miércoles, 4 de julio de 2012
Folclore y color urbano
Marco Kofman, de El Fuego de la Semilla, habla de Día, el primer disco del grupo.
Por Marina Ramayo
El Fuego de la Semilla es un grupo que se conformó en 2005 en Rosario. Desde los inicios sus integrantes decidieron transitar los senderos del folclore de América del Sur. Con la creciente incorporación de canciones de su autoría, esos caminos apuntaron “a desarrollar una identidad propia a partir del reconocimiento del anclaje urbano de la canción y de los autores y músicos del grupo”. Así definen el proyecto los actuales integrantes: Noelia García (voz), Pablo Elizondo y Marco Kofman (guitarras y coros), Facundo Vázquez (bajo), y desde hace un tiempo Matías Marcipar (vientos) y Jorge Mockert (percusión).
El año pasado, El Fuego de la Semilla ganó el concurso de coproducciones discográficas de la Editorial Municipal de Rosario (ver aparte) y así editó su primer CD, Día. El disco, de 13 canciones, fue grabado en 2011 y está compuesto por composiciones (propias y ajenas) armando un arco rítmico y de colores que transita todos los momentos del día. La presentación oficial se realizó en abril en el Teatro Lavardén de Rosario. El viernes 27 de julio lo mostrarán en Santa Fe (en al auditorio de ATE) y el sábado 28 en Paraná.
—¿Cómo fue la experiencia con el concurso de coproducciones discográficas?
—Al concurso lo realiza todos los años la Municipalidad de Rosario que tiene una editorial (Editorial Municipal Comunitaria) que edita discos, libros, fotografía. Dentro de lo que es música, está Ediciones Musicales Rosario que es la que edita los discos que ganan el concurso que ellos realizan. Todos los años se seleccionan desde ese concurso dos discos, uno más cercano al folclore (a veces ha sido más bien tanguero) y otro más del rock. Nosotros nos presentamos el año pasado, ya habíamos hecho por nuestra parte la grabación, y ganamos. Se editó, se realizó la gráfica de tapa, la difusión y lanzamiento.
—¿Por qué Día?
—El nombre del disco surgió el año pasado en función de detenernos en las canciones y lo que estaba sonando en las grabaciones. Nos encontramos con que cada canción parecía apuntar a un momento del día, por su sonoridad o por la temática que trata. Pensamos los distintos momentos del día en función de la luz de cada uno, de ahí sale el diseño de la tapa del disco, un disco que gira y que va mostrando diferentes colores. El orden de los temas en el disco también tiene que ver con las luces del día y con cómo se predispone uno ante eso. Quedó pensado, conceptualmente, como un disco que transcurre durante un día entero, las canciones tienen un orden que es el de las luces del día. Pensando en cómo ubicar las canciones nuestras y las de otros autores decidimos, finalmente, que formaran parte del cuerpo del disco mezcladas entre las nuestras. Así, se intercalan canciones propias con las de otros. Después del armado nos dimos cuenta que ninguna canción de la madrugada era nuestra… Este fue un hallazgo que habilitó el disco, ninguna de las nuestras se encontraba bien con ese momento del día, no sabemos componer de madrugada.
—¿Hicieron lanzamiento oficial?
—Sí, en abril hicimos la presentación oficial del disco con toda la difusión. Esta era una de las cosas que garantizaba el concurso, realizar un recital de presentación. Lo organizamos nosotros pero ellos aseguraban la prensa. La verdad es que nos fue bastante bien, fue en el teatro Lavardén, que es un teatro provincial, un lugar muy lindo y muy abierto, entran 450 personas, que es un lindo número al cual puede aspirar un grupo local. Pedimos hacerlo ahí porque queríamos hacerlo en una sala y no en un bar. Nos sorprendió bastante la convocatoria, había muchos amigos, mucha gente del ambiente de la música local y mucha gente que empezó a escuchar El Fuego estos últimos años en que tocamos mucho en Rosario. Fue importante ver que nos está yendo bien con nuestras canciones.
—¿Cuándo arrancaron con El Fuego?
—A fin de año estaríamos cumpliendo siete años. Cuando presentamos el disco nos preguntaban “¿Y por qué tardaron tanto en sacarlo?”. Nosotros consideramos que esperábamos tener algo para decir y sobre todo tener gente que nos quisiera escuchar. Por ahí el apuro de los últimos tiempos por sacar un disco tuvo que ver con una demanda de amigos que querían tener la posibilidad de escucharnos en su casa. Ahí surgieron las ganas definitivas de sacar el disco, sumado a que habíamos adquirido una estabilidad interesante en términos de sonido y respecto de los músicos que se incorporaron. Nos afincamos porque encontramos dos personas que se sumaron a un proyecto que ya tenía una historia, y lo entendieron perfectamente.
—¿Cómo es la formación actual?
—Actualmente somos tres santafesinos, Matías Marcipar, Jorge Mockert y yo. Además están Facundo Vázquez de Paraná y Pablo Elizondo y Noe García de Rosario. Terminamos siendo mayoría de Santa Fe. No vivimos todos acá, Matías vive en Santa Fe y Jorge en Buenos Aires, con ellos ensayamos cuando hay recital, nos juntamos a un ensayo intensivo el día anterior. El resto nos juntamos todas las semanas para ensayar y armar temas nuevos. A veces también tocamos sin percusión o sin vientos, nos vamos adaptando, y eso está bueno también, porque tocar como sexteto es muy difícil económica y técnicamente. Hay muchos lugares en los que con la formación completa no podemos tocar porque son muchos instrumentos; además la base del grupo son dos guitarras acústicas y eso implica que tiene que haber un buen sonido para que se entienda la propuesta.
—¿Cómo es la movida de Calle Pasco?
—Calle Pasco es mi casa, desde 2009 venimos haciendo juntadas cada tanto, utilizándola como centro cultural independiente. Organizamos recitales en los que tocan grupos de amigos, de Rosario o de Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba… Gente con la que uno se pone en contacto en las vueltas que da. Les ofrecemos el lugar y los amigos de uno para que vengan a escuchar. Se arma un ambiente interesante. La idea la robamos de Rincón (Santa Fe), ahí se hicieron una serie de recitales en una casa, nos invitaron a tocar, y a los seis meses estábamos haciendo lo mismo. De esta experiencia resulta interesante el hecho de poder tocar sin amplificación, sin nada que te separe del público y con la posibilidad de armar una ronda, una guitarreada, con lo cual uno ya sabe que se da otro tipo de vínculo con el público y con los otros músicos. Nuestra idea fue la de un espacio para constituir ese vínculo un poco más profundo. En Rosario esto coincidió con mucha gente que empezó a armar estas movidas. Y la gente que ha ido transmite el valor que tiene la experiencia de haber tocado de esa manera. Sirve mucho para el que está componiendo porque la canción tiene una llegada mucho más importante cuando está en ese clima, cuando hay una empatía tan importante con el público. Los recitales que hicimos hasta ahora estuvieron increíbles, tener ahí cerca al tipo que te está cantando, que te está contando algo, es una forma impresionante de empezar a escuchar a alguien. Gracias a esa experiencia hemos visto a treinta y pico de grupos que, si no, se te pierden por ahí. Nuestra idea es mantener estos recitales, pero no tenemos el tiempo ni el ímpetu para hacer algo fijo, con una periodicidad dada, porque cada uno tiene otros proyectos…
Sello municipal rosarino
Creada en 1992 en el ámbito de la Secretaría de Cultura y Educación municipal, la EMR organiza concursos periódicos de novela, relato, poesía y ensayo, y edita las obras ganadoras junto con títulos inéditos y obras de artistas de la región de trayectoria reconocida. En este marco, se creó en 1994 el sello discográfico Ediciones Musicales Rosarinas. Su catálogo se conforma a través de concursos y coproducciones con músicos o agrupaciones, además de grabaciones y recopilaciones de artistas de obra reconocida. El objetivo es contribuir a la promoción, difusión y circulación de la producción de la ciudad. Desde su lanzamiento, en 2005, lleva editados más de 20 títulos de diversos géneros y autores, a través de los dos llamados anuales a concurso.
Publicado en Pausa #96, todavía a la venta en los kioscos de SF
martes, 3 de julio de 2012
Naranpol entra en una nueva etapa
Parecía que la planta iba a reabrir, pero no fue así. Los obreros apuestan a la autogestión cooperativa.
Por Juan Pascual
Los trabajadores de la planta local de Productora Alimentaria (más conocida por su marca insignia, Naranpol) retornaron el 4 de junio, por la mañana, a la fábrica emplazada en avenida Blas Parera y Formosa. Esperaban ocupar sus puestos y poner las máquinas en movimiento. Pocos días antes, el 15 de mayo, llegaron a un acuerdo con la patronal que ponía fin a un conflicto que lleva un año y un mes.
En ese período hubieron 39 audiencias de conciliación en el Ministerio de Trabajo, una huelga y toma de la fábrica, un lock out que se inició en octubre de 2011, una concurso de acreedores desde mayo de 2011 y un cambio de gerenciador: lo que era propiedad de los herederos de Carlos Galán pasó, en abril de este año, a manos de Digrabel, una pequeña empresa del corredor de Top Race Carlos De los Santos. En el mismo lapso, los 146 trabajadores de la planta ubicada en Santa Fe sufrieron la reducción de sus salarios desde $4500 (la pauta del convenio colectivo de trabajo, CCT) al mínimo vital y móvil ($1840), la llegada de 180 telegramas de despido por la toma, la falta total de pago salarial desde octubre de 2011, una masiva campaña de desprestigio de sus dirigentes y una agresión de María, Lucas y Martín Galán, el 21 de diciembre. Por la noche, entraron a la planta tomada con camioneta y todo (una Volkswagen Tiguan), embistieron varias veces el portón metálico y le produjeron lesiones a dos trabajadores, según consta en los peritajes médicos policiales. Antes, camino al lugar, casi atropellaron a dos niños del barrio al pasar por un acceso próximo, el pasaje Grandoli.
El 4 de junio los trabajadores quedaron en la puerta. El nuevo dueño, De los Santos, nunca apareció. Naranpol sigue cerrada y el conflicto entró en una nueva etapa.
Figurín
De los Santos no es muy conocido por su actividad empresarial. En el Top Race, su coche tenía dos auspicios: Naranpol y Viñas de Carragal, marcas de Productora Alimentaria. Como única experiencia previa, compró y quebró la fábrica de confites Peretti, en Franck. Con 800 empleados en total, Naranpol es una organización de otra escala, que según su web (hoy desactivada) exporta en Latinoamérica, Rusia y África. Hasta hace poco, era la tercera productora de gaseosas del país. Ese imperio es hoy gerenciado por Digrabel, la razón social de De los Santos. No está en claro si se trató de un traspaso de acciones desde los antiguos dueños (los Galán) o si hubo un simple cambio en el directorio. Como sea, no salió un peso: Digrabel asumió con el costo de hacerse cargo de las deudas de Productora Alimentaria.
La empresa de De los Santos es casi inexistente: según publicó el semanario Cruz del Sur, sus oficinas son fantasma (en una vive una familia, en otra nadie atiende), no tiene empleados y el directorio está compuesto por dos jovencitos (el presidente, Norberto De los Santos, de 19 años y su suplente, Emiliano De los Santos, de 18 años).
El corredor de Top Race, De los Santos
La venta se conoció el 17 de abril. El 15 de mayo, en la sede rosarina del Ministerio de Trabajo de la Provincia, De los Santos y los representantes del Sindicato Único de Trabajadores de Aguas Gaseosas (Sutiaga) acordaron la reapertura de la planta. Allí se pactó la reincorporación de los despedidos, la no persecución de los dirigentes obreros, un salario acorde al CCT y un pago en 18 cuotas de un monto inferior a los $70 mil que la empresa le debe a cada empleado (en razón de la reducción y el no pago de salarios). También se dejó en claro que los trabajadores podían optar por la vía judicial para reclamar el total de lo adeudado. Empresa y gremio, además, prometieron acompañarse para gestionar el Repro, el programa del Ministerio de Trabajo de la Nación que solventa parcialmente los salarios de las empresas en crisis.
Los ataques
“Nosotros siempre supimos que este era un testaferro”, le dijo a Pausa Cristian Farieri, el delegado sindical de la planta santafesina. La apreciación tiene su justificación: De los Santos no se presentó a la reapertura y, además, el 29 de mayo, en una solicitada publicada en el diario Uno, advirtió que “No se permitirá el ingreso a ningún establecimiento” de Farieri, Fernando González, Osvaldo Giolongo, Marcelo Bleckmann, Gerardo Recce, Jorge Pino, Antonio Pérez, Fernando Román, Gastón Stivala y Martín Román, “los cuales se encuentran denunciados penalmente por la Empresa”.
Una embarrada de cancha. No sólo se trata de parte de los principales dirigentes de los trabajadores sino que las causas no existen. En declaraciones al programa “Antes que sea tarde”, emitido por LT10, uno de los enlistados, Fernando González, explicó cómo interpusieron un recurso para saber qué causas tenían en su contra y cómo el juez Pegasano dictaminó que “no tenemos ningún tipo de denuncia ni pedido de captura”. “A nosotros se nos ha acusado de muchísimas cosas y con esto queda claro no sólo que no tenemos denuncias penales, sino también la burla y la falta de respeto de los empresarios”, dijo González a la emisora.
La causa que sí se había abierto era por robo de mercadería. Durante la toma de planta (entre noviembre de 2011 y abril de 2012), la patronal acusó en sede judicial y por cuanto medio de comunicación tuviera a mano que salían camiones con carga y que se fraccionaba de manera ilegal. “Se confunde a los trabajadores con 30 delincuentes que están tomando ilegítimamente una planta” declaró Martín Galán el 28 de enero de 2012 a El Litoral, mientras pedía el cumplimiento de la orden de desalojo que establecieran los jueces intervinientes en el concurso de acreedores, Eduardo Sodero y, luego, Gustavo Ríos. También extendió una advertencia al empresariado: “los industriales también tienen que actuar, porque hoy es nuestra empresa, pero mañana será otra. No puede ser que te roben a mano armada y todos miren”. “Hay que tener en cuenta que han saqueado la empresa. En depósito había entre 4 y 6 millones de pesos en mercadería que salieron a la venta y se la repartieron entre dos delegados”, acusó.
Sin embargo, en el stock disponible había sólo $1,5 millón de pesos “y a la causa de robo de mercadería el juez Pegasano la dio por sobreseída el mes pasado por falta de mérito. Estábamos involucrados tres compañeros, Francisco Castel, Fernando González y yo”, reseñó Farieri a Pausa.
El desmanejo
Además de ladrones, los trabajadores fueron tratados como rosqueros baratos. En el verano, una hipótesis circuló con simultaneidad y mucha fuerza por un sinnúmero de medios, propalada por la propia voz de los Galán: la toma y la conformación de una cooperativa por parte de los obreros correspondía a una estrategia del rossismo para quedarse con la empresa. El Sutiaga, como gremio, apoyó la candidatura de Agustín Rossi en la última elección de 2011. Y el hermano de Rossi, Alejandro, es accionista de Paraná Cargas, la empresa que transportaba a Naranpol. La operación de pinzas cerraría, además, por el lado de los salarios: con una sorprendente veta antiimperialista, los Galán proclamaron que los CCT de la rama se elaboran entre el Sutiaga y las transnacionales de la gaseosa, por lo que se firman acuerdos salariales que exceden las capacidades de las empresas nacionales. En la citada entrevista dada a El Litoral, Martín Galán expuso que “estamos siendo víctimas de un grupo de intereses de Rosario”. “El sindicato de Santa Fe está comandado desde Rosario, y éste, por multinacionales. El gremio de Rosario encuentra una línea política de apoyo a la que le interesa nuestra logística, porque Productora Alimentaria había encontrado en el mercado una participación muy importante a nivel nacional y si bien no tenemos camiones propios no se dejaba, en el momento de apogeo de producción, de mover casi 500 y hasta 700 camiones mensuales. De ese modo, la logística pasó a ser clave de nuestro negocio”, explicó Galán.
Una verdadera megaoperación, que involucra a las multinacionales, los hermanos Rossi, Paraná Cargas, un gremio entero y el Ministerio de Trabajo de la Nación. A Farieri le “cuesta creer que personas grandes, formadas, con estudio, se prendan al juego de esta gente que lo único que hizo es cagarnos y estafar a los proveedores. Y siguen creyendo que los culpables de todo esto son los trabajadores, cuando los culpables de todo esto son los empresarios”.
Productora Alimentaria se presentó a concurso preventivo de acreedores el 4 de mayo de 2011. Muy veloz, el 9 de mayo, el juez Sodero accedió al pedido patrocinado por los abogados Raúl y Rodolfo Benavides (el último, además, acompañó a De los Santos en las audiencias de mayo en Rosario) y dio por caído el CCT. En el escrito elaborado en representación de los Galán, se indica en siete oportunidades y como razón de la crisis de la empresa el “costo laboral” que debe afrontar. Fuera del CCT, los salarios se redujeron a un tercio.
No obstante, la decisión judicial se tomó sin conocimiento de los balances de la empresa, que no fueron presentados. En su lugar pusieron “cuadros contables”. En lo sucesivo, al menos hasta febrero de 2012, tampoco se adjuntaron los balances de sumas y saldos, el detalle de los de activos y pasivos, de ingresos y egresos de caja y los resultados del ejercicio de cada mes.
Aún así, de los propios “cuadros contables” surgen varios datos. El primero refleja el tamaño de Productora Alimentaria: en 2010 facturó por más de $225 millones de pesos y en 2011 arañó los $250 millones. El segundo muestra el peso de los gastos. Para 2011, en el rubro “abonos” (¿?) se indican cerca de $15 millones de pesos; en “sueldos” $41 millones. Se trata de apenas el 22% de la facturación anual. Por otro lado, la Comisión Técnica de Asistencia Gremial, en el marco de la Multisectorial de Apoyo a los Trabajadores de Naranpol, elaboró un informe que precisa el lugar que ocupan los salarios en la empresa. Allí se reseña que “para el conjunto de las empresas del sector el costo salarial representó en 2010 el 14,5% de las ventas. Para Naranpol, según la fuente que utilicemos (si observamos los Estados Contables o los Balances Mensuales) el costo salarial se encuentra alrededor del 16% de las ventas”.
En suma, la crisis de Productora Alimentaria no pudo deberse, según la fuente judicial o gremial, al consabido “costo laboral”.
Las pinzas de la supuesta rosca política se abren de par en par. Y lo único cierto es que los empleados cobraron un tercio de su sueldo de mayo a octubre, para luego ver cómo comenzaba un lock out y cómo no cobrarían un peso más.
La lucha
Los trabajadores no se quedaron inmóviles. Frente a la situación, declararon una huelga en octubre, luego ocuparon la planta de Blas Parera y finalmente tendieron todos los lazos posibles para conseguir apoyo. Recibieron la ayuda de Luis Caro, el presidente del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas, y de la Multisectorial local. Y asistieron a todas las audiencias en Trabajo (39 en total), planteando como único interés mantener la fuente y los salarios. Durante esas negociaciones, se notó el hastío del gobierno respecto de la patronal. Tras la audiencia 16, el entonces ministro de Trabajo Carlos Rodríguez explotó: “Naranpol es uno de los casos más difíciles, con los empleadores más difíciles que hemos conocido en mi vida”, “el grado de flexibilidad de la empresa es cero o menos cero, en números negativos”, “yo creo que (Carlos) Galán debe tener ganas de levantarse de la tumba y revisar lo que están haciendo sus hijos”. El 25 de noviembre de 2011, el secretario general de Sutiaga, Américo Romero, calificó una de las audiencias como “otra payasada de esta gente, que le faltó el respeto a las autoridades, a los trabajadores, al síndico. Vinieron con la postura de buscar un crédito de 30 millones de pesos, y de despedir a 210 personas para poder producir”. El mismo día, el entonces gobernador Hermes Binner aumentó el monto: “Este es un problema difícil de resolver porque la empresa pide 40 millones de dólares para poder funcionar. Las cosas han cambiado enormemente desde que no está Carlos Galán”. La patronal se amparó, en declaraciones posteriores, en el saber de “especialistas” que habían elaborado un “plan de negocios”.
Trabajadores de Naranpol protestan frente a Tribunales
En noviembre 2011, también, se dieron los avances hacia la conformación de la cooperativa para la recuperación de Naranpol (en ese momento, en lock out). Hubo reuniones en Desarrollo Social y en Trabajo de la Nación, facilitadas por Luis Caro. Hoy, a la vista de lo sucedido, la estrategia no parece haber sido desatinada. “Nosotros decíamos todos los meses ‘¿cómo hacemos para aguantar un mes más?’. Y cuando nos damos cuenta, hace ocho meses que no cobramos. Aprendimos a vivir sin plata, lamentablemente aprendimos a sanatear a nuestros acreedores. La moral del trabajador está alta porque sabe que, a la larga, nosotros nos vamos a quedar con todo. Todos lo sabemos. Desde un primer momento nos dimos cuenta, cuando la patronal cerró todo en octubre. Por eso la cooperativa en formación, que metimos en diciembre, a tres meses de que plantearan el lock out”, explica Farieri.
—¿Tomarán otra vez la fábrica?
—Depende. Nosotros vamos a presentar el pedido de quiebra, en estos días —anuncia Farieri—. La idea es que con la quiebra se pida el crédito de los trabajadores (ver aparte). Y además, la empresa le debe al sindicato 5 millones de pesos. Vamos a ir con eso. En caso de que no tengamos una respuesta favorable del juez... nos vamos a meter. La primera toma decíamos “no, mejor no, qué nos vamos a meter”. Hoy se está incumpliendo todo. Nosotros estuvimos adelantando, fuimos al Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, para ver cómo avanza nuestra cooperativa, a Trabajo de la Nación, a la parte de ayuda a empresas autogestionadas, y a Desarrollo Social, por los subsidios para cooperativas. Tenemos buenas perspectivas, pero tenemos que cortar el cordón: seguimos en relación de dependencia.
—¿Y el resto de las plantas?
—Aquel que lo vea desde afuera le parecerá utópico, pero nosotros vamos por todo, por etapas, pero vamos por todo. La idea es que la gente de Rosario, Reconquista, Córdoba, Chaco, en un futuro esté trabajando de vuelta, que todo aquel compañero que quiera volver a trabajar tenga la posibilidad.
—¿Cómo está la planta?
—Hay que ir, engrasar, aceitar las máquinas, apretar el botón y empezar a producir.
Recuperar para salvar el trabajo
Santa Fe prácticamente no posee antecedentes en empresas recuperadas por sus trabajadores, por lo que el caso de Naranpol tuvo un feroz revuelo. Parecía que en la ciudad iba flamear, finalmente, el sucio trapo rojo. Vale recordar que esta modalidad –casi un invento argentino– sirvió para sostener los puestos de trabajo de miles de trabajadores y de cientos de empresas, en los tiempos de la malaria de 2001. Y que la reciente modificatoria de la ley de quiebras, en 2011, le da cobijo y garantías: se incluyó la posibilidad de que la producción continúe a través de los trabajadores, aún cuando la cooperativa de trabajo esté en formación, que tengan prioridad para hacer una oferta y que se les adjudiquen en forma directa los bienes mediante sus créditos laborales (la deuda de la empresa con sus empleados, calculada al 100%), más allá de la voluntad del empleador.
Los jóvenes y la Multisectorial
A nivel local los trabajadores de Naranpol fueron acompañados por una Multisectorial compuesta por la Casa de Derechos Humanos, las Madres de Plaza de Mayo, El Birri, el Colectivo Elegguá, la agrupación Martín Fierro y el Partido Obrero, entre otros espacios. Con gran presencia juvenil, participaron en diversas movilizaciones. Farieri recuerda: “No teníamos mucha experiencia, éramos laburantes con cierto roce con la empresa, pero jamás pensamos que íbamos a llegar a tanto. Cuando los chicos se acercaron, nosotros... No sé como decirlo, dudábamos de todo. Pero en el primer encuentro, en El Birri, empezamos a relacionarnos y fue un gran apoyo. Los chicos empezaron a participar de las asambleas, a ir a la planta, y todo cambió. Nosotros estábamos todo el día, por ahí no teníamos más nada de qué hablar y el hecho de que vinieran era muy bueno. Después, los chicos del Doca trajeron películas para mirar. Y estuvo el evento que hicimos en la plaza Pueyrredón, que fue gracias a ellos, que dieron una mano bárbara. Siempre lo decimos: estamos muy agradecidos, llegaron en un momento en que lo necesitábamos”.
Más novedades posteriores a la publicación de la nota, acá
Publicado en Pausa #96, que todavía te espera en los kioscos.
domingo, 1 de julio de 2012
Pegale una mirada al #95, si todavía no conocés a Pausa
El archivo completo en pdf de Pausa #95, que ya salió de circulación, si hacés click más abajo o si no acá.
Si no nos conocés, dale una hojeada. Y después, recordá que el #95 te está esperando ahora en los kioscos de SF, o que podés recibirlo en tu casa (si nos mandás tu dirección a pausadigital@gmail.com)
jueves, 28 de junio de 2012
Recomendaciones libreras de Palabras Andantes y Del Otro Lado
Historia económica argentina (1880-2009)
Diego Rubinzal
Ediciones del CCC
Precio: $ 230
Desde los supuestos “tiempos dorados” del modelo
agroexportador hasta la disputa generada en torno a la resolución 125, durante
la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, este libro nos brinda claves
para entender las raíces de la evolución económica argentina.
Por otra parte, el texto no se agota en describir y explicar
las mutaciones ocurridas en la estructura económica, sino que también realiza
un repaso de los principales acontecimientos políticos y sociales de la
historia argentina. Dice Alfredo Zaiat en su prólogo: “Esta obra, que retrata
la evolución de la economía argentina hasta la actualidad procura que cada uno
de nosotros pueda convalidar, cambiar o matizar sus opiniones sobre el devenir
económico local, pero ahora sin la excusa de no conocer bien lo que realmente
sucedió. Su lectura será imprescindible para saber lo que pasó, pero, más
relevante, para estar atento sobre lo que está pasando y, aun más importante,
para construir un futuro mejor, sin engaños y donde el territorio que se conoce
como Argentina sea uno para todos y no para una minoría”.
Encontrá a Rubinzal en Del Otro Lado
(Publicada en Pausa #93, miércoles 9 de mayo de 2012)
El discurso del cómic
Luis Gasca y Román Gubern
540 páginas, tapa dura
Editorial Cátedra
Precio: $ 180
El discurso del cómic constituye un excepcional inventario
enciclopédico de las convenciones utilizadas en la narrativa dibujada,
ilustrado por cerca de mil seiscientas viñetas. En un apasionante recorrido por
el acervo de símbolos y recursos lingüísticos utilizados por los cómics, los
autores analizan sus convenciones iconográficas, sus elementos literarios y sus
técnicas narrativas. Nunca se había llevado a cabo tan esclarecedora disección
de este popular medio de expresión, uno de los pilares de la cultura de masas
contemporánea y cantera de mitos cotidianos. Jamás un estudio académico
dedicado a los cómics había compilado tan gran número de vistosas
ilustraciones, que van de finales del siglo pasado a nuestros días. Se puede
leer secuencialmente, se puede consultar gracias a su ordenación sistemática y
su índice de materias, o recorrer con curiosidad, dada la amenidad y rareza de
muchas de las imágenes compiladas. Se muestra cómo algunos rasgos de los cómics
proceden de otras formas anteriores (la pintura, la caricatura o la novela),
mientras que otros constituyen acuñaciones específicas, que revelan el ingenio
de los dibujantes y la sagaz complicidad de sus lectores populares.
Gubern, un admirador de Alex Raymond, está en Palabras Andantes
(Publicada en Pausa #93, miércoles 9 de mayo de 2012)
De qué hablo cuando hablo de correr
Editorial Tusquets
Precio: $ 53
En 1982, tras dejar el local de jazz que regentaba y decidir
que, en adelante, se dedicaría exclusivamente a escribir, Haruki Murakami
comenzó también a correr. Al año siguiente correría en solitario el trayecto
que separa Atenas de Maratón, su bautizo en esta carrera clásica. Ahora, ya con
numerosos libros publicados con gran éxito en todo el mundo, y después de
participar en muchas carreras de larga distancia en diferentes ciudades y
parajes, Murakami reflexiona sobre la influencia que este deporte ha ejercido
en su vida y en su obra. Mientras habla de sus duros entrenamientos diarios y
su afán de superación, de su pasión por la música o de los lugares a los que
viaja, va dibujándose la idea de que, para Murakami, escribir y correr se han
convertido en una actitud vital. Reflexivo y divertido, filosófico y lleno de
anécdotas, este volumen nos adentra plenamente en el universo de un autor que
ha deslumbrado a la crítica más exigente y hechizado a miles de lectores.
En 1986, con el enorme éxito de su novela Norwegian Wood,
Murakami abandonó Japón para vivir en Europa y Norteamérica, pero regresó en
1995.
(Publicada en Pausa #94, miércoles 23 de mayo de 2012)
Teoría crítica
Max Horkheimer
Editorial Amorrortu
Precio: $ 100
Junto con Adorno, Horkheimer es uno de los principales
orientadores de la llamada Escuela de Frankfurt. Su pensamiento se desarrolló
en íntimo contacto con la realidad histórica de la década de 1930: el ascenso
del régimen nazi en Alemania y la consolidación del stalinismo en la Unión
Soviética. Si las condiciones objetivas estaban maduras para una transformación
revolucionaria, el hecho de que esta no se produjera subrayaba la importancia
decisiva de la ideología, de la falsa conciencia, de la estructura psíquica de
los individuos. He ahí, quizá, su contribución más original: estudiar el
proceso social en la totalidad de sus momentos, incluidos los fenómenos de
conciencia. Retomando un marxismo de raíz lukacsiana, Horkheimer desarrolla
magistralmente estos temas armado de una original concepción de la dialéctica:
la teoría crítica, cuya acta de nacimiento constituyen estos ensayos, que
cuentan entre las contribuciones más importantes para la elucidación de aquella
idea de Marx según la cual el ser social determina la conciencia social. Al
mismo tiempo, es una matriz teórica que permite comprender muchos desarrollos
del pensamiento contemporáneo.
(Publicada en Pausa #94, miércoles 23 de mayo de 2012)
El Crack-Up
Francis
Scott Fitzgerald
Arte de
tapa: Miguel Rep
Editorial
Crack Up
Precio: $ 110
“Más que un ‘ataque’, un colapso nervioso o un derrumbe
emocional –para nombrar sólo los sentidos más corrientes que le atribuye el
diccionario–, el crack-up según Fitzgerald es un verdadero mal de tiempo, y
Fitzgerald, vía Edmund Wilson, es el conejillo de indias que la padeció y el
escritor-clínico que la descubrió, la bautizó (de ahí que los traductores hayan
dejado su nombre intacto) y la describió. Como Sacher Masoch inventó el
masoquismo, Scott Fitzgerald inventó el crack-up.
Se trata de una síncopa, una especie de arritmia, una
dislocación que compromete no sólo el cuerpo o la salud mental o la cuenta de
banco sino la consistencia, la estructura misma del tiempo. Si la narrativa del
fracasado es la contracara solidaria de la narrativa del self made man, el
crack-up –precisamente porque interviene en el tiempo sin formar parte de su
estructura– postula decididamente otro régimen de relato. Ya no se trata de
ascensos y caídas, progresión y desastre, acumulación y pérdida. En el crack-up
no hay curvas: hay... un misterio –el misterio de lo que sucedió entre dos
puntos de una vida”. Alan Pauls, 2011.
(Publicada en Pausa #95, miércoles 6 de junio de 2012)
Historias de “perros”. Entrevistas a militantes del PRT-ERP
Pablo A. Pozzi
Editorial Imago Mundi
Precio: $ 136
Historias de “perros”. Entrevistas a militantes del PRT-ERP
presenta ocho entrevistas seleccionadas especialmente de un cuerpo aun más
amplio de testimonios recabados. Dos de ellas han sido publicadas previamente,
en ediciones hoy difíciles de obtener. Todas fueron seleccionadas porque lo que
transmitían los entrevistados tenía gran relevancia, más allá del tema de la
lucha armada y del PRT-ERP. Cada una tiene su especificidad y da una idea de la
complejidad de esta organización y, sobre todo, de la sociedad que la produjo.
Al mismo tiempo, revelan las limitaciones de la propuesta
guerrillera. Asimismo, lo relevante no es si los testimonios son “verdad” o no,
sino más bien lo que sugieren en torno a la historia de una organización
guerrillera y lo que esto obliga a la hora de repensar la historia y la
sociedad argentina de esos años. Las entrevistas son más que sugerentes y
evocan tradiciones, continuidades, rupturas, sentimientos, o sea historias, por
las cuales la guerrilla fue un fenómeno nacional que abarcó todos los sectores
sociales y cuyas raíces se encuentran en el pasado de esta sociedad argentina
conflictiva y compleja.
(Publicada en Pausa #95, miércoles 6 de junio de 2012)
Tecnologías del yo
Michel
Foucault
Editorial
Paidós
Precio: $
96
Le corresponde a Michel Foucault el mérito de haber puesto
de relieve uno de los obstáculos mayores que la modernidad ha dispuesto para
bloquear o trucar la dimensión emancipatoria que anida en toda voluntad de ser
uno mismo. A lo largo de toda su obra, ya sea en el dominio del saber o en el
del poder, de modo directo o lateral, una constante que se puede establecer es
la denuncia de la forma “hombre”, en las múltiples dimensiones que puede llegar
a adoptar. De mil modos diferentes, a través de estudios históricos
(arqueológicos o genealógicos), Foucault no ha dejado de insistir en cómo la
aparición de la forma “hombre”, antes que signo de un desplazamiento
emancipador, no es sino la evidencia de la puesta en obra de un nuevo, y ahora
global, dispositivo disciplinario. Así las cosas, no resultará nada extraño que
su itinerario intelectual concluya en la pregunta por las formas de
constitución histórica de ese uno mismo, entendido como armazón para una cierta
estética de la existencia por medio de la cual nos abrimos a la posibilidad de
la acción moral. A la determinación de esta pregunta se aplican los ensayos
aquí recogidos.
(Publicada en Pausa #96, miércoles 27 de junio de 2012)
La novela policial
Siegfried Kracauer
Editorial Paidós
Precio: $ 68
Los textos que integran esta obra, compuestos entre 1922 y
1925, tienen el valor de constituir uno de los primeros ensayos sobre un género
por entonces devaluado para el campo cultural. Algunos años antes de que
hiciera su aparición el “policial negro” norteamericano, Siegfried Kracauer
dotó a esta expresión literaria de una densidad filosófica que la ubica como
bisagra entre la Teoría de la novela, de György Lukács, y los principios de la
Escuela de Frankfurt. A partir de las obras de Edgar Allan Poe, Arthur Conan
Doyle, Maurice Leblanc o Gastón Leroux, el autor descubre las correspondencias
secretas entre el género “fuertemente codificado” y una teología de la nada, en
la cual el detective celebra en el vestíbulo del hotel las misas negras de la
razón infalible e invencible. La filosofía racionalista se revela así como una
imagen especular de la novela policial.
La mirada del “realista prodigioso” que parece adherirse a
las cosas, los fenómenos apócrifos, los topoi banales de un género literario
son una constante en el pensamiento de Kracauer, y se convierten para él en
alegorías de una filosofía de la historia que iluminan la realidad social.
Kracauer está en Palabras Andantes
(Publicada en Pausa #96, miércoles 27 de junio de 2012)
Avanzan los juicios por el genocidio en Entre Ríos
Año 1976. Marzo. Por aquel 24, nuestra historia dio un giro de 180 grados. Se desataba un período negro, que se valía del silencio y de la muerte. Comenzaba el “Proceso de Reorganización Nacional”. El terrorismo de Estado, planificado para callar voces, corromper derechos humanos y desaparecer decenas de miles de ciudadanos, se desempeñó con ayuda de los Estados Unidos, Francia y de la Iglesia católica, sin cuya acción u omisión difícilmente hubiera podido sostenerse. Una generación perdida. Ideologías que se desvanecen, suspendidas las actividades y los grupos políticos. Quema de libros, censura. Exiliados. Detenidos, torturados, desaparecidos. La mentira y el terror se complementaron, se unieron y trabajaron de la mano para crear un clima de miedo, de inseguridad. La violencia se volvió homicidio y hasta el día de hoy los victimarios convocan al silencio. Sin embargo, la memoria se rehúsa a ceder, y nuestros tiempos quieren y necesitan justicia.
El 21 de marzo pasado, comenzó uno de los diez juicios por crímenes de lesa humanidad que se vienen desarrollando desde octubre del pasado 2011. Por primera vez el teniente general retirado Eduardo Albano Harguindeguy, ministro de Interior en la dictadura cívico-militar, es juzgado por delitos de lesa humanidad perpetrados en la provincia de Entre Ríos. Este es el primer juicio que se desarrolla contra Harguindeguy, quien fue el encargado de escoltar al dictador Videla en el Ministerio del Interior durante cinco años, desde 1976 hasta 1981, período en el que se produjo la mayoría de los crímenes del terrorismo de Estado. Junto con otros ocho imputados más –entre ellos el general retirado Ramón Genaro Díaz Bessone, exjefe del Segundo Cuerpo de Ejército, con jurisdicción en Entre Ríos; el exjefe del Regimiento de Concordia, Naldo Miguel Dasso; el exjefe del Regimiento de Gualeguaychú, Juan Miguel Valentino; exmilitar Santiago Kelly del Moral; los expolicías provinciales Marcelo Alfredo Pérez y Juan Carlos Mondragón; y los exagentes de la Policía Federal Francisco Crescenzo y Julio César Rodríguez– Harguindeguy enfrenta acusaciones por desaparición forzada de personas, allanamiento ilegal, detención y privación ilegítima de la libertad y torturas, en el marco de una asociación ilícita, en perjuicio de 29 víctimas, aunque no todos los represores están imputados por todos los hechos ni dentro de todas las áreas.
El proceso reúne tres causas por delitos de lesa humanidad. En Concordia, las víctimas de los hechos fueron: Sixto Francisco Salazar, Julio Alberto Solaga y Juan José Durantini. Tanto Salazar como Solaga continúan desaparecidos. El centro clandestino de detención funcionó esencialmente en el Regimiento de Caballería. En Concepción del Uruguay, son víctimas de los hechos que se investigan Cesar Manuel Román, Juan Carlos Romero, Víctor Alberto Baldunciel, Juan Carlos Rodríguez, Roque Minatta, Hugo Mario Maffei (fallecido) y José Pedro Peluffo, todos estudiantes secundarios y militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). A su vez, Carlos Atilio Martínez Paiva, Carlos Horacio Valente (fallecido) y Juan Domingo Santamaría conformaban el grupo de militantes de la Juventud Peronista (JP) y fueron también llevados a la misma delegación. Secuestrados por el Ejército en Gualeguaychú, y llevados a la Delegación de la Policía Federal de Concepción del Uruguay son Jorge Orlando Felguer y Hugo Emilio Angerosa, como también son víctimas Cesar Rubén Arrigo, Carlos María Urquiza, Héctor Raúl Respaud, Carlos Julián Cáceres, Jorge Guillermo Aldaz, Juan Eduardo Casaretto, quienes formaban parte de la Comisión Directiva del Sindicato de Luz y Fuerza.
Harguindeguy hoy
Uno de los primeros testigos en declarar en la causa fue el exsindicalista y militante radical de Concordia, Félix Donato Román, el cual dio precisiones sobre la crueldad con que trataron a los presos políticos en las cárceles entrerrianas. Contó con detalles su martirio en cautiverio, las torturas que vivió y las que vio sufrir a sus otros compañeros. Militante de la Unión Cívica Radical y secretario adjunto del Sindicato Municipal de Concordia, además de ejercer una militancia social en barrios, Román fue secuestrado el 24 de marzo de 1976, día en que fue llevado al Regimiento de Caballería de Tiradores Blindados 6 “Blandengues”. Ocho meses después, cuando fue trasladado a Paraná junto con otros detenidos un 23 de diciembre de 1976, relató que fue recibido por el exinventor Juan Carlos Trimarco, quien antes de liberarlos le dijo: “Comprenda. Esto es una guerra”. Román terminó la sesión el 30 de mayo diciendo que “Quien diga que esto fue una guerra es un hipócrita. Yo sólo hacía un trabajo honesto. Te podían detener porque cualquier cosa, por cualquiera… hasta por tener una esposa linda”.
Otro de los testimonios de suma importancia que se agrega al juicio, es el del vocal del Superior Tribunal de Justicia, Bernardo Salduna, quien declaró en la causa viernes 8 de junio pasado. Salduna, que en los años 70 se desempeñaba como abogado, refirió su actuación en esos tiempos, relativa a la detención y desaparición de varias personas de Concordia. El actual magistrado informó detalladamente al Tribunal acerca de los hábeas corpus presentados en Juzgados de instrucción de Concordia, así como las circunstancias de secuestro y desapariciones de personas: “Los recursos que se presentaban terminaban invariablemente en el fracaso porque se informaba por las autoridades militares y policiales que no sabían nada del asunto. Por eso, más o menos en 1978 un grupo de cerca de 100 abogados de todo el país formulamos una presentación directa ante la Corte Suprema. La Corte no actúa originariamente, a ella se llega por apelación. Pero, no obstante, en este caso la Corte emitió una acordada instando al Poder Ejecutivo a dar información sobre el tema”. “No fue mucho, pero, por lo menos se consiguió instalar la grave cuestión en la opinión pública”, recordó. Gracias a las declaraciones de Salduna, se remarcó en el juicio el “modus operandi” de la represión. En aquella época, se hablaba de la existencia de “células locas” que actuaban por su cuenta y que no respondían a los mandos, no podían ser controladas. “Hoy sabemos que no es así y las recientes declaraciones del general Videla al periodista Reato admiten que existía un plan, elaborado en las altas esferas para eliminar clandestinamente siete u ocho mil personas, según Videla, como método adecuado para poner orden y disciplinar el país”, dijo el doctor Salduna al respecto. En relación a los juicios opinó que “ahora creo que hay que dejar que actúe la Justicia, en forma independiente, como debe ser. Sin presionarla, ni en un sentido ni en otro. Y que dicte los fallos como corresponda de acuerdo a la ley y a las pruebas que se hayan aportado”.
En un juicio que desde sus comienzos tuvo repercusiones, (un día antes de que lleguen a Concepción del Uruguay los jueces que llevan adelante la causa, apareció una pintada en las afueras del edificio en donde vive Roque Edmundo Minatta que dice “Minatta / Román… zurdos son boletas”) se siguen dando testimonios que logran desenmascarar algunas de las dudas sobre la época más oscura del país y se siguen buscando respuestas sobre los acontecimientos sucedidos y sobre nuestros desaparecidos, que conforman el silencio acordado de los represores.
Harguindeguy ayer
En la última sesión, el pasado 21 de junio, el Tribunal Oral Federal resolvió posponer hasta nuevo aviso las declaraciones de los testigos que habían sido convocados, debido a la falta de concurrencia de quienes estaban citados para dar declarar en esa fecha y de las posibles consecuencias que podían darse debido al paro nacional de camioneros. Asimismo, el Tribunal anunció que el 5 de julio se realizará la inspección judicial en el Regimiento Nº 6 de Concordia a las 12 horas y adelantó que se está evaluando la posibilidad de indagar al padre Andrés Servín en la Gruta de Lourdes, en la que trabaja. Mostrándose optimista, la abogada de la querella María Isabel Caccioppoli considera de suma importancia los posibles nuevos aportes a la verdad, cuando comiencen a darse los testimonios de Gualeguaychú, teniendo en cuenta que el recorrido de muchos detenidos comenzaba en Concordia y que de allí eran trasladados al sur de la provincia.
Queda entonces a la expectativa ver cómo se resuelve este caso, cómo la justicia esclarece la memoria y cómo los victimarios obtienen, por lo menos y mínimamente, un castigo por robarnos a nuestros jóvenes, nuestros altavoces, que hasta el día de hoy siguen escondidos en lo más íntimo del recuerdo de los represores.
Especial para periodicopausa.blogspot.com
miércoles, 27 de junio de 2012
Ya salió una nueva edición de Pausa
Desde hoy, miércoles 27 de junio de 2012, está en la calle la edición #96 de Pausa, el periódico quincenal de Santa Fe.
Conseguilo en kioscos de revistas de Santa Fe o suscribite mandando tus datos (nombre, dirección, teléfono) a pausadigital@gmail.com
Próxima edición: miércoles 11 de julio de 2012.
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viernes, 22 de junio de 2012
Risas en el aire
Difícil que el chancho chifle: un trío humorístico joven y multimedia que ya llegó a su micro en TV abierta.
Por Juan Almará
Con la excusa de estar al tanto su incursión televisiva, charlamos con Ignacio Grunbaum, Fernando Belletti y Rodrigo Barba, integrantes del trío humorístico Difícil que el chancho chifle. Nacidos como un programa radial, han incursionado en teatro, cine, gráfica y desde este año en TV.
Ignacio, Rodrigo y Fernando se conocieron estudiando Comunicación Social en Paraná. Belletti cuenta con mayor detalle los orígenes: “La génesis tiene que ver con Les Luthiers. Cuando ellos cumplen 40 años en el 2007, largan cuatro concursos: uno para grupos, otro de guiones, un tercero sobre instrumentos informales y un cuarto de intérpretes. Entonces me junté con otros chicos para armar algo. En un primer momento éramos siete, pero ese grupo se disolvió. Un día me reuní con Ignacio (que formó parte de esa instancia inicial) porque teníamos ganas de hacer algo relacionado con el humor, y ahí surgió el programa de radio. Llevamos un proyecto a Radio Cualquiera –radio comunitaria de Paraná que pertenece al Centro Cultural La Hendija–, ya teníamos el nombre y los lineamientos pero nos faltaba alguien. Probamos a muchísima gente y, como no encontramos a nadie, dijimos ‘vamos a llamarlo a Rodrigo’ –comenta entre risas– que también pertenecía al grupo de la prehistoria de Los Chanchos. Ahí empezamos a estructurar la idea y ensayarla. Queríamos ir los lunes pero no se podía. Nos ofrecieron los domingos, y pensamos ‘¿Cómo vamos a hacer un programa ese día?’. Y se nos ocurrió enganchar con que en esa jornada la gente se aburre y le dan ganas de suicidarse. Y qué mejor que un programa humorístico para enfrentar esa situación. Arrancamos el 15 de abril de 2007. Mientras todos festejaban los 100 años de Unión, Barba y yo viajábamos a Paraná”. Rodrigo recuerda que “esa noche –iba de 20 a 22hs– fue la primera vez que hicimos reír a alguien que estaba escuchando la radio. Y como nuestro oxígeno es la risa, elegimos esa fecha como la de nuestro nacimiento”.
Creciendo de golpe
La emisión se mantuvo durante cuatro años en el aire. El tipo de humor que planteaban, autodefinido como muy pensado y trabajado al detalle, tuvo una respuesta positiva en el público. Eso dio lugar a que a la semana de haber empezado, Radio Cualquiera les ofreciera hacer una presentación en vivo. La misma se produjo en el marco de las radiopeñas que organiza la emisora. Fernando repasa que “a los 20 días ya teníamos dos programas y dos presentaciones”.
Los objetivos se fueron modificando sobre la marcha, pero los resultados fueron buenos. Ignacio cuenta que “la idea de la radio era estar en actividad mientras reformábamos el grupo e intentábamos con el teatro. Después nos dimos cuenta que resultó un acierto, porque hacer teatro es complicado. Y más para este tipo de trabajo. Hay que tener códigos internos, una dirección. Fue más copado hacer tres años de radio antes de largarnos con la obra, porque nos terminamos conociendo más”.
Sobre las tablas
Pero todo llega. El 12 de febrero de 2010, Difícil que el chancho chifle se presentó en el Ciclo Teatro de Humor de la Sala Marechal. Belletti rememora que “fue una locura. Reventamos la sala, fue muchísima gente y se agotaron las localidades. Y eso que era la primera vez que estábamos en Santa Fe” Por ese entonces “el desafío era instalar un estilo propio. Porque cuando hicimos radio nos decían: ‘ustedes le copian a Dolina’ y cuando fuimos al teatro era ‘quieren imitar a Les Luthiers’. La idea fue abrir una bisagra para, manteniendo cierto estilo de humor, poder diferenciarnos. Entonces nos permitíamos ciertas cosas que seguramente Les Luthiers no harían”, completa Fernando. Siempre con la formula paródica como caballito de batalla y el absurdo como una de sus principales armas, el show siguió girando por diferentes espacios a la vez que renovaba sus contenidos.
Los Chanchos en vivo, con Pausa en mano.
Más formatos
Antes, el cine se había cruzado en su camino. Psirrosis fue el bizarro corto que produjeron de forma casera. Esta parodia de Psicosis, fue presentada en la VIII Bienal de Arte Joven del 2008. En la edición 2010, exhibieron su segunda producción de este tipo, denominada Corto. Y también incursionaron en la gráfica: desde hace dos años y medio se encargan de las contratapas de la revista paranaense Barriletes, medio de comunicación de la Asociación Civil que lleva el mismo nombre y que es vendida por jóvenes y adultos en situación de extrema pobreza. Y cómo si fuera poco, este año debutaron en televisión. Desde el 20 de abril se encargan de ChanchoTV: un espacio semanal propio en Todo lo que pasa programa diario y matutino de Canal 13, conducido por Hugo Isaak. Esta versatilidad supone retos. Belletti expresa que “afortunadamente sabemos lo que queremos decir y lo adaptamos a cada medio, a la vez que sabemos que implican desafíos distintos. Aprendemos en la medida que nos adentramos en ellos”.
La TV ataca
En el marco de la presentación de la producción teatral, fueron invitados a Todo lo que pasa. Rodrigo relata que “hicimos un fragmento de la obra en vivo y a la gente que estaba en el estudio le gustó mucho. Así que nos invitaron dos o tres veces más. A finales del año pasado, Hugo nos ofreció un espacio gratuito en su programa para hacer lo que quisiéramos. Entonces, acordamos entre los cuatro la elaboración de un sketch enlatado semanal. Le pusimos de nombre ChanchoTV. La apuesta es novedosa, ya que se trata de un espacio de ficción humorística, algo poco habitual en las pantallas locales. Rodrigo explica que “siempre interpretamos un personaje, por más que ese personaje seamos nosotros mismos. Se trata de tres chicos a los que les ofrecen hacer un programa de TV, pero que no tienen ninguna idea. Los capítulos se basan en cómo pensamos cosas para el medio y nunca concretamos nada. Nos pareció una linda manera de presentarnos”. Reconocen a las sitcoms extranjeras como influencia. Barba opina que es “un formato muy estadounidense que acá funciona cuando estás viendo algo yanqui. En las sitcoms argentinas es más complicado trasladar ese lenguaje a lo criollo. De alguna manera es lo queremos hacer, rompiendo una estructura de lenguaje lineal, introduciendo técnicas narrativas como flashbacks, flashfowards o flashsideways”. Grunbaum aporta que “hay cosas que nos gustaría ver en nuestras sitcoms, que en las de afuera no están porque son temáticas ajenas a sus países de origen. Por ejemplo, buscamos que en todos los capítulos esté el mate: algo muy litoraleño”.
La ruptura de lo esperable
En lo que queda del 2012, apuntan a producir un nuevo cortometraje para la Bienal de Arte Joven. Otro de los planes es la escritura de una obra teatral. Cuando ya no queda mucho por hablar, Rodrigo cuenta que tienen una frase de Schopenhauer que es su regla básica para definir lo que hacen: “el humor es colocar algo donde no va”. Nadie podría haberlo expresado mejor.
Publicado en PAUSA #95, todavía a la venta en los kioscos de SF.
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