sábado, 22 de junio de 2013

El lejano analista de Guardiola

Matías Manna ya había puesto el ojo sobre el entrenador hace casi 10 años. Un repaso de sus conocimientos sobre quien revolucionó la táctica futbolística con el Barcelona.

Por Gastón Chansard


En octubre de 2006 el entrenador catalán y ex figura del Barcelona, Josep Guardiola, junto a David Trueba, novelista y cineasta español, andaban de visita por la Argentina. Luego de pasar todo un día con Marcelo Bielsa, en el campo que el “Loco” tiene en Máximo Paz, a las pocas horas el entrenador catalán decidió conocer a un joven santafesino de nombre Matías Manna.
¿Quién es ese muchacho? Muchos se harán esa pregunta, pues para ellos va esta pequeña reseña del joven nacido en San Vicente, que desde hace unos años es vecino de la ciudad de Rosario. Matías Manna es el creador del blog Paradigma Guardiola, autor del libro homónimo publicado por la editorial española Ara Llibres, entrenador de fútbol profesional y asesor e integrante de cuerpos técnicos de nivel internacional, nacional y regional. También es egresado de la carrera de Posgrado Comunicación Digital Interactiva (Universidad Nacional de Rosario), Licenciado en Comunicación (UNR) y docente universitario.
En 2004, Manna comenzó con este blog “de culto a Guardiola”, pero recién en 2006 el sitio tomó forma, comenzó a crecer en sus visitas cuando todavía el centrocampista catalán usaba botines y tejía las redes del fútbol desde adentro del campo de juego. El mismo año en que se disputó el Mundial de Alemania, en Buenos Aires se produjo el primer encuentro del admirador con su admirado, y fue ahí donde el santafesino cumplió con uno de sus máximos deseos y también aprovechó la ocasión para regalarle algunos libros al catalán: Lo suficientemente loco, una biografía de Marcelo Bielsa escrita por Ariel Senosiain, una recopilación de textos de Jauretche, Fútbol y patria, de Pablo Alabarces, y Operación Masacre, de Rodolfo Walsh.
A Guardiola, un admirador de Truman Capote, lo conmovieron el libro y la vida de Walsh, y tiempo después Pep aseguró: “A uno le gustaría ser y comportarse en la vida como el señor Walsh. Eso es coraje, y lo demás, tonterías”.

Matías Manna y Pep Guardiola, en uno de sus encuentros

Sumergirse en Paradigma Guardiola, tanto el blog como el libro, es encontrar numerosos temas que el entrenador le reveló al mundo a través de su fantástico Barcelona, pero lo más destacado es leer los textos de Manna antes de que ese gran equipo (¿el mejor de todos los tiempos?) jugara como pocos y ganara todo lo que ganó.
Para los que dudan de aquellos textos que preanunciaban el manual de estilo futbolístico del Barcelona de Guardiola, pueden comprobarlo en los artículos que aparecen en paradigmaguardiola.blogspot.com.ar
Luego de que Josep Guardiola revolucionara el fútbol local con su visita a principio de este mes, Matías Manna mantuvo una charla bien futbolera con Pausa y obviamente contó sus sensaciones después de su segundo encuentro en la Argentina con el revolucionario del balón.
—¿Qué te motivo a crear el blog con Guardiola como protagonista?
—Una vez escuché a León Gieco decir que Bob Dylan “le abrió la tapa de la cacerola”. Al escucharlo lo entusiasmó tanto, que se volcó aún más en la música gracias a él. Con Guardiola, marcando distancias, me ocurre algo parecido. Para mí representa una idea de juego, un conjunto de convicciones y un modelo de pensamiento, que es el del Barcelona de Johan Cruyff, con raíces en la escuela holandesa. Ya como jugador nadie mostraba más convicciones sólidas que él para defender este modelo. Encima en el 2003, 2004, cuando empieza Paradigma Guardiola, Grecia era el campeón de la Eurocopa e Italia en 2006. Hasta hace muy pocos años algunos tildaban de añeja esta forma de pensar.
—¿Cuándo descubriste que después del Guardiola jugador se venía un gran DT?
—Ya era entrenador mientras jugaba. Como mediocentro era eje del sistema de Van Gaal. Mandaba como nadie. Defendía a ultranza la estructura del Barcelona.
—¿Cuándo conoció lo que hacías? 
—No sé bien. Sé que conocía a Paradigma. Por suerte las dos veces que visitó nuestro país lo pude ver. En 2006 y ahora, hace semanas. También cuando fui a Barcelona. A mi me gusta estudiar y analizar metodologías de entrenamiento y examinar partidos de fútbol. Guardiola es una referencia, un maestro que me ayudó a levantarme más temprano, a estudiar más, a querer mirar más partidos, a dedicarme más a esta disciplina, a realizar el curso de entrenador.
—¿Guardiola revolucionó el fútbol o sacó una vieja receta de juego que estaba cajoneada?
—Creo que nace cuando él tenía 13 años. Futbolísticamente de la mano de un entrenador (Cruyff) que bebió de las fuentes, del lugar de gestación de la revolución conceptual del fútbol: Amsterdam y el Ajax de Rinus Michels. Luego Pep pasa por Van Gaal, por Lillo, por la presión de Sacchi, toma ideas de otras perspectivas. Pero siempre manteniendo firme su base conceptual. No se puede tomar ideas de todos y luego mezclarlas así por así. Se hace eso y está muy bien, pero siempre cuando uno tiene claro a qué quiere jugar y qué quiere hacer.
—¿Barcelona está para seguir ganando títulos o caerá en un recambio que lo relegará en sus logros?
—Nadie juega como el Barcelona. Nadie propone tanto y lo siguió proponiendo este año. Puede variar la suerte del proceso. Cambiar de líder, pero siempre el Barcelona será Barcelona. Ojalá que sea así y que siempre cuando uno vea a ese club, lo represente dentro del campo jugando como uno lo vio a aquel equipo de la década del 90 de Johan Cruyff o este de Pep.
—¿Cómo fue el encuentro con Guardiola en Buenos Aires?
—Hablamos un ratito y parecía mentira el contraste entre aquella y esta vez. Cuando nos encontramos con Pep en el 2006, charlamos en el hotel donde él se hospedaba en Buenos Aires, casi nadie lo reconocía y hasta algunos españoles se arrimaban para preguntar si ese señor era jugador. Pensado así, sorprende ver ahora en la misma Buenos Aires a tantas personas desesperadas por sacarse una foto con él.
—¿Hay un técnico o equipo argentino que entrena para imitar el juego de los catalanes?
—Es muy difícil. Primero hacerlo. Casi nadie sabe cómo entrenarlo. Y luego, lo más importante, nadie siente jugar así. ¿Quién quiere poner superioridad numérica en el centro del campo en Argentina? Todos andan locos por defender con más gente o por llegar rápido al arco rival. Aquí se culturizó ganar como sea. Envenenamos a un rival en el Mundial 90, poco importaba si conseguíamos el título. Se quiere ganar por mandato autoritario. Importa poco el cómo. Por suerte siempre quedan en la actualidad algunos que piensan distinto. El Newell´s de Martino es el paradigma principal de esto. Llegó, su equipo peleaba el descenso y hoy es el mejor equipo de los últimos años en el fútbol argentino, jugando muy bien en todos los frentes (Torneo Final, Copa Libertadores y Copa Argentina). Hay más propuestas, en Santa Fe está Facundo Sava en Unión, que ojalá pueda plasmar sus ideas y llevarlas adelante con tiempo de trabajo.
—¿En lo estrictamente futbolístico, hacia dónde va el fútbol argentino?
—Hacia la ridiculización, hacia el ambiente nefasto y agobiante. A ganar como sea. A que todos los partidos se acaben antes porque la barra se sube al alambrado. A echar a un entrenador cada cuatro fechas. Debemos recuperar nuestras fuentes. Alguna vez el San Lorenzo del 48 fue a España y ahí se sorprendieron por cómo se daba pases ese equipo y por cómo jugaba.
—¿Cómo ves la selección nacional?
—Se cambia todo el tiempo. Viene Bielsa juega de una forma. Luego viene Pekerman de otra. Basile otra vez, ahora Sabella con Bilardo. No hay una identidad marcada. Ojalá que Sabella pueda hacer un buen papel en el Mundial y que Martino sea el entrenador de la selección 2015-2018.

Publicado en Pausa #115, a la venta en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.

viernes, 21 de junio de 2013

Pasos agigantados

Balú Rock: grabación con Richard Coleman y disco debut en puerta.

Por Juan Almará

Sin prisa pero sin pausa. Así llevan su carrera los chicos de Balú Rock. Luego de integrar entre 2005 y 2007 el grupo Perseguidos en Humberto Primo –su ciudad natal– Nicolás Rostagno (guitarra y voz) y Esteban Alarcón (guitarra y coros) se reencontraron en Santa Fe en el 2008. Primero conformaron un dúo acústico y luego decidieron armar una banda. Así es que junto a Vicente Ballay (guitarra), Santiago Cordido (bajo) y Guillermo Vigil (batería) dieron vida a Balú. En el 2012 grabaron su primer material de difusión y el clip de “Almas Kamikazes”. Este año, y gracias en gran parte al apoyo de su público, llegaron a una de las instancias definitorias del concurso Selección de Bandas del Festival Pepsi Music 2013. Si bien no quedaron dentro de los 4 grupos que tocaron en el evento, el pasado 27 de Marzo viajaron a Buenos Aires para grabar un demo y un video en el reconocido Estudio Santito, bajo la dirección del ex Fricción y ex guitarrista de Gustavo Cerati, Richard Coleman. Ahora, antes de entrar a grabar su álbum debut, charlamos con Nicolás, Esteban y Vicente.

El concurso
—¿Cómo se decidieron a participar del Pepsi Music?
—Nicolás: La idea surgió después de enterarnos del concurso a través de Internet. Cuando uno arranca lo que más desea es darse a conocer, mostrar lo que hace. Nos inscribimos presentando los requisitos que exigía el certamen. Teníamos grabados algunos temas y el videoclip de “Almas Kamikazes” y utilizamos ese material para anotarnos. En un principio eran cerca de 300 bandas y al final terminaron siendo 400, provenientes de todo el país. Hicimos mucha difusión por Facebook, les avisamos a amigos, conocidos y familiares para que nos ayuden a conseguir los votos.
—Vicente: El único medio a través del cual se podía elegir era Facebook. Empezamos a hacer una movida por ese lado y terminamos sextos en el ranking general. Estábamos tranquilos porque para pasar esa etapa teníamos que estar entre los veinte primeros. Después de esa pre-selección, intervino un jurado armado por la organización del festival. Ellos, a partir de las producciones presentadas, hicieron otra elección de ocho finalistas. Y ahí fuimos escogidos nuevamente.
—Nicolás: Nos alegramos mucho, porque sabíamos que al ser finalistas viajábamos a Buenos Aires para grabar en Santito bajo la producción de Richard Coleman. Además, pensamos que vieron algo en nosotros. No sabemos si fue la onda o la forma en que interpretamos los instrumentos, pero evidentemente les gustamos.

Un viaje de ida
—¿Cómo fue la grabación del demo y del video de “Reo de mil pecados”? 
—Nicolás: Fue excelente. Llegamos a ese tremendo estudio y vimos los cuadros de los discos que hicieron ahí músicos como Cerati, Calamaro, Charly García y Spinetta. La grabación estuvo muy buena. Quedamos conformes con la participación de Richard, porque se metió de lleno en lo que hacíamos. Nos aconsejó, habló muy bien y tranquilizó. Se encargó de que todo fuera natural y saliera perfecto.
—Esteban: Para nosotros era una experiencia nueva. Entramos a ese estudio que está equipado con semejantes consolas y no parábamos de asombrarnos. Era increíble todo lo que tenían.
—Vicente: Fue como salir a la Bombonera, jugar en primera.
—Nicolás: Elegimos “Reo de mil pecados” porque es un tema que nos gusta, al igual que el resto de nuestras canciones. Nos pareció acorde para la situación, lo teníamos bien ensayado, salía lindo y creíamos que podía andar. Ahora veremos su repercusión a través de las reproducciones online. Eso nos pone contentos y nos hace pensar que la elección fue buena.
—¿Qué recuerdos les quedaron?
—Nicolás: Los recuerdos son hermosos. Y no sólo de la grabación, sino del hecho de viajar todos juntos. Cada vez que salimos a tocar afuera la pasamos bárbaro. Ni hablar lo que fue estar en ese estudio. Son cosas que no se te van a borrar. Richard nos dijo: “disfruten esto porque no saben cuándo van a volver a un lugar así”. Además teníamos dos horas para grabar. Los tiempos eran breves y teníamos que aprovecharlos a full. Eso nos llevó a valorar todo al máximo.
—Vicente: Tratamos de exprimir la situación al límite, siendo lo más conscientes de lo que vivíamos. Todo fue muy rápido: salimos de acá a las 9 de la mañana y a las 10 de la noche ya pegamos la vuelta.




Lo que se viene
—¿Cómo va el proceso de creación de su primer álbum?
—Nicolás: Ya grabamos el material de difusión, que está girando y cuyo enlace para descargarlo se encuentra en el Facebook Balú Oficial. Es un adelanto del álbum. Conjuntamente hicimos el video de “Almas kamikazes” para consolidar su circulación y aprovechar el auge de las redes sociales, que nos sirven mucho para darnos a conocer. Ahora estamos con la preproducción del primer disco. Lo estamos registrando en El Rey Recording con Federico Teiler, que va a estar a cargo de la producción.
—Vicente: A grosso modo, ya tenemos la lista de temas armada. Estamos laburando directamente sobre esas canciones. La idea es terminarlo sí o sí antes de fin de año. Igualmente queremos que salga lo mejor posible, o sea que no nos vamos a apurar ni a enloquecer.

Confluencia sonora
—En Balú convive un sonido pop-rock con influencias del folk y del rocanrol más crudo. ¿Cómo llegaron a esa síntesis musical?
—Esteban: Cuando formamos la banda, cada integrante arribó con sus influencias. El baterista trajo una onda grunge, Vicente viene del lado del punk, Nico y yo escuchábamos rock nacional más tranqui como Charly, Fito, Aznar y algunas cosas como Los Piojos y Callejeros. Santi, el bajista, oía bandas con un sonido más oscuro como The Cure o Cabezones. De esa mezcla sale esta música: va desde el rocanrol, pasa por el folk y el pop y llega a un rock más convincente.
—Nicolás: En una misma canción conviven diversas vertientes. Por ahí caigo con un tema que lo hice inspirado en Spinetta. Y Guille le suma un arreglo que sacó de Pearl Jam. Y nacen cosas buenas. A su vez, nos permite evitar que los temas sean iguales entre sí.
—Vicente: Tenemos uno más murguero, ahora estamos armando otro que tiene estrofas con bases puramente funk. Nos permitimos esa versatilidad para componer. Estar abierto es un desafío a la hora de enfrentar el instrumento. No todos tocamos todos los estilos. Y eso es una forma de seguir aprendiendo.

La escena
—¿Cómo ven al rock local?
—Nicolás: Lo veo bien. Desde hace un tiempo percibo un crecimiento de los jóvenes hacia la música. Eso permite que aparezcan grupos nuevos de diversos estilos. En cuanto a lugares, hay una movida interesante. Hoy es más sencillo tocar. Existen varios espacios donde te abren las puertas. Se generan eventos desde el Estado, ya sea municipal, provincial o nacional. Se le está dando mucha bola a los shows masivos y eso termina ayudando a la música hecha acá.
—Vicente: Está bueno ver bandas que laburan de una forma muy profesional, que están comprometidas con lo que hacen. Y ahí también hay diversidad musical. Los que más están sonando, como Astro Bonzo, Los Cohibas, Santa Fe Ska y La Gran 7, conforman un abanico de estilos muy amplio.

Futuro cercano
—¿Qué proyectos vislumbran de acá en adelante?
—Nicolás: Nuestro proyecto más importante es el disco. Va a estar acompañado de algunos clips, porque queremos sacarle todo el jugo posible a las redes sociales. Poder mandar con un click tus temas y videos a cualquier parte del mundo, es una facilidad con la que contamos y que no podemos desaprovechar. También queremos tocar mucho, porque ese es el secreto del desarrollo y la maduración de una banda.

Publicado en Pausa #115, a la venta en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.

miércoles, 19 de junio de 2013

Con vocación vecinalista

En Villa del Parque buscan reconstruir un tejido social que empodere a los vecinos y los haga partícipes de su historia y de su presente.

Por Ileana Manucci

La vecinal de Villa del Parque fue fundada el 27 de enero de 1955, tiene más de 50 años de existencia, de presencia en el barrio. Pero el vaciamiento de las organizaciones ciudadanas realizado con éxito por la última dictadura, las políticas neoliberales y el copamiento de esos espacios por los “punteros” políticos, llevó a que el común de la gente mirara, y algunos todavía miren, con recelo a esos vecinos que dicen estar ahí para escucharlos y ayudarlos. “Nosotros trabajamos muy fuerte para lograr que la gente se acerque a la vecinal y participe. La mayoría nos apoya, nos piden que sigamos adelante, pero nosotros lo que necesitamos es que se involucren, que vengan a las asambleas, que nos acompañen a las entrevistas con los funcionarios. La fuerza de la vecinal está en la participación de los vecinos”, dice María Ledesma, presidenta de la vecinal desde el año pasado pero integrante de la comisión directiva desde 2008, año en el cual la gente del barrio recuperó ese espacio para trabajar por y para el vecino, sin banderías partidarias.
La historia de la vecinal está íntimamente ligada a la historia de Villa del Parque y a todos los procesos por los cuales ha pasado. Desde que fue un pequeño asentamiento llamado Los Bravos, y El Triángulo después, hasta su crecimiento y consolidación en las décadas del 60 y 70, la vecinal siempre fue un lugar al cual acercarse para encontrar la ayuda que el Estado no brindaba. “En esos años surgieron las demás instituciones del barrio, producto de la organización popular; la guardería, el jardín, el dispensario, el centro de salud y la parroquia se organizaron en torno a la vecinal y como respuesta a las necesidades que la gente tenía”, explica Pochi Milesi, colaboradora de la vecinal. “Con la dictadura se desarticuló la fuerza y la unidad que los vecinos habían logrado, se exilió al Padre Catena, líder espiritual del barrio, y la falta de participación que hoy podemos ver en los vecinos es producto de una cultura neoliberal que enajenó todo lo que tenía que ver la organización popular”.
Integrantes de la vecinal distribuyen la revista institucional, que llega a todo el barrio.

El trabajo de la vecinal va en ese sentido, en el de hacer resurgir los valores con los que nació ese espacio, procurando que todas las instituciones de Villa del Parque tengan una unidad de sentido en su acción.
La Voz de Villa del Parque, una revista mensual que editan desde la vecinal, pretende ser el mediador en esa construcción colectiva, dándoles voz y participación a los habitantes del barrio. “La revista se entrega casa por casa y de manera gratuita desde hace dos años, y vemos que esa llegada está dando sus frutos. Tenemos gente que se acerca desde otros barrios, como Barranquitas y Villa Oculta, lugares a los que ni pensábamos que llegábamos. Cuando el vecino ve ahí plasmado lo que se hace, con información, con fotos, se le despierta cierto interés”, cuenta María. “La publicación también es parte de ese trabajo de acercamiento”, explica Pochi, “ya que tenemos contenidos propios, que son nuestras actividades y la gestión vecinalista, y contenidos que nos envían delegados de cada institución del barrio”.
—¿Hacia dónde apuntan las actividades de la vecinal?
—Nosotros estamos trabajando mucho en la parte de educación y cultura. Una educación desde un lineamiento político muy claro que es que todo lo que hagamos en las actividades no quede sólo ahí, sino que se convierta en un proceso de crecimiento y de empoderamiento como ciudadanos, que se animen a reclamar por sus derechos y que también sepan y sean concientes de sus responsabilidades.
—¿Con qué otras instituciones articulan acciones?
—En estos momentos estamos trabajando mucho con la UNL. Por ejemplo, tenemos un taller de cocina donde una vecina enseña recetas y la universidad brinda módulos sobre alimentación sana, con lo que no sólo se van sabiendo una receta sino con nuevos conocimientos en torno a la alimentación y la salud. También alumnos del  Instituto 12 vienen al barrio a dar talleres de radio, se van a integrar a trabajar en el mensuario y dar apoyo al Lectobus, un taller de cuentos que tiene mucho éxito entre los más chicos del barrio, donde tenemos entre 15 y 20 pibes. Alumnas del Calvario también están comenzando con el apoyo escolar, supervisadas por sus docentes. Con la organización Santa Fe en Actividad realizamos una jornada para mujeres, que comenzó siendo un espacio con peluquería, manicuría, podología, pero que sirvió como excusa para charlar sobre diferentes cosas que hacen a nuestra dignidad como mujeres, nuestros derechos, prevención, entre otras cosas.

Las necesidades de siempre
“La droga es una de las problemáticas más fuertes a las que nos enfrentamos hoy, y que viene creciendo mucho. La gente que vende lo toma como una salida laboral”, dice Cristina Aseguin, vicepresidenta de la vecinal, “y los vecinos por ahí tenemos miedo de denunciar, acá nos conocemos todos y sabemos bien lo que pasa”. La droga en las esquinas y la droga en los kioscos es una problemática que supera el poder de acción de los vecinalistas, pero siempre es un tema que está latente en las asambleas y actividades. “Lo que nosotros podemos hacer es prevención, hablar con los pibes para que no se metan en ese mundo. Esto no quiere decir que el barrio sea una zona roja, no es más ni menos que otros lugares. La mayoría de la gente acá trabaja, los chicos estudian, como en todos lados”, comenta María.
En la relación a la presencia del Estado municipal en el barrio, los integrantes de la vecinal coinciden en la apertura y el diálogo que han podido entablar con funcionarios y autoridades, pero reclaman que en la práctica concreta hay una gran carencia en cuanto a políticas públicas integrales. “Se hacen muchos parches, te mandan una topadora que capaz arregla una calle, pero  si mañana llueve eso es un desastre de nuevo. Nosotros como vecinalistas sentimos que no se nos tiene en cuenta como referentes, porque por ahí los vecinos saben más de las cañerías y de la infraestructura del barrio que el mismo municipio. Acá los vecinos parecen ingenieros por todo lo que saben, y es porque para sobrevivir acá hay que arreglárselas, ingeniárselas”, finaliza Pochi Milesi.


Publicada en Pausa #115, miércoles 12 de junio de 2013

martes, 18 de junio de 2013

Los barrios denuncian la trata

Con una marcha al Ministerio de Seguridad, asociaciones y vecinos del oeste se unieron en un reclamo por la desaparición de niñas en las redes de consumo sexual.

Durante 2012, la Dirección Especial de Prevención y Sanción del Delito de Trata de Personas, dependiente del Ministerio de Seguridad y dirigida por la comisaria Mónica Viviani, asistió a 171 mujeres en distintas localidades de la provincia. El 20% eran extranjeras. Se realizaron 39 allanamientos que culminaron en la clausura de 27 prostíbulos. Asimismo, 34 hombres y 27 mujeres fueron arrestados por infracción a la ley nacional 12.331 (profilaxis) y delitos conexos. En síntesis, puede calcularse que se realizó un procedimiento cada diez días; una clausura cada 12 días y 4,5 mujeres fueron asistidas en cada uno de los 39 allanamientos, con 3,5 detenidos en cada uno de ellos.
No obstante, los números dibujan sólo una parte de la realidad porque siguen desapareciendo niñas y mujeres de los barrios, en especial los ubicados en el cordón oeste de la ciudad.
El caso de Milagros Mansilla, de 14 años, rescatada por sus vecinos de Chalet de una red de trata en barrio Chaqueño –luego de haber pasado dos días secuestrada en Santa Rosa de Lima–, sirve para graficar la preocupante situación: la policía no tomó enseguida la denuncia, en la Terminal de Ómnibus no dejaban pegar las fotos de la menor buscada –por lo cual sencillamente podría haber sido trasladada en un colectio interurbano– y los vecinos se movilizaron en masa hasta lograr que Milagros aparezca.
María Claudia Albornoz, vecina de Chalet, dijo que “lo que hay que hacer es escuchar a la gente porque ya aprendimos que los barrios saben lo que pasa, cómo se mueven las cuestiones que tienen que ver con el tráfico de personas y también con el narcotráfico. Hay que escuchar a quienes ya tienen un recorrido, fundamentalmente a las mamás que todavía están buscando a sus hijas, y actuar en función de eso. El Estado está para propiciar situaciones de mejor calidad de vida para todos, porque las que desaparecen son nenas pobres. Hay que poner más política pública y para eso, lo mejor que puede hacer el Estado es escuchar y actuar en consecuencia”, insistió durante la concentración realizada el pasado jueves 6 de junio frente al Ministerio de Justicia, en la que diversas organizaciones entregaron un petitorio a las autoridades para solicitar un “Estado que desnaturalice de una vez por todas esta realidad”.
La marcha se desató a causa del secuestro de Milagros Mansilla, una niña que fue rescatada por los vecinos. (Foto: Pablo Bertoldi).

Consultada sobre los protocolos de búsqueda que lleva adelante la policía, María Claudia sentenció que “está todo muy burocratizado, hay que hacer las actuaciones mucho más rápido. Y una actuación es mandar un fax de una oficina a otra: si se demora un día o más en este tipo de situaciones, se pierde un tiempo valiosísimo en la búsqueda de las nenas. Creo que hay que correr las comisarías de este lugar para que entre en funcionamiento una brigada especializada en este tema. En tanto, hay que capacitar al personal de las comisarías para que empiece a modificarse el nivel de prejuicio, porque no buscan a las nenas argumentando que seguro se fueron con el novio. Los protocolos tienen que ver con esto y tienen que probarse, porque el que está en una oficina cree que funciona cuando en realidad no es así”.
Desde la campaña abolicionista, Silvina Sierra acompañó la concentración clamando “basta de trata, basta de llevarse niñas de todos los barrios de Santa Fe”. En este sentido, aseguró: “Vemos una gran inoperancia por parte de la policía y de la Justicia. El caso de Milagros fue clave por la gran movida que hicieron los familiares y vecinos, pero en principio ni siquiera se tomó la denuncia, por ende no se investigó. Hay una gran complicidad por parte del poder policial, político y judicial. Todo esto tiene que ver con la prostitución, de la que casi no se habla porque se sigue haciendo diferencia entre trata y prostitución, y es todo lo mismo, a lo que se suma el narcotráfico”.
“Sería interesante que se reconozca el saber de la población, pero para eso el gobierno también debería reconocer que la trata existe y que Santa Fe es una de las provincias con mayor captación de niñas y mujeres para este delito. Por más que se haga el protocolo, es necesario llevar adelante tareas de sensibilización o una campaña interesante para que la gente se involucre. Desde el Movimiento feminista y la Campaña Abolicionista siempre hay voluntad de articular, el problema es que el gobierno nos tiene que aceptar y no tomar a las organizaciones que denuncian estos delitos como enemigas”.
Mariela Ortego, trabajadora social de barrio Chalet, participó de la reunión con las autoridades junto a María Claudia Albornoz y las mamás de Milagros Mansilla y Natalia Acosta, una joven de 23 años desaparecida en 2009. En declaraciones posteriores, señaló: “Nos dijeron que tenemos abiertos los canales de comunicación con ellos y fuimos escuchadas. Necesitan que todos colaboremos y que toda la sociedad se comprometa. Nosotros vamos a seguir trabajando en el barrio con las organizaciones por nuestra cuenta, aunque evidentemente hay cosas que articular con la policía, con la Dirección de Trata y la Secretaría de Derechos Humanos”.


Publicada en Pausa #115, miércoles 12 de junio de 2013

lunes, 17 de junio de 2013

Escribir en la edad de los absolutos

Un taller de lectura y escritura convoca a los menores de 21 a compartir experiencias y explorar las letras con propia brújula.

Por Marcelo Przylucki

Puede ser a través de un juego, de una tarea de la escuela, en un recreo veraniego de la televisión y de Internet, o por sugerencia de algún amigo, de algún pariente. Por lo general, se da también de la forma moderna, en solitario, no como cuando no existía la imprenta, que era casi exclusivamente una práctica celebrada en congregación. Podemos prefererirla en prosa o en verso, de un género determinado abordando únicamente ciertas temáticas. Puede resultar un resplandor que se enciende gracias a las habilidades de una pluma y no de otra. De cualquier manera que sea, la literatura es mucho más que un “interés” para agregar en nuestro perfil de Facebook, es una experiencia que nos recoge por los párpados, nos aleja del asiento y nos deja la mente en carne viva. También es común que tras la acumulación de  lecturas, prosiga un cosquilleo de ánimos por ensayar las propias palabras. Eso es lo que se persigue cada jueves en los talleres que se realizan en la casi centenaria Biblioteca Pedagógica y Popular Domingo F. Sarmiento. Cecilia Moscovich y Cecilia Rugna, sus coordinadoras, dialogaron con Pausa sobre esta actividad.
La niñez es un estadio vital que encuentra a los terrícolas susceptibles ante cualquier influencia, es en esos momentos de infancia en los que leyendas urbanas, libros de cuentos y caricaturas son nuestras competencias culturales de primer orden. Ya en la adolescencia, también nos es indispensable el contar con ciertos recursos, ciertas herramientas con las que podamos moldear, expresar, graficar nuestras experiencias en una forma de expresión determinada. Los libros, y más precisamente, las palabras, suelen ser catalogados como continentes de esa facultad de ser de lo más exactos y fáciles de manipular cuando queremos hacer manifiestos nuestros estados de ánimo, nuestra percepción del mundo o simplemente alguna ficción que estemos maquinando. Estas dos franjas etarias son comprendidas por las responsables de este Taller.
Si bien ninguna de ellas hizo su recorrido académico en la carrera de Letras (fue Historia el campo en el que decidieron formarse y en el que ejercen su práctica profesional), cada una de ellas se mantuvo de manera permanente a las orillas de la literatura desde infantes: “un poco mamando los libros de casa, otro poco en la escuela, aprovechando también el lenguaje de la música y el teatro, e incluso hice algún taller con Alicia Barberis”, recuerda Rugna. Por su parte, Moscovich comenta que ha sido partícipe de un proyecto del gobierno nacional llamado “Leer es contagioso”, que además de promover la lectura como un ejercicio, lo postuló como un derecho: “en el derecho a leer se condensan muchos otros, a la identidad, a los bienes culturales, a ser escuchados, al conocimiento, al pensamiento crítico, a la imaginación, a la palabra, a elegir…”; asimismo, formó parte de otros proyectos de naturaleza popular, como Manzanas Solidarias, y hasta haciéndose cargo de talleres literarios en el pabellón juvenil de la cárcel de Las Flores.
Así, con ese bagaje constituido por experiencias distintas pero con intereses idénticos, Rugna y Moscovich no vacilaron cuando las autoridades de la Biblioteca las convocaron para ofrecerles la chance de fijar coordenadas espaciales y temporales a su vocación por lo popular. Allí (a la Bebeteca, sala para niños de la Biblioteca Pedagógica y Popular) se concurre cada semana a hacer “algo entre iguales, donde nosotros convidamos –es como nos gusta decir siempre– distintos textos a los chicos para que ellos también nos traigan a nosotros las cosas que les gustan”. De esta manera, con el Taller se comienza a abarcar quizás la zona más difícil de interpelar como lo es la adolescente, pues “aunque sea una etapa muy rica para explorarse a sí mismo, también es la más complicada de atraer, porque de manera permanente uno se mantiene un tanto reacio a la exteriorización de los sentimientos”, comentan las coordinadoras. Sin embargo, “es una cuestión de piel, a nosotras nos gusta estar con los jóvenes, tal vez porque soy un poco inmadura” comenta Moscovich cubriendo su sonrisa con su palma izquierda, y prosigue: “el desafío es quebrar ese diagnóstico de que los adolescentes leen poco, que nosotros no compartimos; y es más, no sólo que leen, sino que también escriben y hasta logran reconocer su estilo de escritura en las lecturas que compartimos juntos en el taller”. Y así son los encuentros, descontracturados, con el goce de lo que se hace como consigna: se hacen exploraciones libres de libros, con un menú de lo más variado (fotografías, cuentos y novelas); o como propone Eduardo Galeano: “en frascos de vidrio estaban guardadas las palabras, y cada una (…) sonaba y quería ser tocada”, y ello también se practica como modo de producción de textos. Desde Arlt o Girondo, hasta Bukowski o mitos anónimos de origen chino, todo es útil a los efectos de enriquecer la lectura y aportar una fuente de recursos para cuando se incursione en la producción propia.

Cecilia Rugna y Cecilia Moscovich, en la Pedagógica. (Foto: Olivia Gutiérrez).


“Leer mucho para escribir” es el lema que se abre paso ante la pregunta acerca de los objetivos del Taller, “lo que creemos que debe suceder es una experiencia de construcción de uno mismo, un delinear una genealogía de lectura para construir una diferente, de escritura”. Sin embargo, las Cecilias no pretenden fijar un punto de llegada o una meta a perseguir, prefieren que de arribar a la posibilidad de una exposición o una publicación, esa circunstancia sea algo madurado naturalmente, fluido, bajo ningún aspecto algo impuesto ni forzado. En este espacio, lo contraindicado es escolarizar el juego, todos aportan algo, todos aprenden algo.
Alicia Barberis (Cruzar la noche), Patricia Suárez (El Cochero Rata) o Enrique Butti (El fantasma del Teatro Municipal), son ejemplos de que la literatura infanto-juvenil local no solamente está en vigencia, sino que además es de gran calidad y con altos estándares de reconocimiento, incluso asomando las narices entre el listado de cánones, codo a codo con el ABC de autores criollos (Arlt, Borges, Cortázar). No obstante, Rugna y Moscovich no detienen su trabajo, que podría fácilmente catalogarse como “militancia” por la literatura juvenil, y presentaron un proyecto para agregar y producir nuevos títulos en conjunto con Ediciones UNL, que ya publicó una serie de textos en la década pasada llamada. Esa iniciativa llevó el título Diente de León y la propia Moscovich fue una de las autoras editadas.

Inscripciones
El Taller de Lectura y Escritura para niños y adolescentes se lleva a cabo todos los jueves de 17.30 hasta las 19 aproximadamente, en la Bebeteca de la Biblioteca Pedagógica y Popular Domingo F. Sarmiento (peatonal San Martín 2839). Para más información, consultar al teléfono de la biblioteca o al de las coordinadoras, respectivamente: 4572974; 155 162 143 (Moscovich); 156 122 981 (Rugna).

Publicado en Pausa #115, a la venta en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.

sábado, 15 de junio de 2013

La culpa de todo la tiene la CIA

Por Adrián Brecha

Quienes hayan sido receptores pasivos de rayos catódicos en su infancia sabrán que una grabación luego de ser escuchada por un agente secreto se autodestruirá en cinco segundos y que si algún miembro del equipo es capturado el gobierno negará toda relación con el mismo.
Las series de espionaje americanas nos han enseñado que siempre detrás de un atentado hay un agente de la CIA. Con el paso del tiempo, hemos aprendido que los rusos eran una amenaza para la paz mundial, que luego fueron los chinos y que hoy todos los atentados conducen a señores de barba que por esas casualidades de la vida son islámicos y tienen algún parentesco con Bin Laden.
En nuestro imaginario un agente de la CIA se parece a un oficinista con ciertas habilidades en el manejo de armas de fuego (siempre con silenciador), manejo de idiomas por si debe caracterizar alguna misión en el exterior y amplio conocimiento en Windows e Internet. Este último requisito es más bien de los episodios de finales de los 90 post Matrix, con la aparición de un analista en sistemas encarnado generalmente por un asiático o un hindú, según quien sea el productor de la serie.
Es bien sabido que los agentes de la CIA siempre están dispuestos a mejorar la democracia mundial y, de ser necesario, derrocar al tirano a fuerza de bombas y avasallando todo derecho individual en pos del sufragio universal para todos y todas.
Muchas veces pienso que las series de Fox son un anticipo a modo de premonición de lo que puede suceder en un par de años y que muchos televidentes no terminan de discernir si Obama es un actor o no y cuándo los ataques son reales. Es simple cuando es un hecho real: apenas es posible ver luces en planos generales, como si fueran un viejo video juego con mala resolución en una monitor pequeño de fósforo verde para PC hogareña.
El exceso de consumo de este tipo de series, en buena medida propagandísticas como lo fue el pato Donald en los 70, ha creado en el espectador el síndrome de Maxwell. Este síndrome manifiesta como principal síntoma la observación y hallazgo de teorías conspirativas como sustento de todo hecho, sin importar su magnitud. Sea este de índole doméstica o universal.

Por ejemplo, una persona que sufre de esta dolencia puede pensar que la demora en el cajero de un supermercado no se condice simplemente con el cambio de rollo de papel en el cual será impreso el gasto de su compra, sino que ha sido objeto de una demora por alguna investigación en curso. Difícilmente aceptaría que una telefónica le regale un artefacto, ya que ese celular gratuito puede ser objeto de escucha, y nunca convocaría a una marcha de protesta por una red social. Porque, como bien se sabe, Facebook es un invento de la CIA. Como suele pasar con muchos ilícitos, el negocio anduvo mejor de lo esperado y del fin para el cual fue creado. Lo mismo sucede con muchos emprendimientos gastronómicos en nuestra capital, sobre todo cuando el agua sube y nos tapa. Bajo el síndrome de Maxwell no es posible realizar ninguna encuesta, una llamada promocional donde salude un candidato puede generar paranoia y la visita de dos señoras con una virgen puede causar estragos. En principio, por la extraña situación que genera en sí misma, y ni hablar de ingresar la figura de yeso que puede contener un micrófono inalámbrico.
La proliferación de construcciones de altura donde uno puede contemplar la vida de su vecino o vecina como si estuviera en una platea preferencial genera situaciones impensadas para las personas bajo la manifestación de Maxwell.
Sin embargo, algunas noticias les dan cierta satisfacción a los paranoicos. El diario británico The Guardian informó esta semana de que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) recogen todos los días registros de llamadas de millones de clientes de la operadoras de telefonía, en virtud de una orden judicial secreta.
Además, se conoció que también se recaban datos de los servidores de las grandes empresas estadounidenses de Internet, entre ellas Microsoft, Yahoo, Facebook, Skype o Apple, sobre comunicaciones en el extranjero.
Son muy cautos ante esta situación digna de Batman, en donde Morgan interpretando a Lucius Fox puede escuchar a todo el mundo con su aparato infernal.
Sabiendo que se está cruzando la línea, se tranquiliza al publico informándonos que luego de eso se destruirá el escuchatutto y que luego habrán renuncias, de ser necesario.
El presidente Obama, que durmió mucho tiempo al sol imitando a Lucius, dijo: “No se puede tener cien por cien privacidad y cien por cien seguridad”, y aseguró que se ha conseguido “el equilibrio adecuado” pese a las comparaciones con el Gran Hermano de los programas de espionaje revelados por la prensa esta semana.
Sabiendo que cualquier caracter impreso nunca puede ser borrado y que cualquier parecido con la realidad es apenas una mera coincidencia, lo único que les pido, estimados lectores, es que si en 15 días no aparece Adrián Brecha,
hagan algo…


Publicado en Pausa #115, a la venta en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.

viernes, 14 de junio de 2013

Los nombres para el Concejo

Las principales fuerzas políticas van a internas surcadas por sus propias diferencias.Un listado de los precandidatos que aspiran a quedar en las listas definitivas para octubre.

Por Ezequiel Nieva

Dos nadadores, un reconocido abogado penalista, funcionarios, ediles que terminan sus mandatos y dirigentes de las más variadas extracciones animarán las elecciones internas del 11 de agosto, en las que los santafesinos definirán las listas definitivas para renovar, el 27 de octubre, ocho escaños en el Concejo Municipal. En total, se presentaron para las primarias 30 nóminas con 240 precandidatos (*).
El oficialismo tiene siete listas, cuatro con un radical a la cabeza. El PJ presenta nueve. Por afuera, Diego Degano lidera otra propuesta justicialista. En el partido de Oscar Cachi Martínez, 100% Santafesino, hay internas; una de las listas la lidera Fernando Fleitas. En el PRO también hay dos listas (**).
Sin internas, otras nueve fuerzas tienen candidatos: Proyecto Sur, País, Partido Obrero, Democracia Cristiana, Confluencia Santafesina, Movimiento Independiente Justicia y Dignidad, Nuevo Encuentro Popular y Solidario, Partido Autonomista y el Partido Nacional Constitucionalista-Unir.
Esas nueve listas y la que comanda Degano (Agrupación Sumar, del partido Por Más Santa Fe) pasarán directo a las generales. Las otras fuerzas –el PRO, el PJ, el Frente Progresista y 100% Santafesino– definirán sus respectivas listas a través del sistema proporcional D’Hont en las primarias de agosto.
El 10 de diciembre siete concejales concluyen sus mandatos, aunque el 27 de octubre se elegirán ocho cargos. Es debido a la reciente reforma de la llamada ley Borgonovo, que en 2002, al calor del “que se vayan todos”, redujo el número de bancas en los concejos de Santa Fe y Rosario. En 2015, se sumarán otros dos cargos más y así el Concejo pasará de las actuales 13 bancas a 16.
Tres de los siete ediles que terminan sus mandatos buscarán la reelección: la socialista Vanesa Oddi, el justicialista Roberto Campanella –pero por una de las listas del PRO– y el representante de Producción y Trabajo Sebastián Pignata, quien llegó al Concejo en alianza con 100% Santafesino y luego se alejó de ese espacio.
Este año también vencen los mandatos de los oficialistas Noelia Chiementín –quien reemplazó a Jorge Henn, electo vicegobernador en 2011–, Fanny Jara y Esteban Aignasse –también ingresó en 2011, en lugar del actual intendente José Corral– y del edil opositor Marcelo Ferreira. Ninguno de los cuatro buscará renovar.
Los ocho concejales que asuman en diciembre se sumarán a los siete cuyos mandatos terminan en 2015: Leonardo Simoniello, Ariel Rodríguez y Cristina Quinteros (Frente Progresista), Ignacio Martínez Kerz (PJ), Cristian Huser (100% Santafesino) y Tomás Norman (PRO).

Siete por el oficialismo
En el Frente Progresista no hubo unidad, aunque la nómina que promueve el intendente Corral representa a los sectores mayoritarios de la coalición. Esa lista pluri-partidaria enfrentará en las primarias a tres listas de la UCR, a una lista conjunta de los partidos Pares, GEN y Social Metropolitano, otra del partido SI y a una del PDP.
Adriana Molina.

Los principales nombres: Unidad Progresista: Adriana Molina, Vanesa Oddi, Leandro González y Mariano Cejas; Cauce Progresista (UCR): Carlos Suárez, Danilo Armando y Jésica Bonetti; Unidad y Participación (Pares-GEN): Pablo Bosch, Lilian Milesi y Sandra Casal; Partido Demócrata Progresista: Luis Giavedoni, Raquel Pereyra y Érico Hubert; Partido SI: Cristian Riom, Ricardo Rodríguez y María Laura Batagliotti; Seguridad, Trabajo y Honestidad (UCR): Sebastián Cáceres, Diego Loréfice y Cristina Bolaño; Desarrollar Santa Fe (UCR): Mariano Romero Acuña, Flavia Righetti y Horacio Fanto.

Nueve listas por el PJ
Pese a los deseos de unidad expresados en el último congreso partidario, el PJ, que competirá bajo el nombre de Frente para la Victoria, presentará nueve listas. El rossismo y el obeidismo se enfrentarán en las primarias, pese a que negociaban –al menos hasta la designación de Agustín Rossi como ministro de Defensa– un acuerdo para ir juntos a las legislativas nacionales. No la tienen fácil: compiten contra Pignata, a quien apoyan UPCN y los diputados de Producción y Trabajo, y otras seis listas más.
Sebastián Pignata.

Los primeros precandidatos son: 27 de Octubre: Humberto Galarza, Alberto Papini y Sara Romero; Santa Fe es una sola: Sebastián Pignata, Juan José Saleme y Marcela Blangini; Compromiso con la ciudad: Silvina Frana, Martín Palamedi y José Segovia; Arriba Santa Fe siempre: José Torres del Sel, Mario Zanabria y María Magdalena Barrios; Peronismo de Pie para la Victoria: Marcela Rolfi, Mónica Pedriel y Jorge Milozzi; Por un Solo Mandato: Susana Saravia, Rodolfo González y Beatriz Juárez; Bien Peronista: Ricardo Guntren, Marcelo Ojeda y María Eugenia Cogliano; Nace una Esperanza: Daniel Álvarez, Hortensia Coletti y Agustín Robledo; Menos Crítica y Más Trabajo: Jorge Alberto Köning, José Alberto Godoy y Sara Pedroza.

Peronistas disidentes
Si bien pertenecen a estructuras justicialistas, por afuera de la interna partidaria aparecen dos nadadores que, en los 90, supieron animar las tradicionales Santa Fe-Coronda. Fernando Fleitas será cabeza de lista por 100% Santafesino (acompañado por Nicolás Cejas y Luz María Balbastro). Enfrentará en la interna a la lista 100% por la Ciudad, liderada por Griselda Alvelda.
Diego Degano.

Fleitas se medirá, entre otros, con uno de sus mayores rivales en el río, el ex campeón mundial de aguas abiertas y ex funcionario provincial por el obeidismo, Diego Degano –precandidato a intendente en 2011–, quien liderará la lista Por más Santa Fe con apoyo del diputado nacional Omar Perotti.
La lista de Unión PRO-Federal también tiene un justicialista a la cabeza: Roberto Campanella, quien llegó a su banca en 2009 por el reutemismo aunque dos años después fue candidato a intendente por el PRO. En las primarias se medirá con el abogado penalista Néstor Oroño, conocido por haber patrocinado a algunos represores de la última dictadura y, en la actualidad, ser abogado defensor del ex ministro Edgardo Berli, procesado por la causa inundación.

Claves de las internas
En el oficialismo hay seis listas que sólo compiten con el objetivo de tratar de ingresar al menos un candidato en la nómina de octubre. El intendente puso toda la carne al asador: designó a su secretaria de Gobierno como candidata y acordó dos lugares con el socialismo y con la Coalición Cívica. Con ese esquema, pretende retener las cuatro bancas que pone en juego.
A la lista de Corral se enfrentan los espacios sin representación en la lista oficial –el SI, Pares, el GEN y el PDP– y sectores del radicalismo que buscan, con juego propio, consolidar sus construcciones. Se destaca un choque que tendrá réplica también en la interna de diputados nacionales: Cauce Progresista –la línea que lideran Jorge Henn y Fabián Palo Oliver– anotó al ex edil Carlos Suárez como cabeza de lista, quien había sido precandidato a intendente en 2011 contra el propio Corral.
Silvina Frana.

En el PJ hay una multiplicidad de propuestas que echa por tierra la unidad que pregonaron, sin éxito, sus principales figuras. El joven Sebastián Pignata –sorpresa electoral en 2009, promovido entonces por el fallecido líder de UPCN Alberto Maguid– va por su reelección ante los candidatos de Rossi (el jefe de la Unidad de Atención Integral Santa Fe de la Anses, Humberto Galarza) y de Obeid (la ex funcionaria y ex diputada provincial Silvina Frana). De la cruza de esas listas con las otras seis que participan de la interna surgirá la nómina definitiva del Frente para la Victoria.
En octubre se medirán no sólo el PJ contra el oficialismo, sino  que además estará Degano –quien ya obtuvo en 2011 26 mil votos como precandidato a intendente–, el vencedor de la interna de 100% Santafesino –Fleitas viene mostrándose desde principios de año junto a “Cachi” Martínez y se perfila como favorito– y el ganador de la interna del PRO.

Publicada en Pausa #115, miércoles 12 de junio de 2013

(*) Tras el cierre de esta edición quedó confirmado por la Secretaría Electoral de la provincia que hay 32 listas inscriptas, que suman un total de 256 precandidatos que competirán para cubrir ocho bancas de concejales.

(**) Finalmente, son tres: se agrega una lista encabezada por Rubén Alvarado.