martes, 30 de diciembre de 2014

Dicen los lectores: las 40 notas más leídas de 2014 (1-10)

Estas son las 40 entradas más leídas de nuestro blog durante 2014. Pegale un repaso y volvé a encontrarte con los textos que publicamos en el periódico.

Las 40 más leídas (11-20)
Las 40 más leídas (21-30)
Las 40 más leídas (31-40)

1.
Las cifras del período 2007-2014 explican que las víctimas son los jóvenes de las zonas abandonadas. Se caen dos mitos: el robo seguido de muerte y los menores como protagonistas.
  


2.
Mientras la discusión sobre el uso privado del espacio público continúa, entrevistamos a Carlos María Reinante, una figura ineludible del resguardo del patrimonio urbano.


3.
El furor del “ice bucket challenge”.



4.
El secretario de la Producción de la Municipalidad posee vínculos directos con una de las empresas ganadoras para la licitación de las cocheras en el Parque Alberdi.


5.


El líder del PRO quiere aprovechar la división del PJ. También apunta a sumar radicales.


6.
La despedida del mítico pub del Bulevar.


7.
Una revisión de la trayectoria del Secretario de la Producción de la Municipalidad.



8.
Historias urbanas de aparecidos.


9.


Nii Lamptey, el ghanés que jugó en Unión.


10.


Las cifras del negocio que montaron Cam y Ponce en cotizadas tierras que sólo el Estado podía ofrecer.

Pausa #148, anuario 2014 completo en pdf

Esta es la edición especial de fin de año de Pausa, con los temas más importantes de 2014, tal como salió impresa. Para acceder, clic acá. Si no, podés navegar acá abajo.

lunes, 29 de diciembre de 2014

¿Quién pone los cadáveres?

ANUARIO 2014. El departamento La Capital quebró su propio récord de homicidios y se volvió una de las regiones más violentas del país. La crisis de seguridad es un padecimiento de los más desprotegidos.

Con el asesinato de Nahuel Villavicencio (29 años) el sábado 13 de diciembre, el departamento La Capital siguió sumando cadáveres a su récord de homicidios (1) (2). Villavicencio cumple con todas las características de los cuerpos que están entregados al azote de la violencia letal. Tras una discusión le destrozaron el tórax con un escopetazo, en la tarde de Barrio Las Vegas, Santo Tomé: una gresca, un arma de fuego, un joven, un varón, un pobre.
Después del paro policial de 2013, la ola de sangre de 2014: la Policía de la Provincia parece tan desbordada como pasiva en su acción.

De acuerdo al Censo 2010, el Gran Santa Fe tiene 525.093 habitantes. Con la muerte de Villavicencio, son 139 los homicidios en la región, 23 más que el último record de 116 muertes, en 2007. Así, en términos relativos, vivimos en una de las regiones más violentas del país: 26,4 muertos por homicidios cada 100.000 habitantes en lo que va de 2014. En comparación, en 2013 Rosario tuvo 20,9 homicidios cada 100.000 habitantes, Córdoba 5,11 y Capital Federal 5,46. A este ritmo, se puede prever que antes para fin de año sean 150 los homicidios en el Gran Santa Fe.
Las estadísticas oficiales de la Sección de Análisis Criminal de la División de Informaciones de la Unidad Regional I ofrecen una descripción de abrumadora claridad. Entre 2007 y 2014, el 65% de los homicidios se concentra en apenas 10 dependencias policiales, todas correspondientes a los barrios más pobres de la ciudad: el noroeste, el noreste, el oeste y el suroeste. En promedio, las víctimas tienen 29,8 años y los sospechosos 24,9. El 82% de los supuestos asesinos y el 90% de los asesinados son varones. El 73% de las ejecuciones implican el uso de armas de fuego.
En el relato público generalizado el temor se amplifica a partir de relacionar los homicidios con los delitos contra la propiedad. Sin embargo, las muertes en ocasión de robo apenas explican el 7% de los casos durante 2007 y 2014. Es más, en los últimos cuatro años, período en el que homicidios aumentaron desde los 73 de 2011 a los 139 actuales, la proporción es todavía más baja: 5,33% de los homicidios fueron ocasionados durante un robo en 2011; 5,05% en 2012; 3,7% en 2013; 5,17% en 2014. No es el robo la variable que determine el aumento o el descenso en la cantidad de homicidios. En verdad, las escenas repetidas parecen calcar el caso de Villavicencio: el 63% de las causales apuntan a un probable conocimiento previo de las víctimas y los victimarios.
Tras el desplazamiento de Matías Drivet de la  Secretaría de Seguridad  y la asunción de Gerardo Chaumont, el gobierno provincial puso al frente de la fuerza pública a un ex comandante general de la Gendarmería Nacional. El signo fue inequívoco y apunta al mismo sentido que las intervenciones territoriales de la oficialidad nacional en Rosario y Santa Fe.
Sin embargo, las razones de esta ola de sangre trascienden con mucho a la acción de una policía que, evidentemente, necesita de nuevas políticas democráticas que disuelvan su casi total autonomización, modernicen sus prácticas investigativas y regulen de otro modo su inevitable y fina conexión continua con el delito.
En el abandono de las zonas más violentadas, en las zanjas territoriales que hieren y dividen a la ciudad, en la opulencia de las áreas más ricas y cada vez más ensimismadas y encerradas a pura videocámara y patova privado está la clave de un cuadro de desigualdad repetido por demasiadas generaciones, donde la perversión más abyecta es la corriente estimagtización del mismo sector social que es el que pone los cadáveres.

Problemas  con la Policía

Por lejos, el principal desafío del gobierno provincial es la seguridad. Recién en noviembre, con la llegada de Gerardo Chaumont, la provincia dio una señal de que buscará domar a la Policía: durante el año, arreciaron las dificultades y se pudo advertir una posición pasiva de la Policía, que contribuyó al récord de homicida en Santa Fe y Rosario.
En junio, el gobierno resolvió reincorporar agentes retirados y sacar a la calle a los cadetes de primer año del Instituto de Seguridad Pública. En diciembre, el gobernador Antonio Bonfatti puso en funciones a 900 nuevos uniformados, que apenas completaron uno de los tres años que dura la carrera. La vuelta de los retirados fue un chasco: a la primera convocatoria respondieron algo más de 100 personas, muy lejos de los 2.200 nuevos agentes que el ministro Raúl Lamberto aspiraba tener en la calle.
El 2 de julio la Provincia prorrogó por 18 meses la emergencia en seguridad pública, condición en la que entregará el mandato Bonfatti. Con ese paraguas, el Ejecutivo hizo inversiones –patrullas, helicópteros, aumentos salariales– que no dieron mayores resultados.

(1) El 25 de diciembre se produjo el asesinato número 150, lo que constituye un récord histórico para la región.
(2) Finalmente, se registraron 153 homicidios durante 2014 en el departamento La Capital: muy por encima de los 116 de 2007.

Mapa de homicidios en Santa Fe, período 2007-2104 (En Pausa #145)

Los muertos de la gente bien

El cartoncito colgado en un poste de la esquina de Lavaisse y Saavedra, en Barrio Los Hornos, derramaba en pocas palabras toda la esencia del odio que corre por las grietas que surcan la comunidad: “Vecinos organizados. Ratero: si te agarramos no vas a ir a la comisaría. Te vamos a linchar”.
David Moreira, de 18 años, fue asesinado el 22 de marzo en barrio Azcuénaga, Rosario, por una turba de vecinos. Lo mataron a patadas.

Las palizas colectivas se desataron durante diciembre de 2013, en el paro policial. En todos los casos los caídos son avatares de la misma figura: altas llantas, short o remera de fútbol, gorrita, piel oscura.
Se habló en abril, cuando se dio el brote de golpizas, que algunos azuzaron con el argumento de la “justicia por mano propia”, de una suerte de fenómeno de horda, de un rapto de pérdida de conciencia. No es así: los blancos que odian a los criollos pueden pasar horas exponiéndose en sus obscenas razones para justificarse como matanegros. Habitan el sueño de constituir con esa violencia un nuevo orden social, o de transparentar el proceso de fragmentación absoluta que vivimos en las ciudades. La configuración urbana se ha vuelto un dispositivo de segregación social sustantivo: la mera circulación de los cuerpos por la ciudad implica riesgos, amenazas, muertes. Observando detrás de la ventana, los matanegros se experimentan a sí mismos, desde hace mucho, como sujetos fuera del orden, como sobrevivientes en un estado de excepción, como soldados en una guerra que viven como propia. Así, la razón no alcanza para disolver sus argumentos, porque es en la configuración misma de la segregación social presente donde encuentran sus fundamentos.

Publicada en Pausa #148. Pedí tu ejemplar en estos kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.

Nota relacionada: Palabras de guerra, por Federico Coutaz.

jueves, 25 de diciembre de 2014

El nuevo formato de la esclavitud

ANUARIO 2014. Trata: reformas legales, 1.500 mujeres rescatadas del horror y el rol de las organizaciones.

Está catalogada como la esclavitud del nuevo siglo y nadie discute que la trata de personas con fines de explotación sexual o laboral es la forma de violencia más instalada en nuestra sociedad. El delito de trata se impuso en las agendas de los países de la región debido al intenso trabajo de las organizaciones sociales, que empiezan ser escuchadas a través de denuncias, de exposición de casos puntuales en los medios masivos y de múltiples actividades de sensibilización. En Argentina, la Ley Nº 26.842 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas está a punto de cumplir dos años desde su sanción definitiva. Aunque todavía no fue reglamentado el artículo referido a la asistencia a víctimas, las cifras son alentadoras ya que más de 1.500 mujeres en situación de explotación fueron liberadas durante 2014.
Uno de los enfoques más interesantes sobre la temática es aportado por numerosos grupos que discuten la noción de prostitución como el oficio más viejo del mundo, quienes presentaron un documento con reflexiones, disidencias y propuestas ante el ministro de Justicia de la Nación, Julio Alak, y la comisión redactora del anteproyecto de reforma del Código Penal, que define la trata de personas como las acciones de captar, transportar y recibir, y agrega “para someter a una persona a extracción forzada de órganos o tejidos o a cualquier forma de explotación sexual o laboral o el que con el mismo fin promoviere o facilitare su entrada o salida del país, aunque medie el consentimiento de la víctima”. En el anteproyecto se omiten las acciones de “ofrecer” y “acoger”, con lo que quedan fuera de la tipificación los casos de ofrecimiento que suelen realizar los proxenetas, además limita arbitrariamente la persecución penal del delito por la Justicia Federal. Otro punto cuestionado es que bajaría la pena en proxenetas que exploten a víctimas mayores de edad, quienes deberán demostrar su consentimiento. Así, se volvería a la ley de trata aprobada en 2008 y reformada en 2012, que finalmente terminó endureciendo las condenas.
Cabe recordar que nuestro país es signatario del Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena de 1949, que persigue el proxenetismo, prohíbe la instalación de prostíbulos y considera a la prostitución como el mal que acompaña a la trata de personas. Argentina también suscribe a la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, a la Convención de los Derechos del Niño, al Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y a la Convención Americana de Derechos Humanos.

Publicada en Pausa #148. Pedí tu ejemplar en estos kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.

“La prostitución no es un trabajo”

ANUARIO 2014. Elena Moncada, referente de la Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos.

Enfocada en exigir la implementación de políticas públicas que garanticen los derechos fundamentales de las mujeres en situación de vulnerabilidad social, la Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos abrió su sede en Santa Fe. Elena Moncada, autora del libro Yo elijo contar mi historia, es la cara visible de la delegación local. Transformar la realidad en el territorio es uno de los objetivos de la entidad, que cuenta con el aporte del conocimiento cotidiano que viven muchas mujeres en las calles.
La experiencia de Elena Moncada y su continua militancia. Foto: Olivia Gutiérrez.

A los 23 años, Elena Moncada fue captada y trasladada a Buenos Aires. Sin poder dimensionar lo que ocurría en ese momento, la mujer oriunda de Villa del Parque terminó convirtiéndose en una referente del abolicionismo que ahora cuenta con herramientas que le permiten elegir el destino de su propia vida. El libro que escribió busca erradicar los prejuicios sobre las mujeres en situación de prostitución. “Nadie elige, libre y conscientemente, estar en ese lugar. La prostitución no es un trabajo, es una forma de violencia hacia el cuerpo de la mujer. Quiero que la prostitución desaparezca y que todas las mujeres que pasamos por eso tengamos algo mucho mejor”, afirma Elena, quien también está al frente de Santa Fe en actividad por los derechos de las mujeres, una asociación que tiene como objetivo ayudar a que las mujeres en situación de prostitución puedan pensarse desde un lugar diferente, como personas libres y sujetos de derecho.

Publicada en Pausa #148. Pedí tu ejemplar en estos kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.

Santa Fe reflexiona

ANUARIO 2014. Patriarcado y explotación sexual.

En septiembre, el 5º Congreso Nacional Argentina y 3º del Mercosur-Cono Sur contra la Trata y el Tráfico de Personas reunió en nuestra ciudad a más de 500 personas que se propusieron abordar la problemática. Los ejes del debate giraron en torno a la insistencia de las organizaciones sociales en dejar de mirar para otro lado, en la urgencia de implementar políticas públicas de asistencia y y en analizar las matrices culturales que posibilitan la esclavitud del siglo XXI. En este sentido, los organizadores determinaron que “urge pensar, reflexionar, desarticular una serie de mecanismos culturales, políticos y económicos que posibilitan y sostienen este tipo de situaciones de violencia. Luchar contra la trata implica limitar el poder ilimitado de las redes trasnacionales, de quienes se apropian de las mujeres y las esclavizan. Pero, al mismo tiempo, luchar en contra de la vigencia de las premisas patriarcales, desarmando sus bases ideológicas”.
El relato de las víctimas mereció un lugar especial: hubo un panel sobre explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, enriquecido con el aporte de personas que trabajan con chicas y chicos que atraviesan esta situación en diferentes países. Otro espacio destacado fue el taller de mapeo colectivo, que invitó a repensar la problemática de la prostitución. Además, se incorporó a los lenguajes artísticos como forma de pensamiento y expresión.

Publicada en Pausa #148. Pedí tu ejemplar en estos kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.