viernes, 28 de diciembre de 2012

Un año de reordenamientos

ANUARIO 2012
Cómo se preparan las fuerzas políticas para las elecciones de 2013.

Por Ezequiel Nieva

Los reacomodamientos al interior del PJ y las tormentas que debió superar el gobierno del Frente Progresista –en economía, seguridad y educación– marcaron el año político en la provincia.
La oposición inició 2012 en una situación inédita, con las dos cámaras legislativas bajo su control, lo que le permitió imponer condiciones al gobierno de Antonio Bonfatti. En el Senado se armaron dos bloques kirchneristas, que sobre final de año se partieron –los dos– por el alineamiento explícito de algunos legisladores con el proyecto presidencialista del gobernador bonaerense Daniel Scioli. En la Cámara de Diputados, el PJ se dividió en nueve sub-bloques, aglomerados según las circunstancias, que responden a diferentes liderazgos.
Después de un año de muchas idas y vueltas, el terreno parece marcado. De un lado, los sectores kirchneristas alineados con Agustín Rossi –entre los que se cuentan sus aliados de Producción y Trabajo, Movimiento Evita y el PPS–; del otro, los espacios identificados con la presidenta y enfrentados a Rossi, cuyos líderes son María Eugenia Bielsa, Omar Perotti y Jorge Obeid.
Fuera de esa disputa, que no trascendió de la Cámara baja local, asomaron otros armados. La Cámpora inició su construcción provincial de la mano del diputado nacional Marcos Cleri. El obeidismo movió sus fichas y lanzó su propia agrupación juvenil. Oscar Martínez consolidó el perfil opositor al gobierno provincial con su propio bloque legislativo. Y sobre fin de año, seis de los once senadores saltaron a las filas de Daniel Scioli.
Agustín Rossi, Hermes Binner y Miguel Torres del Sel despuntan como las cabezas de lista más probables en las legislativas del próximo año.

Cristina no dio señales a favor de ninguno. Cada vez que hizo anuncios para la provincia, se mostró equidistante de cada uno de los sectores justicialistas que, tras el 54% de 2011, están todos alineados con el gobierno nacional, aunque algunos dirigentes –como los senadores de La Juan Domingo– ya se lanzaron a explorar nuevas alianzas de cara a un 2015 sin re-reelección presidencial.
Por el lado del oficialismo provincial, los mayores esfuerzos estuvieron puestos en la gestión y no en el armado electoral. Para enfrentar las sucesivas crisis que sacudieron al gobierno, el Frente Progresista pudo mostrar cohesión interna y –salvo esporádicas declaraciones de algunos dirigentes radicales– hubo unidad para capear las tormentas.
El hecho de que en 2013 sólo se ponen en juego cargos legislativos aplazará el debate por la sucesión de Bonfatti. Los resultados electorales del próximo año permitirán avizorar de qué modo encarará el oficialismo la sucesión del actual mandatario: si mediante una lista de unidad o a través de las internas, como ocurrió en 2011.
Sobre fin de año se instaló la discusión por el sistema electoral. El gobierno hizo una defensa explícita de la boleta única, pero postergó para 2013 la definición del calendario electoral. ¿Intentará el socialismo unificar las fechas de los comicios comunales con los nacionales para que la figura de Hermes Binner le arrastre votos a sus candidatos locales? ¿Podrá el PJ reabrir el debate sobre la ley de lemas de cara a 2015?
La respuesta a la primera de esas preguntas la conoce sólo el gobernador, quien se basó en la atribución constitucional para vetar una ley impulsada por el PJ tendiente a desdoblar las elecciones. Bonfatti prometió a cambio llamar a todos los partidos con representación parlamentaria a una consulta para definir el cronograma electoral.
En cuanto al renovado debate por la ley de lemas –impulsado a partir de un proyecto del diputado justicialista Héctor Acuña–, las cartas parecen echadas. Hubo un consenso casi absoluto en rechazo a la idea, que propone eliminar las primarias y permitir hasta cuatro candidaturas por partido: un sistema muy parecido a los viejos lemas, derogados por Obeid en 2004.
Sin reformas estructurales en cuanto al sistema de votación y con una sola incógnita –la fecha–, las elecciones de 2013 serán el preludio al 2015. Se renuevan la mitad de las bancas de los concejos municipales, todas las autoridades comunales y la mitad de las bancas de diputados nacionales.
Esa contienda, de la cual pueden emerger las figuras de 2015, también puede marcar el final de la carrera política de los derrotados. Aun no hubo lanzamientos formales, pero se prevén las cabezas de lista: el socialismo con Binner –la idea es una lista de unidad con la UCR, con Mario Barletta como número dos–, el PRO con Miguel Torres del Sel y el PJ, que aun no definió su estrategia, aunque Rossi –cuyo mandato vence el año próximo– ya avisó que quiere renovar su banca.

Publicada en Pausa #108, miércoles 19 de diciembre de 2012

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