lunes, 20 de abril de 2015

Mientras festeja Del Sel, todos miran los votos ajenos

Mano a mano, candidato del PRO le sacó 150 mil votos a Lifschitz, pero frente contra frente la diferencia fue de cinco mil. Al oficialismo no le alcanza con retener los 140 mil votos de Barletta y deberá ampliar su base. Las Paso dejaron lecciones para todos.

Por Ezequiel Nieva

En las primarias provinciales queda la sensación de que no ganó nadie, aunque Miguel Torres del Sel es el que más motivos tiene para celebrar. En la categoría de gobernador, el humorista santafesino triunfó con 481 mil votos, pero en la sumatoria, de acuerdo al escrutinio provisorio, el Frente Progresista se ubicó a solo cinco mil votos del PRO (menos de un punto porcentual) con 476 mil sufragios. En diputados arrasó el gobernador Antonio Bonfatti y el PRO quedó tercero cómodo. El PJ es la segunda fuerza en el plano legislativo, pero volvió a quedar tercero en la elección de gobernador.
Las diferencias de votos entre candidatos de los mismos espacios políticos, según qué categoría se tenga en cuenta, reafirma el fenómeno que se dio en 2011 a partir de la aplicación del sistema de boleta única. Por eso, el domingo a la noche festejaron Del Sel en Rosario y el oficialista Miguel Lifschitz en Santa Fe. Los dos ganaron: el humorista se impuso en la tabla general, el socialista en la interna de su frente.
Desde su implementación, la boleta única fulminó los armados políticos para favorecer a las figuras individuales. El humorista Del Sel, los periodistas Emilio Jatón y Anita Martínez y el cantante Marcos Castelló atestiguan con precisión la importancia de la imagen por sobre la construcción colectiva partidaria: todos ganaron en sus respectivas categorías. Irónicamente, los creadores del nuevo sistema –políticos profesionales– son sus principales víctimas.
Otra de las claves tiene que ver con el régimen de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) que se aplica en la provincia desde 2005. Hasta ahora, en las elecciones generales, nunca se repitió el orden en que se ubicaron los partidos en las primarias: siempre hay fuga de votos de un frente a otro, pero al mismo tiempo –y este año se verá con mayor nitidez por la aplicación del piso electoral– los candidatos vencedores de cada fuerza suman más votos en las generales que en las Paso.
Con esos antecedentes, desde el Frente Progresista hablaron de un “escenario de paridad” y vaticinaron que el 14 de junio habrá polarización. El PRO festejó el triunfo en Rosario, bastión histórico del socialismo, con Carlos Reutemann en escena junto a Del Sel y al jefe de Gobierno porteño y candidato presidencial Mauricio Macri. Desde Santa Fe, el rosarino Lifschitz reconoció que deberá “repensar” la campaña y orientarla al centro-norte, donde aún es desconocido.
Con los resultados de las Paso puestos comienza una nueva etapa. Quedan menos de dos meses para las generales. El macrismo se entusiasma porque en la carrera hacia la Casa Gris arranca, aunque ajustado, desde el primer lugar. Con varios candidatos fuera de pista, entre los derrotados y los que no alcanzaron el umbral del 1,5 por ciento, los dos Migueles –Lifschitz y Del Sel– se aprestan a un mano a mano que promete ser memorable: una incógnita que recién se develará el 14 de junio.

La interna oficialista
La elección del candidato a gobernador del Frente Progresista se resolvió antes del inicio de la campaña. El lanzamiento de Bonfatti, en diciembre del año pasado, acomodó los tantos y los sectores mayoritarios de la coalición –incluidos los radicales– se alinearon en ese espacio. El triunfo de Lifschitz sobre Mario Barletta (UCR) estaba cantado; el único desafío para el oficialismo, en las Paso, era superar al PRO en la suma frente por frente. No lo logró y ahora el resto del camino será cuesta arriba.
Una rápida lectura de los números demuestra que hay un efecto desgaste que se percibe con mayor nitidez en Rosario, donde el socialismo gobierna hace 20 años. Allí hubo un nivel muy bajo de participación: el 59,49% del padrón, por debajo del promedio provincial que se ubicó en el 65%. En su propia ciudad, Lifschitz apenas le sacó tres mil votos a Del Sel: terminaron 115.087 contra 111.464 (en la sumatoria de candidatos, el Frente Progresista obtuvo 144.254 votos).
Como primer diputado, Bonfatti ganó con comodidad en su categoría y se convirtió en el nuevo gran elector del Frente Progresista. De movida, Lifschitz y Bonfatti dirigieron sus guiños a los votantes de Barletta. Pero, aún reteniendo todos esos votos, al oficialismo no le alcanza: el candidato radical arañó los 140 mil votos y la diferencia del PRO con lo que sumó el ganador de la interna del Frente Progresista fue de 150 mil votos.
El socialismo ya salió en busca de ese caudal electoral, pero Barletta se apuró a aclarar: “Yo no soy el dueño de los votos”. Lifschitz concedió de inmediato: “Si quedaron algunas heridas, las vamos a solucionar”. La cohesión al interior del Frente Progresista es el primer objetivo, ante el riesgo de fugas de radicales descontentos hacia el macrismo.

La campaña que empieza
Al alto nivel de ausentismo hay que sumar el voto en blanco, que a pesar de la reforma que eliminó ese casillero, fue alto: 103 mil santafesinos fueron a votar y no eligieron a ningún candidato. Los dos postulantes de izquierda (Octavio Crivaro y Alejandro Parlante) quedaron afuera de las generales por no alcanzar el piso del 1,5%. Con 52 mil votos, Eduardo Buzzi cayó en la interna del massismo ante Oscar Martínez (63 mil).
Entre esos tres candidatos (Buzzi, Crivaro y Parlante) sumaron 108 mil votos. Es claro que el operativo de seducción del socialismo deberá apuntar a esos electores, no sólo a los de Barletta: Lifschitz necesita de todos esos votos para darle pelea a su rival, que también apuntará a sumar a los perdedores de las primarias empezando por la UCR. La presencia de Jorge Boasso como candidato a vicegobernador del PRO y el acuerdo a nivel nacional entre ambas fuerzas ilusionan a Del Sel.
En su tercera elección, el candidato del PRO fue el más votado en la provincia y el mismo fenómeno de repitió en Rosario, donde el Frente Progresista ganó en la suma por partido aunque la candidata vencedora –la actual intendenta Mónica Fein– quedó muy por debajo de Anita Martínez, postulante del macrismo: 105 mil contra 82 mil votos. El calculado festejo de Macri, Reutemann y Del Sel en Rosario es una señal que deberá saber interpretar el socialismo.

El PJ y el Frente Renovador
Con Omar Perotti y Alejandro Ramos como candidatos a gobernador y vice, el Frente Justicialista para la Victoria –que no tuvo internas para gobernador– alcanzó los 327 mil votos. Muy lejos de los casi 700 mil que logró el PJ en las Paso de 2011, aunque en esa ocasión se sumaron los votos de cuatro precandidatos (de ese total, en las generales, Agustín Rossi sólo retuvo 387 mil votos).
Para Perotti, que fue el último en largar la campaña, es un buen resultado: cuatro años atrás, en la misma instancia, apenas superó los 200 mil votos. Del Sel avisó que irá en busca del voto peronista y Reutemann lo respaldó en público. ¿Cómo se comportará ese sector del electorado? El diputado nacional y ex intendente de Rafaela deberá evitar fugas y tratar de sumar para las generales, pero se mueve en un terreno volátil.
En el Frente Renovador Oscar Martínez sacó de carrera al debutante Eduardo Buzzi y será el candidato de Sergio Massa en la provincia. El “Cachi” también venció en la categoría de diputados, donde Susana Stochero doblegó al ex intendente Martín Balbarrey: 29 mil votos contra 14 mil. En la ciudad que inundó, Balbarrey sacó 3.860 votos: el 1,2% del padrón.

Sorpresas a la izquierda
Aunque los precandidatos a gobernador del Frente Social y Popular (Parlante) y del Frente de Izquierda de los Trabajadores (Crivaro) no llegaron al piso electoral y quedaron fuera de las generales, la izquierda tiene motivos para celebrar en estas Paso. Juan Monteverde será candidato a concejal en Rosario por el partido distrital Ciudad Futura y Pablo Vallejo será candidato al mismo cargo, en Santa Fe, por el FIT.
El otro batacazo fue en la categoría de diputados provinciales, donde el periodista y escritor Carlos del Frade (FSP) superó los 48 mil votos y participará –con buenas chances de lograr una banca– en las generales del 14 de junio.