Desde hoy y hasta el miércoles 10 de abril está disponible en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé la edición 110 de Pausa, el periódico quincenal de Santa Fe.
En esta ocasión el tema de tapa está vinculado a la conmemoración de un nuevo aniversario del golpe de Estado: "Ya no queda más lugar para los dinosaurios". Las diferencias y las coincidencias de las distintas organizaciones de derechos humanos. Y un repaso de los actos, plazas, murales, recitales y señalizaciones que se hicieron en Santa Fe y, por primera vez, también en Santo Tomé.
Además: "Naranpol de los trabajadores". Después de 500 días de lucha, 90 operarios de la planta local de Naranpol lograron su cometido: la gaseosa está volviendo a las góndolas. Historia y presente de un conflicto que hoy le da un motivo de orgullo a los santafesinos: una gran fábrica recuperada y sin patrón.
También en esta edición:
"Reflexiones sobre Francisco". Entrevistamos a José “Pepe” Serra para saber un poco más sobre quién es y fue Jorge Bergoglio, cuál es la situación actual de la Iglesia católica, el rol de los papados de Wojtyla y Ratzinger, el ocaso de la Teología de la Liberación y los desafíos de un credo que cada vez pierde más espacio entre los pobres.
"El oeste tiene una voz joven y propia". Una nueva revista barrial salió a las calles de Santa Fe. Escrita por jóvenes de los barrios San Lorenzo, Roma y Arenales, El Surco del Oeste es un medio en el que se proponen mostrar en primera persona cómo en las veredas donde viven hay mucha más vida, trabajo y alegría que en las habituales semblanzas de marginalidad que salen en la prensa grande.
"Una cultura que crece: los skaters". La tabla con rueditas gana cada vez más adeptos y, de a poco, va copando diferentes lugares de la ciudad, a la espera de la pronta inauguración de un skate park. Saltos, piruetas, amistad, sólidos vínculos propios de una tribu urbana caracterizan a los aficionados a este deporte, que estimula más el conocimiento propio que la competencia.
"Amamos el jazz nuestro de cada año". Terminó la decimosexta edición del tradicional Festival de Jazz, con destacadas visitas y descollantes performances de los locales. Hard Bop, saxos que arrancaron emociones, bateristas que le sacaron melodías a los parches, el mágico piano de Lo Vuolo y mucho más, bajo la mirada experta de dos amantes incondicionales del género.
Y, como siempre, noticias, humor, deportes, cine, música y una agenda para que no te pierdas nada de la movida cultural.
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miércoles, 27 de marzo de 2013
martes, 26 de marzo de 2013
Pausa #109, completo en pdf
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lunes, 25 de marzo de 2013
Una transformación demorada
La presidenta planteó la democratización de la Justicia y, en la
provincia, se armó el debate. La opinión de la titular de la Corte , legisladores y
funcionarios del gobierno.
Por Ezequiel Nieva
Desde que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner
planteó la democratización de la
Justicia como una de las metas de su segundo mandato, en
Santa Fe comenzó un tibio debate sobre el tema. El kirchnerismo presentó un
proyecto en la Cámara
de Diputados para crear por ley un Consejo de la Magistratura elegido
por el pueblo e integrado por jueces, defensores, fiscales, abogados, empleados
judiciales, académicos y ciudadanos en general. En el gobierno creen que la
mejor decisión para democratizar la
Justicia es “pluralizarla e independizarla del poder
político”. Y desde la Corte
provincial, donde dicen coincidir con el espíritu de las reformas que impulsa la Casa Rosada ,
reconocieron que hay ciertos privilegios para quienes forman parte de la
corporación judicial. “Habilidades y competencias de origen por sobre otras
personas”, fue la expresión utilizada por la presidenta de la Corte , María Angélica
Gastaldi.
El planteo
En su discurso ante el Congreso por la apertura de las
sesiones ordinarias, la presidenta remarcó su objetivo de “democratizar el
acceso” a la Justicia.
“El Poder Judicial no puede ser un lugar donde solamente acceda quien es
‘conocido de’ o ‘pariente de’. Todo ciudadano que reúna las calidades, los
requisitos y apruebe los exámenes que se establezcan, está en condiciones”.
Opinó que el mecanismo desde ser más transparente: “ingresar al Poder Judicial
no puede ser un privilegio”.
La presidenta no sólo se refirió a la estructura de la Justicia sino además a su
funcionamiento: “Muchas veces no sabemos cuáles son las causas. No sabemos por
qué salen algunos fallos y otras causas están años en la Corte. Debe haber
acceso a la información en todo lo que hace a la Justicia , que todo el
mundo sepa cuáles son las causas”.
Cristina no ahorró críticas, por eso los ataques que recibió
luego estuvieron enfocados en lo que, para la oposición, es un “avance” sobre
el Poder Judicial. La primera mandataria sostuvo: “No sabemos qué causas están
en la Corte y
en los distintos tribunales. Tenemos que establecer un sistema para saber
cuánto tiempo están las causas (en trámite). Porque una de las cuestiones
fundamentales es que algunas causas salen enseguida y otras no salen nunca”.
Bajo un Cristo gigante, la Corte Suprema de Justicia de la provincia, junto al gobernador Antonio Bonfatti, en el Salón de Actos de Tribunales.
Según la presidenta, con los avances de la informática ya no
hay excusas para que la actividad de los jueces no sea pública. La
visibilización de sus funciones permitiría tener un panorama más claro sobre
los aciertos y las fallas de cada uno de los poderes. “A los políticos” les
dijo Cristina a los legisladores, sumándolos a su descargo “nos cuentan las
costillas a todos. Y está bien porque estamos en el poder público, pero el
poder público son los tres poderes y los tres tenemos que tener la misma
transparencia”.
Voto popular
Las palabras de la mandataria rebotaron en la provincia. Los
diputados del Movimiento Evita, Eduardo Toniolli y Gerardo Rico, ingresaron un
proyecto de ley en la
Legislatura en el que proponen la creación de un Consejo de la Magistratura
provincial elegido por el pueblo.
Toniolli, presidente de la Comisión de Derechos y
Garantías, explicó que el organismo coordinaría el proceso de selección de
jueces, fiscales y defensores aunque “no sería un órgano disciplinario ni
podría disponer destituciones, debido a limitaciones impuestas por la Constitución
provincial”. “La participación de algunos actores del ámbito judicial en el
proceso de selección se limita a aportar jurados para los concursos” criticó el
diputado “Y la ciudadanía, en general, directamente no está contemplada”. El
proyecto propone que la selección de los consejeros de los estamentos y de los
consejeros que no pertenezcan a ninguno de ellos se realice por voto popular.
Para Toniolli, la participación directa de la ciudadanía en
la elección de consejeros favorecerá “la democratización no sólo del acceso
sino también del funcionamiento” de la Justicia a la vez que dotará de mayor legitimidad
a los jueces y funcionarios judiciales, que en la actualidad son seleccionados
por un consejo en el que tienen primacía sus propios pares, aunque luego
requieren de acuerdo legislativo.
Cuidado con los amiguismos
El gobierno provincial rechazó la propuesta del Movimiento
Evita. Quien fijó posición fue el vicegobernador Jorge Henn, que celebró la
discusión sobre la democratización de la Justicia pero aclaró que “la designación y
remoción de los jueces es un debate central para alcanzar un Poder Judicial
independiente” y añadió que “lo que hay que democratizar es la administración
de la Justicia ,
que no debe confundirse con elegir jueces amigos”. “La administración de
Justicia se democratiza en la medida que permite un mayor acceso de los
justiciables, en la medida de la extensión y eficiencia de sus servicios y en
la medida que controla los abusos de poder”, continuó. Una crítica solapada a
la relación que mantienen algunas instancias del Poder Judicial con el gobierno
nacional.
Para el Frente Progresista, hay una trampa en el planteo del
kirchnerismo respecto de la participación popular, ya que en todos los consejos
–en la Nación
y en las provincias– participan legisladores del oficialismo y de la oposición.
“La propuesta de elección popular parece
por lo menos redundante; la voluntad popular, a través de sus representantes,
está presente tanto en la nominación como en la designación de los jueces”,
indicó Henn.
El vicegobernador criticó a las administraciones del PJ por
haber diagramado una Justicia a medida de sus intereses: “Los Consejos de la Magistratura en todo
el mundo han pretendido disminuir las designaciones políticas puras de los
jueces, cuyas características muchas veces fueron la manipulación partidista y
discrecional de los gobiernos de turno, sin evaluar elementos técnicos, éticos
y democráticos de los postulantes. Durante más de 20 años sucedió así en la
provincia de Santa Fe”.
La voz de la
Corte
En la
Corte Suprema de Justicia de la provincia también repercutió
el discurso de la presidenta. Su máxima autoridad, María Angélica Gastaldi, se
mostró de acuerdo con la democratización del Poder Judicial pero señaló que en
Santa Fe los funcionarios judiciales se designan por concurso desde hace más de
cuatro décadas.
En línea con los sectores que acusan al gobierno nacional de
querer interferir en el accionar de la Justicia , Gastaldi resaltó el carácter
contrafáctico de ese poder: “Para asegurar el equilibrio de los poderes, en
resguardo de la ciudadanía, no es extraño que en ciertos casos las decisiones
judiciales anulen los actos de los otros poderes del Estado, llegando incluso a
declarar la inconstitucionalidad de las leyes”.
La presidenta de la
Corte santafesina admitió que la posibilidad de ingresar al
sistema no es igual para todos. Después de su discurso de apertura del año
judicial, el jueves 7 de marzo, Gastaldi hizo algunas definiciones que, si bien
no tuvieron demasiada repercusión, ayudan a esclarecer la cuestión del acceso
del Poder Judicial en la provincia.
“Puede que en la Justicia Federal o en otras provincias los
problemas de ingreso existan, pero en Santa Fe hay un sistema de concursos muy
serio. Lógicamente, las diferencias sociales, el lugar donde uno nació, el
acceso a los niveles académicos, son todas condiciones que también influyen en
las posibilidades de unos y otros. Sin dudas, quien tiene el padre juez, la
madre abogada y los tíos en el foro, seguramente tiene habilidades y
competencias de origen por sobre otras personas”, dijo Gastaldi. Sobre la posibilidad
de avanzar hacia un sistema de elección popular del Consejo de la Magistratura , opinó:
“Mi visión es que toda la gente, también la humilde y sencilla, tiene que poder
comprender el derecho. Uno tiene que confiar también en las mentes sencillas.
Es mi forma de ver las cosas. Y creo que, más allá de las dificultades que
implica, se lo tiene que poner en práctica”.
OPINIÓN: Resistirán, por Ezequiel Nieva
Publicado en Pausa #109, miércoles 13 de marzo de 2013
viernes, 22 de marzo de 2013
Picantes gritos de Carnaval
Una torpe patoteada desencadenó un conflicto que agitó la agenda pública y puso al Centro Cultural El Birri en el centro de la escena.
Por Juan Pascual
El parte de prensa era directo: a las 11.11 del viernes 15 de febrero la Municipalidad comunicó que en la Estación Mitre (General López 3698) no funcionaría más el Centro Cultural y Social El Birri y que una “cuadrilla de trabajadores municipales comenzó esta mañana con las primeras tareas de albañilería, con el objetivo de detener el estado de deterioro que presenta el lugar”. En el mismo momento, Brian Murphy, un integrante de El Birri, era llevado detenido esposado a la Comisaría 2ª –pasaría lo mismo con Lucila Gunno– mientras un grupo de municipales estaban atrincherados en el hall de la Estación, tras haber tabicado los ingresos con tablones de un teatrillo de marionetas destruido en la acción, usando clavos de diez centímetros para hendir los marcos de madera originales de las puertas de la Mitre.
Minutos antes, el abogado Guillermo Munné, de Tramas Derecho en Movimiento, solicitaba a la policía, sobre el portón del andén, la presentación de algún tipo de orden judicial que avalase lo que se estaba haciendo en el lugar, que es patrimonio histórico provincial. Los oficiales negaron a Munné el paso y la orden –no la había–, mientras pedían instrucciones no a un juez o un fiscal, sino a Rubén Sebastián Montenotte, subsecretario de Prevención y Seguridad Ciudadana de la Municipalidad, que estaba dentro del hall. Fernando Sosa, coordinador de Seguridad Municipal, y Sergio Trevisani, coordinador del Distrito Suroeste también estaban en lugar, escoltados por parte de la Guardia de Seguridad Institucional de la Municipalidad, que nunca se identificó ante los requerimientos y que actuó como si fuera fuerza pública. Las radios locales hirvieron. Funcionarios municipales de mayor jerarquía daban entrevistas, mientras los movileros relataban desde la vereda de General López: era total el contraste entre las declaraciones oficiales –que hasta la tarde afirmaron que la “puesta en valor” estaba en marcha– y la crónica periodística. Al mediodía, la jueza de instrucción Sandra Valenti intervino para que la policía se retirase y se dejara entrar a los birrianos, que desde entonces realizan un acampe en la Estación.
Últimas momentos después del intento de desalojo del 15 de febrero [Foto: Carolina Niklison]
Desde entonces, la agitación no cesó en la Mitre. Irrumpió un escenario que devino en un furor en las redes sociales de fotos y videos sobre los hechos, dos marchas, cruces de declaraciones y denuncias judiciales, un ecléctico desfile de políticos por la Estación (algunos cercanos a El Birri, otros en busca de alguna ventajita), una Multisectorial de Apoyo que congrega a casi todas las organizaciones sociales y territoriales de la ciudad –son más de 80 entidades– y una adhesión masiva del mundo de la cultura. Hasta Fernando Birri –el legendario cineasta santafesino que fundara la Asociación Civil– expresó su indignación (ver aparte).
La rescisión
Con la justificación de una resolución municipal –la 008/13– se desencadenó el intento de desalojo. La resolución da fin al contrato de comodato entre la Municipalidad y la Asociación Civil Centro Cultural y Social El Birri, en el cual el Estado cedía el uso de parte de la Estación Mitre. El acuerdo fue firmado el 1º de octubre de 2008 y vencía en octubre de este año. El Birri ya venía funcionando allí desde antes: parte de las negociaciones de 2008 consistieron en que la Asociación Civil le cediera a la Municipalidad el ala este de la Estación, donde tenían un depósito de elementos para sus actividades. En ese lugar, el municipio instaló las oficinas del Distrito Suroeste, coordinadas por Trevisani.
Pese a que el acuerdo vencía en octubre, la Municipalidad –el contrato lo permite– dispuso la rescisión el 14 de febrero, el “inmediato desalojo de los lugares comunes”, en referencia al hall, y una autorización a la Fiscalía Municipal para que realice acciones para quedarse con los espacios de uso exclusivo de El Birri (el ala oeste y la planta alta de la Estación). Varias veces se declaró a la prensa que no hubo intento de desalojo; la palabra está en el texto mismo. En la tarde del 15, Carlos Pereira, secretario General de la Municipalidad, declaró que se barajaba como posibilidad reducir el espacio de El Birri al ala oeste, en contradicción con lo expresado por la resolución.
La 008 –todavía vigente– esgrime la utilización del predio para fiestas privadas, denuncias por ruidos molestos, realización de espectáculos no autorizados por la Secretaría de Control, fogones en el andén de la Estación, uso de la planta alta como vivienda y consumo y venta de bebidas alcohólicas. Los integrantes de El Birri admitieron las denuncias por ruidos molestos (parte principal de su propuesta es una Escuela de Carnaval), negaron el uso del lugar para fiestas privadas, sostuvieron que las autorizaciones para las actividades y la venta de bebidas alcohólicas eran burocratizadas de modo explícito por la Secretaría de Control, explicaron que los fogones se deben al calentado de los parches de los tambores y señalaron que nadie vive en el lugar, sino que hay un camastro para el cuidador.
Serios payasos
¿Y qué de la actividad artística y social? Por El Birri pasó la enorme mayoría de los creadores de nuestra ciudad: era obvio que la comunidad cultural ofreciera su apoyo en bloque. Al mismo tiempo, la Asociación desarrolla una gran cantidad de tareas en su área de influencia, los barrios San Lorenzo, Santa Rosa, Chalet y El Arenal: innumerables fueron los vecinos que se expresaron a favor de la continuidad del Centro Cultural.
Con un funcionamiento independiente, autogestivo y horizontal, El Birri está gestionado no por un pequeño grupo cerrado sino por la deliberación de todos los colectivos que alberga. Se congregan, entre otros nucleamientos, los arquitectos de la Cooperativa Enobra (encargados de las mejoras en el ala oeste), una Cooperativa Textil integrada por habitantes de San Lorenzo, el Colectivo Editorial 4ojos, la revista barrial El Surco del Oeste –escrita por jóvenes de San Lorenzo de entre 15 a 20 años, que lanzó su primer número– el Centro de Documentación y Estudios Sociales Rojo y Negro, el grupo local de la Asociación de Documentalistas Argentinos, el Grupo de Teatro Comunitario De Tripa Corazón –con niños, adolescentes y adultos de todos los barrios aledaños–, el mítico Grupo de Teatro Infantil La Gorda Azul –de extendida trayectoria en el país y el extranjero–, la Comparsa de Candombe Cambá Nambí –con cerca de 50 músicos, fue el eje en la última década de la corriente musical afrolatina que hoy florece en la ciudad–, la Escuela de Carnaval y su comparsa La Birrilata –en la que participan más de 50 chicos del oeste, que se lucieron en los masivos Carnavarriales– y varios talleres de música, teatro y circo, para todas las edades.
Además, El Birri se fusiona con su comarca cercana a partir de formar parte de la Red Barrial de San Lorenzo y con su territorio más amplio a través del Movimiento de Organizaciones Murgueras del Oeste: 18 grupos carnavaleros de los barrios más abandonados de la ciudad que generan los gratuitos Carnavarriales (ver aparte), en los que festejaron miles de vecinos la quema del Rey Momo el 2 de marzo en Yapeyú, el 9 en la puerta de El Birri y el 16 en Barranquitas. En suma, se trata de uno de los espacios culturales más vivos de la ciudad.
Marchas, justicia y diálogo
El 21 de febrero más tres cuadras de personas se movilizaron desde la Plaza del Soldado a la puerta de la Municipalidad, detrás de los sonidos de los tambores y las piruetas circenses de maquillados bufones. Adentro, integrantes de la Multisectorial de Apoyo fueron recibidos por el secretario de Cultura Damián Rodríguez Kees –quien realizó en estas semanas varias rondas de consulta con distintos artistas locales, recibiendo un unánime repudio al accionar municipal– y la secretaria de Gobierno, Adriana Molina.
A raíz de las extendidas protestas por lo sucedido el 15, en días previos al 21 varios funcionarios municipales declararon su predisposición al diálogo. Sin embargo, el 21 febrero fue la primera vez (de sólo dos) en la que hubo un encuentro. La Multisectorial presentó un petitorio de demandas como base para avanzar tras de lo sucedido: las renuncias de Montenotte, Sosa y Trevisani y la revocatoria de la 008. Ninguna, a la fecha, fue satisfecha, pese a que Montenotte, en particular, ya está mencionado en una denuncia penal realizada el 8 de febrero por los delitos de abuso de autoridad, amenazas agravadas y violación de los deberes de funcionario público contra vecinos de Playa Norte, los cuales hace años vienen protestando contra su desalojo.
La marcha a la Municipalidad [Foto: Betania Capatto]
Una semana después de la primera movilización, el 28 de febrero, los birrianos marcharon al Ministerio de Seguridad de la Provincia en reclamo por el accionar policial. Fueron atendidos por el secretario de Seguridad Pública, Matías Drivet, el subsecretario de Seguridad Pública de la Zona Centro Norte, Diego Poretti y el director de la URI, Rafael Grau. Los funcionarios demostraron cierto reconocimiento de lo sucedido al notificar que los policías que intervinieron el 15 se encuentran sumariados y que, a causa de lo sucedido, se había elaborado un nuevo instructivo para las tareas de la policía adicional, ya que los oficiales intervinientes estaban actuando como adicionales.
En otro carril respecto de los reclamos políticos corren las demandas judiciales. La primera fue lanzada por Fernando Sosa, que denunció ante la Fiscalía 5ª a “integrantes y simpatizantes del Birri” por desmanes, destrozos y agresiones a la policía y empleados municipales. Junto a la resolución 008, donde se solicita la acción de la Fiscalía Municipal, dan inicio a la judicialización de los hechos. Por su parte, desde El Birri denunciaron por abuso de autoridad, usurpación y daño calificado sobre monumento histórico a Trevisani, Sosa y Montenotte, junto a Carlos Pereira y al intendente José Corral.
Tras una semana de manifestaciones a favor del diálogo, el intendente Corral reaccionó ante la denuncia declamando el 26 de febrero que “La situación del Birri es un asunto terminado” y que “La gente del Centro Cultural El Birri decidió ir a la Justicia y denunciar penalmente al intendente. Esto demuestra que nunca hubo vocación de diálogo”. Sin embargo, el 27 llegó a la Estación Mitre una carta de Adriana Molina en la que se invitaba a “iniciar un diálogo en pos de analizar y eventualmente reconducir la relación”. Pese al desconcierto, la Multisectorial de Apoyo concurrió el 28 a la sede municipal y sostuvo el encuentro con Molina, quien se comprometió a dar una respuesta por escrito al petitorio de la movilización del 21 febrero. Aún no fue proferida.
Para resguardarse, en los últimos días El Birri solicitó un recurso de amparo (con pedido de medida cautelar incluida). El amparo busca dejar sin efecto la resolución 008 y la cautelar que no se innove en su aplicación, hasta que se resuelva el amparo. Tras el sorteo de rigor, la presentación cayó en manos del juez Diego Aldao, quien estaría convocando a una audiencia para mañana jueves. [*al momento de la publicación. La audiencia fue convocada el jueves 14 y el lunes 25 hay una audiencia de conciliación entre la Municipalidad y El Birri]
Por otro lado, los integrantes de El Birri habrían iniciado un recorrido propio por oficinas provinciales y municipales, del Legislativo y del Ejecutivo, en vistas a poder crear una mesa de diálogo de múltiples actores para poder así renovar el comodato.
Trabas y un ejemplo
No es la primera vez que los jóvenes de El Birri insisten en encontrar un punto de encuentro. Quizá un ejemplo característico esté en una fallida puesta en valor que iniciaran en conjunto con la Municipalidad, allá en 2008, cuando la relación era óptima tras el acuerdo de comodato.
La vieja Mitre está muy deteriorada. En ese entonces, Rodríguez Kees y el director del Programa de Diseño Urbano, Alfredo Jurado, fueron al lugar para hacer un diagnóstico y proyecto junto con los artistas y el equipo técnico del Centro Cultural, que sería financiado por el municipio (estaba obligado a hacerlo, de acuerdo al contrato).
Los pasos previos se cumplieron con rigor, pero luego la financiación fue parcial, la obra quedó a medias y las remodelaciones debieron ser terminadas por cuenta y hombro de los birrianos, que todavía en octubre de 2010 presentaban notas que siguen navegando en dos expedientes perdidos en los meandros administrativos. En ellas advertían que “tras el avance en el deterioro del edificio es necesaria una actualización” del diagnóstico, para concluir con una invitación a que “de manera conjunta realicemos dicha verificación del informe y podamos construir en un futuro inmediato un proyecto integral y sus correspondientes gestiones de recursos económicos, materiales y recursos humanos que posibiliten la puesta en valor”.
Todavía esperan la respuesta.
Carnavarriales y abrazo al Birri
Por Marcelo Carballo
[Foto: Pablo Spekuljak]
Bajo el lema “¡Por 100 carnavales más! ¡Por 100 años más de cultura popular!”, y organizado por el Movimiento de Organizaciones Murgueras del Oeste (MOMO), el 9 de marzo se llevó a cabo el noveno Carnavarrial frente a la Estación Mitre. Se festejó el cumpleaños número 88 de Fernando Birri con una fiesta en la que vecinos y artistas cantaron, bailaron y quemaron el rey Momo.Brian Murphy indicó que “lo llamativo del intento de desalojo es que fue a dos semanas de que fueran los carnavales. Distintas organizaciones piensan que constituyó un intento de prohibirlos, de que no se realicen. Aquí estamos, el apoyo de las organizaciones fue inmediato. El carnaval se hizo a pesar del intento de desalojo, tiene una fuerza que supera incluso al propio Centro Cultural. El carnaval es del pueblo, es de la gente, es de las comparsas y se va a seguir haciendo por 100 años más”.
La estrella fue La Birrilata, una comparsa que toca con materiales reciclados como tachos y latas, como su nombre lo indica, y que implica un esfuerzo comunitario para la alegría que significa salir a desfilar por el barrio. Respondieron también al Carnavarrial una importante cantidad de comparsas, murgas y batucadas: desfilaron en el bulevar frente a la estación Mitre “Soberana Luciférica”, “Luna Plateada”, “Pimpollo de Irupé”, “Los Locos del barrio”, “Los Niños del Río”, “Flor de Irupé”, “Los duendes”, “Murgas de los sueños”, “Los Wengues”, “11 de Abril”, “Murga de Aprim”, “Los Principitos”, “Murga Cabal”, “Ara Zubu”, “Esperanza Murga”, “Comparsa Litoral”, “Manzana Negra”, “Ivotí”, y “Cambá Nambí”.
Adhesiones
Fernando Birri. “Estupefacto ante la
prohibición de actividades culturales y tentativa forzada de desalojo en el
Centro Cultural y Social El Birri de Santa Fe, Argentina, pienso: nadie tiene derecho
–ni el rey ni el papa ni el general– a impedir a un niño que crea que las
mariposas son estrellas que vuelan, nadie tiene derecho –ni el que pisa con el
pie diestro ni el que pisa con el pie siniestro– a caminar aplastando los malvones,
nadie –ni el que vive en la cueva o en la intendencia o en la casa rosada de
vergüenza– puede arrogarse insolentemente el derecho de llevarse el índice a la
boca y ordenar el silencio en el concierto de ruidos, rugidos, suspiros, himnos,
alaridos, llantos y canciones amorosas del mundo. Nadie”.
Osvaldo Bayer. Desde Alemania: “Expreso
toda mi solidaridad en contra de la ocupación policial de la casa de cultura El
Birri, actitudes así quedan para siempre en la historia de los denominados
gobernantes. Todo lo que se haga contra la cultura es un hecho antidemocrático
y contra los derechos legítimos de los pueblos. Toda la seguridad y el respeto
para esa casa que lleva el nombre del cual nos enorgullecemos todos los santafecinos
desparramados por el mundo”. Fernando Birri respondió a Bayer por la adhesión,
expresando que “mil gracias son pocas, un millón de bendiciones no alcanzan, un
abrazo solo apretado y fraterno –unido a la alegría de constatar que seguimos
unidos como en el primer día de la
Creación , quiero decir de nuestra Utopía Comunitaria– quizás
alcance a expresar lo que de veras sentimos la muchachada de buena voluntad del
Centro Cultural y Social de El Birri y quien en estas líneas te pergeña,
leyendo y releyendo tus generosas y sabias palabras”.
Liliana Herrero. En declaraciones a Caídos del Catre, por Radio Nacional Santa Fe: “No me gusta que los gobiernos, de ninguna índole, traten así a la vida cultural ni a las personas en democracia, eso no debe ser permitido”, “Yo soy Liliana Herrero y también soy de El Birri”.
Músicos. Antes de su tercera canción en su
recital de Música en el Río, León Gieco declaró “No al desalojo del Centro
Cultural El Birri, por cien años más de cultura popular en Santa Fe”. Luego, en
las puertas del hotel, se fotografió con la pancarta de “Yo también soy El
Birri”. Lo mismo hicieron Raly Barrionuevo en el 41º Festival Regional de
Folclore, en La Plata
–se fotografió con el cartel, lo exhibió en su recital y el próximo 30 estará
tocando en las puertas de El Birri–, Gustavo Cordera, tras su recital en Música
en el Río, y desde Uruguay la
Murga Falta y Resto.
jueves, 21 de marzo de 2013
Sin caerse del dial
Caídos del Catre: una propuesta nueva de magazine vespertino en Radio Nacional Santa Fe.
Las tardes de Radio Nacional Santa Fe tienen nuevos sonidos. El 4 de marzo, a la par del lanzamiento de la nueva programación, comenzó Caídos del Catre, una revista radiofónica conducida por Marcelo Bravo y Emilia Schmuck, que se emite de lunes a viernes entre las 18 y las 20.
Durante enero y febrero se sumaron Emilia Schmuck en la coconducción y Marcela Perticarari en producción. “Con el ‘núcleo duro’ del programa en funcionamiento empezamos a darle forma a las ideas y a confirmar los columnistas”, señalaron Marcelo Bravo y Diego Segalla.
Consultados por las sensaciones posteriores al arranque, ambos coincidieron en que “fue intenso porque a los nervios típicos del primer programa le siguió el segundo día con la noticia de la muerte de Hugo Chávez. Al día siguiente abrimos la casa con ‘Música de miércoles’ y Tremendo Quilombo cerró el programa con sus sonidos afroperuanos en vivo. También nos comunicamos con un integrante del Movimiento de Pobladores de Venezuela porque queríamos conocer de qué manera el chavismo realizó la construcción de base en su proyecto político. Finalmente, el último día de nuestra primera semana nos dimos el lujo de conversar con Liliana Herrero, quien nos dio cátedra sobre lo que significa ser una artista popular y, a su vez, se solidarizó con la situación del Centro Cultural y Social El Birri. Después de los primeros capítulos, seguimos al borde con promesa de más caídas”, prometieron.
Caídos del Catre cuenta con columnistas fijos en diversos temas: los lunes, con una asombrosa respuesta de los oyentes, Maia Alaluf destruye los mitos que rodean al sexo; los martes hace su presentación el Licenciado Ramiro con sus memorables Efemérides de un mundo paralelo; los jueves el Dr. Pato Simeoni analiza temáticas referidas a atención primaria de la salud y los viernes hay astrología y salud espiritual a cargo de Silvana Santucci. Pablo Barovero y todo el deporte acompañan a Caídos del Catre de lunes a viernes. Por su parte, Ivon Decilio aborda las perspectivas del arte local y Cecilia Amarillo colabora en las columnas de opinión y móviles en exteriores.
Además se promueven concursos musicales y las bandas en vivo tienen su espacio a mitad de semana.
Las producciones estéticas elaboradas, con un aire vintage, también son un punto fuerte, marcando un distintivo entre la programación. “Fuera de agenda” y “Sin salirnos de la agenda” son las secciones encargadas de las noticias: desde allí se busca promover la escucha de otras voces que habitualmente no tienen eco en los medios masivos.
Publicado en Pausa #109, a la venta en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.
Las tardes de Radio Nacional Santa Fe tienen nuevos sonidos. El 4 de marzo, a la par del lanzamiento de la nueva programación, comenzó Caídos del Catre, una revista radiofónica conducida por Marcelo Bravo y Emilia Schmuck, que se emite de lunes a viernes entre las 18 y las 20.
Los ideólogos de la propuesta, Marcelo Bravo y Diego Segalla, manifestaron que “para hablar de Caídos del Catre tenemos hacer una referencia obligada a Mercado de Pulgas, un programa de corte documental que comenzamos en 2010. Salía los sábados de 8 a 9 en Radio de Noticias y la idea principal era desarrollar historias que, para nosotros, debían ser contadas. Queríamos poder detenernos y contar una historia por programa: oficios, militancia, grupos musicales, solistas y problemas sociales fueron parte del programa a lo largo del tiempo. Experimentábamos con el formato elegido mientras aguantábamos las ganas de ir a la radio, dado que durante el primer año Mercado de Pulgas salía enlatado. A fines de ese año presentamos un proyecto para continuar Mercado de Pulgas en Radio Nacional, doblando la apuesta: esta vez íbamos por dos horas. Así fue, y durante 2011 y 2012 salimos los sábados de 15 a 17. Continuamos en la misma línea, con la posibilidad de tratar con mayor profundidad las entrevistas, siempre buscando detalles estéticos distintivos, tratando de generar un clima especial con los invitados y, por supuesto, los oyentes”.
“A mediados de 2012, decidimos que Mercado de Pulgas había cumplido su ciclo, no obstante teníamos ganas de seguir haciendo radio. Así surgió la idea de llevar adelante un programa diario. Entonces presentamos un borrador con las primeras ideas y a fines de diciembre nos llamaron desde la dirección de Radio Nacional para consultarnos si seguía en pie la propuesta. El desafío fue poder armar un equipo para sostener la idea: contábamos con algunos columnistas que conocían la propuesta y empezamos a barajar nombres para la conducción y la producción”, continuaron.
Schmuck, Bravo y Segalla delante del micrófono.
Consultados por las sensaciones posteriores al arranque, ambos coincidieron en que “fue intenso porque a los nervios típicos del primer programa le siguió el segundo día con la noticia de la muerte de Hugo Chávez. Al día siguiente abrimos la casa con ‘Música de miércoles’ y Tremendo Quilombo cerró el programa con sus sonidos afroperuanos en vivo. También nos comunicamos con un integrante del Movimiento de Pobladores de Venezuela porque queríamos conocer de qué manera el chavismo realizó la construcción de base en su proyecto político. Finalmente, el último día de nuestra primera semana nos dimos el lujo de conversar con Liliana Herrero, quien nos dio cátedra sobre lo que significa ser una artista popular y, a su vez, se solidarizó con la situación del Centro Cultural y Social El Birri. Después de los primeros capítulos, seguimos al borde con promesa de más caídas”, prometieron.
Caídos del Catre cuenta con columnistas fijos en diversos temas: los lunes, con una asombrosa respuesta de los oyentes, Maia Alaluf destruye los mitos que rodean al sexo; los martes hace su presentación el Licenciado Ramiro con sus memorables Efemérides de un mundo paralelo; los jueves el Dr. Pato Simeoni analiza temáticas referidas a atención primaria de la salud y los viernes hay astrología y salud espiritual a cargo de Silvana Santucci. Pablo Barovero y todo el deporte acompañan a Caídos del Catre de lunes a viernes. Por su parte, Ivon Decilio aborda las perspectivas del arte local y Cecilia Amarillo colabora en las columnas de opinión y móviles en exteriores.
Además se promueven concursos musicales y las bandas en vivo tienen su espacio a mitad de semana.
Las producciones estéticas elaboradas, con un aire vintage, también son un punto fuerte, marcando un distintivo entre la programación. “Fuera de agenda” y “Sin salirnos de la agenda” son las secciones encargadas de las noticias: desde allí se busca promover la escucha de otras voces que habitualmente no tienen eco en los medios masivos.
Publicado en Pausa #109, a la venta en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Chávez: cuando otra historia fue posible
La actualidad de Venezuela y las transformaciones en
Latinoamérica.
Por Hugo Ramos (*)
“Un pueblo ignorante
es un instrumento ciego
de su propia destrucción”
Simón Bolívar
Aunque ya ha transcurrido algo más de una década, el año
2001 sigue despertando en los argentinos ecos angustiosos: saqueos, represión,
muerte, derrumbe institucional. La imagen de un helicóptero transportando al
hasta entonces presidente, Fernando De la Rúa , condensa no sólo un momento histórico
específico, el principio del fin del “modelo” neoliberal, sino también el poder
destituyente de las mayorías, hartas de su marginación, de la pobreza, del
desempleo, del “no hay otro camino”.
Venezuela vivió su 2001 en 1989: el conocido “Caracazo”, una
pueblada que encontró sus fundamentos en las consecuencias sociales de las
políticas neoliberales aplicadas por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez
y sus predecesores. Con centenares de muertos por la represión estatal (de 300
a 3500) el “Caracazo” se convirtió en un hito fundante de la resistencia contra
el neoliberalismo. A corto plazo, fue el puntapié para el derrumbe de un
sistema político cerrado y excluyente, en manos de los partidos tradicionales
Acción Democrática, COPEI y URD.
Éste es el contexto de emergencia del liderazgo político de
Hugo Chávez y es por eso que es importante mencionarlo. Pero cabe recordar que
así como ciertos momentos facilitan que algunos hombres alcancen posiciones
antes impensadas, también hombres excepcionales logran torcer lo que parece el
curso inexorable de la historia. Chávez era uno de esos hombres. Sobre la
estela de miseria legada por el neoliberalismo fue capaz de articular un
movimiento social y político que lo situaría en la cima del poder
gubernamental, base indispensable para poner en práctica un inédito proceso de
cambios.
En el largo camino recorrido desde 1989 a 1999 se
manifestaron además tres características del liderazgo chavista: su carácter
democrático, su capacidad para vincularse personalmente con el pueblo
venezolano (y posteriormente latinoamericano) y su afán transformador.
Plantear que Chávez creía intensamente en la democracia
cuando el principal insulto que se le ha dirigido es que era un “dictador” merece
una mayor explicación. Quizás cabría recordar que en sus catorce años de
gobierno fue elegido y reelegido en cuatro oportunidades con porcentajes
superiores al 55%, que enfrentó exitosamente cinco de seis referéndums
(incluyendo un referéndum revocatorio de mandato) y que sufrió un golpe de
Estado, frustrado por la movilización de cientos de miles de ciudadanos.
También que la
Constitución “chavista” ha incorporado un nuevo poder, el
poder ciudadano o popular, junto con novedosos mecanismos de democracia
directa, que facilitan tanto la participación política como el control sobre
los actos de los funcionarios públicos. Y por último, no por eso menos
importante, que llevó adelante un gobierno que garantizó la inclusión de
millones de venezolanos a la vida política vía la satisfacción de sus
necesidades básicas: alimentación, salud, educación, vivienda. Así, el término
“dictador” nos dice mucho menos de Chávez que de quien emite el insulto. En
particular, nos sitúa frente al interrogante de cómo piensa la sociedad a quien
así descalifica, pues de Chávez ya sabemos que quería el socialismo.
De su cercanía con el pueblo sobran las palabras. A su
asombrosa oratoria Chávez sumó una capacidad muy escasa en la política actual:
la de establecer intensos vínculos afectivos con sus seguidores. De ahí también
la designación de “populista”, un término que en boca de opositores (y
comunicadores) concentra “lo peor” de la acción política: demagogia,
deshonestidad, manipulación. Esta manera de entender el populismo supone
también la presencia de una “masa” dócil y obediente a las órdenes del líder;
lo que nuevamente nos habla acerca de cómo entienden al pueblo muchos
opositores (y comunicadores). Quien escribe, sin embargo, entiende al populismo
como una forma de ejercer la política que en la larga historia latinoamericana
ha sido particularmente útil para transformar en ciudadanos a amplios conjuntos
de “habitantes” que, hasta entonces, estaban excluidos de todo derecho. Y por
si hace falta aclararlo, aquí no se trata de un líder que manipula y de una
masa manipulable, sino de actores que se construyen juntos en la lucha contra
un sistema al que no se le movía un pelo por dejarlos afuera.
Primero los venezolanos y luego los latinoamericanos supieron
reconocer a Hugo Chávez como un líder excepcional, a secas, sin adjetivos.
Alguien dispuesto a enfrentar “al imperio”, entiéndase por éste a los EE.UU, al
capitalismo y a su versión más feroz: el neoliberalismo. En distintos momentos
Chávez interpeló y cuestionó cada una de estas nociones. Y es aquí donde su
afán transformador se manifestó en su forma más pura.
En una de las entrevistas más conocidas que concedió (para
el programa Presidentes de Latinoamérica emitido por Canal Encuentro en el año
2009) Chávez habló de cinco frentes de lucha para construir el socialismo del
siglo XXI: el espiritual y moral (al estilo del “hombre nuevo” del Che
Guevara); el territorial (la defensa de la patria); el económico (transferirle
al pueblo poder económico); el político (la democracia participativa) y el
social (igualdad de derechos para todos). Nos detendremos en el tercero.
Refundar las bases económicas de un país que siempre había
vivido de la renta petrolera ha sido una de las tareas más arduas, todavía en
marcha, que ha emprendido el chavismo. A nuestro criterio cuatro han sido las
acciones principales: el fortalecimiento del Estado, vía su autonomización de
las clases dirigentes venezolanas, la recuperación de empresas estratégicas
(PVDSA en particular) y la asunción de nuevas funciones sociales; el impulso a
la producción local, con énfasis en las cooperativas y en nuevas formas de
asociacionismo; la integración regional, orientada a reducir la dependencia
económica con los Estados Unidos y a fortalecer las capacidades productivas; la
regulación del mercado, ya sea disciplinando a los actores económicos dominantes
a nivel interno, ya sea impulsando formas alternativas de intercambio, con su
correlato a nivel internacional (el ALBA y los acuerdos con Bolivia y Cuba). En
su conjunto, nadie puede decir que el chavismo fracasó. Y no es necesario
recitar una larga lista de estadísticas para probarlo: baste recordar quiénes y
cuántos votaron por Chávez el año pasado.
Volvamos la mirada a Latinoamérica. A nadie debe asombrar
que Evo Morales, Cristina Fernández, Dilma Russeff, Rafael Correa y el Pepe
Mujica hayan viajado inmediatamente a Venezuela poco después de su muerte. Hoy
no tendríamos Unasur, Celac y un nuevo Mercosur sin Chávez, como tampoco
tendríamos a unos Estados Unidos relativamente resignados a la muerte del ALCA
(y he aquí una de sus mayores fortalezas, junto con el enorme vacío que su
ausencia provoca).
Cuando Chávez asumió el poder en 1999 estaba solo. Era el
único presidente que proclamaba la necesidad de acabar con el neoliberalismo y
sus nefastas consecuencias continentales. Fue necesario que otros países
experimentaran en carne propia el fracaso de ese modelo para que su voz echara
raíces en el resto del subcontinente: a Brasil (1999) le siguió Argentina
(2001), Uruguay (2002), Bolivia (2003) y Ecuador (2005). No es casualidad que
estos presidentes hayan sido precisamente los más cercanos a Chávez. Éste era
el núcleo “duro” a partir del cual pensar un futuro mejor para nuestra región.
En este sentido, el afán transformador del chavismo superó los límites de la
patria chica para pensarse en grande.
Hoy Hugo Chávez ya no está. Quizás sea ésta la hora donde se
pruebe la solidez de los cambios de una larga década. Quien escribe se atreve a
creer que su desaparición física no implicará un retroceso en ningún caso. Y
quienes se atrevan a intentarlo, harían bien en aprender algunas enseñanzas de
la historia. Parafraseando una frase muy escuchada en estos días: “hombres como
Chávez no se mueren nunca”.
(*) Doctor en Relaciones Internacionales. Docente de la UNL.
martes, 19 de marzo de 2013
Activos jóvenes de El Pozo
El colectivo El Pozillo trabaja para reafirmar la identidad
del barrio que los vio nacer. Editan una revista barrial, organizan eventos
culturales y mejoran el espacio público.
Por Marcela Perticarari
Pedalear hasta allá, con el viento en contra y una humedad
que sólo puede notarse así de brutal en Santa Fe, termina valiendo la pena
porque, al final de barrio El Pozo, ese rectángulo de 600 x 400 metros donde
viven 12.000 personas, se ubica el balneario Los Alisos, donde el viento se
vuelve amigable y el paisaje ofrece una interesante vista del borde este de la
ciudad. A metros del agua, los jóvenes de El Pozillo ya están en su pequeño
local con pocas ganas de quejarse de la sensación térmica y muchas de contar de
qué se tratan las actividades que vienen realizando hace tres años.
Luciano Albrecht, Alan Barbero, Carlos Abad y Rodrigo
Bosqui, un grupo de jóvenes estudiantes del barrio, fueron los iniciadores de
El Pozillo, que tiene su personería jurídica en trámite. La realización de una
revista de circulación barrial fue la primera motivación. Desde el comienzo,
los inspiró el hecho de narrar la vida cotidiana y cultural de El Pozo, con
todos sus personajes e instituciones. La primera aparición de la revista –con
una tirada de mil ejemplares, distribución gratuita y sustentada con la venta
de espacios publicitarios y la organización de distintos eventos para cubrir
los gastos de impresión– data de agosto de 2010 y la quinta edición está en manos
de los vecinos desde comienzos de 2013. Y, según anunciaron los editores, el
sexto número se está cocinando y estará en la calle en breve.
Reactivando de la iniciativa
Manuel Álvarez, Marcelo Przylucki y David Costantino
–miembros de El Pozillo, que también integran Ricardo Centurión, Andrés Pieroni
y David Uriburu, entre otros colaboradores– contaron a Pausa que “antes de
formarnos como organización, nos habíamos planteado la idea de hacer
actividades para hacer más participativa la comunidad y replantear, entre otras
cosas, el uso de los espacios públicos. No queríamos que sólo llegue la revista
y que se establezca una relación distante con los vecinos. Queremos que a la
larga El Pozo y el Pozillo sean una misma cosa”. También afirmaron que “la
explotación del local que nos cedieron tiene como objetivo recaudar fondos para
no tener que poner dinero de nuestro bolsillo para la revista, que sale en full
color y con papel ilustración”.
Los jóvenes de El Pozillo en la playa Los Alisos, cerca del pequeño local que lograron recuperar. Allí han realizado diversas actividades en el verano, con el fin de financiar sus proyectos.
La disposición de los residuos domiciliarios fue uno de los
primeros temas en los que se enfocaron en la publicación. Propusieron colocar
contenedores en las cortadas y ampliar el número en el caso de las torres.
“Como hay que caminar una cuadra para tirar la basura, por lo general gana la
pereza y se tira en cualquier lado. Por los inodoros se tiran muchas cosas y
las cañerías colapsan seguido. Cuando las destapan se encuentran pañales,
peluches y hasta animales muertos”.
—¿Cómo notan el uso de los espacios públicos en el barrio?
—A través de los años todo se deterioró bastante debido al
abandono por parte de los gobiernos locales y también por el uso de las nuevas
tecnologías. Los chicos dejaron de lado el potrero o la plaza, y nosotros
tenemos la suerte de contar con dos canchas grandes en el barrio.
En cuanto a la polémica por las cocheras construidas en
espacios de uso público, los jóvenes recordaron que aparecieron hace siete
años. “Al principio se hacían con cuatro palos y una lona o una chapa, después
empezaron a invertir en material, algunas son cerradas. Incluso se alquilan o
se venden. Después de numerosas denuncias, el municipio actuó pero demolió
menos de diez de las más de 100 cocheras que existen en todo el barrio. Uno de
nuestros compañeros es estudiante de arquitectura y está trabajando en un
proyecto para construir cocheras en la zona oeste del barrio. De todos modos,
en el marco de un proyecto de urbanización, esta problemática es secundaria
porque hay otras cosas que resolver antes”, argumentó Marcelo.
Un paso atrás
La historia de barrio El Pozo se remonta a 1973, cuando el
gobierno comenzó la construcción de viviendas destinadas a personal de las
Fuerzas Armadas. El terreno fue rellenado y enaltado mediante el trabajo de
dragas ubicadas en la
Setúbal. Una vez conformado el predio se inició la
edificación. El sistema utilizado –bloques de premoldeado que se ensamblaron en
el lugar– era de avanzada para la época. Los trabajos se interrumpieron en
1976: una parte de las viviendas estaba terminada pero no fueron habitadas
durante 12 años. A fines de 1988 se comenzaron a adjudicar las unidades y El
Pozo comenzó.
La llegada de Wal Mart y el traslado de las facultades a la Ciudad Universitaria
sumaron movimiento al barrio y favorecieron la llegada de nuevos servicios. Sin
embargo, los miembros de El Pozillo aseguran que “desde el Puente Colgante
hacia el este los servicios están un paso atrás que en el resto de la ciudad”.
Luego, señalaron a los trabajos de dragado que se realizaron
a fines de los 90 para levantar el terreno donde se ubica el megamercado como
los responsables de la falta de arena en Los Alisos: “Caminás por la playa tres
metros y hay barranca; la orilla se llenó de ranchos, camalotes y yuyos. Y
nadie se ocupó de limpiarlos. Como la gente no se podía meter más en el agua,
el balneario se dejó de usar. Hasta los quinchos y asadores fueron víctimas del
vandalismo”.
Los integrantes de El Pozillo presentaron un proyecto a la Municipalidad en
noviembre de 2012 para lograr la concesión y realizar el mantenimiento del
local que actualmente ocupan, junto a la explotación de una cancha de voley,
otra de fútbol y asadores para que los vecinos del barrio puedan usar las
instalaciones: “Cuando entramos acá había sólo cuatro paredes y un colchón
quemado. Ni siquiera tenía techo. Queríamos recuperar este lugar como excusa
para volver a aprovechar la playa”, dijeron. El municipio aprobó la iniciativa
y los chicos pusieron manos a la obra.
“Hicimos las mesas nosotros mismos y contamos con la ayuda
de una cooperativa de trabajo que construyó los asadores. Después trajimos una
red, pelotas y empezamos a poner música. Los chicos comenzaron a venir, se han
llegado a juntar más de 50 personas. Sin dudas, había ganas de usar el
espacio”, añadieron.
“Ahora la gente es más consciente del cuidado del barrio,
saben que hicimos esto con mucho esfuerzo y nos respetan. Nuestras actividades
están orientadas a reforzar la identidad del barrio para que los espacios se
cuiden entre todos. Esto es una gran familia y no queríamos que se pierda esa
chispa de comunidad que existe en El Pozo. También queremos generar cultura: a
fines de noviembre hicimos una kermesse en la escuela secundaria del barrio,
que contó con la participación de numerosos artistas y familias, además de
proyecciones fílmicas con la colaboración de Cinema Lacalor. Ahora queremos
hacer la segunda edición”. Y la invitación ya está lista: el domingo 17 de
marzo a partir de las 14.00, de manera gratuita, se llevará a cabo en el
balneario Los Alisos el segundo Festival Barrio-Cultura para todos los que
quieran acercarse a disfrutar de los distintos shows previstos.
Durante el evento se cruzarán malabaristas, clowns, juegos
para chicos y la presentación musical de Federico Di Pasquale, Muerte de Obispo,
Katarsis, La Huerta Rock
y La Santa Fe
Blues Band. “Nuestro balneario será escenario para romper con el karma de los
dominguicidios y llegar al lunes con todas las energías renovadas. Acá se puede
pasarlo bien con muy poco”, finalizaron los organizadores.
Publicada en Pausa #109, miércoles 13 de marzo de 2013
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