jueves, 9 de agosto de 2012

Escolazo Zodiacal


Aries. Amor: las cosas parecen mejorar, hasta le gusta y todo. Trabajo: intensa búsqueda para encontrar sentido en lo que hace. Clave del mes: consulte antes de firmar... pero no a su abogado.
Tauro. Amor: fantasías animadas de ayer y hoy. Hay que ser más concreto a la hora de pedir las cosas, no todo el mundo entiende. Trabajo: siempre igual. Clave: ahí está el huevo, no lo pise.
Géminis. Amor: leve parecidos lo llevan a buenos términos, aproveche que no siempre suele pasar. Trabajo: manifestaciones paranormales lo ubican en una situación incomoda. Clave del mes: no siempre.
Cáncer. Amor: nada de dar falsas esperanzas a la persona inadecuada. Clave del mes: 128 a la cabeza de la tómbola uruguaya.
Leo. Amor: no siempre es bueno buscar la geometría de los cuerpos, ni usar metáforas como “agarrate de esta adyacente”. Clave del mes: ninguna, sea auténtico/a y le irá para el tujes.
Virgo. Amor: nuevas propuestas pueden cambiar el rumbo de su vida, o le pueden servir para dividir el costo de una cena. Trabajo: un sutil encanto al no hacerlo. Clave: su pasión es el Gó.
Libra. Amor: compatibiliza las actualizaciones de Facebook con su vida real. Trabajo: quien mira hacia afuera, sueña, quien mira hacia adentro, despierta. Clave: no busque la quinta pata al gato.

Escorpio. Amor: verdadera armonía y autoconocimiento. Mucho Mantra. Trabajo: desconfíe de rubias y calvos, son trepadores y botones. Clave: es momento de usar animal print.
Sagitario. Posibles viajes sin consumir ninguna sustancia psicotrópica, es decir un viaje común. Amor: poco más que un rasguido doble. Clave: es bueno que los testigos no sean parientes.
Capricornio. Amor: cambio de roles le trae situaciones placenteras, anímese y disfrute que la va a pasar lindo. Trabajo: si lo llaman por su diminutivo, cierre los ojitos. Clave del mes: manteca.
Acuario. Dijo Groucho: “El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido”. Trabajo: se siente como un hámster en una ruedita llena de aserrín, intente adaptarse. Clave del mes: ninguna.
Piscis. Amor: usted estará on fire. El deseo le quitará el hambre y el sueño, pero la pasará bomba bomba. Trabajo: no es una virtud, eso está claro. Clave del mes: la camisa dentro del pantalón evita el frío.

Publicado en Pausa #99.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Ya salió Pausa #99

Ya salió Pausa #99, y te espera en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé


Terciario en el norte: una materia pendiente. Docentes, cooperadores, egresados y vecinos tienen un proyecto para abrir un instituto terciario en Yapeyú. En la ciudad hay 28 centros de formación terciarios; sólo dos al norte del bulevar.
Amenazas y agroquímicos. Los pobladores rurales ya están deteniendo las fumigaciones, que llegan hasta el ejido urbano. Los aprietes, las complicidades y la legislación ausente a la hora de preservar a los habitantes del rocío tóxico.
Prostitución legal y trata. Desde AMMAR exigen la sanción de una ley que autorice el ejercicio autónomo de la prostitución como modo de quitarle poder a las redes de tráfico de personas. Las posiciones del debate.
La seguridad y el poder de los jueces: la presentación de un proyecto en la Legislatura que aumenta el poder discrecional de los jueces encendió la chispa sobre la problemática de la seguridad. ¿Qué opina cada bloque?
Mil armas menos en la provincia. Todas las cifras de la campaña de canje de armas por dinero en nuestra región.
Militancia de los '90: ¿qué quedó? ¿Cómo configuró la actualidad de los movimientos políticos?
Entrevista a Raúl Barboza, el acordeón del chamamé.

¡Y mucho más!


Reclamá también la edición gratuita de la penúltima edición de 
SF2062 ilustraciones del futuro.



martes, 7 de agosto de 2012

Pausa #98 entero en pdf


El archivo completo en pdf de Pausa #98, si hacés click más abajo o si no acá


Si no nos conocés, dale una hojeada. Y después, recordá que el #99 te espera mañana en los kioscos de SF y Santo Tomé, o que podés recibirlo en tu casa (si nos mandás tu dirección a pausadigital@gmail.com).


lunes, 6 de agosto de 2012

La cultura de la paz en el aula

Una reconocida funcionaria y especialista internacional en políticas y formación de educadores para la paz realizó un curso en Santo Tomé.

Por Marcela Perticarari

Brindar conocimientos profundos y poner en práctica los derechos proclamados en numerosas convenciones internacionales no parece tarea fácil en una época dominada por noticias sobre fenómenos como bullying y llamativos actos de violencia escolar. No obstante, desde el Departamento de Educación Cooperativa de Fundación Bica buscan generar acciones que promuevan valores basados en la ayuda mutua, la responsabilidad y la igualdad.
En este sentido, se dictó en Santa Fe el curso “Educar en derechos humanos: desafío pedagógico y ético en la sociedad actual”, a cargo de la especialista rosarina Alicia Cabezudo. La actividad se realizó en el marco del programa Cultura de Paz y tuvo por objetivo “formar y capacitar en los contenidos, herramientas y estrategias que nos permiten producir transformaciones necesarias para vivir una cultura de paz”. En total, participaron 48 personas oriundas de nuestra provincia y de la vecina Entre Ríos, representando a diversos ministerios, municipios, institutos educativos, fundaciones y asociaciones civiles.
Con 12 años de trayectoria, el programa Cultura de Paz de Fundación Bica tiene como premisa que “todos podemos ser ese hombre nuevo que nuestras ciudades necesitan, y la intencionalidad se tiene que traducir en acciones concretas”. 
La licenciada Pilar Suárez, integrante de Fundación Bica, explicó que “nuestro programa Cultura de Paz se inscribe dentro de lo que se conoce como educación para la paz, que es un movimiento internacional sustentado en varias fuentes, como el movimiento de renovación pedagógica conocido como Nueva Escuela, en la filosofía de la no violencia de Gandhi, en la investigación para la paz, y sobre todo en el despliegue que realiza Unesco después de la Segunda Guerra Mundial por el desarme y la educación en Derechos Humanos”.
“Cultura de Paz se concentra en el concepto de paz positiva. Muchos creen que paz es ausencia de conflictos, de guerras, pero nosotros creemos que es mucho más que eso: es la satisfacción de necesidades y la plena realización de las potencialidades humanas. Cuando hablamos de paz estamos hablando de justicia social, de solución pacífica de los conflictos y de democracia”, determinó Suárez.

Las realidades a enfrentar
Definida como una activista por la paz de extensa trayectoria, Alicia Cabezudo es master en Educación y Derechos Humanos y doctora en Ciencias Sociales y Educación; vicepresidenta del International Peace Bureau (Ginebra), consultora del Departamento de Educación Global del North-South Center of the Council of Europe (Lisboa), representante de la Asociación Internacional de Educadores por la Paz para América Latina y coordinadora educativa internacional para América Latina de la Campaña Global de Educación para la Paz (Llamamiento de La Haya por la Paz). Actualmente se desempeña como profesora visitante especializada en las universidades de Rosario, del Salvador, de Brasilia, de Naciones Unidas para la Paz (Costa Rica), de Barcelona y del Institute of Peace Studies (Egipto).
La especialista reafirmó que “no es posible pensar la paz sin la justicia social, sin el respeto a los Derechos Humanos y el pleno ejercicio de todos los derechos por parte de la población, o sin una estructura democrática de gobierno, conceptos que chocan con las realidades en muchos países”.
Pilar Suárez, por la Fundación Bica, agasajó y dio lugar a la disertante Alicia Cabezudo.

Asociada a los programas de Unesco y Naciones Unidas, Cabezudo se dedica al análisis, investigación y formación de educadores: “Se trata de un área disciplinar pedagógica específica que los movimientos de paz utilizan, potenciada por una resolución del año 2000 que determina que la cultura de paz como enseñanza en los derechos humanos debería ser prioritaria, urgente y necesaria para el reforzamiento del sistema democrático. De hecho, los acontecimientos que nos sacudieron desde el norte del continente africano, donde se suponía que no podría haber movimientos de búsqueda de derechos en países donde existía otro tipo de instancias políticas –muchas de ellas no representativas de la voluntad popular–, determinan trabajar el tema de ciudadanía, democracia y Derechos Humanos y cómo construir todos estos elementos juntos. Eso es lo que nosotros llamamos integralidad de los conceptos”.
Consultada por el rol que ocupa la escuela en una sociedad con altas tasas de violencia, Alicia Cabezudo analizó que “existe una estructura que determina elementos violentos que se producen como forma de onda y llegan a todos los niveles sociales. Y el Estado debe cumplir un rol, trabajar en esta cultura de la violencia para convertirla o para ir transformándola. Y la escuela, como agente del Estado, tiene el compromiso, la obligación urgente y la necesidad perentoria de realizarlo. Para ello se deben preparar los agentes educativos en el sistema formal, es necesaria una formación en mediación, en resolución de conflictos por vía pacífica, en conocimientos profundos acerca de los Derechos Humanos y los Derechos del Niño, para que a su vez el actor más importante de la escuela y el transmisor más importante que es el educador pueda realizar esto”.
“La escuela es un elemento fundamental en la transformación y para ello se necesita al Estado como organizador y coordinador en esta formación”, dijo Cabezudo al indicar que “en cuanto a la violencia real existente, hay una realidad social vinculante a esta violencia estructural y hay una realidad escolar y pedagógica que pareciera que opera en contra, muchas veces lo comentan los docentes. Ellos nos dicen que trabajamos contra la corriente, pero la escuela siempre ha tenido ese rol de desarrollar conocimientos y transformar. En ese objetivo de la educación de transformación, para el bien de todos, este tipo de conocimiento y ejecución de proyectos es fundamental, sin desconocer que la violencia estructural existe, nos rodea y se ve”. 
Respecto de los espacios donde se puede penetrar más fácilmente con la cultura de paz, la especialista evaluó: “Se debe trabajar en la educación formal y no formal. Los proyectos en educación no formal han tenido más eficacia. Pareciera que la institución educativa es más estructurada, tiene espacios para conocimientos pautados y a veces no deja suficiente lugar por un problema de tiempo, de diseño curricular, de la directora que no le gusta el tema, de la supervisora que está encima o del Ministerio que exige terminar sí o sí y evaluar determinados contenidos y no otros. Nadie evalúa si los alumnos conocen los Derechos del Niño o los Derechos Humanos. Nadie evalúa si en el recreo hay instancias de mediación que posibilitan que la relación entre los chicos sea más cordial. Pareciera que la estructura del sistema formal presenta más vallas. Sí hay extraordinarios programas y proyectos que se han llevado a cabo, pero en forma muy sistemática a través de los años. Educación formal y no formal tienen que trabajar en conjunto”.

Los desafíos pendientes
Desde la organización del curso remarcaron que “educar para y por los Derechos Humanos no debe ser considerado un tema subsidiario en las políticas públicas de nivel local, provincial y nacional. En realidad se lo ha concebido siempre como un contenido necesario pero aleatorio, importante pero no esencial, presente pero ‘ausente’. Los valores ético-pedagógicos inherentes a la enseñanza en Derechos Humanos deben formar parte de las políticas públicas mediante un enfoque sistemático, crítico y profundo de la sociedad que compartimos. La educación y la docencia como práctica social es uno de los espacios donde es posible la construcción de valores que dignifican a la población en su condición de ciudadanos sujetos de derecho. Las prácticas pedagógicas y la aplicación de estos principios es una posibilidad concreta en democracia. Su aprendizaje sistemático y enseñanza cotidiana, un desafío”.
Tras concluir la actividad, los participantes aseguraron que “fue una experiencia excelente. Nos permitió ver a los Derechos Humanos desde otro punto de vista, mucho más cercano y cotidiano, como una problemática que debemos enfrentar día a día y para lo cual existen muchísimas herramientas a atender a través de la educación”.

Publicada en Pausa #98, miércoles 25 de julio de 2012

viernes, 3 de agosto de 2012

Espaldas felices


El América avanza en la renovación de su parque de butacas.

Por Guillermo Arch (*)

Una de las formas más cómodas de comenzar una nota tal vez sea a través de una discusión, aclaración o definición –para alimentar el ego del autor– etimológica. Aquí lo haremos por dos razones: por comodidad –¡cuac!– y por lo extraño del caso.
A uno le sorprende, entonces, hacer una pequeña investigación en Internet sobre la palabra “butaca” y descubrir que ese objeto que nos recibe el cuerpo desde siempre en las salas de cine responde a una voz indígena de los originarios de Cumaná, provincia de Venezuela. Así reza el Diccionario de la Real Academia: butaca: del cumagoto, putaca, asiento f. Silla de brazos con el respaldo inclinado hacia atrás...
Así que, siguiendo con las renovaciones que se están haciendo en la tribu, vamos a hablar del cambio de butacas de la sala de Cine Club Santa Fe, el América, templo ecuménico del séptimo arte en proceso de ser dado vuelta como una media.
Desde que asumió la nueva Comisión Directiva –septiembre de 2011– la preocupación fue cómo llegar a los 60 años de Cine Club –24 de mayo de 2013– con la sala, si bien no puesta a nuevo, cumpliendo con los estándares de proyección, sonido y confort acordes a los tiempos que corren.
En una vista de conjunto todo era posible: cambiar el sonido, las alfombras, las luces, mejorar la proyección, pedir subsidios, todo era posible por etapas, juntando de a poco y haciendo. Todo menos un rubro en el cual los costos se hacían difíciles para la modesta escala de nuestra economía, y ese rubro era el de la renovación del parque de butacas.


Las originales
Recordemos un poco que las butacas son las originales de cuando se abrió el cine allá por el año 1978 –no sabemos si al momento de instalarlas se compraron nuevas o vienen de más atrás– y solo se las retapizó en oportunidad de ser espacio INCAA en el 2004. El cambio alcanzó apenas a las que corresponden a la platea baja, lo que le da ese ¡espléndido! bicolor azul-marrón a nuestra sala en la actualidad.
Pasaron 34 años y varias vueltas a la tierra de metrajes proyectados, las pobres ya piden la posta.


El frente del templo ecuménico del cine

En estas condiciones, y con la experiencia de la campaña para renovar la pantalla, decidimos utilizar todos los recursos para lograr la patriada. Primero que nada, se convocó a los socios a formar una subcomisión para estudiar el tema y ver cómo juntar fondos, buscar los presupuestos, tirar ideas. De allí salió la propuesta de hacer una campaña de cuatro meses de venta de bonos contribución, si salía bien y con un poco de recursos propios podríamos por lo menos cambiar las butacas de la planta baja. Hoy que nos encontramos promediando la campaña, no podíamos prever que la solidaridad de tanta gente e instituciones nos permitan pensar en la renovación total del parque de butacas.
Pero si uno va a la sala del América las butacas aún no están, así que veamos en qué consiste todo: la campaña de venta de bonos se extiende hasta el 27 de septiembre, día del cine santafesino; los bonos cuestan la módica suma de $50 y se los puede adquirir en la boletería del América. Es más, si usted es socio, puede pedir un talonario de 5 bonos para vender. También se aceptan donaciones, ya que una butaca nueva cuesta alrededor de $650.
Al día de hoy, podemos decir que ya tenemos recaudada la mitad de lo que necesitábamos para la parte de abajo (que tiene 256 butacas de un total de 400 con la platea alta en el cine) y que es inminente el contrato con la empresa que las construye (que a propósito, es de la ciudad de Alcorta, aquí en nuestra provincia). Pero lo que nos sorprende gratamente es que la mayor parte de esos recursos corresponden a donaciones hechas por instituciones y particulares que se enteraron de la campaña. Por su parte, la Municipalidad comprometió la donación de 50 butacas.
En fin, probablemente se pueda cambiar todo el parque. Aquí van algunos de los cambios que experimentará la sala. En primer lugar, las butacas serán más anchas y habrá dos menos por fila. En segundo lugar se incorporan butacas para obesos, en cumplimiento de la ordenanza recientemente aprobada. Tercero: habrá butacas con respaldar bajo para la planta baja y alto para la platea alta, ya que lo permite por su pendiente.
Bien, amigo socio o futuro socio, si hoy se da una vuelta por el América lo va a recibir en el hall una butaca de muestra que podrá probar junto al Butacómetro, que señala el avance en la campaña; podrá comprar bonos o realizar una donación... Y si la cosa no decae –¡avemariapurísima!– en unos meses la tribu tendrá los sitiales que corresponden.

(*) Presidente del Cine Club Santa Fe

Publicado en Pausa #98, miércoles 25 de julio de 2012.

jueves, 2 de agosto de 2012

Organizados a la vera del riacho




Desde 2005, un grupo de personas de las más diversas profesiones y carreras, que hoy llega a los 40 integrantes, trabaja en la Vuelta del Paraguayo generando un espacio de participación.

Por Ileana Manucci



Entre bromas, risas y algunos anhelos, parte de los integrantes de Revuelta, colectivo que desarrolla diferentes actividades comunitarias en la Vuelta del Paraguayo, ante la pregunta de cuáles son los desafíos futuros del grupo, responden “hacer la revolución”. Y efectivamente revolucionar algo está entre sus objetivos, aunque la respuesta haya sonado más a una chanza al utopismo que como el trabajo concreto que llevan a cabo.
En la génesis de este proyecto, la universidad y el movimiento estudiantil algo tienen que ver. “El grupo nace en 2005 con gente que estaba militando en la universidad pero que no terminaban de estar conformes con lo que estaban haciendo ahí adentro”, cuenta Guillermina Barukel. “Justamente el proyecto, cuando arrancó, se llamaba ‘Cruzar la ruta’, porque se trataba de eso, de cruzar la ruta, ahí nomás de la universidad, a un lugar tan cercano pero lejano a la vez. La idea fue salir de esa burbuja que era la universidad y ver lo que pasaba en el barrio de enfrente”, agrega Ariel Espinaco.
—¿Cómo llegan a la Vuelta del Paraguayo?
—Por uno de los chicos que tenía contacto con el cura del barrio, el cual le comentó que había un espacio en la iglesia como para comenzar a hacer algo. Y ahí se arrancó con apoyo escolar, que fue lo primero que se hizo.


La Casa de los Talleres crece de la mano conjunta de los vecinos y Revuelta. El espacio será un centro cultural en la Vuelta del Paraguayo.

La Vuelta del Paraguayo es un barrio costero con más de 100 años y en el cual viven, aproximadamente, 400 personas. La Vuelta es uno de los lugares de la ciudad más vulnerables ante la creciente del Paraná, que ya muchas veces los ha obligado a abandonar sus casas y armar ranchos a la vera de la ruta 168, a esperar que baje el agua. Allí se encuentra Revuelta, un colectivo político, organizado de forma horizontal, con decisión y convicción de pelear y luchar con base en la justicia y la solidaridad, y con una acción colectiva que pretende desnaturalizar algunos supuestos y generar conciencia, según la definición de su carta de presentación.
—¿Cuáles son las actividades que desarrollan en el barrio?
—Arrancamos con el apoyo escolar y, a medida que eso fue creciendo, los chicos del lugar comenzaron a demandar otras cosas, como los talleres artísticos –dice Guillermina–. Entonces armamos una pequeña asamblea donde ellos nos contaron las cosas que les interesaban y ahí armamos los talleres de circo, de teatro, plástica y ahora estamos con el de murga. También estamos con un proyecto que se llama “Emproductivos”, que son diversos procesos productivos que estamos llevando adelante con la población mayor, desarrollando huertas.
—También tuvimos un taller de costura –explica Ariel– donde nos acercamos por primera vez a los adultos del barrio, pero justo llegó la inundación del 2007 y eso se cayó. Aunque, por otro lado y a raíz de este hecho, el vínculo resurgió de otra manera, porque nosotros los acompañamos en las asambleas, hicimos una conferencia de prensa para visibilizar lo que estaba pasando y ver qué se hacía, porque había una intención muy fuerte de la Municipalidad de no dejarlos instalarse a la vera de la ruta y relocalizarlos en el norte de la ciudad, algo que ellos no querían porque necesitaban estar cerca de sus casas para cuidar sus cosas.
En Revuelta marcan esta inundación, la primera que les tocó vivir en el barrio, como un punto de inflexión a partir del cual comenzaron a pensarse a sí mismos de otra manera, sobre todo al tomar conciencia de los lazos que se habían creado con los vecinos a raíz del acompañamiento en esa situación tan extrema como casi habitual.
“A partir de ese momento, donde comenzamos a relacionarnos con los adultos en las asambleas, se empezó a trabajar fuertemente el tema de la tierra, de la pertenencia al barrio. De ahí surge uno de los grupos de trabajo que viene desarrollando una acción muy fuerte en el lugar”, explica Guillermina.
—¿Qué tipo de acción?
—Arrancamos con un relevamiento de la población y recuperación de la historia oral del barrio, la idea del grupo es poder aportar al conocimiento del territorio para empoderar la acción de defensa del mismo. Para esto se recolectó material como actas que certifican el nacimiento en el lugar, documentos escolares, diferentes cosas que van dando testimonio de la vida e historia de los habitantes de la Vuelta. Y este tema es tan fuerte porque de diferentes maneras siempre han intentando sacarlos del lugar, de sus tierras, porque son tierras privadas, pero que fueron privadas mucho tiempo después de que los primeros habitantes se instalaran allí: no las usurparon.
—La idea de rescatar las historias de las familias del barrio –agrega Luciana Ghiberto– pasa también por terminar con los estigmas de que es un lugar marginal, de delincuentes, usurpadores, y revalorizar otras cosas, como el trabajo que ellos hacen ahí: la pesca, la cría de animales, las actividades de los chicos, los deportes, la escuela.

La Casa de los Talleres
El proyecto que actualmente concentra gran parte de las energías del grupo es La Casa de Los Talleres, un centro cultural que, junto a la gente del barrio, están levantando desde los cimientos. “Esto nace después de todo un proceso, de todos estos años en los cuales ocupamos siempre distintos lugares del barrio. La necesidad de algo propio fue creciendo, queríamos un espacio que tenga nuestra identidad, que no se mezcle ni con la vecinal, ni con la iglesia, ni con la escuela”, cuenta Guillermina.
—¿Para qué se va a destinar la Casa?
—A partir de tener el espacio propio el abanico de posibilidades de incorporar otros talleres es muy grande, porque ya podemos pensar en tener un lugar donde guardar pinturas, instrumentos y distintos materiales para el desarrollo de los mismos. Hay gente que nosotros llamamos los colaboradores externos, gente con conocimientos específicos que se acerca a darnos una mano con determinadas cosas, como los ingenieros hídricos que están ahora con el grupo de tierras, o un percusionista en el taller de murga; la Casa sería como el lugar en donde materializar y reunir todas esas cosas que andan dando vuelta.

Revueltos
El proyecto se inició allá por 2005 con unos cuantos estudiantes con ganas de hacer algo más, por fuera del ámbito estrictamente académico. A fines de 2008 eran seis integrantes; desde el año pasado son unos 40. Mucha gente, de muchos ámbitos diferentes: estudiantes de medicina, sociología, ingenierías varias, letras, comunicación social, publicidad, historia, arquitectura, ciencias políticas, trabajo social; y de procedencias geográficas también variadas: Santa Fe, Paraná, Rafaela, Concordia, San Francisco.
“Este crecimiento del grupo, bastante abrupto, nos llevó a pensarnos de otra manera, a organizarnos mejor, haciendo grupos de trabajo, dividiendo tareas, teniendo objetivos más concretos que puedan resolverse de manera más práctica”, explica Guillermina.
—¿Hay requisitos para formar parte de Revuelta?
—De carreras, edades y lugares, ninguno. La gente que se acerca a formar parte de esto es gente que, de una u otra manera, no está conforme con esta realidad, la considera inhumana, indigna, y quiere hacer algo para cambiarla, está en búsquedas de generar algo nuevo, lazos diferentes.
—¿Cómo impacta en el grupo su heterogeneidad?
—Estas diferencias hacen al grupo, porque el proyecto no es algo que esté cerrado ni que permanezca estático, sino que se está repensando constantemente en base a las experiencias colectivas –dice Luciana–. El que haya siempre gente nueva incorporándose favorece y habilita esto; todo el tiempo se escuchan nuevas ideas, diferentes conocimientos, y lo que está bueno es que todos hacemos cosas dentro de Revuelta que por ahí no tienen que ver específicamente con lo que estudiamos. Por ejemplo, un estudiante de ciencias políticas trabajando en el taller de huerta. El enriquecimiento de los conocimientos diversos, en este sentido, está buenísimo. Realmente lo que estás estudiando o estudiaste, en Revuelta, no te hace ser lo que sos, acá sos miembro de un montón de cosas y cada uno ocupa los lugares que quiere.
—¿Qué sienten que está dejando Revuelta en el barrio?
—Creo que más allá de lo que nosotros podemos dejar, es importante lo que aprendemos estando ahí –consideró Agustín Patrone–. Ahora, para levantar la Casa contamos con la ayuda de un arquitecto y de la gente del barrio, porque muchos son albañiles o trabajadores de la construcción, tienen la capacidad de levantar, en un par horas, un rancho donde vivir cuando sus casas se inundan. Son todos conocimientos que se comparten.
—Nosotros –sigue Ariel– lo principal que queremos dejar con nuestro trabajo es la idea de que puede haber una organización para defender los derechos, la tierra que es propia, para trabajar en conjunto. Seguramente algo de eso ya dejamos.

Publicado en Pausa #98, que te espera con mucho más en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé. 

miércoles, 1 de agosto de 2012

Progresan los estudios para el puente



Con perforaciones de 55 metros, el diseño del enlace entre Santa Fe y Santo Tomé se encuentra en la etapa de análisis de suelos en el lecho del Salado y sus bañados.

Por Marcelo Carballo

En el marco de la realización de los estudios técnicos por el nuevo enlace vial entre Santa Fe y Santo Tomé, las consultoras contratadas por Vialidad Nacional avanzan con la etapa de elaboración del Proyecto Ejecutivo de la obra. Luego de definida por el organismo la alternativa tres (que se radica en el norte de Santo Tomé y el centro de Santa Fe), los trabajos actuales comprenden –además de reuniones con los departamentos técnicos de ambos municipios– tareas de campo, como estudios de suelo y topográficos de la traza, tanto en las dos ciudades como en el propio valle aluvional del río Salado.
Estas tareas ejecutadas son necesarias para ajustar el anteproyecto e incorporar las obras complementarias que se acordaron en las reuniones entre los funcionarios de Vialidad y los representantes de los dos municipios.
“Los estudios de suelo vienen a enriquecer y mejorar la información sobre las condiciones de los terrenos, para luego levantar los terraplenes de la circunvalación y de los puentes, así como los intercambiadores en cruces y accesos, tanto en Santo Tomé como en Santa Fe”, explicó Fernando Pais, encargado del área de comunicación del Séptimo Distrito Santa Fe de Vialidad Nacional.
Este tipo de trabajos de campo, al igual que las perforaciones que se estaban haciendo en la Circunvalación Oeste y Mendoza del lado santafesino, continuarán durante los próximos diez días. Para determinar las características portantes del suelo donde se asentará el puente, y los terraplenes de acceso, los estudios topográficos demandaron perforaciones hasta los 55 metros de profundidad en el lecho del río Salado y de los bañados.

Puntos especiales
Cabe destacar que se tomaron muestras de suelo a lo largo de toda la traza, tanto en Santo Tomé como en Santa Fe, con especial atención en los puntos donde se construirán intercambiadores y/o puentes de cruces y accesos. En el caso de Santo Tomé se trata de la intersección de la Ruta 11 y calle Malvinas Argentinas y en el cruce de la Ruta 19 con la misma arteria, así como en República de Chile y Castelli. En Santa Fe, los puntos que tendrán intercambiadores de tránsito son en Circunvalación Oeste y Mendoza y Circunvalación Oeste y General López.
El informe también menciona que en todos los casos se contemplarán las cuestiones hidráulicas, en base a los planes directores de desagües de los dos municipios. En forma paralela, también se trabaja en el diseño vial y de las estructuras, tanto del puente como de la circunvalación. Estas son tareas de gabinete que, junto con la información recolectada, darán como resultado el anteproyecto de la conexión vial, que las consultoras entregarán a Vialidad Nacional en los próximos meses.


El puente Carretero es el escenario de la furia de los vecinos debido a los embotellamientos que, a veces, producen retrasos de horas.

“Una vez aprobada esta instancia, las consultoras elaborarán el proyecto ejecutivo definitivo y el pliego de licitación, proceso que se espera tener concluido a fin de año”, adelantó Pais.
El anteproyecto tiene un alto grado de nivel de diseño, explicó posteriormente el representante de Vialidad, lo que lo hace necesario repasar los últimos detalles, antes de proceder a realizar el proyecto ejecutivo definitivo. “Es una herramienta fundamental, como un borrador con alto detalle, que da la posibilidad de hacer los ajustes finales antes de realizar el trabajo completo, con la obra contenida en el proyecto final, tal cual se ejecutará”, concluyó.

Plazos y recorrido
El informe difundido por Vialidad indica que “en poco tiempo más estará concluida la etapa preliminar dos, instancia donde quedará ajustado con detalle más preciso todo el enlace”.
Cabe señalar que el jefe del 7º Distrito Santa Fe de la Dirección Nacional de Vialidad, Rafael Preto, declaró que se espera que los estudios que llevan adelante las consultoras estén concluidos antes de terminar el presente año.
En cuanto a la planimetría del proyecto, desde Vialidad recordaron que se puntualizará el trayecto y ubicación concreta de la Avenida Circunvalación de Santo Tomé, que discurrirá desde Ruta Nacional 11 (Richieri y Primera Junta) por Malvinas Argentinas, cruzando Ruta Nacional 19, hasta alcanzar la zona norte de la trama urbana y llegar a la altura de Costa Azul, al borde del curso de agua.
En este punto, en dirección a calle Mendoza del lado de la capital provincial, cruzará el puente propiamente dicho.
Dentro del ámbito de Santa Fe se materializarán dos ingresos, uno por el par circulatorio establecido por la referida calle Mendoza para ingresar y por calle Alfonso Durán para tomar Circunvalación Oeste y el nuevo enlace. Asimismo, se conformará un segundo acceso por Avenida General López, también desde Circunvalación Oeste.
Desde Vialidad señalaron que con estos accesos ambas localidades lograrán una mejor conectividad de sus tejidos urbanos gracias al enlace. “Justamente, dada la alta intervención en beneficio de las dos ciudades, y con el sentido metropolitano establecido por Vialidad Nacional para la obra, el contacto con los dos Estados locales busca incorporar la mayor cantidad posible de mejoras, solicitadas por los municipios”, menciona el comunicado. Mientras tanto, el viejo puente Carretero sigue soportando el fastidio de los vecinos.

Publicado en Pausa #98, a la venta en los kioscos de Santa Fe y Santo Tomé