jueves, 22 de marzo de 2012

Casa Cuna: radiografía de una lucha diaria

El hogar, con problemas presupuestarios. El retraso en el pago de salarios y las dificultades para mantener un edificio de 1935 que presta servicio a los más indefensos: los niños.

Por Ileana Manucci

El antiguo edificio que se levanta imponente en la esquina de San Juan y Primera Junta aparenta ser frío, un tanto lúgubre quizás. Pero basta tocar el timbre, y que las puertas se abran, para que el grito de los niños correteando y jugando por el lugar borren aquella primera impresión.
El Hogar Casa Cuna “Atanasia H. de Durán”, que funciona allí, intenta desde hace 77 años brindar atención integral a la infancia en riesgo social, favoreciendo su crecimiento y desarrollo, siendo un lugar transitorio para el alojamiento de los pequeños en esta situación.
Casa Cuna tiene en este momento a 20 niños y niñas internos y a cuatro en el Centro de Día, modalidad que se aplica desde 1997 y que busca colaborar con aquellas familias que, durante el día y principalmente por cuestiones laborales, no pueden ocuparse de sus hijos. Los recursos para mantener la infraestructura del hogar provienen de diferentes sectores: el aporte más significativo es el de los socios –aproximadamente 8.000–, otra buena parte proviene de los diversos actos y eventos de beneficencia y una tercera partida la reciben de la Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia, con quien la institución tiene un convenio.
A fines del año pasado tomó estado público un reclamo del personal de Casa Cuna por un atraso en los salarios. “Lo que pasó”, explica Stella Ferreira, miembro de la Comisión Directiva, “fue que  el año pasado hubo demoras con la llegada del dinero de la Subsecretaría que se destina a los sueldos, situación que ya está normalizada. A las demoras en el pago, se sumó la bajante que tenemos siempre de las cuotas societarias a fin y principio de año, cuando las familias destinan ese dinero a otras cosas, lo que hizo que la situación se complicara un poco. Y Casa Cuna es muy grande, son muchos chicos a los que se les debe dar atención desde que se levantan hasta que se acuestan, y hay personal que tiene que estar con ellos las 24 horas”.
Según declaraciones realizadas en diciembre, los trabajadores entienden que es el Estado provincial el que debería hacerse cargo de los sueldos, ya que en el hogar se atiende a niños derivados por la Subsecretaría. De todas maneras, el personal señaló que no estima realizar paros como forma de protesta, ya que consideran que no pueden dejar sin atención las necesidades de los niños.
Al problema de los salarios se sumaron también los problemas edilicios, siempre presentes en un lugar que data de principios del siglo XX y que tras las inundaciones sufridas en la ciudad vio acelerado su deterioro.
—¿Cómo está el edificio?
—Acá siempre tenemos problemas, con los techos, los baños, las paredes, las cuales comenzamos a sentir movimientos luego de la inundación –cuenta la directora del hogar, Norma Ferreyra–. Es un edificio viejo, del año 1935, que requiere mucho mantenimiento y no tenemos un fondo disponible para este tipo de cosas. El año pasado, con estas complicaciones económicas de las que hablábamos, fue difícil hacer arreglos importantes, como por ejemplo un problema en el techo de la habitación donde duermen los niños más chicos, que tenía baldosas de barro cocido que estaban muy deterioradas, lo que representaba un riesgo para los niños que se encontraban en ese lugar. Así que salimos a pedir ayuda a la comunidad y después de tanto andar logramos que la municipalidad nos diera la mano de obra y una revista de arquitectura los materiales más elementales, como para salir del paso. Igual es una obra que aún no está terminada. La realidad es que no hay plata, la Municipalidad nos dice que nos puede dar la mano de obra pero nada más, no conseguimos quien pueda comprar el material para la finalización de los trabajos.
—El edificio fue declarado Monumento Histórico Provincial en el gobierno de Jorge Obeid –agrega Stella– pero no recibimos ninguna ayuda específica para tratar la preservación del mismo. En el gobierno municipal anterior se arreglaron todas las veredas de afuera, pero el problema mayor está acá adentro.
Esta situación provocó que los más pequeños del hogar de entre uno y seis años debieran ser trasladados a otro sector del edificio, que primeramente fue la capilla, aunque las altas temperaturas del verano hicieron que fuera imposible mantenerlos allí, por lo que tuvieron que ser reubicados en la habitación donde están las chicas más grandes, “que no es lo ideal, porque necesitan más intimidad, pero no tuvimos alternativa”, remarcan las autoridades.
Las edades de los pequeños alojados en el hogar deberían ser de entre uno y siete años, pero en este momento ese límite máximo de edad se ha elevado casi hasta los 13. Norma Ferreyra puntualiza que esos casos se dan, más que nada, porque no se quiere separar a grupos de hermanos que ingresan a la institución. “Los chicos que ingresan al hogar son niños que están en situación de riesgo social”, dice Norma. “Esto lo determina la Subsecretaría, que es la que interviene ante la denuncia de una escuela, de un vecino, o porque el chico esta prácticamente viviendo en la calle. Lo primero que ellos buscan es ver si estos niños pueden volver con sus familias de origen, reinsertarlos en el núcleo familiar o con alguien allegado; y en caso de que eso no se logre, el niño es derivado a Casa Cuna o a otro hogar”.
—¿Cuál es el trabajo que ustedes realizan aquí?
—Acá lo que se busca es darle al niño una solución inmediata, realizando un trabajo en conjunto con la Subsecretaría y con los equipos interdiciplinarios que se encuentran en los barrios y que realizan los acercamientos con las familias, viendo qué se puede hacer con las criaturas. Lo ideal es que el chico no permanezca mucho tiempo acá, deberían ser 30 días, o 90 como máximo, pero a veces hay casos muy complicados y la verdad es que esos plazos nunca se cumplen. Es muy difícil que en ese corto tiempo se puedan resolver situaciones que en su mayoría son complejas. Tenemos chicos que hace 5 años que están acá, nunca se fue uno a los 3 meses de ingresar. Todos estos niños tienen sus familias y siempre se lucha para que vuelvan con ellas, pero cuando las asistentes sociales ven que eso no es posible se pasa a otra instancia, que puede terminar en la adopción.
—¿Qué importancia tiene el aporte de la comunidad para mantener Casa Cuna?
—Una importancia enorme, invaluable. En este sentido queremos destacar la labor y el acompañamiento de las familias colaboradoras, que se acercan y se relacionan con los chicos como si fueran de sus familias. Los llevan de vacaciones, les festejan los cumpleaños, van a los actos de la escuela; cumplen una función muy importante para que no se sientan solos o abandonos. Por todo esto es que siempre necesitamos la colaboración de la comunidad, tanto para acompañar a los pequeños como para mantener el hogar. Gracias a ellos es que el año pasado logramos juntar dinero para cambiarle la cara a todo el patio, para que los chicos tengan un lindo lugar al aire libre y puedan sentirse como en el patio de su casa. También pudimos hacer reformas en la sala comedor, donde se cambiaron las cortinas y se pintó todo de nuevo; y armamos una completa sala de computación gracias a una importante donación de una empresa de cable. Siempre faltan cosas por hacer, pero vamos de a poco, de acuerdo a las posibilidades del momento.

Publicada en Pausa #89, miércoles 14 de marzo de 2012

martes, 20 de marzo de 2012

La bicicleta también es tráfico

Masa Crítica: un colectivo de ciclistas radicado en varias ciudades del país llegó a Santa Fe. Una propuesta para que la circulación por las calles sea menos violenta y contaminante.


Por Marcela Perticarari



Antes de arrancar se armó la charla con varios que tenían ganas de contar sus historias y la de sus fieles acompañantes, como Leandro, que consiguió su auténtica Aurorita plegable en un remate. Las expectativas se palpaban en el aire caliente de verano. Algunas se cumplieron: media docena de insultos de diferente calibre, ocho bocinazos –algunos aprobando, otros pidiendo que las bicis se corran del paso– y tres pibes que se sumaron en el camino. Así avanzó Masa Crítica por segunda vez en el año, en dos ruedas, a lo largo de la Costanera santafesina, tras partir de la Estación Belgrano para llegar a la plaza Padre Trucco, frente a la Basílica de Guadalupe. Fue el sábado 3 de marzo a las 18 hs, cuando una veintena de ciudadanos se juntaron –convocados a través de un grupo de facebook y del boca en boca– para ir en sus bicicletas y difundir sus premisas: “usá la bici todos los días, celebralo una vez al mes” y “no bloqueamos el tráfico, somos tráfico”.

En sociología, se utiliza el concepto de masa crítica para designar actividades colectivas que, una vez que rebasan un nivel mínimo de participación, se vuelven autosostenidas. Así, la Masa Crítica recorre las calles de la ciudad promoviendo el uso de la bicicleta como un medio de transporte económico, ecológico y saludable, que exige respeto por parte de los otros actores del tránsito. Se trata de un paseo, donde las bicicletas se mueven en masa ocupando el ancho de la calle, generando un tránsito más tranquilo, donde los ciclistas marcan el ritmo.

Los integrantes del grupo afirman no se trata de una organización sino de “una coincidencia no organizada, un movimiento de bicicletas en las calles, un paseo mensual para celebrar el ciclismo y para afirmar los derechos del ciclista en las calles”.



Pedaleá que es carnaval

El impulsor del grupo en Santa Fe, Ignacio Garategui, contó que “en nuestro país, Masa Crítica arrancó con ocho personas en Capital que buscaban fomentar el uso de la bicicleta. Muchos se mueven en bici y queremos lograr ser parte del tráfico, de lo contrario no nos respetan. El tráfico es colectivo, de todos y cada uno, pero en realidad rige la ley de la selva”.

Otro de los organizadores de la movida, Hugo Cáceres, se mostró conforme al concluir el segundo encuentro: “Fue lindo porque de a poquito vamos sumando más gente que le gusta salir a pasear y disfrutar de una tarde entre amigos. Para la próxima esperamos contar un grupo grande y poder hacer, más adelante, una petición a las autoridades locales para que se respete más a los ciclistas. Cuando veníamos por la Costanera vimos las sendas para bicis obstaculizadas por otros vehículos, y a algunos automovilistas no les gusta que circulen las bicicletas ocupando un carril, como si la avenida fuera solamente para los autos. Todos los días voy a trabajar en bicicleta y mi trayecto parece un videojuego donde me tengo que cuidar de los autos, los camiones y los peatones. Es una lucha diaria, por eso queremos salir a pasear tranquilos y sentirnos seguros”, concluyó Hugo.

La iniciativa Masa Crítica, que arrancó en 1992 y tiene sus émulas en Brasil, Chile, México, Colombia, Estados Unidos, España, Francia e Italia, también tiene sus réplicas a nivel nacional: Resistencia, Rosario, Capital y La Plata se suman a la movida con algunas variantes. Por ejemplo, las masas nocturnas en La Plata ocurren el tercer sábado de cada mes desde las 19 hs. Los ciclistas llevan luces o ropa de colores claros para ser vistos fácilmente.



50 kilómetros de ilusiones

La Asociación de Ciclistas Urbanos, con sede en Buenos Aires, sostiene que “si el diseño de calles y rutas contemplara desde su concepción el paso de los posibles usuarios, y las políticas de tránsito promovieran sistemas de transporte de bajo impacto, circular en bici sería mucho más placentero y seguro. Y muchas veces resultaría innecesaria la infraestructura cicloviaria. La pacificación del tránsito resulta la principal medida a favor de la integración ciclista a la trama viaria, entendiendo por ello a la reducción forzada de la cantidad de automotores privados y de sus velocidades de circulación. Reducción que genera menos peligro, contaminación y congestión, beneficiando al tránsito ciclista independientemente de la construcción de infraestructuras ciclistas”.

En su artículo 5, la Ley Nacional de Tránsito y Seguridad N° 24.449 –sancionada en 1994– y su modificatoria Nº 25.965, define a la bicicleta como “vehículo de dos ruedas que es propulsado por mecanismos con el esfuerzo de quien lo utiliza, pudiendo ser múltiple de hasta cuatro ruedas alineadas”, y a las ciclovías como “carriles diferenciados para el desplazamiento de bicicletas o vehículo similar no motorizado, físicamente separados de los otros carriles de circulación, mediante construcciones permanentes”. Según el artículo 46 bis de la Ley de Tránsito, “las autoridades competentes promoverán la planificación y construcción de una red de ciclovías o sendas especiales para la circulación de bicicletas y similares cuyos conductores estarán obligados a utilizarlas”.

Lo cierto es que las ciclovías santafesinas no son un lecho de rosas para quienes se mueven en dos ruedas. Ideadas para que los ciclistas se muevan a lo largo y ancho de la ciudad evitando los inconvenientes del tráfico automovilístico, ya no son novedad los casos de robo de rodados y otras pertenencias, las motos que circulan por ellas o el pésimo estado en el que se encuentran. Si bien suelen renovarse las luminarias que las flanquean, desde que se inauguraron las cintas asfálticas recibieron mantenimientos muy poco durables.

En septiembre de 2010, quien era el subsecretario de Transporte del municipio, Sergio Ludueña, declaró: “Estamos analizando varios proyectos que consideran las bicisendas por canteros centrales de avenidas, compartiendo calzadas, dentro de trazas ferroviarias y por veredas, en los tramos que lo permitan. Una de las prioridades es construir una vía paralela al puerto, bordeando las avenidas 27 de Febrero y Alem. Además, se incluirán en Blas Parera y en Aristóbulo del Valle, entre otras, para que los ciclistas puedan acceder a una y desplazarse por toda la red”. En ese sentido, detalló que la proyección alcanzaba 50 kilómetros de nuevas vías para ciclistas.

Desde entonces nada se concretó. La ciudad cuenta con las ciclovías del Parque Federal (que, de forma muy precaria, continúa hacia el norte por la vía hasta Facundo Zuviría), de la línea del antiguo ferrocarril Belgrano, la que las une, la de Costanera Este y la que lleva a Ciudad Universitaria. En días pasados –durante la inauguración del periodo ordinario de sesiones del Concejo Municipal– el intendente José Corral prometió fortalecer la red cicloviaria de la ciudad.

La Asociación de Ciclistas Urbanos advierte que “la construcción de vías ciclistas debe valorarse ajustadamente dentro de las acciones de promoción de la bicicleta como medio de transporte. Promoción que un enfoque sistémico no basaría solo en la oferta de infraestructura, sino que tendría en cuenta el contexto social en el que se decidirá utilizar la bici. Toda política de fomento al ciclismo urbano debería constar de una planificación que contemple los aspectos educativos, culturales y normativos que condicionan la actividad, conteniendo sus premisas ingenieriles. El plan debe tener presupuesto y prever tanto la participación ciudadana como la evaluación de resultados”.

Las intenciones y la participación circulan en Santa Fe. Esperan al presupuesto y la planificación, que pedalean más lento.



El próximo en Santa Fe

Los interesados en sumarse a Masa Crítica pueden concurrir el sábado 7 de abril, a partir de las 16 hs, a la Estación Belgrano. El recorrido será similar a los anteriores. Para encontrarlos vía facebook, buscar “Masa Crítica Santa Fe”.


Publicada en Pausa #89, miércoles 14 de marzo de 2012

lunes, 19 de marzo de 2012

¿Y si la cosa funciona?

Por Adrián Brecha



¿Cómo anda lector? ¡Otro año nos encuentra en Pausa!

Esta columna puede generarle alguna expectativa, puede dudar en leerla pero, una vez concluida, se preguntará “¿Para qué la leí?”.

Llego marzo, las vacaciones son un triste recuerdo. Comienzan las clases y los clásicos debates... Que sí, que no. Que esta es la última propuesta. ¡Ojo!, que te hago la doble Nelson y desempolvo el presentismo. Tomala vos, dámela a mí. Y vuelve a sonar “Te quiero tanto”, ese hit que nos dio Sergio Denis. Si Sadaic se avivara y cobrara regalías por cada marcha, acto o repudio en el que suena, Sergio nunca se hubiera deprimido.

A nuestro sueldo le sobran días y con Roca ya no hay problemas de cambio, ni siquiera en una telecentro. Pagar un taxi con un cien no genera cara de pocos amigos en el conductor. Hay que caminar más, volver a la bicicleta y ayudar al planeta. En el fondo, la suba de precios en el transporte, la energía, etc. son medidas de tinte ecológico a evitar mayor polución y reducir el consumo de recursos no renovables. Hay precios que son saludables: evitar el consumo de carnes, baja el colesterol. Menos colesterol, menos infartos, menos gasto en el sistema de salud.

Tenemos que cambiar nuestra perspectiva, ver las cosas con otros ojos. Sonreírle a la vida, no tenemos problemas. Tenemos oportunidades para pensar diferente.

El sistema eléctrico colapsa, no hay split o ventilador que nos socorra. ¿Que hacemos? ¿Nos indignamos?

En absoluto, es una hermosa oportunidad para abandonar el ciberespacio y volver a la lectura. Una cena a la luz de las velas, abanicos de papeles con toda la familia o baños cual náufrago en el patio, los pies en la tierra para conectarse con el universo.

Si no logra entender el concepto, un ejemplo. Una noche comienza a llover, copiosamente. Observa el agua ingresando a su hogar. ¿Cuál es la salida? Esta situación es una oportunidad para convertirse en un Adrián Paenza casero y explicarle a su hijo/a, vecino/a o familiar el principio de los vasos comunicantes: “si se tienen dos recipientes comunicados y se vierte un líquido en uno de ellos éste se distribuirá entre ambos de tal modo que, independientemente de sus capacidades, el nivel de líquido en uno y otro recipiente sea el mismo” Voilá, sonría el Estado te ama.

Para vivir mejor hace falta más Claudio María Domínguez y menos Pagani. Más propuestas y menos palos en la rueda.

Publicado en Pausa #89, miércoles 16 de marzo de 2012

miércoles, 14 de marzo de 2012

Ya salió Pausa #89

Desde hoy, miércoles 14 de marzo, está en la calle una nueva edición de Pausa –la primera de 2012–, el periódico quincenal de Santa Fe. En este número la nota de tapa es sobre las cuentas públicas. La provincia, obligada a mejorar la propuesta salarial a los docentes y de cara a un año de desaceleración del crecimiento –y, por ello, de la recaudación–, apura dos proyectos que prometen arduo debate legislativo: una reforma tributaria –que contempla subas del Inmobiliario Rural y Urbano y la aplicación de Ingresos Brutos a aceiteras y constructoras– y la emisión de letras del Tesoro para cancelar obligaciones en el corto plazo.

Además: Una revisión a fondo de los pasos dados por la provincia en razón de la crisis energética. Los cortes de luz que azotaron las ciudades devinieron en creación de una comisión provincial y un consejo nacional para tratar el tema. Los grandes consumidores, los subsidios, la explotación de recursos propios y renovables y otros temas en un exhaustivo informe.

También: una entrevista a Cecilia Mazzetti y Sebastián Suárez, la historia de una familia a 36 años del golpe de Estado.
Un informe sobre Masa Crítica Santa Fe: la movida global de ciclistas que llegó a la ciudad este verano. Una propuesta para que la circulación por las calles sea menos violenta y contaminante.
La situación de Casa Cuna: con 77 años de trayectoria dedicada a la infancia en riesgo social, hoy cuenta con equipos interdisciplinarios de atención para los niños y niñas que cobija. Los problemas edilicios, las dificultades presupuestarias, los problemas en el pago de salarios y los proyectos de la tradicional institución santafesina.
Toda la actualidad de Parteplaneta en una nota al Tano Farelli.
Un nuevo capítulo de nuestro cronista viajero Francisco Tamagnini, el trotamundos de Pausa que por cuarto año consecutivo nos contará sus historias (esta vez, junto al enano Werner).
Y como siempre: humor, música, cine, noticias, deportes y mucho más...

Pausa se consigue en kioscos de diarios y revistas de Santa Fe a 5 pesos.
Próxima edición: miércoles 28 de marzo.

Para suscribirte, mandá un mail a pausadigital@gmail.com con tus datos:
Nombre, dirección, teléfono y horarios en los que te encontramos.
Vas a poder recibir, cada 15 días, el periódico en tu casa.

martes, 13 de marzo de 2012

El regreso de Pausa, versión 2012

Desde mañana, miércoles 14 de marzo, el periódico Pausa de la ciudad de Santa Fe retoma sus habituales ediciones quincenales.


Arrancamos 2012 con proyectos nuevos y objetivos claros: ampliaremos la zona de circulación –incluyendo Santo Tomé– y buscaremos crecer en cantidad de páginas y en variedad de temas.

Pero, más allá de las novedades, seguiremos en la línea que trazamos cuatro años atrás, cuando decidimos sacar a la calle un nuevo medio impreso: seriedad, información rigurosa y una presentación prolija y moderna.



El periódico propone sumar voces y miradas en la discusión pública y, a la vez, reflejar en todos sus matices la realidad de la ciudad, la región y el país: tanto la coyuntura urgente como aquellos temas que no son tratados en profundidad en las publicaciones diarias.

Estamos convencidos de que la pluralidad de posiciones debe tener su correlato en el universo de los medios de comunicación. Esa pluralidad nos enriquece como sociedad, por eso confiamos en contar el apoyo de nuestros lectores y de todos aquellos que aún no se sumaron. En Pausa encontrarán un nuevo canal por el cual expresar inquietudes y opiniones y, a la vez, conocer más a fondo algunas problemáticas de actualidad.



Desde el miércoles 14 de marzo, Pausa está de regreso en los kioscos de Santa Fe. Próximamente, Santo Tomé.

Para sucribirte, mandá tus datos (nombre, dirección, teléfono) a pausadigital@gmail.com y vas recibir el periódico en tu casa cada quince días.

lunes, 5 de marzo de 2012

Entrega de la matrícula cooperativa a Dypsa



Un video que resume la jornada “La economía solidaria y los nuevos medios”, realizada el miércoles 29 de febrero en Santa Fe, en la cual el Inaes entregó a Dypsa (Diarios y Periódicos de Santa Fe, de la cual Pausa forma parte junto a una decena de pequeños y medianos medios de la provincia) su matrícula de cooperativa. Un paso importante que nos permitirá, como dice Carlos Lucero, presidente de Dypsa, empezar a “gestionar seriamente cuestiones que tienen que ver con la infraestructura que necesitamos para poder ser competitivos en el mercado”. Arranca una nueva etapa y vamos por más.

martes, 28 de febrero de 2012

Jornada de trabajo: “La economía solidaria y los nuevos medios”

Mañana (miércoles 29 de febrero) a las 10, en el Hotel Riogrande (San Jerónimo 2580, Santa Fe), el INAES entregará la matrícula de cooperativa a Dypsa (Diarios y Periódicos de Santa Fe), de la cual Pausa forma parte.

El miércoles 29 de febrero, desde la 10, en el Hotel Riogrande (San Jerónimo 2580, Santa Fe) se realizará una jornada promovida por la Usina de Medios, Cooperar e INAES, organismos dependientes del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. El titulo del encuentro trata sobre “La economía solidaria y los nuevos medios” y tendrá entre los disertantes a representantes de Cooperativas y Mutuales y organismos nacionales ligados a los medios de comunicación.
Como cierre disertará el Coordinador de la Usina de Medios de la Nación, Nahun Mirad. Y como participantes provinciales tendrán la palabra Pablo Testoni, director de la Patria Emprendedora y fundador de la cooperativa Imágica y la productora Matecosido; Juan Manuel Berlanga, de la cooperativa Aoniken; y Carlos Lucero, presidente de la Cooperativa Dypsa (Diarios y Periódicos de Santa Fe).


El encuentro también está organizado para la entrega de la matrícula correspondiente a la cooperativa a Dypsa, integrada por siete periódicos de la provincia de Santa Fe que se sumaron a Mutual Maestra del Centro Norte Santafesino y la Federación de Mutuales de Rosario, del centro sur de la provincia, más las cooperativas de trabajo rosarinas La Masa y Cediape.
Los periódicos integrados en Dypsa son El Departamental del Norte de Reconquista, El Departamental de San Cristóbal, Pausa de la ciudad de Santa Fe, El Eslabón de la ciudad de Rosario, Pueblo Regional de Venado Tuerto, El Eco de Sunchales y La Tribuna de Rufino.
Los esperamos.