jueves, 21 de junio de 2012
Entrenar para el futuro trabajo
Mediante capacitaciones, el municipio y la Nación articulan recursos para buscar la plena inserción laboral de los jóvenes santafesinos: representan el 50% de los desocupados.
Por Ileana Manucci
“En el Gran Santa Fe nosotros tenemos contabilizadas cerca de 20 mil personas desocupadas, y de ese total el 50% son jóvenes menores de 25 años, jóvenes que buscan empleo y no lo consiguen. Nuestros programas buscan la inclusión laboral de esa población que, por diferentes motivos, no ha podido terminar la escuela o no tuvo la posibilidad de seguir un terciario. Hacía ahí apunta el esfuerzo de la Oficina de Empleo de la municipalidad y de las empresas que aceptan estos programas que nosotros les ofrecemos”, dice Javier Fernández, subsecretario de Empleo de la Municipalidad de Santa Fe. A sus espaldas se escucha el incesante ruido de las máquinas de coser que en El Galpón (Pedro Vittori 4212) aprenden a utilizar un grupo de jóvenes desocupados de la ciudad.
El Galpón, inaugurado en octubre de 2011, es un espacio de capacitación y producción que apunta a la formación en competencias laborales, en función de las demandas del mercado laboral local. Las instalaciones fueron cedidas por UPCN a la Municipalidad de Santa Fe y se contó con el financiamiento de la Embajada de Alemania para la compra de equipamiento, previa presentación del proyecto del que participaron 70 propuestas formuladas por instituciones de todo el país. La iniciativa conjuga al Gobierno de la Ciudad, a través de la Subsecretaría de Empleo, y el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.
“Estos entrenamientos son, específicamente, para aquellas personas que forman parte del Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo y para los beneficiarios del Seguro de Capacitación y Empleo”, explica Fernández. “Se los capacita durante ocho meses en una tarea en particular, en este caso la confección de ropa de trabajo –buzos para los profesores de educación física del municipio–, tanto con contenidos teóricos como prácticos, poniendo a disposición de los chicos todos los elementos que puedan necesitar. Actualmente tenemos unos 110 cursos además de este, que los articulamos a través de convenios con la provincia, con instituciones que dictan cursos, con sindicatos, con la Universidad, entre otros. Tenemos desde carpintería, herrería, plomería, hasta administrativos, auxiliar de vendedor, pasteleros”.
—¿De dónde provienen los recursos para los entrenamientos?
—La Nación, mediante el Ministerio de Trabajo, es la que aporta los recursos, y nosotros desde el municipio nos encargamos de gestionar todo lo necesario para que las capacitaciones se lleven adelante. Los planes de entrenamiento laboral pueden ser tanto en el sector público, como este caso, como en el privado, donde las empresas nos hacen los requerimientos según sus necesidades y nosotros nos encargamos de vincularlos.
—¿Cómo funciona?
—Nosotros en esta nueva gestión hemos definido como uno de los objetivos principales de la Oficina de Empleo la intermediación laboral, tratar de vincular a las personas que están capacitadas dentro de los planes, o a los desocupados en general, con las empresas que nos den requerimiento. Previo a esto nosotros visitamos las empresas, los ponemos en conocimiento de los planes que tenemos y, una vez que ellos acceden a formar parte, entrevistamos a las personas que pueden ser posibles candidatos y se los enviamos para que hagan la selección definitiva del personal. Por lo tanto, para que estos programas funcionen y tengan éxito, se necesita de la voluntad no sólo de los Estados sino también de los empresarios locales.
Una de las posibilidades para los empresarios es incorporar personal en el marco del Programa de Entrenamiento Laboral, que consiste en la admisión de trabajadores bajo la modalidad de entrenamiento durante seis meses, donde se lo capacita en habilidades específicas de un puesto de trabajo, aunque sin generar relación de dependencia. Durante ese tiempo, el Ministerio de Trabajo realiza el aporte para el pago del sueldo del trabajador mientras dura el entrenamiento. Otra posibilidad es el Programa de Inserción Laboral, cuyo principal beneficio es que durante los primeros seis a nueve meses, parte del sueldo del trabajador es aportado por el Ministerio y se puede solicitar hasta un 50 % de reducción de las contribuciones.
“Pero el beneficio para las empresas no es sólo económico”, continua Fernández, “esto los ayuda en un aspecto clave como es la contratación de personal, porque sobre todo en la parte de oficios ellos nos manifiestan que no hay personal capacitado, que no encuentran en el mercado un soldador, un tornero o un fundidor, por ejemplo. Y capacitar gente le significa a la industria una gran inversión, y eso es lo que de cierta manera la Oficina de Empleo les está ahorrando, además de garantizarles que la persona que van a tomar tiene los conocimientos necesarios para desarrollarse en el puesto de trabajo”.
Graciela Fernández es la responsable de las acciones de entrenamiento público y expresa que en un 60 o 70% las empresas contratan a aquellas personas que recibieron el entrenamiento. Los cupos de los mismos son de aproximadamente 20 jóvenes, aunque eso también depende de los requerimientos de los futuros empleadores. Además de estos entrenamientos, circunscriptos a los beneficiarios de los programas, el municipio también brinda capacitaciones a las que puede concurrir cualquier persona desocupada, donde se le hará un perfil laboral que quedará ingresado en una base de datos con el objetivo de que las empresas puedan seleccionar los perfiles más convenientes para su área. Por otro lado, también se resaltó el entrenamiento laboral a personas con discapacidad, sector que no estaba contemplado y al que se está apuntando e intentando incluir actualmente.
Corte y confección
Desde marzo, unos 10 jóvenes de entre 20 y 30 años concurren a El Galpón, donde recibirán capacitación hasta fines de octubre, con una carga de 12 horas semanales. “Los chicos tienen mucho entusiasmo de venir acá”, cuenta Andrea Martínez, quien está a cargo de las clases,“la mayoría de ellos arrancó de cero con todo lo que tiene que ver con lo textil, con la moldería industrial, cortar y armar prendas. Es un mundo nuevo y eso también los atrae; manifiestan mucho interés y predisposición para aprender”.
Maximiliano está sumergido entre las telas amarrillas con aguja en mano y charla con sus compañeras que realizan lo propio en las máquinas de coser. “Yo ya tenía algunos conocimientos previos, me gusta todo esto y tengo facilidad para aprender. Por eso cuando me enteré de esta capacitación no dudé y me inscribí. Estoy aprendiendo mucho, son cosas que sirven y que ayudan para el día de mañana poder conseguir un trabajo: a mi me gustaría ser estilista de moda”.
Trabajo conjunto
Sergio Gómez es un empresario metalúrgico local y no duda en relatar las bondades que este sistema le trajo a su pyme familiar. “Ya hemos podido incorporar empleados a la empresa mediante esta modalidad y es algo a lo que seguimos apostando. Más allá de la ayuda que el municipio nos brinda con el tema de los salarios, lo que más remarcamos es la posibilidad, que esto nos da, de incorporar una persona, entrenarla durante varios meses, muchos más de los tres que por lo general se dan de prueba. De esa manera tenemos un panorama más amplio del futuro empleado, se logra conocerlo mejor, ver su forma de trabajar, sus aptitudes y actitudes, entre otras cosas”.
—Una vez que las personas entrar a la empresa, ¿sigue el vínculo con la Municipalidad?
—Sí, y ese es un aspecto fundamental. Ellos van siguiendo durante casi un año el entrenamiento de la persona, monitorean el desempeño, la responsabilidad, y eso a nosotros nos da mucha seguridad. Si algo sale mal contamos con el respaldo de ellos, que siempre están al tanto de lo que sucede. En este sentido, la Municipalidad dejó ser un organismo que sólo nos regulaba o cobraba para pasar a ser un socio estratégico para el crecimiento y el desarrollo laboral de la población. Con esto se recrea la cultura del trabajo, y eso es algo muy renovador para los que ya tenemos algunos años.
Publicado en Pausa #95, a la venta en los kioscos de SF
miércoles, 20 de junio de 2012
Apuesta a la militancia musical
Hermes Pereson y Esteban Lagger repasan la actualidad del SURock.
El SURock no para. La asociación que nuclea a los integrantes de la escena rockera de la región (músicos, periodistas, productores, empresarios, etc) está marcando agenda a través de la concreción de sus propuestas. Para interiorizarnos sobre ellas, hablamos con dos miembros de su Comisión Directiva: el presidente Hermes Pereson y el secretario Esteban Lagger.
Clubes de Música: hay un lugar
El pasado 19 de abril el Concejo Municipal aprobó –a través de la sanción de la ordenanza 11855– la incorporación de la figura de los Clubes de Música en vivo al Reglamento de Espectáculos Públicos. La norma nace de una idea presentada y trabajada por la asociación. En ella, se define a estos espacios como “aquellos establecimientos cuya actividad principal sea la programación y producción de conciertos y espectáculos musicales en vivo en cualquiera de sus géneros”. Para ser incluidos en esta categoría, los locales deben cumplir una serie de requisitos. Entre los más importantes se destaca que no pueden cobrar ninguna suma al artista por su presentación; tienen que garantizar un mínimo de 8 recitales mensuales de músicos de la ciudad y cumplir con la insonorización de las instalaciones. Asimismo, la legislación permite la venta discos y merchandising de los grupos o solistas. También se habilita el cobro de entradas. Como contraparte, las actividades desarrolladas en los Clubes serán declaradas de interés cultural. Y cuando sean producidas por intérpretes locales, los privados no abonarán el Derecho de Espectáculos Públicos.
Hermes cuenta que “la figura del Club de Música se generó por la necesidad de buscar lugares para tocar, porque no existían. Ya funcionaba en la Ciudad de Buenos Aires y decidimos adaptarla a Santa Fe. La venimos laburando desde hace dos años: visitamos a los concejales y nos concentramos en los que le daban más importancia”. En marzo de 2011, el SURock la presentó como iniciativa ciudadana en la mesa de entradas del Concejo Municipal. En diciembre, el intendente José Corral se comprometió a tratar y aprobar el proyecto durante el 2012. Esteban acota que se “apunta a conseguir algunos beneficios para los empresarios que van a apostar a una figura de corte cultural, que no es lo mismo que tener un boliche o un comedor. Queremos recuperar un espacio que se fue perdiendo y que quedó de manifiesto en la emergencia nocturna: la música en vivo no se contemplaba en ningún tipo de habilitación”. Por otra parte, Hermes reconoce que “nadie quiere apostar a la cultura independiente porque es la más riesgosa, la que en un primer momento menos gente lleva. La idea es darle seguridad a los locales que se jueguen por esta movida”. Actualmente son tres los recintos que poseen interés en reconvertirse a Clubes de Música: Tribus Bar, Stanley Rock Bar y Gente Que No Bar. Por otra parte, la asociación está trabajando en un régimen de fomento. El objetivo del mismo es garantizar una distribución de la recaudación de entradas favorable a los artistas (70% a 30%) a cambio de beneficios para los establecimientos.
Pereson y Lagger. (Foto: Olivia Gutiérrez)
Artistas más profesionales
Otra de las propuestas que están desarrollando consiste en una serie de charlas para concientizar a los músicos sobre aspectos específicos de su actividad. Desde la grabación hasta la composición, pasando por la gestión de prensa y el registro de marca. Hermes cuenta que estos encuentros “cubren varios aspectos de la actividad del músico independiente: entre organizar shows y hacer prensa, la música termina siendo sólo un 20% de lo que un artista sin estructura discográfica hace”. Ya se realizaron jornadas sobre grabación, sonido en vivo y gestión de prensa. El 12 de junio fue el turno de “Registro de marcas y patentes e introducción a los derechos del músico”, a cargo del abogado y locutor Martín Ferratto. Finalmente, el 26 de Junio Esteban Lagger (que se desempeña como guitarrista de Infusión Kamachui) expondrá sobre “Acercamiento a elementos compositivos”.
Pereson expresa que “vimos muchas caras nuevas. Te das cuenta que llegás a un público impensado. Vino gente del folclore, del tango, no asociados”. En ese sentido, Lagger afirma que “la generalidad de las charlas logra que se acerque gente de otros estilos, que normalmente no se arrima a la asociación por el nombre. Las dudas o problemas que uno tiene para encarar un camino en la música, son los mismos para todos. Cada género o circuito tiene sus particularidades, pero lo positivo es que podemos saciar las dudas de un montón de artistas. En la charla de prensa se allegaron personas vinculadas al teatro y la danza. Algunas temáticas son comunes al arte independiente en sí”. Los eventos se realizan los martes en la Sala Marechal del Teatro Municipal, a partir de las 18.00. Las entrada cuesta $5 para los socios del SURock y $10 para el público en general. Pueden conseguirse de lunes a viernes de 9 a 13 en la boletería del teatro.
Rock local en el éter
Desde el 15 de mayo, el SURock tiene su espacio en la radiofonía local. Sonidos independientes va los martes de 22 a 23.30 por Radio Nacional Santa Fe. Según Hermes “siempre estuvo presente la idea de un programa propio, pero era un compromiso muy grande. Este año se dieron todas las condiciones: se sumó gente a prensa, vino la invitación de Radio Nacional y no podíamos dejarla pasar. Es la oportunidad de tener voz en una AM que llega a muchos lugares”. Está conducido por Silvia Díaz e Ignacio Amarillo, cuenta con la producción de Eugenia Ferrante y Victoria Sansó de la Madrid y la coordinación en piso de Martín Rueda. Entre sus secciones hay entrevistas a gestores de la escena independiente y la realización de recitales acústicos de artistas locales.
Lo que se viene
Están trabajando en un régimen de concertación que se proyecta como la versión provincial del de fomento, articulando al Estado, las asociaciones civiles y los empresarios. Por otra parte, siguen impulsando el debate sobre la Ley Nacional de la Música, que esperan sea aprobada este año, y siguen en la búsqueda de nuevos beneficios para los músicos locales. Hermes recuerda que “lo que hacemos es para todos los músicos de Santa Fe, sin distinción de género”.
Publicado en PAUSA #95, todavía a la venta en los kioscos de SF
martes, 19 de junio de 2012
Crear y opinar: la comunicación en juego
Un encuentro de creación de productos comunicacionales juntó
a más de 200 jóvenes de Santa Fe y Entre Ríos. Nueva edición de Tramando Medios, en
las voces de sus protagonistas.
Por Marcela Perticarari
El último día de mayo a lo largo de cuatro horas, el hall,
el primer piso de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER y la calle
Buenos Aires de Paraná se llenaron de música, colores y propuestas que
surgieron de Tramando Medios 2012. La actividad, que convocó a más de 200
jóvenes de 12 escuelas secundarias y a estudiantes de la facultad anfitriona,
fue organizada por el Equipo de Medios del Área de Comunicación Comunitaria, el
Centro de Estudiantes y la cátedra de Teorías de la Comunicación. El encuentro
estuvo atravesado por los principios y objetivos de la comunicación comunitaria
y llevó por lema “El derecho a la comunicación se pone en juego”.
Tramando Medios 2012, que se realiza por segundo año
consecutivo, fue definido por sus mentores como una “maratón comunicacional de
multilenguaje, que tiene por objetivo la elaboración colectiva de productos
comunicacionales” como fotonovelas, stop motion, radioteatros, cuñas radiales,
calcomanías, historietas y esténciles, basados en la premisa de que la
comunicación comunitaria es un espacio-práctica propicio para que los jóvenes
se asuman como actores sociales capaces de producir herramientas que visualicen
problemáticas comunes, poniendo el acento en la tarea comunitaria como modo de
compromiso social.
De esta manera, se mantiene el objetivo difundir el derecho
a la comunicación como requisito ineludible de la experiencia comunicativa en
la comunidad, provocando un encuentro de saberes entre universitarios,
secundarios, alumnos y alumnas de talleres de oficios, adultos, jóvenes y
habitantes de la región.
La modalidad del encuentro fue el trabajo de equipos que se
formaron al azar, debatieron, se conocieron y se pusieron de acuerdo para la
elaboración grupal de productos comunicacionales en sus distintos lenguajes y
formatos. Tras la desconcentración, cerca de las 17, la calle quedó customizada
con una impronta joven y las paredes de la facultad cubiertas de consignas
referidas al derecho a decir, opinar y crear. “La comunicación no es solo un
micrófono”, “lo bueno de mi escuela es que aceptamos a todos y cada uno puede
decir lo que piensa”, “lo que necesitamos los jóvenes para no andar metidos en
las cosas feas de la calle es sobre todo mucho amor”, fueron algunas de las
frases plasmadas por los chicos.
Por la transformación social
Desde 2009, el Equipo de Medios del Área de Comunicación
Comunitaria impulsa múltiples actividades en distintos espacios y comunidades
educativas con el objetivo de despertar, movilizar y sensibilizar a las
comunidades en los valores y las prácticas de la comunicación comunitaria,
entendida como un proceso que vehiculiza la transformación social.
El grupo está formado por 15 miembros, coordinados por la
Lic. Karina Arach, en su mayoría estudiantes de la carrera de Comunicación
Social. Actualmente, a través del proyecto de extensión “Comunicación y
juventudes: tramando medios comunitarios”, se desarrollan talleres de
comunicación en la Escuela de Educación Técnica Particular Incorporada Nº 2.028
de barrio San Lorenzo (Santa Fe) y en la Escuela Provincial Media Nº 3 Monseñor
Dr. Abel Bazán y Bustos, ubicada en el barrio paranaense El Sol.
Mariana Rodríguez es estudiante de la facultad e integrante
del Equipo de Medios. Con una sonrisa indeleble, sentenció: “La jornada de hoy
fue nuestro Olimpo porque logramos juntar varias escuelas. Si yo no estuviera
trabajando en este proyecto de extensión universitaria, no habría podido
interactuar con tanta variedad de escuelas. Esta oportunidad es única. Estoy
muy contenta con el trabajo que hemos hecho, llevó mucho tiempo de preparación
y sobrepasó las expectativas”.
La calle fue tomada por los estudiantes universitarios y secundarios: la facultad no alcanzó para contener a la multitud que se congregó en la maratón de producción comunicacional.
En diálogo con los medios periodísticos, la coordinadora de
las actividades, Karina Arach, señaló que “la propuesta es venir a poner en
práctica el derecho de la comunicación, romper esta idea de que la comunicación
pasa solamente por los medios y que somos solo espectadores. Intentamos poner
al alcance de todos algunos lenguajes de comunicación para que se puedan
producir materiales comunicacionales”.
Al concluir la jornada, Karina resumió: “Nos quedó chica la
facultad y tomamos la calle porque vinieron más escuelas que el año pasado.
Hubo alumnos no sólo de establecimientos de Paraná sino también de Santa Fe y
San Benito. Todos tuvieron que terminar sus productos, por eso la idea de la
maratón: si bien es una competencia, no gana solo el primero, gana todo el que
llega; acá el objetivo es terminar el producto. Este año, más que nunca,
pudimos ejercer el derecho a la comunicación y mezclar bien los grupos, que
fueron efectivamente heterogéneos, diversos y complejos. No se conocían, no
conocían el lenguaje así que tuvieron que hacer todo juntos y a la vez”.
Publicada en Pausa #95, miércoles 6 de junio de 2012
lunes, 18 de junio de 2012
Son muchos pero no tantos
Las prácticas de salud sexual y reproductiva están garantizadas en los efectores públicos. Cómo funciona el registro de objetores de conciencia.
La provincia, junto con el Centro de Estudios de Estado y Sociedad, está elaborando un Registro de Objetores para determinadas prácticas de salud sexual y reproductiva. Para eso, se realizó un primer relevamiento que arrojó, como datos preliminares, que 314 profesionales de la salud se niegan a realizar alguna de las prácticas contempladas en el listado. Pero se trata de un número tentativo, ya que en la primera ronda de consultas se detectó que el 50,8% de los formularios no eran válidos porque no cumplían con los requisitos necesarios para que se pueda aceptar la objeción de conciencia.
El estudio oficial estará terminado en dos meses y servirá para tener un diagnóstico de la situación de los profesionales en relación con la salud sexual y reproductiva y para definir políticas de Estado que permitan garantizar el acceso igualitario a la atención.
El matutino Rosario/12 publicó el 21 de mayo que la mayor cantidad de objetores se concentra en la región de Rosario, donde hasta el momento se negaron 220 médicos. En segundo lugar, el Nodo Rafaela con 45, Reconquista con 21, Venado Tuerto con 20 y último se ubica el Nodo Santa Fe con sólo ocho rechazos (ninguno en los hospitales Iturraspe ni en el Cullen).
Daniel Teppaz, director provincial de Políticas de Género e Interculturalidad en Salud, aclaró a Pausa que a esos datos se agregaron casos nuevos, en la ciudad de Rafaela, y que faltan registrar algunos centros de salud y un hospital de Rosario. Además, el registro no es definitivo, ya que los profesionales siempre pueden cambiar de opinión y decidir sumarse o retirarse como objetores.
La declaración jurada que los trabajadores de hospitales y centros de salud firmaron enumera quince prácticas vinculadas, entre otras, con la anticoncepción (hormonal, de emergencia y el DIU), la vasectomía, el uso de preservativos, los abortos no punibles y la atención post aborto. El formulario, disponible en la página web de la provincia, especifica que los profesionales que expresen su objeción de conciencia sobre cierta práctica, deben manifestar su negativa a hacerla a partir de determinada convicción (generalmente ética o religiosa). En ese sentido, el último casillero pide que se expliciten las razones, se aclara que no pueden ser personales, y que el profesional debe declararse objetor de conciencia antes o después de un caso, nunca mientras está atendiendo a el o la paciente.
Fue justamente ese último casillero el que generó que el 50,8% de los formularios resultaran invalidados. Teppaz explicó que hay dos cuestiones básicas a la hora de realizar la declaración jurada: el formulario debe ser individual y el objetor está obligado a dar información concreta, actualizada sobre la prestación negada. Esto supone, por una lado, explicitar los motivos religiosos o morales que le impiden realizar la práctica, y por el otro, fundamentar, en el caso que sea necesario, científicamente la afirmación.
El director de Políticas de Género ejemplificó algunos casos que fueron considerados no válidos: “En muchas declaraciones encontramos que el espacio destinado a poner las razones estaba en blanco o lo único que decía era ‘razones morales’ y no especificaba cuáles son esas razones morales, porque los parámetros morales varían y hay que justificarlos. También había razones personales que no pueden ser presentados como un daño profundo a las creencias y a la moral de esta persona”.
De las ocho objeciones de conciencia que se registraron en el Nodo Santa Fe, ninguna fue en el hospital Iturraspe (foto) ni en el Cullen. (Foto: Olivia Gutiérrez)
Teppaz detalló que las prácticas más rechazadas por los objetores fueron el aborto no punible, en especial para los casos de violación, y la píldora del día después. En algunos casos, los profesionales pedían que previo a la realización de estas prácticas interviniera la justicia o el comité de bioética. El funcionario explicó que, en el caso de la anticoncepción, cuando las razones de los objetores estaban vinculadas a las creencias religiosas fueron aceptadas. Sin embargo, hubo casos en los que se argumentó que el método de anticoncepción de emergencia era rechazado por ser considerado una práctica abortiva; Teppaz sostuvo que eso no fue aceptado, porque la anticoncepción de emergencia está probado científicamente que no es abortiva.
Actualmente, el equipo del área está trabajando en cada uno de los casos en forma particular: “Lo que estamos haciendo ahora, en los lugares donde hubo profesionales que no cumplían con los requisitos para ser objetores de conciencia, es visitarlos para conversar sobre estas observaciones, así el profesional puede optar por decir si sigue siendo objetor y aclarar lo que estaba confuso, o bien desistir de serlo. Estamos de a poco reconfigurando un nuevo mapa de cada uno de los lugares. No creo que sea muy diferente en cuanto a los números absolutos de los objetores, pero sí va a cambiar en relación a qué tipo de prestaciones son objetadas”.
—¿En algún hospital todos los profesionales se declararon objetores de conciencia?
—Hasta ahora no hemos detectado ningún lugar en el que no haya profesionales en condiciones de realizar estas prácticas. De todos modos, si llegara a darse, el Estado debe garantizar la prestación.
En los últimos días y en diferentes medios se publicó que todos los profesionales del hospital de Rafaela eran objetores de conciencia. Teppaz sostuvo que esas objeciones no constan en el registro: “Hasta este momento no ha presentado la ciudad de Rafaela ningún formulario de objeción de conciencia. Oficialmente no tengo ningún objetor del hospital de Rafaela. Hemos estado ahí, conversando con los profesionales para que puedan reflexionar y, si realmente lo desean, realicen la declaración”. Y aclaró que los 45 casos corresponden al Nodo, a la región de Rafaela, y no al hospital.
Sobre el trabajo a futuro, el funcionario concluyó: “Se busca dar información, que las prácticas se realicen y que se evite enfrentar a los pacientes con situaciones de objeción. Frente a esto, las opciones son: una derivación inmediata; el reemplazo del personal objetor; o la restricción de la objeción en caso de urgencia médica”.
Publicado en PAUSA #95, disponible en los kioscos de SF
sábado, 16 de junio de 2012
El dólar ¿Es bueno? ¿Hace mal?
Por Adrián Brecha
Un tracto intestinal dolarizado
La historia de ese extraño billete de color verde desvela a muchos argentinos como la kriptonita a Superman.
Al parecer la historieta comienza en 1535 cuando el hijo de Felipe el Hermoso y de Juana la Loca, quien llega a ser conocido con los nombres de Carlos I Rey de España y Carlos V Emperador de Alemania, ordena que en las recién descubiertas minas de plata del territorio que hoy es Mexico se empiece a acuñar una moneda similar a la que se utilizaba en Europa, con el nombre de “thaler” que, por una cuestión de fonética, en esas tierras se denomino daler.
Paso un tiempo y Benjamin Franklin viajó a Londres para pedir que le dejaran imprimir moneda y así dejar de depender de las libras esterlinas para financiar la guerra civil que se estaba librando en tierras americanas. La propuesta fue rechazada y Franklin decidió financiar la batalla con unos billetes llamados Continental. Una vez terminada la guerra, los Estados Unidos necesitaban una moneda para poder estabilizar su economía y el Continental no podía brindar seguridad ni respaldo al nuevo proyecto de país. Fue así como el secretario del Tesoro Alexander Hamilton decidió adoptar el daler mexicano, que muy pronto la fonética norteamericana convirtió en dólar. De esta forma el daler pasó a ser lo que hoy conocemos como dólar americano.
Ni Felipe el Hermoso, ni Juana la Loca y mucho menos Don Franklin imaginaron que ese billete podría generarle tanta adicción a un grupo de personas que viven al sur del sur, en este misterioso territorio que lleva por nombre Argentina.
¿Existe algún otro lugar en mundo en que haya tanto fanatismo por el dólar? ¿Es común en otros países que la radio transmita la cotización oficial y la cotización en blue (eufemismo para no decir ilegal)?
O son cosas que pasan acá... como cuando nos informaban cada media hora el valor del riesgo país, como si uno supiera de qué estaban hablando.
Algunos piensan que nuestra adicción a esta moneda es consecuencia de los elefantes de la buena suerte y la necesidad de colocarles un billete en su trompa. Otros aseguran que en realidad nos atrae el color verde, porque sabemos gracias a Diego Torres que es esperanza. De todas formas, es difícil explicar a ciencia cierta por qué pensamos o creemos que nos vamos a salvar de todos los males económicos si compramos una cierta suma de billetes verdes.
Según revela un estudio presentado en el 10º Congreso de Medicina del Comportamiento, el consumo de esta divisa alivia la ansiedad, mejora el estado de alerta, aumenta la concentración y reduce el estrés. A su vez, también reduciría el apetito y mejoraría la vida sexual. Sin embargo, estos especialistas también aclararon que el dólar no es una panacea y no conviene abusar de él. No es más que una divisa y puede engañar a su organismo a tal punto que puede generarle gases, irritación intestinal e incluso cursiadera.
Publicado en PAUSA #95, todavía a la venta en los kioscos de SF
viernes, 15 de junio de 2012
Cumpleaños feliz
El Cine Club Santa Fe llegó a los 59 años y los festejó a toda orquesta: nuevo proyector y muchos proyectos.
Un nuevo proyector tres veces más potente que el anterior. El estreno de una película de un director santafesino que vuelve a su ciudad y al cine de sus amores. La visita de funcionarios de Cultura de la provincia y de directores de cine clubes de varios lugares del país. La proyección de los trailers de tres films rodados por directores de la región, que estuvieron allí comentando sus experiencias con el público. Una sala colmada de espectadores. Un hervidero de periodistas y cámaras haciendo notas y entrevistas. Y 59 años de trayectoria.
El Cine Club Santa Fe (CCSF) festejó el jueves 31 de mayo un nuevo cumpleaños e inició su camino a las seis décadas. En el festejo se anunció un convenio entre la institución cinéfila y el Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia, a través del cual el Estado se comprometió a subsidiar la compra de un nuevo proyector digital para el Cine América. En palabras del presidente del CCSF, Guillermo Arch, se trata de “un largo anhelo. Estamos cubriendo una brecha tecnológica de 15 años”.
—¿Le garantizás al público que las películas se van a ver bien?
—No solamente muy bien: el 10 de junio se instala el nuevo proyector, gracias a un subsidio de Cultura, pero el mismo día estamos colocando la segunda etapa del cambio de sonido, financiada con recursos propios. Entonces, no sólo se va a ver muy bien; se va a escuchar muy bien. Estamos hablando de un 5.1 digital THX certificado. Esto forma parte del plan estratégico de la nueva comisión del CCSF que, hasta el día de hoy, después de siete meses de gestión, se está cumpliendo maravillosamente bien y nos da muchísima fuerza para seguir. Sobre todo, en lo que significa recentrar la sala en el circuito cultural de la ciudad y la provincia.
Guillermo Arch cuenta el presente del CCSF a los medios (Foto: Olivia Gutiérrez)
Por su parte, el secretario de Industrias Culturales, Pedro Cantini, consideró que “el apoyo vinculado al equipamiento, al nuevo proyector, es continuidad de un acuerdo que tenemos con el CCSF desde el comienzo de nuestra gestión. Esta sala es la única de tipo independiente, que puede programar con criterio propio, independientemente de las grandes cadenas. Es una cuestión de valor cultural incuestionable para el Ministerio. Este apoyo, junto al esfuerzo enorme del CCSF en los últimos meses, lo pone al cine en un lugar muy interesante, con un salto muy importante de actualización en su calidad de exhibición”. El nuevo proyector digital, que en pocos días será instalado en la sala, es un Panasonic de 6500 lúmenes: la misma tecnología que actualmente posee el cine El Cairo, de Rosario.
Sandra Bilicich, subdirectora del Programa Estímulo a la Producción Audiovisual, afirmó que “es una fecha realmente muy especial. Nos parece muy importante el esfuerzo de muchos socios, de muchos años. La verdad es que es muy importante mejorar la calidad de proyección de una sala y que podamos vernos mejor, con nuestras historias. Si durante un tiempo tuvimos anteojos que estaban empañados, ahora le pusimos un poco de pañito para limpiarlo”. Bilicich es una de las responsables de Espacio Santafesino, un programa que financia al cine local y que organiza un circuito de proyección para que las obras puedan ser disfrutadas por diversos públicos: el Corredor Audiovisual.
—¿En qué ciudades va hacer pie el Corredor?
—Iniciamos hace 3 años a lo largo de una autopista real, la Santa Fe - Rosario. Y esa autopista audiovisual iba de El Cairo al Cine América, hermanos de alma en cuanto a su perfil de programación y a su valor como salas históricas. Ahora estamos empezando a invitar a salas que tienen una pantalla viva, empañada o no, en el estado en el que estén, pero vivas por el esfuerzo de mucha gente. Otros hermanos que andan por ahí. Hoy tuvimos la primera reunión, donde hablamos de este Espacio y los invitamos a sumarse. Son dos salas de Buenos Aires, una de Córdoba y siete de la provincia de Santa Fe. Desde el Ministerio es súper importante apoyar a esos espacios para que sigan vivos y que la gente pueda realmente conocer las historias que se están produciendo, que son un reflejo de lo que todos nosotros somos y hacemos.
La previa a las proyecciones, en un cine que estuvo lleno. (Foto: Olivia Gutiérrez)
Imagen santafesina
Cuatro proyecciones fueron el eje de la velada: tres trailers y un largo, todos de realizadores de la provincia. Primero se pudieron ver los adelantos de Buscando al huemul, Piognak y Manekineko. Luego, El gran río, de Rubén Plataneo.
Todas las películas fueron solventadas –parcial o totalmente– a través de los premios estímulo del programa Espacio Santafesino. Buscando al huemul es un documental de Juan Diego Kantor que se centra en la búsqueda del animal en extinción por parte de Ladislao Orozco, un patagónico que desanda caminos áridos y montañosos. Otro documental, Piognak, de Emilio Jatón, narra la historia del médico Esteban Laureano Maradona. Por último, Manekineko: la ficción que están rodando en barrio El Pozo los talentosos Juan Pablo Arroyo, Gastón del Porto y Alejandro Carreras, cineastas de nuestra ciudad de una indudable creatividad que se refleja tanto en el tratamiento de la imagen como en el guión y la dirección de los actores.
Todos los directores estuvieron en la sala y comentaron sus obras con el público. Antes de ellos, la ministra de Innovación y Cultura, María de los Ángeles González, expresó cálidas palabras de agradecimiento y señaló la importancia que tiene para la identidad cultural de los santafesinos la producción y proyección de cine local. Quien se mostró muy emocionado fue Rubén Plataneo, el director de El gran río. Se trataba de la primera vez que una de sus realizaciones (tiene cuatro en total) se presentaba en Santa Fe. Plataneo, que hoy vive en Rosario, recordó cómo su primera aproximación al séptimo arte fue a través de los talleres del CCSF, en la década del 80. “Yo estuve en la comisión con la que hicimos todas las actividades para comprar este cine. Eso fue en el 81. Yo estudié cuatro años con Juan Carlos Arch y toda la banda que venía acá. Mis maestros eran tipos que habían salido de la Escuela de Cine que había sido cerrada por la dictadura. Estando en la secundaria también fui a un pequeño taller, de Pepe Volpogni, en otro cine club que había en la ciudad, el Núcleo Joven. Y después entré acá en la Comisión del Cine Club Juvenil. Éramos una banda imparable, infernal, estudiábamos todo el tiempo. Era en el Cine Chaplin. Estudiábamos y teníamos clases de análisis cinematográfico, atendíamos la boletería, programábamos, armábamos el boletín, presentábamos las películas...”.
El largo
En la función principal del festejo por los 59 años se pudo ver a El gran río. La peli hace foco en la vida de David Bangoura (conocido por su nombre de rapper, Black Doh), un joven guineano que llegó a Rosario como polizón en un buque transatlántico. Bangoura estuvo en el América en la función del sábado y, tras la proyección, ofreció una sesión de hip hop de su autoría.
—¿Cómo conociste al protagonista de tu película?
—Lo fui a buscar —explicó Plataneo—, me interesaba un fenómeno que se estaba produciendo, que era la llegada de barcos que venían a buscar soja y minerales a Argentina, barcos que cruzan el océano por la antigua ruta de los esclavos. Allí venían chiquitos africanos escondidos de polizontes en un hueco que está por sobre la hélice y el timón. Me interesan mucho las historias de barcos, soy muy lector de Conrad, Stevenson... Pero, además, sabía que dentro de esas sordas ballenas metálicas venían historias muy trágicas, muy dramáticas. Empezaron a caer africanos a nuestros país, la Europa latinoamericana, donde se exterminó a los negros hace 150 años y a sus descendientes se los invisibilizó. Empezaron a llegar estos pibes, al borde de la muerte, en condiciones infrahumanas. Me parecía un fenómeno que, dentro de la situación global, ofrecía un caso puntual a través del cual hacer un relato. Encontré a David, un personaje fuertísimo, que me dijo que hacía 3 años que había llegado y que su madre no sabía si estaba vivo o muerto. La película fue creciendo y yo terminé haciendo el camino inverso de David y busqué a su madre y sus amigos en África y filmé allí.
—¿Cómo fue esa visita?
—No fue una visita, fue una expedición. Llegamos a 20 días de un golpe de Estado en un país musulmán bellísimo y hundido en la peor de las miserias. Unimos en la película lo que la historia había quebrado: la relación entre David y su madre. Y tratamos de comprender en la película las distintas versiones sobre los contrastes de piel, de hábitos, de música, de religión, la salida de David, sus por qué y sus motivos.
Tras la proyección hubo un ameno brindis y, luego, Plataneo, la Comisión Directiva del CCSF, un nutrido grupo de socios y cineclubistas invitados partieron de festejo al bar Kusturica. Camino a sus 60 años, la institución cinéfila está más viva y joven que nunca.
Las butacas
Primero fue la pantalla nueva. Después, el cambio del sonido y de proyector. Pero ahora, camino a los 60 años, el CCSF se encamina a una gran inversión en su infraestructura: el cambio de las butacas. El monto total orilla los 150 mil pesos: cualquier ayuda suma. Las viejas posaderas de la sala del América ya necesitan ser pasadas a retiro. Por ello, los socios del CCSF iniciaron una agresiva campaña de venta de Bonos Contribución, los cuales pueden ser comprados en la sala o solicitados a su socio amigo. También abrieron una nómina para quienes deseen donar una butaca, a través del pago de $650. Los donantes quedarán registrados por siempre en la historia del CCSF.
Publicado en PAUSA #95, a la venta en los kioscos de SF
martes, 12 de junio de 2012
Cuando el chip se vuelve basura
¿Qué hacer con los viejos tubos? (Foto: Olivia Gutiérrez)
Al año, se producen en la ciudad mil toneladas de desechos electrónicos: a través de experiencias de reciclado, aparecen algunas alternativas para un problema que crece.
Por Marcela Perticarari
“Antes las cosas duraban toda una vida”: la vieja frase de nuestros abuelos parecía una exageración, pero en la actualidad, después de batallar contra aparatos que parecen venir malditos de fábrica y services que aconsejan “mejor comprate uno nuevo”, nos ilusionamos con algo que tenga, al menos, una vida útil razonable. Es que en general, el sistema de obsolescencia programada de los productos, planificado por los fabricantes, es ignorado por los usuarios y, como consecuencia, se extendió a la producción de casi todos los bienes durables que consumimos.
La obsolescencia programada es un factor que rige la economía mundial, a tal punto que ya casi no la vemos porque está instalada en todo el sistema de producción. Y una vez que los aparatos gritan basta, su destino parece contrariarnos: muchos de los desechos informáticos, por ejemplo, terminan fondeados en un garaje o en las veredas a la espera de su recolección.
En 2010, el Senado nacional dio media sanción a ley para la Gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (AEE), cuyos objetivos centrales son incorporar el análisis del ciclo de vida en los procesos de diseño y producción de los AEE, promover la reutilización, el reciclado y otras formas de valorización, reducir su disposición final y mejorar el comportamiento ambiental de todos aquellos que intervienen en el ciclo de vida de dichos artefactos. La iniciativa extiende la responsabilidad legal y financiera del productor tanto en su fabricación como en el posconsumo.
Según datos oficiales, en nuestra ciudad se generan mil toneladas de basura electrónica anuales. Las malas noticias no concluyen allí: en la capital santafesina no existe una planta que dé tratamiento a este tipo de residuos, peligrosos para la salud humana teniendo en cuenta la cantidad de sustancias tóxicas que contienen, como plomo, fósforo, cadmio y mercurio. Sí existen dos alternativas para darles un mejor destino que la pieza del fondo: la Asociación Recuperando Futuro, que recicla computadoras para donar a instituciones y el programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo, que funciona en el ala este de la Estación Belgrano, donde pibes de 18 a 24 años, desocupados y con estudios secundarios incompletos, se capacitan para aprender a desmantelar computadoras y otros equipos informáticos.
La obsolescencia programada es un desafío para el medioambiente
(Foto: Olivia Gutiérrez)
(Foto: Olivia Gutiérrez)
Futuro con incertidumbre
Recuperando Futuro es un proyecto que vio la luz en abril de 2009, implementado por la Agencia para el Desarrollo con la colaboración de la Municipalidad, el gobierno provincial y la UNL. Contemplaba la puesta en marcha de un taller de reciclado de equipos electrónicos como mecanismo para la formación e inclusión social de jóvenes de entre 18 y 25 años, aplicando las consignas de la Responsabilidad Social Empresaria. En primera instancia, los participantes recibieron una capacitación de nueve meses y contaron con becas que incluían un incentivo económico. De esta manera, más de veinte personas fueron capacitadas durante 2009 y 2010. El ala este de la Estación Belgrano los albergó, luego de las refacciones que se hicieron para acondicionar el espacio con dinero propio del proyecto. Pero el año pasado, a este centro de reciclado y servicios informáticos se le terminaron los fondos que aportó una empresa privada y “luego no hubo voluntad del municipio ni gobierno provincial para continuar”, contaron Marilyn Criado y Emiliano Farías, coordinadores del proyecto que ahora funciona provisoriamente en el salón de actos del Ministerio de Desarrollo Social.
Mediante la Ordenanza Nro. 11.452, el Estado municipal se comprometió a que los jóvenes capacitados en este tipo de programas se desempeñaran en dependencias oficiales, algo que no se pudo llevar a cabo “porque no hubo coordinación suficiente”, puntualizaron desde Recuperando Futuro.
“Los pocos que seguimos realmente creemos en esto, sabemos que hay necesidad de darle un destino final a los residuos informáticos. Tenemos intenciones de hacer una cooperativa para continuar con el modelo de Recuperando Futuro y para ello convocamos a ex participantes. Además contamos con el apoyo de dos técnicos del Ministerio de Desarrollo Social. Desde el año pasado estamos dándole una vuelta de tuerca para que pueda seguir funcionando y sea rentable”, señalaron.
En tanto, detallaron que “durante los procesos de capacitación en los años anteriores entregamos más de 45 equipos completos reciclados a instituciones que los necesitaban. Hay que tener en cuenta que la vida útil de las computadoras se estima en tres o cuatro años. Recibíamos equipos a diario y gracias a los contactos que hicimos, muchos provenían de organismos públicos y privados”.
—¿Cómo están trabajando?
—Cuando una persona viene a entregarnos una computadora, nosotros le damos un certificado. Una vez que el material está en nuestras manos, se efectúa una prueba de cada una de las partes: las que sirven se separan para arreglar, las que no sirven y no tienen arreglo son embaladas. Luego tenemos que buscar el destino final para que no generen contaminación, nosotros no podemos hacer la disposición final porque es un tratamiento costoso y no contamos con las herramientas. En la provincia existe una sola planta, ubicada en la ciudad de San Lorenzo.
Marilyn y Emiliano recordaron que “como el proyecto se cerraba, nuestros compañeros empezaron a buscar otras alternativas. Recuperando Futuro le da esperanza a la gente de nuestra edad que no tiene posibilidades de estudiar o trabajar. Creemos en este modelo pero estamos preocupados, no sabemos cómo va a seguir. En la actualidad, nuestras actividades están circunscriptas a recibir donaciones, arreglarlas y donarlas a una institución que las necesite”.
“Precisamos más recursos y el apoyo del Estado, que hasta ahora no ha sido suficiente”, concluyeron.
Publicado en PAUSA #91.
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