ciclo de Cine Infantil del Cine Club Santa Fe, que empezó en junio, continuó en julio y seguirá en agosto. El público chiquito pobló las butacas junto a locos adultos que están abiertos a la alegría del mejor cine de animación.
Delicias para los párvulos y sorpresas para los padres, tutores y/o encargados están programadas para los sábados, a partir de las 15.00, en el Cine América, sito en 25 de mayo 3075. La entrada es apenas de 20 pesitos.
Todo conspira entonces para que la masa encefálica de su tierno retoño sea rehidratada tras la fagocitante superpoblación de Minions, que ya se observa hasta en las casas funerarias, si posible fuera.


El sábado 1 de agosto se proyectará “Ponyo y el secreto de la sirenita” (Japón 2008, 100’), de Hayao Miyazaki: como toda su filmografía, un imperdible. La historia se centra en Sosuke, un muchacho de 5 años, y su relación con una princesa pez que ansía convertirse en un ser humano.



El 8, “Pánico en la granja” (Bélgica 2009, 75’) de Stepahne Aubier y Vincent Patar, le dan vida a los soldaditos de juguete, para hacerlos viajar hasta el centro de la tierra.



“Mia y los Migou” (Francia 2008, 92’) es la propuesta para el 15 de agosto. Dirigida por Jacques Remy Girerd, ofrece una historia ecológica de dos niños frente a un malvado millonario, con un bosque en disputa poblado por seres legendarios y un árbol mágico.



Un elefante más interesante que Dumbo protagoniza “El elefante azul” (Tailandia 2006, 95’), de Kampin Kemgumnird. El animal viajará en busca de sus padres y se verá entremezclado en una guerra.
Por último, el 29 de agosto se podrá ver “Arrietty y el mundo de los diminutos” (Japón 2010, 94’), de Hiromasa Yonebayashi. Ambientada en Tokio, cuenta la historia de dos niños que se conocen en una casa poblada de seres muy pequeñitos.



Dos sueños


Tomo la casa de Lugrin abandonada hace años. Las paredes con el revestimiento de porlan reseco con vetas negras y pardas. Las habitaciones perdieron el olor antiguo de las montañas de ropa en los sillones de cáñamo y tapizados podridos. De la cocina ya se borró el olor a grasa del pan y el eterno vapor del te. De las camas sólo quedan las parrillas de hierro y los listones de madera de los pisos se volvieron insípidos como un piano sacado a la intemperie que perdió su tono.
Me mudo ahí a escribir. Empiezo por quemar todo lo que tengo escrito, varias resmas manuscritas. Voy a empezar de cero. Busco un lugar donde instalar una mesita, un rincón con una ventana. Encuentro un recoveco con una especie de altar, cucharas y cruces de plata en la pared, cajoncitos de madera con viejas revistas porno. Las reviso, me excito y empiezo a masturbarme, pero me freno en seco. Este puede ser el rincón para escribir y si lo cargo de entrada no me va a dejar en paz. Después encuentro otros escondrijos de porno. Esta familia vivía al palo. Ahora tengo miedo de instalarme ahí a escribir. Hay mucha cosa dando vuelta. Residuo de vicios y pasiones que ya me contagiaron. Pero ahora es una casa romana, con una familia moderna, el padre saca el hollín de las paredes con una hidrolavadora, la madre riega y arregla las plantas. El cedrón de la entrada vuelve a perfumar el corredor. Yo soy amigo de la hija. Están conmigo de visita Hernán y Gustavo. Vamos al fondo donde resulta que hay una piscina antigua, de cemento, con el agua un poco turbia, pero se la ve fresca y me animo a meter las piernas. Gustavo y Hernán se besan. Yo encuentro un nuevo canastito con porno.
Corremos por un puente sobre la vía, Ponchi, Simón y yo. Tenemos que colarnos al tren que va a Rosario. Muchos otros están en la misma y hay que apurarse para no perder. Entramos en un túnel con una escalera mecánica en reversa. Llegamos a la cima y nos largamos a correr por un andén subterráneo. Ponchi comanda todo con un libro naranja que escribió Daiana Henderson sobre cómo colarse en los trenes con una descripción de todas las fallas del sistema de seguridad. Obviamente la mayoría son muy peligrosos, pero en eso también consiste la gracia es como un deporte. Yo voy pendiente de mi hijo, aunque él tiene más destreza y menos miedo que nosotros. En un momento Ponchi se pierde, quedamos atrapados en un bolsillo de doble fondo, decidimos por uno y embocamos en un vagón cortito donde nos reunimos los tres. ¡Lo tenemos! Nos acomodamos en un sillón largo y llegamos a Rosario mirando por la ventanilla.

jueves, 30 de julio de 2015

Cuando los signos no alcanzan: Obama y los negros de USA

Por Camila Arbuet y Alejandro Horowicz

Un gueto negro con 36.6 millones de integrantes, no puede ser otra cosa que una olla de presión perpetua; más tarde o más temprano estalla, y en Baltimore registramos la última explosión. Al calor de las movilizaciones, gatilladas por brutales asesinatos, una pregunta se impone: ¿existe alguna relación entre esas muertes y que los Estados Unidos tengan por primera vez en su historia un presidente negro? Ángela Davis, la célebre discípula de Herbert Marcuse, sostuvo: “Creo que la elección fue algo importante, sobre todo porque la mayor parte de la gente –incluyendo la mayoría negra– no creía al principio que fuera posible elegir una persona negra para la presidencia. Efectivamente los jóvenes crearon un movimiento que consiguió lo que parecía imposible”.
En USA la estructura electoral había seguido (desde la II Guerra Mundial hasta la elección de Barack Obama) una lógica previsible: el sistema elige a los electores y los electores el nombre del presidente. Para consagrar a éste, una costosa interna, con millones de dólares en publicidad, y millares de activistas –pagos o voluntarios–, se libra en el interior de ambos partidos, hasta que finalmente emerge un candidato republicano y otro demócrata; y ambos compiten finalmente en la arena nacional. La mayoría de los ciudadanos permanece al margen, ni siquiera vota, y los que votan integran el consenso del establishment. Esa era la garantía que de algún modo se ha quebrado y por si fuera poco la rajadura tiene nuevos protagonistas políticos: negros y latinos, ambas comunidades jugaron fuerte por Obama. Es decir, los dos grupos más castigados por la crisis, los pobres históricos de la sociedad del consumo, son los que llevaron a un negro brillante hasta la Casa Blanca. En el mundo de los signos esta victoria no constituye un asunto menor.
Sostiene Davis: “El problema es que la gente que se asociaba sí misma con ese movimiento no prosiguió ejerciendo ese poder colectivo como presión, lo que hubiera podido obligar a Obama a moverse en direcciones más progresistas. De lo que hemos carecido en estos últimos cinco años no es del presidente adecuado, sino más bien de movimientos de masas bien organizados”. Sin desconocer las responsabilidades de Obama, la histórica militante negra hace gala de la mejor tradición combativa; una tradición donde la autocrítica sobre el comportamiento político del activismo pone las cosas en su lugar: un movimiento que terminó capturado por las beldades de la democracia representativa y su mercado de signos. ¿Se suponía acaso que el color de la piel del presidente de los Estados Unidos determinaría naturalmente su pertenencia a una “política de la diferencia”, por encima del falso igualitarismo del capital?



Una vez más los números
Según datos oficiales, un año después de que la crisis económica mundial se desató, en el 2008, dando fin a la burbuja de créditos inmobiliarios, un 8% de afroamericanos perdía sus hogares frente a un 4,5%  de blancos; mientras que la depreciación de las propiedades aledañas a los barrios negros trepaba al doble que las blancas. En 2014 la tasa de desempleo negra fue de 12,4%, seguida por la latina de 7,9% y muy atrás por la blanca de 5,8%. Junto con esto, el recorte de servicios públicos de salud y educación (en Detroit la policía tuvo que reprimir para desalojar escuelas que iban a cerrar) se sumó a la tendencia privatizante que impactó especialmente en la población negra y latina; ambas comunidades dependen de los desvencijados restos del Estado de Bienestar en mayor proporción que la población blanca, porque en su gran mayoría son pobres y porque en numerosos estados tienen serias dificultades para insertarse en empresas privadas, por el racismo imperante. En agosto de 2011 Obama hizo el siguiente llamamiento: “If everybody took an attitude of shared sacrifice, we could solve our deficit and debt problem next week” [Si todos tuvieran una actitud de sacrificio compartido, podríamos resolver en una semana nuestros problemas de deficit y deuda]. Esta era una curiosa versión del llamado presidencial a “compartir el sacrificio”.
Si a Obama se le reclamaba otra cosa era porque negros y latinos definieron su victoria en las urnas: el 95% de los afroamericanos votantes y el 67% de los latinos votantes lo apoyaron en 2008, según encuestas de la Universidad de Connecticut. Ambas identidades terminaron diluidas en una militancia ciberactivista, decisivas para la victoria. La meritocrática historia del niño hawaiano sin padre recreó el sueño americano. Una vez más, todo vuelve a ser posible. Esto explica en parte cómo ganó, pero poco dice sobre cómo volvió a ser elegido en 2012: ya no hizo de su signo “diferencial” una bandera, bastó con mostrar a quienes tenía enfrente (republicanos con sus campañas de deportación y voto censitario semi-encubierto); había cuerpeado la crisis o al menos eso parecía,  y  una vez más prometía terminar la guerra interminable.


 La guerra recrudeció y el gesto racial del presidente, negro y musulmán, mostró su cáscara vacía. “Yo mismo he sido objeto de este tipo de percepciones equivocadas en el pasado”, dijo Obama, como si esta fuese una desgraciada confusión. La apelación a la historia personal no solo no jugó a favor de la militancia negra, se convirtió en el método de despolitización del signo. Sobre todo cuando la violencia estatal no se detiene en las filas de policías que asesinan a –otros– pobres, negros. Sin embargo, el poder discrecional de la policía, que disfraza una cacería racial, no ha llegado a ser la mayor causa de muertes violentas de negros: cada año mueren asesinados unos 7.000, y en el 94% de los casos el asesino es otro negro. La causa estructural de muerte violenta de los negros es la pobreza, condiciones inhumanas de existencia marcadas por el abuso espectacular de drogas. Por eso, uno de los dos millones de presos que el Estado tiene en prisión es negro, cifra por demás indicativa si consideramos que la negritud representa solo el 12,6% de la población. Acaso es posible ignorar que el Sueño Americano, por más demócrata que sea el gobierno, todavía sigue siendo blanco, masculino y heterosexual; el Estado asegura que la contracara de la onírica prosperidad pague el costo social del desarrollo del capital, en medio de la bancocracia globalizada, y para ello empobrece y criminaliza a medio país. Así, cuando el asesinato de Michael Brown (Ferguson), fue seguido por el de Eric Garner (Nueva York), y puesto en sintonía con el de Trayvon Martin (2012), y la protesta pacífica de Baltimore fue ganada por la violencia policial con despliegue hollywoodense, la furia contenida estalló dejando a 15 policías heridos, 144 vehículos incendiados, 15 edificios quemados y dos centenares de arrestos. La ciudad fue militarizada y declarada en estado de sitio. Obama declaró: “Eso no es una protesta. Eso no es una manifestación. Es un puñado de gente que se aprovecha de una situación, y tienen que ser tratados como criminales”.



El problema es claro: cuando la policía reprime con la consabida brutalidad y mata, la respuesta admitida permite señalar la incorrección de su comportamiento. Como si las víctimas fueran profesores de derecho constitucional en medio de una clase magistral, y no hombres y mujeres a los que se les desconoce sus derechos más elementales; personas, por tanto, con el absoluto derecho a ejercer la autodefensa activa. Obama levanta tímidamente la voz cuando los matan y hace conocer su enérgico repudio cuando se defienden. El viejo método de la Iglesia, tantas veces utilizado, vuelve a funcionar: estoy contigo si te matan y dejo de estarlo si te defiendes. Noam Chomsky dijo que Obama parece negro pero en realidad es blanco, nosotros podríamos aguzar la interpretación diciendo que Obama parece negro pero en realidad es el presidente de la potencia capitalista mundial y eso lo hace representante de todas las desigualdades clasistas, raciales y de género que el capital imponga como necesarias para su desarrollo.