miércoles, 1 de julio de 2015

Un patio para la cultura

Una asociación civil quiere reactivar la construcción de la Catedral Nueva, abandonada en 1931. Reflexiones sobre el valor de ese espacio para los artistas de la ciudad.


Yo quiero el Patio Catedral. Y si la feligresía católica de nuestra ciudad quiere que se construya una catedral para celebrar su culto, pues adelante. Pero no en el terreno donde hoy se levantan las ruinas más hermosas de la región. Es pueril, oneroso y confrontativo el gesto de querer levantar un templo más en un espacio que fue abandonado desde 1931, al que sólo el tesón del movimiento cultural santafesino le dio vida.
El parte oficial del 23 de junio avisa que el gobernador Antonio Bonfatti se reunió con los representantes de la Asociación Civil Pro Catedral Nueva. En esa ocasión, estuvieron presentes Roberto Norman, Publio Benuzzi, Laura Taboada y el párroco de la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, Ricardo Colombo, que hizo explícito el motivo: “Estamos ante la posibilidad de dar inicio a la primera etapa de la obra, para lo cual necesitamos la ayuda del gobierno”.
El texto lleva como título “Impulsan la terminación de la Catedral Nueva”. El uso de la tercera persona en el verbo (“Impulsan”) en lugar de la primera del plural, deja un hálito de esperanza. Quizá el gobierno provincial todavía no ha cometido el desatino de tomar esta propuesta como propia, quizá todavía hay una esperanza para frenar este avance arrasador sobre la cultura local y su historia.
La Catedral Nueva fue un proyecto de fines del siglo XIX, abandonado hace más de 80 años. Hablar de “terminación” es una humorada. Sólo quedan unas altísimas paredes de ladrillo visto, con arcos y columnas, absolutamente inútiles a los fines de construir cualquier edificación, religiosa o no. Como todas las ruinas, atestiguan y traen al presente la densidad histórica del tiempo transcurrido. En nuestro caso, esas ruinas dan cuenta, en primer lugar, de cómo la Iglesia abandonó el asunto y, en segundo lugar, de una profusa actividad creativa que tocó la experiencia de todos los hombres y mujeres de Santa Fe que poseen alguna relación, incluso distante, con el arte.
En el Patio Catedral se realizaron cientos de recitales de músicos locales, en los que participaron desde bandas escolares hasta estrellas de nuestro sonido como Carneviva o el Coro Meridies. Pero también hizo su show María Martha Serra Lima, que rescató el lugar como uno de los más bellos, únicos y con mejor acústica que pisó en nuestro país. Algo que la Banda Sinfónica de la Policía de Santa Fe sabe perfectamente, ya que más de una vez ha versionado a Sandro y otros grandes, para delicia de los asistentes. Obras de teatro clásicas de las decenas de agrupaciones filodrámaticas de nuestra región se montaron en ese escenario. También allí hizo su segundo espectáculo de teatro aéreo el grupo Puja!, de donde salieran los artistas que hace poco brillaron en nuestra Costanera. El mítico Entepola (Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano) tuvo sus mejores semanas bajo las estrellas y al cobijo de los enormes muros. Todos los fines de semana, los pibes desangelados de los 90 iban a ver proyecciones de recitales de rock, organizadas por el Cine Club, sentados en los bancos de plaza que algunas vez poblaron las gradas. Esos bancos volvieron a ocuparse cuando, hace muy pocos años, se filmó un recital que unió a los pioneros del beat-rock local: Alma Pura, Them, Virgem y Bichos de Candy.
Esa breve enumeración es suficiente. El único suspiro de vida que transmiten esos viejos ladrillos es el que le imprimieron los incontables aplausos con los que el público santafesino celebró esa práctica tan inquietante y turbadora para la berreta paquetería: el arte.
Sólo en la ciudad hay 36 parroquias, sin contar otros lugares del culto católico, como las escuelas o las ermitas perdidas en las plazas de barrio. La cifra de templos supera muy holgadamente la cantidad de centros culturales que existen en Santa Fe. ¿Tanto se llenan las Iglesias que es necesaria la construcción de una más? ¿Realmente no alcanzan los bancos existentes para recibir al pueblo católico en misa?
Es cierto, una Catedral representa otro modo de adorar a Dios. No tiene el mismo estatus de una parroquia. Pero, ¿por qué el empecinamiento infantil de construirla sobre las ruinas que hoy son el Patio Catedral? Son inútiles a los efectos arquitectónicos: han de ser derribadas y el terreno, alisado. La Iglesia quiere destruir el Patio Catedral para hacer una obra en el centro de la ciudad. ¿Qué otros significados hay en esto?
De las 36 parroquias, apenas 14 –siendo geográficamente generosos– están próximas a los barrios más sufrientes de la ciudad. Si cabe decirlo: hay una feroz desigualdad en el reparto del culto católico, que se vería acrecentada con este proyecto. Los esclavos de la nueva Roma, el pueblo de Cristo, los desposeídos de Francisco, ¿podrán admirar la gloria del Señor en una Catedral en pleno centro sin que antes los detenga la Policía por averiguación de antecedentes? ¿No son suficientes para los destacados buenos apellidos locales los numerosos templos que ya hay en la zona de bulevares, o esa belleza patrimonial que es la colonial parroquia de Todos los Santos, en el casco histórico de la ciudad? Si la topadora es inevitable, ¿por qué la Catedral no se constituye para quienes comulgan en Virgen de los Pobres, 12 de Octubre y Misiones, Yapeyú?
Sólo la ley resguarda la propiedad eclesiástica de los terrenos ubicados en 1° de Mayo al 2400. El uso, la tradición y el acervo santafesino indican que ya no le pertenece al catolicismo la propiedad cultural, social e histórica del Patio Catedral. Construir allí otro templo más no suma cultura a la región, le resta. Y, además, descalifica violentamente todo lo que allí realmente hicieron los creadores santafesinos por el público santafesino.
Se puede comprender esta descalificación por parte del poder clerical. No es necesario recorrer históricamente la sucesión de censuras –más o menos letales– que emanaron desde la Iglesia Católica a la innovación artística, a lo largo de toda la historia de Occidente. Tampoco, a esta altura, es necesario volver a desandar la historia de la Arquidiócesis de Santa Fe para poder decir que nada le deben los santafesinos a la Iglesia, sino todo lo contrario, y frente a los estrados judiciales.
Lo que no se comprende es la apertura de los gobiernos locales a este nuevo avance del conservadurismo siendo, como son, hombres que representan el linaje eminentemente laico del radicalismo y el socialismo. Menos todavía, el apoyo presupuestario a una organización –la Iglesia Católica– que ya cuenta con millones de pesos otorgados por el Estado nacional.
Se sabe: los artistas son poco afectos a la organización o a sentar posición conjunta. Son un poco individualistas. Pero, esta vez, un espacio único en el país está en riesgo por un capricho religioso. Defender el Patio Catedral como espacio cultural y demandar las normativas necesarias para que la legislación se adecue a la realidad es el objetivo. Nosotros arrancamos con esto: #YoQuieroElPatioCatedral

13 comentarios:

Perex dijo...

Ay, Publio, Publio...

Anónimo dijo...

No creo acertada la opinión del artículo. Lugares para cultura hay muchos y habrá otros mas. Ese lugar fue destinado a una catedral y por lo tanto no me parece mal que se prosiga con una construcción tan majestuosa que embellecerá la ciudad. La arquitectura también es cultura.

Anónimo dijo...

Todo muy lindo con hacer edificios majestuosos, pero el gobierno santafesino no es quien debe destinar dinero para fines religiosos. Si quieren una catedral nueva que la paguen los creyentes. El gobierno nacional ya destina demasiado dinero en la iglesia y esta no nos devuelve nada. Y con respecto a que la "arquitectura es cultura", deberíamos preguntarnos para quien es cultura. Saludos. Nadia

Raúl dijo...

AL contrario de uno de los comentarios, creo que el artículo es mas que acertado, si en su momento fue destinado a la conestrucción de un templo, la misma iglesia invalidó ese fin, al no darle finalidad, o mas claremente, al darle el fin repartido entre templo y baldío, fue la movida cultural la que nos hizo ver y disfrutar lo que estaba cerrado por un muro. Casi nadie hoy en dia puede identificar ese espacio como religioso antes que cultural y eso, es una identidad mas que arraigada. Raúl

Anónimo dijo...

En base a la líneas arquitectónicas pensadas para lo que en su momento sería la Catedral y dado que hoy en día no se cuenta con profesionales y albañiles como así tampoco materiales adecuados para construir un edificio así, es mejor que se utilice con fines culturales y porqué no, como paseo con juegos al aire libre para niños, observatorio astronómico (sin competir con el de la Costanera por supuesto), Vivero o Herbario, etc..
Disculpen los profesionales de la arquitectura, pero es la verdad no se ven construcciones con personalidad, todo es muy rígido, líneas geométricas cuadrados, rectángulos, frialdad... no te mueven ni una célula de sensibilidad y siguen tirando abajo edificios que al menos fueron hechos para dar un mensaje... es increíble cómo no piensan un poquito nomás...... qué ven los niños hoy en día??? Cuadrados, Rectángulos, ni una forma redondeada.... en fin nada inspirador, nada para alimentar el espíritu...

Elisma dijo...

Definitivamente. lo inaceptable es que los gobiernos subsidien la construcción de una iglesia en el centro. Y está bueno debatir el uso de este lugar, que ya dejó de ser eclesiástico y es público; el pueblo debería tomar parte en la decisión.
Muy bueno el programa.

Julio Beltzer dijo...

Uno de mis primeros recuerdos sobre el teatro y yo como actor son las representaciones del pesebre viviente allá por los finales de los '50. Los reyes magos a caballo dando la vuelta manzana los 6 de enero... Después pasó 'Antígona' dirigida por Cocho Paolantonio, entre otras. Pasaron muchos grupos de teatro. Pasamos nosotros con'El cuadro filodramático' de J. Ricci, con 'La granada', de R. Walsh, con los pibes de 5to. año de 'la 'Almte. Brown' en el '91. Pasaron los grupos de rock, los coros, los bailarines. Y quedaron los espíritus de la representación. Y eso no es bueno. Por eso hay que tapar -piedra sobre piedra- Hay que ocultar, cerrar, con un edificio que complete (?) la obra de la Iglesia. Porque la Iglesia es sagrada. El Teatro también es sagrado. Pero también es pagano. Y peligroso.

Ale Pérex dijo...

La asociación de algunos sectores de la iglesia con sectores de la clase alta es un vicio milenario. No se puede esperar que sea santo un proyecto cuando quienes lo representan son agentes inmobiliarios que historicamente se han enriquecido exprimiendo las tetas del estado. Ya basta, el Patio debe declararse municipal. Nadie más que la población y el colectivo artístico le han dado vida a ese lugar tan hermoso en el que uno entra y a veinte o treinta metros de la calle cree estar lejísimo de todo, en el vientre de un alma gozosa. Mirar el cielo sentado en los bancos del Patio es único, con solo eso me doy por bien pagado. Para los que trabajamos o vivimos en el arte, iluminar esas columnas, fotografiarlas, crear mundos entre esas paredes es inmensamente inspirador. Convocar o ser convocado a una obra de cualquier orden en el Patio siempre promete belleza y tragedia, plástica, vivir la hora magnífica cuando el arte se nos revela en ese escenario a cielo abierto que nos merecemos, que nos conforma, que se nos ha brindado al que le dimos vida. Las arcas del estado se quedan en el estado, los negocios sucios que los paguen los privados, el sistema ya les brinda demasiadas ventafas y comodidades como para retozar como chanchos en sus granujadas sin que nadie les diga nada. El Patio para nosotros, para uds el chiquero.

Anónimo dijo...

Concuerdo con un comentario de esta nota, "terminar" el edificio seria desechar lo que hay para hacer un edificio a nuevo. Perderíamos un valor histórico, esta anécdota cargada con una importante patina de tiempo. Parece que molesta lo viejo, lo que tiene suciedad en las paredes
La iglesia Santafesina ya trata bastante mal a los edificios importantes, muestra de ello es el tratamiento "chapusero" que le dieron a la basilica de Guadalupe y la capilla del Colegio Nuestra Sra Del Huerto, pintando sus frentes históricos, cuestión inaceptable en la restauración de semejantes edificios.

sebast dijo...

Con esos apellidos reunidos...
Que duda.puede quedar . Buscan el marmol en la pared? . Con dinero del pueblo? Porque despues seran los q senialan el desplazamiento por ej de la estatua de colon en bs as. Q por cierto para mi tambien lo es. Y con la necesidad de cosas q hay.

nadia gieco dijo...

hoy que tratamos como sociedad de respetarnos un poco más cada dia en nuestras elecciones individuales, debemos comprender - o al menos intentarlo aún sin compartirlo,- que quienes profesan una religión- sea juntos, nucleados en una asociación civil, solitos en su casa o amontonados - quieran una Iglesia, una mezquita o un templo. A mi me interesa dirigir la mirada hacia la postura que tome el Estado Provincial. Estado ( al igual que el nacional claro) que una parte de la sociedad desea laico, Estado que espero logre darse el debate correspondiente al respecto (ilusa :/ ), Estado que financiando aunque sea parcialmente la construcción de una Catedral sobre, si..SOBRE el Patio Catedral tomaria una postura que por arbitraria resulta cuanto menos una afrenta a la diversidad que espero visualizen y respeten nuestros gobernantes, diversidad que debemos exigir se vea trasladada a la inversión de los recursos públicos.-

pato fornillo dijo...

cuantas iglesias se necesitan? y no, no hay tantos espacios para desarrollar eventos artisticos como bandas, grupos de teatro, etc. existen en la ciudad. los públicos no alcanzan y los pocos privados abusan del artista. Yo quiero al patio catedral como lo que es ahora, vi mi primer recital de rock ahí, lleve a mi hija a ver uno de sus primeros recitales ahí, que, casualmente, era uno mio. apoyo la moción de corernos los artistas un poco del individualismo y unamosnos para defenderel patio

Anónimo dijo...

Que IGLESIA? la misma que se quedo con casas y terrenos de santafesinos expropiados (perdón) robados en la dictadura? la misma iglesia que se enuncia pobre y desprovista de suntuosidad, lejos de lo material y cercana al necesitado, es esa iglesia? la que (junto a diversos inversionistas inmobiliarios) le exige el "diezmo" al gobierno ( o sea nosotros) para hacer sus ostentosas construcciones? vergüenza! si los terrenos son de la diócesis que haga allí lo que quiera, con su plata (que bien mal habida la tiene) la verdad poco y nada me importa, y al gobierno que tan generosamente quiere ayudar a embellecer la faz arquitectónica de la ciudad, porque no usa mejor los recursos (se ve que hay para eso) y construye y¡un gran espacio multiproposito donde puedan desarrollarse todas las expresiones que, otrora, cobijara el Patio Catedral? que la iglesia se arregle con sus escombros y sus miserias y que el gobierno se preocupe de brindar cobijo al arte de verdad.