martes, 18 de junio de 2013

Los barrios denuncian la trata

Con una marcha al Ministerio de Seguridad, asociaciones y vecinos del oeste se unieron en un reclamo por la desaparición de niñas en las redes de consumo sexual.

Durante 2012, la Dirección Especial de Prevención y Sanción del Delito de Trata de Personas, dependiente del Ministerio de Seguridad y dirigida por la comisaria Mónica Viviani, asistió a 171 mujeres en distintas localidades de la provincia. El 20% eran extranjeras. Se realizaron 39 allanamientos que culminaron en la clausura de 27 prostíbulos. Asimismo, 34 hombres y 27 mujeres fueron arrestados por infracción a la ley nacional 12.331 (profilaxis) y delitos conexos. En síntesis, puede calcularse que se realizó un procedimiento cada diez días; una clausura cada 12 días y 4,5 mujeres fueron asistidas en cada uno de los 39 allanamientos, con 3,5 detenidos en cada uno de ellos.
No obstante, los números dibujan sólo una parte de la realidad porque siguen desapareciendo niñas y mujeres de los barrios, en especial los ubicados en el cordón oeste de la ciudad.
El caso de Milagros Mansilla, de 14 años, rescatada por sus vecinos de Chalet de una red de trata en barrio Chaqueño –luego de haber pasado dos días secuestrada en Santa Rosa de Lima–, sirve para graficar la preocupante situación: la policía no tomó enseguida la denuncia, en la Terminal de Ómnibus no dejaban pegar las fotos de la menor buscada –por lo cual sencillamente podría haber sido trasladada en un colectio interurbano– y los vecinos se movilizaron en masa hasta lograr que Milagros aparezca.
María Claudia Albornoz, vecina de Chalet, dijo que “lo que hay que hacer es escuchar a la gente porque ya aprendimos que los barrios saben lo que pasa, cómo se mueven las cuestiones que tienen que ver con el tráfico de personas y también con el narcotráfico. Hay que escuchar a quienes ya tienen un recorrido, fundamentalmente a las mamás que todavía están buscando a sus hijas, y actuar en función de eso. El Estado está para propiciar situaciones de mejor calidad de vida para todos, porque las que desaparecen son nenas pobres. Hay que poner más política pública y para eso, lo mejor que puede hacer el Estado es escuchar y actuar en consecuencia”, insistió durante la concentración realizada el pasado jueves 6 de junio frente al Ministerio de Justicia, en la que diversas organizaciones entregaron un petitorio a las autoridades para solicitar un “Estado que desnaturalice de una vez por todas esta realidad”.
La marcha se desató a causa del secuestro de Milagros Mansilla, una niña que fue rescatada por los vecinos. (Foto: Pablo Bertoldi).

Consultada sobre los protocolos de búsqueda que lleva adelante la policía, María Claudia sentenció que “está todo muy burocratizado, hay que hacer las actuaciones mucho más rápido. Y una actuación es mandar un fax de una oficina a otra: si se demora un día o más en este tipo de situaciones, se pierde un tiempo valiosísimo en la búsqueda de las nenas. Creo que hay que correr las comisarías de este lugar para que entre en funcionamiento una brigada especializada en este tema. En tanto, hay que capacitar al personal de las comisarías para que empiece a modificarse el nivel de prejuicio, porque no buscan a las nenas argumentando que seguro se fueron con el novio. Los protocolos tienen que ver con esto y tienen que probarse, porque el que está en una oficina cree que funciona cuando en realidad no es así”.
Desde la campaña abolicionista, Silvina Sierra acompañó la concentración clamando “basta de trata, basta de llevarse niñas de todos los barrios de Santa Fe”. En este sentido, aseguró: “Vemos una gran inoperancia por parte de la policía y de la Justicia. El caso de Milagros fue clave por la gran movida que hicieron los familiares y vecinos, pero en principio ni siquiera se tomó la denuncia, por ende no se investigó. Hay una gran complicidad por parte del poder policial, político y judicial. Todo esto tiene que ver con la prostitución, de la que casi no se habla porque se sigue haciendo diferencia entre trata y prostitución, y es todo lo mismo, a lo que se suma el narcotráfico”.
“Sería interesante que se reconozca el saber de la población, pero para eso el gobierno también debería reconocer que la trata existe y que Santa Fe es una de las provincias con mayor captación de niñas y mujeres para este delito. Por más que se haga el protocolo, es necesario llevar adelante tareas de sensibilización o una campaña interesante para que la gente se involucre. Desde el Movimiento feminista y la Campaña Abolicionista siempre hay voluntad de articular, el problema es que el gobierno nos tiene que aceptar y no tomar a las organizaciones que denuncian estos delitos como enemigas”.
Mariela Ortego, trabajadora social de barrio Chalet, participó de la reunión con las autoridades junto a María Claudia Albornoz y las mamás de Milagros Mansilla y Natalia Acosta, una joven de 23 años desaparecida en 2009. En declaraciones posteriores, señaló: “Nos dijeron que tenemos abiertos los canales de comunicación con ellos y fuimos escuchadas. Necesitan que todos colaboremos y que toda la sociedad se comprometa. Nosotros vamos a seguir trabajando en el barrio con las organizaciones por nuestra cuenta, aunque evidentemente hay cosas que articular con la policía, con la Dirección de Trata y la Secretaría de Derechos Humanos”.


Publicada en Pausa #115, miércoles 12 de junio de 2013

lunes, 17 de junio de 2013

Escribir en la edad de los absolutos

Un taller de lectura y escritura convoca a los menores de 21 a compartir experiencias y explorar las letras con propia brújula.

Por Marcelo Przylucki

Puede ser a través de un juego, de una tarea de la escuela, en un recreo veraniego de la televisión y de Internet, o por sugerencia de algún amigo, de algún pariente. Por lo general, se da también de la forma moderna, en solitario, no como cuando no existía la imprenta, que era casi exclusivamente una práctica celebrada en congregación. Podemos prefererirla en prosa o en verso, de un género determinado abordando únicamente ciertas temáticas. Puede resultar un resplandor que se enciende gracias a las habilidades de una pluma y no de otra. De cualquier manera que sea, la literatura es mucho más que un “interés” para agregar en nuestro perfil de Facebook, es una experiencia que nos recoge por los párpados, nos aleja del asiento y nos deja la mente en carne viva. También es común que tras la acumulación de  lecturas, prosiga un cosquilleo de ánimos por ensayar las propias palabras. Eso es lo que se persigue cada jueves en los talleres que se realizan en la casi centenaria Biblioteca Pedagógica y Popular Domingo F. Sarmiento. Cecilia Moscovich y Cecilia Rugna, sus coordinadoras, dialogaron con Pausa sobre esta actividad.
La niñez es un estadio vital que encuentra a los terrícolas susceptibles ante cualquier influencia, es en esos momentos de infancia en los que leyendas urbanas, libros de cuentos y caricaturas son nuestras competencias culturales de primer orden. Ya en la adolescencia, también nos es indispensable el contar con ciertos recursos, ciertas herramientas con las que podamos moldear, expresar, graficar nuestras experiencias en una forma de expresión determinada. Los libros, y más precisamente, las palabras, suelen ser catalogados como continentes de esa facultad de ser de lo más exactos y fáciles de manipular cuando queremos hacer manifiestos nuestros estados de ánimo, nuestra percepción del mundo o simplemente alguna ficción que estemos maquinando. Estas dos franjas etarias son comprendidas por las responsables de este Taller.
Si bien ninguna de ellas hizo su recorrido académico en la carrera de Letras (fue Historia el campo en el que decidieron formarse y en el que ejercen su práctica profesional), cada una de ellas se mantuvo de manera permanente a las orillas de la literatura desde infantes: “un poco mamando los libros de casa, otro poco en la escuela, aprovechando también el lenguaje de la música y el teatro, e incluso hice algún taller con Alicia Barberis”, recuerda Rugna. Por su parte, Moscovich comenta que ha sido partícipe de un proyecto del gobierno nacional llamado “Leer es contagioso”, que además de promover la lectura como un ejercicio, lo postuló como un derecho: “en el derecho a leer se condensan muchos otros, a la identidad, a los bienes culturales, a ser escuchados, al conocimiento, al pensamiento crítico, a la imaginación, a la palabra, a elegir…”; asimismo, formó parte de otros proyectos de naturaleza popular, como Manzanas Solidarias, y hasta haciéndose cargo de talleres literarios en el pabellón juvenil de la cárcel de Las Flores.
Así, con ese bagaje constituido por experiencias distintas pero con intereses idénticos, Rugna y Moscovich no vacilaron cuando las autoridades de la Biblioteca las convocaron para ofrecerles la chance de fijar coordenadas espaciales y temporales a su vocación por lo popular. Allí (a la Bebeteca, sala para niños de la Biblioteca Pedagógica y Popular) se concurre cada semana a hacer “algo entre iguales, donde nosotros convidamos –es como nos gusta decir siempre– distintos textos a los chicos para que ellos también nos traigan a nosotros las cosas que les gustan”. De esta manera, con el Taller se comienza a abarcar quizás la zona más difícil de interpelar como lo es la adolescente, pues “aunque sea una etapa muy rica para explorarse a sí mismo, también es la más complicada de atraer, porque de manera permanente uno se mantiene un tanto reacio a la exteriorización de los sentimientos”, comentan las coordinadoras. Sin embargo, “es una cuestión de piel, a nosotras nos gusta estar con los jóvenes, tal vez porque soy un poco inmadura” comenta Moscovich cubriendo su sonrisa con su palma izquierda, y prosigue: “el desafío es quebrar ese diagnóstico de que los adolescentes leen poco, que nosotros no compartimos; y es más, no sólo que leen, sino que también escriben y hasta logran reconocer su estilo de escritura en las lecturas que compartimos juntos en el taller”. Y así son los encuentros, descontracturados, con el goce de lo que se hace como consigna: se hacen exploraciones libres de libros, con un menú de lo más variado (fotografías, cuentos y novelas); o como propone Eduardo Galeano: “en frascos de vidrio estaban guardadas las palabras, y cada una (…) sonaba y quería ser tocada”, y ello también se practica como modo de producción de textos. Desde Arlt o Girondo, hasta Bukowski o mitos anónimos de origen chino, todo es útil a los efectos de enriquecer la lectura y aportar una fuente de recursos para cuando se incursione en la producción propia.

Cecilia Rugna y Cecilia Moscovich, en la Pedagógica. (Foto: Olivia Gutiérrez).


“Leer mucho para escribir” es el lema que se abre paso ante la pregunta acerca de los objetivos del Taller, “lo que creemos que debe suceder es una experiencia de construcción de uno mismo, un delinear una genealogía de lectura para construir una diferente, de escritura”. Sin embargo, las Cecilias no pretenden fijar un punto de llegada o una meta a perseguir, prefieren que de arribar a la posibilidad de una exposición o una publicación, esa circunstancia sea algo madurado naturalmente, fluido, bajo ningún aspecto algo impuesto ni forzado. En este espacio, lo contraindicado es escolarizar el juego, todos aportan algo, todos aprenden algo.
Alicia Barberis (Cruzar la noche), Patricia Suárez (El Cochero Rata) o Enrique Butti (El fantasma del Teatro Municipal), son ejemplos de que la literatura infanto-juvenil local no solamente está en vigencia, sino que además es de gran calidad y con altos estándares de reconocimiento, incluso asomando las narices entre el listado de cánones, codo a codo con el ABC de autores criollos (Arlt, Borges, Cortázar). No obstante, Rugna y Moscovich no detienen su trabajo, que podría fácilmente catalogarse como “militancia” por la literatura juvenil, y presentaron un proyecto para agregar y producir nuevos títulos en conjunto con Ediciones UNL, que ya publicó una serie de textos en la década pasada llamada. Esa iniciativa llevó el título Diente de León y la propia Moscovich fue una de las autoras editadas.

Inscripciones
El Taller de Lectura y Escritura para niños y adolescentes se lleva a cabo todos los jueves de 17.30 hasta las 19 aproximadamente, en la Bebeteca de la Biblioteca Pedagógica y Popular Domingo F. Sarmiento (peatonal San Martín 2839). Para más información, consultar al teléfono de la biblioteca o al de las coordinadoras, respectivamente: 4572974; 155 162 143 (Moscovich); 156 122 981 (Rugna).

Publicado en Pausa #115, a la venta en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.

sábado, 15 de junio de 2013

La culpa de todo la tiene la CIA

Por Adrián Brecha

Quienes hayan sido receptores pasivos de rayos catódicos en su infancia sabrán que una grabación luego de ser escuchada por un agente secreto se autodestruirá en cinco segundos y que si algún miembro del equipo es capturado el gobierno negará toda relación con el mismo.
Las series de espionaje americanas nos han enseñado que siempre detrás de un atentado hay un agente de la CIA. Con el paso del tiempo, hemos aprendido que los rusos eran una amenaza para la paz mundial, que luego fueron los chinos y que hoy todos los atentados conducen a señores de barba que por esas casualidades de la vida son islámicos y tienen algún parentesco con Bin Laden.
En nuestro imaginario un agente de la CIA se parece a un oficinista con ciertas habilidades en el manejo de armas de fuego (siempre con silenciador), manejo de idiomas por si debe caracterizar alguna misión en el exterior y amplio conocimiento en Windows e Internet. Este último requisito es más bien de los episodios de finales de los 90 post Matrix, con la aparición de un analista en sistemas encarnado generalmente por un asiático o un hindú, según quien sea el productor de la serie.
Es bien sabido que los agentes de la CIA siempre están dispuestos a mejorar la democracia mundial y, de ser necesario, derrocar al tirano a fuerza de bombas y avasallando todo derecho individual en pos del sufragio universal para todos y todas.
Muchas veces pienso que las series de Fox son un anticipo a modo de premonición de lo que puede suceder en un par de años y que muchos televidentes no terminan de discernir si Obama es un actor o no y cuándo los ataques son reales. Es simple cuando es un hecho real: apenas es posible ver luces en planos generales, como si fueran un viejo video juego con mala resolución en una monitor pequeño de fósforo verde para PC hogareña.
El exceso de consumo de este tipo de series, en buena medida propagandísticas como lo fue el pato Donald en los 70, ha creado en el espectador el síndrome de Maxwell. Este síndrome manifiesta como principal síntoma la observación y hallazgo de teorías conspirativas como sustento de todo hecho, sin importar su magnitud. Sea este de índole doméstica o universal.

Por ejemplo, una persona que sufre de esta dolencia puede pensar que la demora en el cajero de un supermercado no se condice simplemente con el cambio de rollo de papel en el cual será impreso el gasto de su compra, sino que ha sido objeto de una demora por alguna investigación en curso. Difícilmente aceptaría que una telefónica le regale un artefacto, ya que ese celular gratuito puede ser objeto de escucha, y nunca convocaría a una marcha de protesta por una red social. Porque, como bien se sabe, Facebook es un invento de la CIA. Como suele pasar con muchos ilícitos, el negocio anduvo mejor de lo esperado y del fin para el cual fue creado. Lo mismo sucede con muchos emprendimientos gastronómicos en nuestra capital, sobre todo cuando el agua sube y nos tapa. Bajo el síndrome de Maxwell no es posible realizar ninguna encuesta, una llamada promocional donde salude un candidato puede generar paranoia y la visita de dos señoras con una virgen puede causar estragos. En principio, por la extraña situación que genera en sí misma, y ni hablar de ingresar la figura de yeso que puede contener un micrófono inalámbrico.
La proliferación de construcciones de altura donde uno puede contemplar la vida de su vecino o vecina como si estuviera en una platea preferencial genera situaciones impensadas para las personas bajo la manifestación de Maxwell.
Sin embargo, algunas noticias les dan cierta satisfacción a los paranoicos. El diario británico The Guardian informó esta semana de que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) recogen todos los días registros de llamadas de millones de clientes de la operadoras de telefonía, en virtud de una orden judicial secreta.
Además, se conoció que también se recaban datos de los servidores de las grandes empresas estadounidenses de Internet, entre ellas Microsoft, Yahoo, Facebook, Skype o Apple, sobre comunicaciones en el extranjero.
Son muy cautos ante esta situación digna de Batman, en donde Morgan interpretando a Lucius Fox puede escuchar a todo el mundo con su aparato infernal.
Sabiendo que se está cruzando la línea, se tranquiliza al publico informándonos que luego de eso se destruirá el escuchatutto y que luego habrán renuncias, de ser necesario.
El presidente Obama, que durmió mucho tiempo al sol imitando a Lucius, dijo: “No se puede tener cien por cien privacidad y cien por cien seguridad”, y aseguró que se ha conseguido “el equilibrio adecuado” pese a las comparaciones con el Gran Hermano de los programas de espionaje revelados por la prensa esta semana.
Sabiendo que cualquier caracter impreso nunca puede ser borrado y que cualquier parecido con la realidad es apenas una mera coincidencia, lo único que les pido, estimados lectores, es que si en 15 días no aparece Adrián Brecha,
hagan algo…


Publicado en Pausa #115, a la venta en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.

viernes, 14 de junio de 2013

Los nombres para el Concejo

Las principales fuerzas políticas van a internas surcadas por sus propias diferencias.Un listado de los precandidatos que aspiran a quedar en las listas definitivas para octubre.

Por Ezequiel Nieva

Dos nadadores, un reconocido abogado penalista, funcionarios, ediles que terminan sus mandatos y dirigentes de las más variadas extracciones animarán las elecciones internas del 11 de agosto, en las que los santafesinos definirán las listas definitivas para renovar, el 27 de octubre, ocho escaños en el Concejo Municipal. En total, se presentaron para las primarias 30 nóminas con 240 precandidatos (*).
El oficialismo tiene siete listas, cuatro con un radical a la cabeza. El PJ presenta nueve. Por afuera, Diego Degano lidera otra propuesta justicialista. En el partido de Oscar Cachi Martínez, 100% Santafesino, hay internas; una de las listas la lidera Fernando Fleitas. En el PRO también hay dos listas (**).
Sin internas, otras nueve fuerzas tienen candidatos: Proyecto Sur, País, Partido Obrero, Democracia Cristiana, Confluencia Santafesina, Movimiento Independiente Justicia y Dignidad, Nuevo Encuentro Popular y Solidario, Partido Autonomista y el Partido Nacional Constitucionalista-Unir.
Esas nueve listas y la que comanda Degano (Agrupación Sumar, del partido Por Más Santa Fe) pasarán directo a las generales. Las otras fuerzas –el PRO, el PJ, el Frente Progresista y 100% Santafesino– definirán sus respectivas listas a través del sistema proporcional D’Hont en las primarias de agosto.
El 10 de diciembre siete concejales concluyen sus mandatos, aunque el 27 de octubre se elegirán ocho cargos. Es debido a la reciente reforma de la llamada ley Borgonovo, que en 2002, al calor del “que se vayan todos”, redujo el número de bancas en los concejos de Santa Fe y Rosario. En 2015, se sumarán otros dos cargos más y así el Concejo pasará de las actuales 13 bancas a 16.
Tres de los siete ediles que terminan sus mandatos buscarán la reelección: la socialista Vanesa Oddi, el justicialista Roberto Campanella –pero por una de las listas del PRO– y el representante de Producción y Trabajo Sebastián Pignata, quien llegó al Concejo en alianza con 100% Santafesino y luego se alejó de ese espacio.
Este año también vencen los mandatos de los oficialistas Noelia Chiementín –quien reemplazó a Jorge Henn, electo vicegobernador en 2011–, Fanny Jara y Esteban Aignasse –también ingresó en 2011, en lugar del actual intendente José Corral– y del edil opositor Marcelo Ferreira. Ninguno de los cuatro buscará renovar.
Los ocho concejales que asuman en diciembre se sumarán a los siete cuyos mandatos terminan en 2015: Leonardo Simoniello, Ariel Rodríguez y Cristina Quinteros (Frente Progresista), Ignacio Martínez Kerz (PJ), Cristian Huser (100% Santafesino) y Tomás Norman (PRO).

Siete por el oficialismo
En el Frente Progresista no hubo unidad, aunque la nómina que promueve el intendente Corral representa a los sectores mayoritarios de la coalición. Esa lista pluri-partidaria enfrentará en las primarias a tres listas de la UCR, a una lista conjunta de los partidos Pares, GEN y Social Metropolitano, otra del partido SI y a una del PDP.
Adriana Molina.

Los principales nombres: Unidad Progresista: Adriana Molina, Vanesa Oddi, Leandro González y Mariano Cejas; Cauce Progresista (UCR): Carlos Suárez, Danilo Armando y Jésica Bonetti; Unidad y Participación (Pares-GEN): Pablo Bosch, Lilian Milesi y Sandra Casal; Partido Demócrata Progresista: Luis Giavedoni, Raquel Pereyra y Érico Hubert; Partido SI: Cristian Riom, Ricardo Rodríguez y María Laura Batagliotti; Seguridad, Trabajo y Honestidad (UCR): Sebastián Cáceres, Diego Loréfice y Cristina Bolaño; Desarrollar Santa Fe (UCR): Mariano Romero Acuña, Flavia Righetti y Horacio Fanto.

Nueve listas por el PJ
Pese a los deseos de unidad expresados en el último congreso partidario, el PJ, que competirá bajo el nombre de Frente para la Victoria, presentará nueve listas. El rossismo y el obeidismo se enfrentarán en las primarias, pese a que negociaban –al menos hasta la designación de Agustín Rossi como ministro de Defensa– un acuerdo para ir juntos a las legislativas nacionales. No la tienen fácil: compiten contra Pignata, a quien apoyan UPCN y los diputados de Producción y Trabajo, y otras seis listas más.
Sebastián Pignata.

Los primeros precandidatos son: 27 de Octubre: Humberto Galarza, Alberto Papini y Sara Romero; Santa Fe es una sola: Sebastián Pignata, Juan José Saleme y Marcela Blangini; Compromiso con la ciudad: Silvina Frana, Martín Palamedi y José Segovia; Arriba Santa Fe siempre: José Torres del Sel, Mario Zanabria y María Magdalena Barrios; Peronismo de Pie para la Victoria: Marcela Rolfi, Mónica Pedriel y Jorge Milozzi; Por un Solo Mandato: Susana Saravia, Rodolfo González y Beatriz Juárez; Bien Peronista: Ricardo Guntren, Marcelo Ojeda y María Eugenia Cogliano; Nace una Esperanza: Daniel Álvarez, Hortensia Coletti y Agustín Robledo; Menos Crítica y Más Trabajo: Jorge Alberto Köning, José Alberto Godoy y Sara Pedroza.

Peronistas disidentes
Si bien pertenecen a estructuras justicialistas, por afuera de la interna partidaria aparecen dos nadadores que, en los 90, supieron animar las tradicionales Santa Fe-Coronda. Fernando Fleitas será cabeza de lista por 100% Santafesino (acompañado por Nicolás Cejas y Luz María Balbastro). Enfrentará en la interna a la lista 100% por la Ciudad, liderada por Griselda Alvelda.
Diego Degano.

Fleitas se medirá, entre otros, con uno de sus mayores rivales en el río, el ex campeón mundial de aguas abiertas y ex funcionario provincial por el obeidismo, Diego Degano –precandidato a intendente en 2011–, quien liderará la lista Por más Santa Fe con apoyo del diputado nacional Omar Perotti.
La lista de Unión PRO-Federal también tiene un justicialista a la cabeza: Roberto Campanella, quien llegó a su banca en 2009 por el reutemismo aunque dos años después fue candidato a intendente por el PRO. En las primarias se medirá con el abogado penalista Néstor Oroño, conocido por haber patrocinado a algunos represores de la última dictadura y, en la actualidad, ser abogado defensor del ex ministro Edgardo Berli, procesado por la causa inundación.

Claves de las internas
En el oficialismo hay seis listas que sólo compiten con el objetivo de tratar de ingresar al menos un candidato en la nómina de octubre. El intendente puso toda la carne al asador: designó a su secretaria de Gobierno como candidata y acordó dos lugares con el socialismo y con la Coalición Cívica. Con ese esquema, pretende retener las cuatro bancas que pone en juego.
A la lista de Corral se enfrentan los espacios sin representación en la lista oficial –el SI, Pares, el GEN y el PDP– y sectores del radicalismo que buscan, con juego propio, consolidar sus construcciones. Se destaca un choque que tendrá réplica también en la interna de diputados nacionales: Cauce Progresista –la línea que lideran Jorge Henn y Fabián Palo Oliver– anotó al ex edil Carlos Suárez como cabeza de lista, quien había sido precandidato a intendente en 2011 contra el propio Corral.
Silvina Frana.

En el PJ hay una multiplicidad de propuestas que echa por tierra la unidad que pregonaron, sin éxito, sus principales figuras. El joven Sebastián Pignata –sorpresa electoral en 2009, promovido entonces por el fallecido líder de UPCN Alberto Maguid– va por su reelección ante los candidatos de Rossi (el jefe de la Unidad de Atención Integral Santa Fe de la Anses, Humberto Galarza) y de Obeid (la ex funcionaria y ex diputada provincial Silvina Frana). De la cruza de esas listas con las otras seis que participan de la interna surgirá la nómina definitiva del Frente para la Victoria.
En octubre se medirán no sólo el PJ contra el oficialismo, sino  que además estará Degano –quien ya obtuvo en 2011 26 mil votos como precandidato a intendente–, el vencedor de la interna de 100% Santafesino –Fleitas viene mostrándose desde principios de año junto a “Cachi” Martínez y se perfila como favorito– y el ganador de la interna del PRO.

Publicada en Pausa #115, miércoles 12 de junio de 2013

(*) Tras el cierre de esta edición quedó confirmado por la Secretaría Electoral de la provincia que hay 32 listas inscriptas, que suman un total de 256 precandidatos que competirán para cubrir ocho bancas de concejales.

(**) Finalmente, son tres: se agrega una lista encabezada por Rubén Alvarado.

jueves, 13 de junio de 2013

Pausa #114 competo en pdf

El archivo completo en pdf de Pausa #114, si hacés click más abajo o si no acá.

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Salió Pausa #115

Hasta el 26 de mayo está disponible en los kioscos de SantaFe y Santo Tomé la edición #115 de Pausa, el periódico quincenal de Santa Fe. En esta ocasión, el tema de tapa es el cierre de listas de las elecciones locales de agosto y octubre. Las internas de cada espacio: en el oficialismo hay siete listas, una representa al Ejecutivo local; en el PJ se medirán el rossismo, el obeidismo, Producción y Trabajo y seis listas más; hay dos en 100% Santafesino y otras dos en el PRO. Y, además, los que van por afuera. Un repaso exhaustivo de listas y precandidatos.

Además: el precio de las boletas, bajo la lupa: la oposición quiere saber por qué una empresa cotizó a menos de un tercio del presupuesto

También en esta edición:

- Vecinos, familiares y organizaciones movilizados para que se termine la desaparición de niñas para la trata.
- La adhesión de Santa Fe a la ley nacional contra la violencia de género.
- Según datos del último censo, las jefas de hogar en la provincia aumentaron del 26% en 2001 al 33% en 2010.
- La experiencia de la Vecinal de Villa del Parque: revista y trabajo territorial.
- Entrevista a Matías Manna: el hombre que más sabe de Guardiola.
- Ana Mercedes Sarria Icaza, una especialista en economía social explicar las nuevas redes de cooperativismo.
- “La casa de mi período oscuro”, un texto del escritor Francisco Bitar.
- Balú Rock: su disco debut y sus días en el estudio de Richard Coleman.
- Lectura y escritura para jóvenes en la Biblioteca Pedagógica.

Y, como siempre, noticias, humor, música, cine, sociedad y mucho más.


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lunes, 10 de junio de 2013

La noche de Pandora

Póker de sotas y Todos tienen algo que ocultar menos yo y mi mono, dos novedades en el éter y en Internet.

En uno hay cinco speakers bajo una sola consigna: “Hay que matar al conductor”. En el otro, la apuesta es por volver a escuchar la música con la pastosa profundidad de los discos de vinilo. La noche de Pandora Vórterix tiene nueva programación local: dos shows con historia propia, dos engendros de la factoría radiofónica de Claudio Chuca Chuchquievich.
Póker de Sotas, de lunes a jueves entre las 22.00 y la medianoche, y Todos tienen algo que ocultar menos yo y mi mono, los domingos de 21.00 a 00.00, son las dos propuestas que sonaron por 2011 en Radio de Noticias y que ahora salen vía internet en www.radiopandora.com.ar o en el dial 103.9, desde sus estudios en barrio Guadalupe.

Las sotas
En lo que se define como una “partida radial de género inclasificable”, las cuatro sotas de la baraja y un comodín protagonizan las vicisitudes de un garito que posee un método en su locura. El programa no tiene conductor (en realidad, esa función es abiertamente repudiada) y van desfilando una serie estrambótica de personajes, ráfagas, cortes y selecciones musicales con el vértigo justo para no saturar la escucha y estaquear al oyente en una relación íntima con el parlante.
Lautaro Ruatta, Javier Bonatti, Alan Valsangiácomo, y Chuchquievich (tal como se los ve en la foto) son las sotas, Martín Pedretti, el comodín que los visita los jueves. Entre los personajes se suceden un viejo cascarrabias insoportable y entrañable a la vez, una pareja de kirchneristas al borde del reencuentro tras una separación por razones políticas, la visita de Néstor K desde el más allá y toda una panoplia de voces accidentales que se van sucediendo, desde un mexicano que no sabe si es cubano hasta una suerte de psicoanalista feroz que desmenuza a los entrevistados.

Las cuatro sotas, a pleno.

Y esta es otra parte fundamental de la audición. En todas las partidas de Póker de sotas se presenta un invitado especial. En la primera semana (el programa largó el 20 de mayo) estuvieron presentes la actriz Carolina Halsall, el fotógrafo y crítico musical Héctor Bruschini, el boss de Cine Club Santa Fe Guillermo Arch, y Steven Child, un caminante global, viajero y músico indie californiano. Y todos fueron sometidos al repiqueteo de 40 preguntas punzantes, a partir del cual nuestra especialista en Freud elabora un perfil (generalmente, ¡le pega!). El ping-pong comienza con un paleteo sencillo: “¿Cuál es su signo y su ascendente?”. Pero después se viene la retahíla que lleva al invitado a exponerse en sus fallidos y a entregarse en su elecciones: “Ante la aparente crecida de violencia en el mundo: se queda sentadito como Ghandi o desfila como Marta Goyri. Amplíe”, “Si un extraterrestre viene a conocer Santa Fe:¿Qué le mostraría?; ¿Por qué vendría a Santa Fe un extraterrestre?”, “Va de cuerpo con regularidad: a) 2 veces al día, b) 7 veces al día, c) día por medio, d) es de producir bolos”, “¿La vida es un antojo biológico carente de sentido o más bien otra cosa…?” y la siempre desconcertante “Si Mirta Legrand viviera… ¿Iría a su programa?”.

Una de las partidas del Póker de Sotas.

Música es lo mejor
Bajo una invocación al amparo y protección de Frank Zappa, una cita ineludible a los Beatles y un objetivo abiertamente expresado, la música, que es lo mejor, Todos tienen algo que ocultar menos yo y mi mono está conducido por Alejandro David, que pone a disposición su propia y exquisita colección de vinilos para compartir con la audiencia.
El funk, el soul, el bebop, los standards de jazz, la tropicalia brasilera, los clásicos nacionales (los ocultos y los por todos conocidos), los rescates de beats africanos y el puro rock and roll son algunos de los tópicos que David va hilvanando a lo largo de tres horas, haciendo puntuaciones biográficas de los artistas y ubicaciones de estilo y contexto de cada canción, que no pasan nunca en vano.
El programa se completa con las participaciones de María Agustina David, quien conduce junto a su padre en un particular e hilarante diálogo filial, Héctor Bruschini y su columna “Tolerancia cero con los aburridores”, en la que elige tres canciones buenas y una que, por suerte, apenas pasa un rato para luego ser demolida minuciosamente, Juan Pascual y sus crónicas sobre la actividad nocturna de la ciudad en sus diferentes facetas, desde el arte hasta el alcohol, los bailes y, también, las peñas, y Chuchquievich, quien trae el aporte de la literatura puesta en su voz única para la radio. Además, en cada show se entrevista a una figura de la cultura local, un mono que no puede quedar con algo que ocultar.

Una gragea de la protagonista de Todos tienen algo...: la música. 

La estrella de esos domingos a la noche promete ser una bandeja para pasar discos. David es un melómano con una gran colección, compuesta por su propia selección y por la herencia de distinguidos acervos de otros melómanos locales. Entre otros, el jazzman, periodista y crítico de la televisión Roberto Maurer entregó parte sustancial de sus bateas a David, quien ya recorrió los surcos negros para, ahora, entregarlos al público.

Publicado en Pausa #114, disponible en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.