lunes, 11 de junio de 2012

Pegale una mirada al #94, si todavía no conocés a Pausa


El archivo completo en pdf de Pausa #94, que ya salió de circulación, si hacés click más abajo o si no acá.

Si no nos conocés, dale una hojeada. Y después, recordá que el #95 te está esperando ahora en los kioscos de SF, o que podés recibirlo en tu casa (si nos mandás tu dirección a pausadigital@gmail.com)



sábado, 9 de junio de 2012

Los Odiados (III)

Por el Lic. Ramiro

¿Creyeron que porque se viene el fin del mundo iba a estar más mimoso y querendón? ¿Qué me había olvidado de la cantidad de gente tan o más odiosa que yo? ¡Minga! Acá tienen: una nueva prueba de porqué soy tan quejoso…


Cinepochocleros compulsivos
Odiamos incondicionalmente a esos inadaptados que empiezan a comer desaforadamente pochoclos, caramelos, y cuantas porquerías se les ofrece en el cine. ¿Por qué no comen antes o después de la película? ¿Por qué se tienen que tomar tan literalmente lo de “cine pochoclero”? ¿No se dan cuenta de que el ruido que hacen no es parte de la banda sonora, que molesta más que una canción de Arjona? (Bueh… no tanto). ¿Acaso a uds. les gustaría que caigamos con una bolsa llena de burbujas para reventarlas durante el film? Si total uds. sacian su ansiedad comiendo… ¡¿Por qué nosotros no vamos a poder hacerlo con esto, que encima es muchísimo más divertido?! Mención de honor: los que llegan tarde a la peli por quedarse comprando comida y encima demoran 10 minutos para sentarse… Y siempre, siempre, encuentran un asiento justo delante nuestro. Los detestamos, sépanlo…




Canceladores compulsivos
Odiamos hasta que nos salen llagas en la lengua a aquellos “amigos” que te planifican la salida, te insisten, te piden por favor que te sumes hasta que te convencen y que, una hora antes de la cita, la cancelan porque “se me fueron las ganas”. Sí, a ustedes, entusiasmadotes histéricos, que nos hacen bañar, afeitarnos, perfumarnos, empilcharnos y todas esas repugnantes cosas que nos desagradan y que no nos hacen más lindos pero nos generan la ilusión de ello para después dejarnos con las ganas, los detestamos. Pero lo peor de todo es que como sienten culpa, cinco minutos antes de tener que encontrarnos nos llaman para decirnos que “pero si tenés ganas salimos”, y a uno le dan ganas de comerse la pantufla… Porque sí, a esa hora ya estamos con el pijama puesto, las pantuflas y mirando “una de tiros” porque los sábados a la noche no hay nada bueno en la tele.

Baches humanos
Odiamos hasta tener que emborracharnos al límite de la cirrosis, para olvidarnos que existen, a todos aquellos que se creen dueños absolutos de las veredas angostas y no entienden que si se frenan, o caminan uno al lado del otro, las demás personas que vivimos en el mundo, por más que ustedes no se enteren, no pueden avanzar. ¿Quién se piensan que son? ¿El ombligo pelusiento del mundo? ¿Un oligopolio de la vereda? Bueno, les tengo una noticia: no lo son. Ah, y el resto de las personas que transitamos por la calle no estamos hechos de ectoplasma ni somos hologramas. Entonces, si se paran en el medio de la vereda a charlar, mirar las vidrieras o sacarse la ropa interior de la morada del gusano zanjudo, nosotros no podemos proseguir nuestro camino. A excepción de que se hagan a un lado o, si prefieren, los hagamos a un lado con un bate de baseball, cual Michael Douglas en Un día de furia.

Los intelectualoides
Odiamos hasta sufrir una fuerte erupción de quistes sebáceos a todos los que creen que porque hablan con palabras “poco comunes” y llevan un libro abajo del brazo por la calle (siempre mostrando la tapa) son académicos intelectuales… de izquierda, por supuesto. ¿Quién les dijo que los lentes de marco de pasta, un “Lo saludo cordialmente en este bello día de invierno, extraño por su temperatura primaveral” en vez de un “Hola che, qué calor de mierda, viste”, barba desprolija y tener la frente fruncida los hacía inteligentes? ¡Les mintieron! Por si acaso: ¡Foucault no es sólo postmoderno ni habla únicamente de las relaciones de poder! Que todo sea relativo tampoco es la filosofía postmoderna… ¡está de moda! Y, por cierto, ustedes también cumplen años, ¡y no un nuevo aniversario de su natalicio!

Publicado en PAUSA #95, que te espera en los kioscos de SF

jueves, 7 de junio de 2012

Nuevos desafíos del periodismo

Se puede reflexionar a diario sobre la práctica del oficio o dejar que corra el año y esperar una efeméride –el Día del Periodista– para hacerlo. Los que escribimos en Pausa somos del primer grupo. Sin embargo, queremos sumar nuestro aporte en estos días en que el periodismo –por la efeméride, pero también por la singular época que nos toca transcurrir– está en boca de casi todos.
No vamos a inmiscuirnos en debates irrelevantes, como la falsa dicotomía periodismo militante o periodismo corporativo, porque sería admitir que el de los periodistas es el único gremio que, a 30 años de recuperada la democracia, aún no resolvió el vínculo entre compromiso político y profesionalismo. Tampoco vamos a discutir una imposibilidad del orden de lo material, como el periodismo independiente.
Preferimos aprovechar este espacio para plantear otros desafíos. No son nuevos, pero han sido resignificados por los avances tecnológicos. Calidad, rigor y profundidad son valores que suelen quedar en un segundo plano ante la inmediatez, ante la necesidad de no ceder en la carrera por la primicia. En paralelo, la precarización laboral en las empresas del rubro dio paso a una figura que se extendió en todos los soportes de la comunicación: el periodista autómata, mero reproductor de mensajes.
En el prólogo de El violento oficio de escribir, libro que reúne parte de la obra periodística de Rodolfo Walsh, Rogelio García Lupo afirmó: “La explicación de que Walsh fue un gran escritor puede llegar a confundir. Grandes escritores no pudieron superar la muerte de su prosa periodística una vez que perdieron actualidad. Tal vez la clave se encuentra en que Walsh jamás renunció a la regla del periodismo, y la información sigue siendo uno de los resortes que despiertan el interés del público. La información de Walsh vuelve a atrapar a pesar de que los protagonistas están muertos, que los conflictos son diferentes y han caído naciones y sistemas políticos”.
Los soportes varían: del papel al smart phone, de la radio a la TV satelital. Pero hay premisas que definen un oficio, que señalan un procedimiento que va más allá de las herramientas con que se ejecuta. El periodismo tiene reglas –su mera enunciación, más allá de las disputas ideológicas propias de cualquier demarcación, requeriría un artículo aparte– y el deber de quien lo ejerce es respetarlas, porque sólo así se respeta el oficio, el saber hacer.
La regla básica del periodismo, la información, no se alterará con los futuros avances tecnológicos. Cambiarán los soportes –como viene ocurriendo, a un ritmo cada vez más frenético, desde hace medio siglo– pero la práctica del periodismo consistirá siempre en brindar información precisa, rigurosa y lo más completa posible acerca de los hechos, los procesos y los debates que conciernen a la comunidad. Informar es explicar, no sólo reproducir. Ese es uno de los desafíos centrales del oficio.
El otro gran reto de la época es captar la atención de un público que tiene acceso directo a fuentes primarias de información y a una oferta de medios y entretenimiento que se multiplica a diario. Para ello es necesario modernizar los productos periodísticos sin olvidar las premisas cardinales: información de calidad, datos que ayuden a entender el tema, fuentes debidamente identificadas –para que el público pueda discernir entre los intereses del medio y los intereses de los protagonistas– y una exposición adecuada que logre atraer antes que expulsar.
Detrás de esos desafíos –superar el rol de reproductores de mensajes ajenos, interpretar procesos complejos para poder explicarlos, ofrecer un producto acorde a la época– nos embarcamos, hace algo más de cuatro años, en esta aventura que se llama Pausa.

Publicada en Pausa # 95, miércoles 6 de junio de 2012

Salió Pausa #95

Esta es la tapa de la edición 95 del periódico quincenal Pausa, correspondiente al miércoles 6 de junio de 2012

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Próxima edición: miércoles 27 de junio

lunes, 4 de junio de 2012

Cultura sin intermediarios



Christian Basilis en Santa Fe y Hernán Casciari en teleconferencia desde España, sobre el fenómeno la revista Orsai.



En un video que puede encontrarse en Youtube (Matar al intermediario) el periodista y escritor mercedino Hernán Casciari cuenta su odisea con las grandes empresas editoriales y periodísticas. Allí, en el marco de una conferencia del TEDx Río de la Plata, relata su derrotero desde el blog Orsai, creado en la nostalgia española, hasta la revista bimestral Orsai de distribución mundial (en formato gráfico y digital), que hoy lleva adelante sin editorial ni auspicios publicitarios. En el medio, su desengaño con las multinacionales de la industria cultural. Su exposición es un alegato a favor de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y en contra de los esquemas de las empresas tradicionales.
Hoy, Orsai posee 4695 suscriptores en todo el globo. Cuando llegué a los 5000, se lanzará el proyecto mediante el cual los suscriptores decidirán qué libros serán editados. Mientras, en San Telmo ya funciona el Orsai Bar. La librería El Arca del Sur es la distribuidora oficial de la publicación en Santa Fe. Sus dueños organizaron su presentación el 18 de Mayo a las 20:30, en ATE San Luis. En ella participó físicamente Christian “Chiri” Basilis, Jefe de Redacción de la publicación. Y vía Skype, pudimos ver y escuchar a un trasnochado Hernán Casciari (en España eran las 2 AM cuando empezó el encuentro). Pausa condensó las mejores declaraciones de una larga velada, condimentada por la presencia de los lectores de Orsai, verdaderos fans de esta propuesta de culto.


Un poco de historia
Orsai nació como un blog a finales de 2003. Lo empecé en Barcelona, muy poquito después de que me vine a España. Tenía un poco de nostalgia por comunicarme con la gente cercana y lo armé, en una época en la que no eran masivos. Le di la dirección a Chiri y a siete personas más. Y empecé a escribir unas cositas que ahora son lo que está haciendo Gasalla en el teatro (se refiere a la adaptación de la blognovela Más respeto que soy tu madre). Empecé a contar ese cuentito, a la gente le gustó, funcionó bien y produje otros textos. Y Orsai se fue nutriendo durante años de pequeños textos. En un momento me empezaron a llamar de editoriales y diarios y comencé a trabajar con ellos. Un día de 2010, cuando Chiri ya vivía en España, mandé al carajo todo eso porque tenía ganas de hacer algo que me sedujera y me resultara más grato que laburar para estas empresas. Entonces armamos la revista, de una forma que empieza a ser costumbre en estos tiempos, pero que a la vez, sigue siendo una manera novedosa de realización. Es decirle al lector ‘vamos a hacer tal cosa’ y que él nos apoye, sin la necesidad de publicidad y distribución tradicional. Arrancamos el año pasado y ahora vamos por el número 7. Orsai es una revista de crónica narrativa y literatura con gustos muy personales, para los lectores de ese blog que con el tiempo se fueron haciendo cada vez más multitudinarios. La única forma en la que un editor trabaje sin publicidad y subsidios, es que la gente lo difunda de boca en boca, diciendo ‘mira esto qué bueno que está’. Y así podemos hacer un producto con dibujantes y escritores que admiramos y que no se acerca en ningún vértice al formato tradicional de generar contenidos”.

Redacción descentralizada
“En los días de cierre, que son maratónicos, tenemos una correctora en Mercedes; otra en San José de Costa Rica; Chiri y su esposa –que es la diseñadora– en Jaúregui (provincia de Buenos Aires); Horacio Altuna en Sitges (Cataluña) y yo en Sant Celoni (también Cataluña). Estamos todos conectados al mismo tiempo. Los que más charlamos somos Christian y yo. Los demás están trabajando, recibiendo información y páginas para corregir y editar. Esta metodología la adoptamos desde hace dos números. Antes lo hacíamos todo en Sant Celoni. Al principio me costó acostumbrarme y últimamente lo estoy disfrutando mucho. Empiezan a aparecer herramientas nuevas como el Google Drive –que es alucinante para hacer corrección a seis manos– que son precisas y logran que no te des cuenta que estás trabajando desde cinco países distintos. Además de abaratarte los costos de oficina, te permiten trabajar con gente con la que te sería imposible laburar de forma física, porque está viviendo en otra parte. Hago hincapié en estos nuevos sistemas que alojan todo en la nube porque son el comienzo del fin de la transición. Es decir, poder trabajar desde tu casa y no tener que estar más en los embotellamientos de tránsito en los suburbios de las grandes ciudades. Es el principio de algo que trasciende lo laboral y va a tener que ver con el estilo de vida del futuro”.


Casciari y Basillis, presentes en el Auditorio de ATE


Los problemas
“Todo lo creativo, la parte artística, lo que tenía que ver con pensar, soñar y diagramar, salió como lo esperábamos. Desde el día que empezamos a pensarlo hasta cuatro meses después, cuando se editó el primer número. Lo demás –logística, distribución, impuestos, gravámenes, cosas vinculadas a la matemática y a la seriedad– salió para el orto. Lo que no tiene que ver con lo que amamos desde los 15 años, no lo vamos a saber hacer nunca. Tiene el peso negativo de ser lo que nunca tenés ganas de dedicarte”


Literatura(s)
“Lo que cambió en los últimos diez años es la velocidad con la que el lector recibe la misma literatura de siempre. Cuando me puse a escribir Más respeto que soy tu madre era una novelita en capítulos que publicaba los lunes, miércoles y viernes, de la misma manera que ocurría en el siglo XIX. La diferencia es que yo apretaba un botón y en ese mismo momento le llegaba a los lectores. En el siglo XIX tardaba 30 días entre una cosa y la otra. Esos 30 días no tienen nada que ver con la literatura. Se relacionan con el progreso. La literatura sigue siendo la misma”.

El futuro
“No tenemos mucha capacidad neuronal para planear construcciones a largo plazo. Terminamos el número 7, vamos por el 8 y queremos llegar al 10, es lo que prometimos. Después, no tengo idea. Seguramente en octubre definiremos hacia donde queremos ir. Pero de acá a cinco años es absolutamente imposible planificar. A mi me gustaría hacer algo divertido, pero no tengo más certezas que eso”
Basillis aportó lo suyo: “Pensabamos Orsai como un proyecto de un año. No teníamos más aspiraciones que cuatro números. Cuando los terminamos, nos dimos cuenta que, además de gustarnos el laburo, generamos una relación super interesante con los lectores. Teníamos la plataforma, el entusiasmo y todo para seguirlo. El envión de la gente nos llevó a un segundo año. Si eso se mantiene, seguiremos. Y si no, no haremos nada. Todo lo que está surgiendo en el universo Orsai, desde el primer post de Hernán en adelante, fue por generación espontánea. Y queremos que sea así. No buscamos arbitrar racionalmente dentro del proyecto. Va tomando su forma de acuerdo al avance natural que tiene. Por momentos somos espectadores de lo que pasa. Y eso es lo que nos divierte de este experimento. Si nos pusiéramos a planificar, trazando metas concretas, seguro nos aburriríamos. Nos saldría mal”.

Publicado en PAUSA #94, a la venta en los kioscos de SF

domingo, 3 de junio de 2012

El aborto y la salud


En enero el Iturraspe registró el primer caso oficial. La lucha de las mujeres y el cambio de paradigmas.



Por Pilar Guala

Hace cinco años, el 17 de mayo de 2007, falleció en el Hospital Iturraspe Ana María Acevedo, una joven de 20 años oriunda de Vera. Tenía cáncer de mandíbula pero no pudo ser sometida al tratamiento de quimioterapia porque tenía un incipiente embarazo. A pesar de haberlo solicitado y de estar amparada en el artículo 86 del Código Penal de la Nación, se le negó una práctica de interrupción de embarazo. Cinco años pasaron, cinco años en los que el caso de Ana María Acevedo se convirtió en bandera de lucha de los movimientos de mujeres y de la campaña nacional por el aborto legal, seguro y gratuito. Hoy en el Hospital Iturraspe sigue latente el caso pero, a partir de éste y de las últimas medidas adoptadas por la Nación y la provincia, la discusión sobre el acceso de las mujeres a la salud tiene otro rango. Por primera vez, en enero de este año, el Iturraspe registró en sus estadísticas un caso de aborto no punible. De hecho, en 2011 se realizaron, en la provincia, 17 interrupciones de embarazos bajo el amparo de excepciones de la ley vigente. Las autoridades locales afirman que anteriormente se  realizaban estas prácticas en el marco de lo que establece la ley, pero sólo se reseñaban en la historia clínica de las pacientes, por lo que no figuraban en los registros ministeriales.
Es sábado y el hall central del Iturraspe, frío y solitario, dista mucho del movimiento habitual del edificio. La farmacia permanece abierta al público y la guardia atiende las emergencias. En el primer piso se encuentra la oficina del Consejo de Administración. Allí nos reciben Joaquín Gorrochategui, representante del Estado y presidente del Consejo, y Leonardo “Niky” Martínez, trabajador social y asesor de la Dirección del Hospital.
—A partir del caso de Ana María Acevedo, ¿qué cambió en el hospital en relación con el aborto no punible?
Niky: Lo primero para señalar es cómo marcó una coyuntura institucional importante. Generó internamente una cantidad de situaciones que, a lo largo de estos cinco años, hubo que ir retrabajando. Fundamentalmente, sobre lo que tiene que ver con la salud de la mujer y la inclusión de los movimientos sociales, que tuvieron un protagonismo importante. Nos hemos dado todo un trabajo para ir resignificando algunas cuestiones que quedaron muy estereotipadas, yo no diría que en toda la institución pero sí en algunos sectores.
—¿Cómo se resignificó esto?
Niky: Lo que pensamos fue cómo podíamos capitalizar todo este movimiento para ir sincerando algunas cuestiones que tienen que ver con la atención de la salud de la mujer. Y, en eso, cómo podemos también incorporar la agenda que van marcando los movimientos sociales. Pensamos como un objetivo empezar a hacer un acercamiento y ver cómo generamos espacios de encuentro para que las diferentes miradas puedan interactuar y para que en la toma de decisiones puedan estar, de algún modo, representados todos estos sectores.
—¿Qué acciones concretas se hicieron?
Niky: Aquí se trata de una definición institucional y política de trabajar en esa dirección. Después, poder instaurar procesos de trabajo donde las decisiones que tienen que ver con la mujer no estén circunscriptas a un determinado profesional: que vayan circulando diferentes discursos disciplinares y la voz de los protagonistas, que son los “pacientes”, instaurando un procedimiento que da lugar a que aparezcan diferentes discursos e interactúen. El tema no sólo se centra en la salud desde el punto de vista biológico sino también subjetivo y social: que aparezca el discurso de qué le sucede a la mujer, qué quiere la mujer que viene a atenderse acá. Una última instancia, a la que le estamos terminando de dar forma, consiste en realizar un diagnóstico de qué pasa con las mujeres que vienen a parir en nuestro hospital para, a partir de ahí, generar espacios en los que se puedan tomar decisiones con los equipos del hospital, con los de los centros de salud, e incorporar la mirada de los movimientos de mujeres a partir de algunas organizaciones con las que estamos trabajando en conjunto. Esto lo estamos haciendo con el Programa de Género de la UNL y de la Asociación Palabras.
—¿Cómo se trabaja con la guía de atención pre y post parto?
Joaquín: El Ministerio ya había adherido al protocolo nacional con anterioridad al fallo de la Corte. El trabajo que venimos haciendo tiene que ver con un proceso de democratización interna que no se hace sobre la base de leyes nuevas, sino sobre leyes que ya estaban establecidas. La norma del aborto no punible está vigente desde 1921. Ahora podemos pensar en abrir esto hacia la sociedad, establecer planteos e incorporar a la institución miradas, actores, obligaciones que implican un proceso de democratización. En lo que tiene que ver con el protocolo, nosotros hacemos discusiones internas. Frente a un caso singular, el primer paso es el encuadramiento legal, ver si está dentro o fuera de lo que establece la ley, y luego se avanza directamente en una terapéutica, en pensar clínicamente el caso. Ya no nos vamos a lo que son las convicciones religiosas, morales. Aunque esos fantasmas pesan, centramos la discusión en otra cuestión.
—¿A qué se refieren cuando dicen que se privilegia el aspecto clínico?
Joaquín: Tratamos de garantizarle a la mujer toda su salud en términos de derecho, teniendo adelante no sólo un cuerpo sino un sujeto social. Eso me parece que es lo más importante, hacer la reconstrucción de toda su trayectoria, de su contexto, de sus determinantes sociales y, en función de eso, ver cómo podemos intervenir ahí los distintos actores de la red.
Niky: A diferencia de lo que uno imaginaría, que la decisión la toma una persona sentada en un escritorio, la idea es abrir el juego. En la medida en que uno empieza a trabajar sobre todo el sistema de salud, las posibilidades de resolución ya no quedan alojadas solamente en un hospital de gran complejidad, sino que se abren espacios en otras instituciones. Es una práctica de salud y las instituciones de salud nos tenemos que hacer cargo. Esa es una cuestión importante que sale de la acordada de la Corte: esto es un problema de salud, no jurídico. En la medida que empezamos a ver esto, se comienzan a abrir cada vez más espacios en instituciones que antes se sacaban el problema y decían “mandémoselos a un hospital de mayor complejidad”; lo empiezan a abordar.

Las guías técnicas
Las guías de atención pre y post parto orientan la realización de un análisis técnico para el trabajo clínico, referido a cómo proceder en las primeras consultas y durante el resto del proceso. Incluyen el derecho a la anticoncepción y al acceso a la salud. Los responsables del Hospital Iturraspe señalan que el Ministerio de Salud de la Provincia ya venía actuando acorde a lo enunciado en el fallo de la Corte Suprema. Las guías se vinculan con entender la atención como una cuestión de salud de las mujeres y no como una mera práctica.
Con mayor o menor celeridad, autoridades de las provincias de La Pampa, Tierra del Fuego, Formosa, Misiones, La Rioja, Santiago del Estero, Neuquén, Buenos Aires, Entre Ríos, Chubut, Salta y Córdoba acompañaron la resolución de la Corte Suprema de Justicia. Las otras todavía no adhirieron.

Discutir e intervenir
—¿Cómo responden los profesionales del hospital?
Joaquín: Lo que hemos hecho, para poder sentarnos en una mesa, es el debate de ideas, establecer en términos de derecho lo que significa el aborto no punible. Sabemos que hay distintos actores por fuera de la institución que actúan en las conciencias, con relaciones de poder sobre actores que están adentro, tratando de establecer una mirada sesgada, una interpretación restrictiva que deja afuera a toda la amplia gama de sujetos que tienen derechos. Eso se empieza a ganar a través del debate, tratando de ocupar posiciones que construyan valores simbólicos, políticos.
—¿Los profesionales tienen la libertad de no intervenir?
Niky: Tuvimos un instrumento importante a nivel ministerial: la lista de objetores de conciencia. En nuestro hospital ningún profesional firmó como objetor de conciencia. Fue relevante en términos de gestión. Cuando nos sentamos a discutir situaciones de este tipo, si se toma una definición hay que ir adelante con una práctica y alguien lo tiene que hacer. Me parece interesante pensar esto lejos de los estereotipos, porque la singularidad de cada caso hace que se deba analizar y reflexionar de un modo particular.
—¿Por ejemplo?
Niky: Tuvimos que debatir situaciones que tenían que ver con mujeres que planteaban la interrupción del embarazo pero también, en otros casos, nos tocó sentarnos por situaciones planteadas por un profesional. Al interactuar con la mujer, con su contexto, interviniendo diferentes actores del sistema de salud, notábamos que se trataba de la mirada sesgada y clasista de un profesional de la salud. Por eso hablamos de pensar la singularidad lejos de los estereotipos. Entonces, la toma de decisiones ya no queda a cargo de una determinada función jerárquica o de un determinado comité: se sientan todos los profesionales o no profesionales que intervienen en el proceso de atención de una persona para tomar la decisión y armar una estrategia de abordaje que contemple la historia que la persona tiene antes de llegar al hospital y después.
—¿Cuántas prácticas se realizaron en el año?
Joaquín: El último caso fue en enero, con una menor que tenía 13 años y había sido abusada. Estaba encuadrada dentro de lo que establece la ley y se hizo un proyecto terapéutico para intervenir entre los servicios de acá y del Protomédico, el lugar en que se atendió en primera instancia. Lo significativo fue también el sinceramiento de poder volcar una práctica de interrupción del embarazo dentro de lo que es un aborto no punible.
Niky: En el proceso vamos fortaleciendo algunas cosas. Por ejemplo, siempre el énfasis lo poníamos en ver cómo resolvíamos la situación y ahora nos damos cuenta que nos quedaba un bache: no sabíamos cuál era el registro concreto que se estaba dando. Ahora sabemos que cada vez que se da una situación de estas, hay que codificar con el diagnóstico que es acorde a una interrupción de embarazo por aborto no punible.


La Multisectorial de Mujeres recordó, el 17 de mayo, los cinco años de la muerte de Ana María Acevedo, la joven a quien le negaron un aborto.


La lucha de los movimientos
La Multisectorial de Mujeres realizó un acto en conmemoración de Ana María Acevedo. Fue en bulevar y Avenida Perón, frente al mural que la recuerda. En ese marco, Lucila Puyol, integrante del equipo legal de la organización, destacó: “Queremos volver a poner en discusión el tema central de qué fue lo que sucedió con Ana María”.
Lucila Puyol describió cómo fue el calvario que pasó Ana María: “Era una joven de 20 años, mamá de tres niños, enferma de cáncer, que fue operada en el hospital Cullen de un rabdomiosarcoma maxilar, se le extirpó una parte del tumor y fue derivada al Iturraspe para el tratamiento de quimio y radioterapia. Ahí le detectaron un embarazo incipiente y decidieron no realizar el tratamiento adecuado para el cáncer, por proteger el feto. Una situación que de ninguna manera está contemplada en nuestra legislación si es que ella, Ana María o su familia, no lo piden expresamente. El artículo 86 del Código Penal dice claramente en el inciso primero que el aborto no será punible, será legal, cuando éste sea practicado por médico diplomado para salvar la vida o la salud de la mujer. La familia de Ana María pidió que se le hiciera un aborto legal para que se le iniciara el tratamiento, pero hubo una negativa del hospital a realizarle la práctica. Es más, le dijeron que el aborto no es legal en la Argentina y que iban a ir todos presos, cuando claramente en el Código hay dos incisos que contemplan cuatro causales: para salvar la vida o la salud de la mujer, y cuando sea producto de la violación o del abuso deshonesto sobre una mujer discapacitada”.
La muerte de Acevedo resultó en la apertura de una causa judicial, que hoy tiene seis procesados: quien entonces era director del Iturraspe, Andrés Ellena, los ex jefes de Oncología y Ginecología, César Blajman y Raúl Musacchio, por incumplimiento de los deberes de funcionario público y lesiones leves dolosas; además, la directora del Samco de Vera, Sandra Barbieri, y José Manuel García y Jorge Venanzi, de Radioterapia del Iturraspe, por incumplimiento de los deberes de funcionario público. El expediente está en manos de la jueza Sandra Valiente. Recientemente se designó un nuevo fiscal, Gerardo Alesso. Puyol anhela que el proceso avance hacia una acusación: “Así lo esperamos porque consideramos que hay elementos suficientes”.
—En estos cinco años, ¿cambió en algo el tratamiento que se les da a las pacientes en los hospitales públicos en relación con el aborto no punible?
—Algunas situaciones han cambiado, en algunos efectores de salud hay una mayor toma de conciencia. Nos parece que ha sido muy importante el movimiento de mujeres a nivel local y nacional para poner el tema de Ana María Acevedo como una bandera de lucha del movimiento, para que nunca más mueran mujeres. Lo decimos desde la campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Pero además, y especialmente, que no mueran por lo que ya está contemplado en la ley, que son las causales del aborto legal. Creemos que eso está, que se está trabajando, en algunos lugares con los comités de bioética u otros espacios. Además, el fallo de la Corte Suprema de Justicia (ver aparte) fue contundente, es un fallo que dice claramente que las provincias deben adecuar su legislación y los protocolos y la provincia de Santa Fe está trabajando en el tema.
—¿Perciben un cambio cultural de los profesionales de la salud a la hora de atender casos de estas características?
—Sí, en algunos casos lo ha habido. Hemos tenido algunos avances en cuanto a la realización de talleres y congresos. De todas maneras, hay una parte muy fuerte que tiene que ver con los sectores fundamentalistas, de las distintas iglesias, en especial de la católica, en la cual se inscriben muchos profesionales que terminan poniendo las creencias personales por sobre el respeto a la vida. Además, existe el respeto a la laicidad que debe tener cualquier Estado. Nuestro Estado es laico y hay diferentes creencias, no puede ser que el tema del aborto esté puesto en términos de creencias o en términos personales por sobre los derechos.
En relación con lo que todavía está pendiente, Paula Condrac, otra integrante de la multisectorial expresó: “Vamos por una ley de despenalización del aborto. El fallo de la Corte es absolutamente claro, es un fallo fundamental, en muchas provincias todavía hay mucha resistencia a aplicar protocolos. Otras, como la nuestra, han sido de avanzada. En Santa Fe se están aplicando los abortos no punibles y esto salva vidas de mujeres”.
También del acto participó Marta Fassino, coordinadora del Programa Mujer y Diversidad Sexual de la ciudad. Sobre el caso Acevedo opinó: “Como mujeres, nos movilizamos para conmemorar a esta víctima de los prejuicios. No queremos más víctimas de los fundamentalismos religiosos, no queremos más víctimas de los prejuicios”.
Las mujeres y los varones presentes ante el mural gritaron: “¡Ana María Acevedo, presente!”.

Aval de la Corte
El 13 de marzo de 2012 la Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió por unanimidad que los abortos en gestaciones producto de cualquier tipo de abuso sexual nunca resultarán punibles y añadió que, por ello, no será necesaria la intervención de la Justicia para autorizarlos.
El máximo tribunal falló en el caso de A.G. –una chica de 15 años, embarazada luego de que su padrastro la violara–, puso  fin a las interpretaciones que hacían algunos jueces del inciso 2 del artículo 86 del Código Penal, respecto de la excepción sólo para mujeres con discapacidad mental, y exhortó a implementar protocolos hospitalarios para incluir la práctica. En la resolución, dirigida a las autoridades nacionales, provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se conmina “a implementar y hacer operativos, mediante normas del más alto nivel, protocolos hospitalarios para la concreta atención de los abortos no punibles y para la asistencia integral de toda víctima de un delito sexual”.
A través de la resolución ministerial Nº 612, la provincia de Santa Fe adhirió al Protocolo para la atención integral de personas víctimas de violaciones sexuales del Ministerio de Salud de la Nación. También por resolución ministerial se creó el Registro de Objetores de Conciencia. En el Nodo Rosario se dio la mayor cantidad de negativas: más del 70%.
La adhesión al Protocolo supuso la adopción de una Guía Técnica para la Atención Integral de los Abortos No Punibles, enmarcada en el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.

Publicado en PAUSA #94, a la venta en los kioscos de SF.

viernes, 1 de junio de 2012

"No sos vos, soy yo"


Por Licenciado Ramiro

¿Quién no ha sido víctima y victimario alguna vez de la excusa que titula la columna? Por eso, y porque la mayoría de las veces fui el destinatario de esa frasecilla, quiero denunciar las estrategias utilizadas para llevar a cabo la peor de las tareas: dejar a una persona… O bien, las que utilizaron para dejarme. Y denunciar las mentiras que ocultan estas excusas, aportando respuestas para aquellos y aquellas que padezcan mi mismo destino.


Quiero comenzar diciendo que es obvio que ese “soy yo” es mentira, porque si fueras vos sola, andá a un psicólogo y santo remedio… Pero, en lugar de pedir turno para hacer terapia en un consultorio, a los pocos días de abandonarnos se “analizan” en algún antro bailable. Ergo, “no soy yo, sos vos”.
Sin embargo, es factible encontrarse con algunas variantes ingeniosas que dejan sin efecto las respuestas anteriores. Presten atención, porque he aquí lo que podemos responder al ser abandonados, no para que se arrepientan, sino para que se hagan cargo de lo que están ocultándonos.
Aclaro que lo entrecomillado aparece en género femenino porque reproduzco lo que yo he escuchado, pero este breve manual de respuestas puede ser utilizado tanto por varones como mujeres.
1. “Quiero estar sola”: Ok, si querés te compro una isla y hacés la gran Robinson Crusoe, porque es la única chance de que estés sola. Es físicamente imposible estar sola o solo. Pero ante la lógica podrían argumentarnos…
2. “No, tonto… No quiero estar con nadie en pareja; ¿entendés ahora?” Primero: ¿estás con alguien más además que conmigo? Supongamos que sí: espero que los demás sufran mi misma suerte. Supongamos que no… Entonces, ¿por qué no sos clara? “No quiero estar con nadie”, significa “No quiero estar con vos”, sin vueltas. Así ahorramos sospechas, dudas, angustias, incertidumbres, culpas, e inclusive la bajeza de los ruegos.
3. “Estoy confundida, no sé lo que me pasa”. Volvemos al comienzo: andá al psicólogo o, en el peor de los casos, dejá que te compre un libro de Claudio María Domínguez, pero no me hago responsable de los efectos colaterales.
Aquí me permito una digresión: los boliches o pubs son espacios donde la música aturde, las luces y los flashes hacen que uno pierda el sentido de la ubicación, se venden bebidas alcohólicas que perturban la sensibilidad y la capacidad de reflexión; la gente empuja, pisa, grita… ¡El último lugar al que tenés que ir cuando cortaste con tu novio es de joda al boliche, si no querés seguir confundida o si no sabés lo que te pasa!
4. “Necesito un tiempo”. ¿Tiempo para qué? ¿Para encontrar respuesta al estar confundida? Acá se me ocurren dos posibilidades. La primera: levantate más temprano o no duermas la siesta… eso te va a dar más tiempo. La otra: comprate un reloj. Sinceramente, jamás me enteré de que por una separación, las agujas del reloj hayan dejado de girar.
5. La excusa que se lleva todos los laureles, la excusa que está al tope del ranking de excusas insólitas es: “No estoy a tu altura” o “Te merecés alguien mejor que yo”. A ver… en primer lugar, dejame decidir a mí cuánto mido o con quién merezco o no merezco estar; y si de muy última tengo ganas de engañarme a mí mismo, ¡problema mío, no tuyo! Si no tengo autoestima y quiero estar con alguien inferior a mí, capaz lo hago para sentirme superior o porque realmente creo que estamos a la misma altura… Si tanto sabés con quién y con quién no debo estar, hacete consultora amorosa y te llenás de plata; pero no me digas lo que tengo que hacer. ¿Acaso no estabas confundida? Si estás confundida, será porque no sabés lo que vos querés o merecés… entonces menos vas a saber lo que yo necesito o quiero.

El amor no tiene fronteras. "Tengo el corazón con agujeritos", para la televisión de Israel.

Lo que sigue es una especie de Bonus Track. Casi como un chiste de mal gusto me han llegado a decir: “Vos tenés muchas virtudes y a las mujeres eso no nos gusta”. Si fuera una tira de Condorito, este párrafo terminaría con un “Plop!” o un “Exijo una explicación”. Pero no lo es. Pregunto: ¿vos te enamorás de los defectuosos? Supongamos que sí. Una vez que te enamorás de un defecto, pasa a ser una virtud. Nadie se enamora de lo que no le gusta; y si le gusta es porque lo considera al menos atractivo.
Ah, pero el motivo al que le adjudicaron lo anterior fue que “a nosotras nos gusta renegar”… Y digo, de onda, ya que te gusta renegar: ¿por qué no te comprás un Cubo Mágico y tratás de armarlo? Total vos querías tiempo, ¿no? Bueno, el tiempo que te ahorrás estando sola lo podés ocupar con eso… Te hace renegar como loco ¡y encima es tan divertido!

Publicado en PAUSA #94, a la venta en los kioscos de SF