martes, 6 de mayo de 2014

Los barrios como usinas circenses

Llega el 2º Festival de Circo de Santa Fe, del 8 al 11 de mayo.


Timidez monosilábica, el valor conseguido recién a través de una máscara de pintura o de una nariz colorada, el infortunio de no poder complacer un antojo infantil por no llegar con las monedas, la fortuna de vivir en un barrio en el que lo que no se puede adquirir sea obsequiado por un vecino. La escena no es cliché ni disparate, muchos chicos encuentran un lugar al que pertenecer gracias a que los barrios son territorios de trabajo. Ese trabajo que no se hace por cumplir, se hace porque se disfruta. Bailes, malabares, acrobacias y payasadas son las formas en las que el circo colorea las vidas de chicos y grandes.
Dado este panorama es indudable que hablamos de un terreno del que se ha hecho cargo el Centro Cultural y Social El Birri, en términos colectivos, con una premisa que hace tambalear a cualquier pedagogía política existente: no se trata de que el barrio se acerque al arte y a la cultura, la ecuación debe ser inversa. El día a día se completa con la gestión independiente de los elementos necesarios. En muchas ocasiones, también es preciso manchar un poco la ropa para producir, pintar y subirse al techo con tal de optimizar las condiciones de trabajo, y se hace con mucho placer. Todo se forja mancomunadamente y eso no es sólo una consecuencia que hay que sobrellevar, es una manera más de reforzar convicciones.
En el barrio o en los espacios culturales independientes, el circo santafesino tiene una larga tradición. Foto: gentileza Gabriela Bazán.

Aunque la balanza de méritos aparentara inclinarse más hacia el sacrificio que hacia la calidad, sucede lo contrario: El Birri es referente y usina de artistas de primer nivel en la cartelera santafesina, a la que se agrega también la labor de la gente de Camco. Estos dos espacios, en conjunto con Cabezabajo Producciones, las Varieté de artistas y docentes “Me río en el río” y “El árbol”, se encargaron de la organización del 2° Festival de Circo de Santa Fe, en lo que será la movida más importante del año en este tipo de espectáculos.
Los barrios de la costilla oeste se preparan para ser escenario de una propuesta que ya hizo ruido el año pasado cuando más de 300 artistas y mil espectadores se sumaron a la causa. Causa que abarca la promoción de las distintas actividades ligadas al circo, la revalorización de los espacios públicos y, sobre todo, la reivindicación del trabajo circense: “Es importante para nosotros trascender la cuestión del ‘oficio’, para poder hacer entender que esto es un trabajo. Nosotros hacemos esto toda la semana, no laburamos de otra cosa y le dedicamos tiempo, preparación, entrenamiento, ejercemos una docencia informal pero legítima; la gente no viene a dejar migajas, viene a ver a un laburante”, afirman desde la organización.
Naná Municoy es una de esas personas que vive al ritmo de lo que ama hacer, una joven que está a punto de cumplir una década de actividad en el rubro haciendo las veces de artista y docente. Ahora está sentada en el suelo, un gato blanco ensaya una ronda de vigilia a su alrededor mientras motiva a Flavia para que complete una pirueta. “La rodilla me quedó en cualquiera”, se queja la alumna. “No importa, no pienses, dale”, retruca la profe, que es uno de los motores más potentes de esta iniciativa que no se recorta a espectadores observando un show: “esto es un encuentro de la comunidad, en el que los vecinos se acercan a compartir, matear y disfrutar mientras refuerzan los lazos de identidad y convivencia a la vez que acceden a esta magia que los conmueve”, suspira Naná a Pausa. También se entiende que la mística generada en estos espacios, en los que se presentarán artistas de todo el país, debería ser mejor atendida por el Estado, que en ocasiones se deja pinchar demasiado hasta facilitar los recursos que debiera asegurar.
Sin embargo, esa cotidianeidad a pulmón es y será motivo de celebración nuevamente hoy cuando en la plaza Arenales, de Santa Rosa de Lima, con la presentación de Extensión Barrial. Cada performance se adapta a cada espacio elegido, pues también el Festival es un acto de defensa de esos escenarios que están copados por el circo, el teatro, el candombe, las organizaciones, las cooperativas. El cronograma se extenderá hasta el domingo, habiendo espectáculos destacados como El corazón, la niña y la botella (Compañía de lo Urgente, Paraná), Sonatina (Circo DaVinci, Córdoba) y Vamos que vamos contra el mundo (Kromática, Argentina, Venezuela, Uruguay). Todos los shows y talleres son con entrada libre y salida a la gorra, de modo de no ofrecer restricciones monetarias y asegurar el acceso a todos.

Programación

Jueves 8
20.30: El corazón, la niña y la botella. Por Compañía de lo Urgente (Paraná). En El Birri (General López 3698).
21.30: Varieté Apertura del Festival. En El Birri.

Viernes 9
20.00: Solita contra el mundo. Por Lucia Nasser (Córdoba). En El Birri.
21.30: Ballet perdido. Por Victoria Larrambebere, Ileana Pastorino (Buenos Aires). En Camco (Parque Federal).
22:30: Varieté. En Camco.

Sábado 10
17.00: Vamos que vamos 4X4. Por Kromática (Venezuela, Uruguay, Argentina). En El Birri.
20.00: Sonatina. Por Circo DaVinci (Córdoba). En El Birri.
22.00: Varieté. En El Birri.

Domingo 11
17.00: Varieté de Cierre. En el Parque Juan de Garay.

Publicada en Pausa #133, viernes 2 de mayo de 2014
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Pausa #132, completo en pdf

Para acceder al archivo completo en pdf del periódico quincenal Pausa: click acá. Edición #132, miércoles 23 de abril de 2014.



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lunes, 5 de mayo de 2014

Tres tragedias en la Maternidad

En el Hospital Iturraspe fallecieron tres bebés en diez meses y la alarma sonó en el Ministerio de Salud. Las autoridades prometieron investigar y cambiar la organización.


En 10 meses, tres bebés nacieron muertos o fallecieron durante el parto en el Hospital Iturraspe. El Ministerio de Salud ordenó investigar y las familias afectadas judicializaron los casos, todo lo cual generó un evidente nerviosismo entre algunos profesionales de ese nosocomio.
El 9 de mayo de 2013, a Ivana Lorena Roman le faltaba una semana para su fecha de parto. A las 22.00 llegó dolorida a la Sala de Maternidad del Iturraspe tras haberse resbalado en la escalera de su casa. Allí, luego de una revisión de rutina, se le dijo al papá del niño, Juan Pablo Arriola, que había sido sólo un susto, aunque le recomendaron que si su mujer no percibía movimiento fetal o tenía pérdidas, retornaran. En los primeros minutos del día siguiente, Ivana largó un líquido sanguinolento. A dos horas de ser trasladada nuevamente al hospital, le informaron que sufría desprendimiento de placenta. Media hora después, su hijo murió.
El 11 de marzo pasado, una joven de 17 años con 37 semanas de embarazo acudió por la noche con una intensa picazón en manos y pies. Se le diagnosticó colestasis, una enfermedad que afecta el hígado materno y que se caracteriza por su posibilidad de provocar muerte súbita del niño. Pese a ello, se programó para la mañana siguiente la inducción del parto. Horas después, mientras la paciente era preparada para la intervención, el corazón del bebé dejó de latir.
A principios de este año, una mujer rompió bolsa en plena sala de espera. Junto al líquido amniótico, también salió parte del cordón umbilical. “Procidencia” es el término médico para esta situación infortunada, por la cual el niño puede resultar asfixiado en el seno materno. Se practicó entonces una compleja maniobra para levantar la cabecita del niño, de forma tal que reciba oxígeno. El paso siguiente era una cesárea urgente, pero no fue posible. La mamá fue a parto vaginal, con resultado fatal para el bebé.

Las explicaciones
“Es inaceptable que en la Maternidad del Iturraspe, que es la mejor dotada y cuenta con el recurso humano que corresponde, ocurran estas circunstancias. Y si suceden deben darse por situaciones inevitables. Esto no va a quedar así nomás, se los aseguro”, manifestó indignado ante la prensa el ministro de Salud Mario Drisun. En efecto, el nosocomio de Bulevar Pellegrini 3551 está equipado para atender el mayor nivel de complejidad en Obstetricia y es el único del centro-norte santafesino cuya Neonatología puede atender bebés de hasta 1.500 gramos o menos de 32 semanas de gestación. En la provincia, sólo el Eva Perón de Granadero Baigorria comparte su categoría.
Los dichos de Drisun y las denuncias judiciales presentadas generaron tal convulsión en el Iturraspe que actualmente es imposible conseguir declaraciones públicas del plantel de Obstetricia. Sin embargo, en la noche del 11 de marzo último el ministro se hizo presente en el Hospital para pedir explicaciones sobre el episodio de ese día, y algunos detalles trascendieron.
Durante el encuentro, las autoridades de Maternidad aseguraron que no hay método de diagnóstico que permita predecir la muerte súbita intrauterina y que, pese a la colestasis, practicar una cesárea inmediata habría aumentado el peligro de hipertensión pulmonar, y por lo tanto de muerte, del bebé. Con referencia a Ivana Roman, se cuestionó que sólo se estudiaron sus signos vitales y el movimiento del nonato, pero no se le realizó una ecografía. Al respecto, el jefe del Servicio, Bernardo Ulla, afirmó que, para un diagnóstico temprano, esa práctica tiene un 20% de especificidad. También se indagó acerca de la pertinencia de una cesárea, pero el titular de Neonatología, Fernando Redondo, dijo que los riesgos se habrían triplicado. Luego, se puso en discusión si el motivo de la primera consulta no ameritaba dejar a la paciente en observación. Se respondió que ello no hubiese modificado el trágico desenlace, dados los pocos minutos con que se cuenta para efectuar una cesárea exitosa a partir de que se precipita el desprendimiento de placenta. En el mismo sentido, en el caso de procidencia se atribuyó la muerte del niño a una fatalidad asociada a la escasez de tiempo.

Sumario y análisis
“El sumario es clave, porque establece desde las responsabilidades qué ocurrió en cada lugar y momento. Sobre esa base se tomarán definiciones. En muchas cosas vamos a proponer un camino diferente”, prometió Drisun.
Sucede que en el Ministerio hay dudas sobre las explicaciones recibidas. Por caso, resulta curioso que reconocidos profesionales con una marcada tendencia a hacer cesáreas en sus clínicas privadas se opongan con tanta firmeza a ellas en el sector público. Asimismo, sorprende la nula capacidad autocrítica que demuestran algunos actores de la Maternidad del Iturraspe.
Problemas en el nosocomio de Bv. Pellegrini: el ministro Drisun fue a pedir explicaciones sobre los tres casos. Nerviosismo entre los médicos.

Por otra parte, en la cartera sanitaria sospechan que ciertas decisiones fueron tomadas por residentes o concurrentes ante la supuesta ausencia de las autoridades de las distintas áreas o por la imposibilidad de comunicarse con ellas; circunstancia que bajo ningún punto de vista debe darse. Los jóvenes en formación de los hospitales no pueden hacerse cargo de resoluciones sensibles; es el personal de planta el que está obligado a hacerlo. Además, los jefes de servicio deben estar al llamado las 24 horas del día.
En el caso de la paciente con procidencia, la presunción es aún más grave. Aparentemente, la intervención de urgencia no habría podido realizarse porque el anestesiólogo no llegó a tiempo.
No se descarta que los sumarios terminen en sanciones, que podrían ir desde apercibimientos hasta cesantías, pasando por suspensiones. Junto a aquéllos, el gobierno está llevando adelante análisis de causa-raíz. Según el director provincial de Políticas de Géneros e Interculturalidad en Salud, Daniel Teppaz, esa estrategia contempla cada momento desde el embarazo, y a todos los involucrados, incluyendo a las familias y al propio Ministerio. “La idea es evaluar el proceso”, indicó el funcionario. “Todos tenemos algo para hacer en estos casos. No hay muertes por una sola razón. Es una manera de no desresponsabilizarnos nosotros ni a los demás estamentos”.

Modificaciones de fondo
En lo mediato, la intención del gobierno es arribar a una organización de la salud que responda al concepto de cuidados progresivos. Hacia el interior de los hospitales, esto implica desechar la división por servicios como compartimentos estancos para constituir equipos que trabajen según niveles de criticidad de los pacientes. “El nuevo Iturraspe (en construcción) está planificado en ese sentido. No va a haber forma de que cada uno tenga un pedacito de nosocomio que le pertenezca, sino que todos van a tener que internar de acuerdo a la complejidad de la persona que estén atendiendo”, indicó Teppaz. “Por ello, cuando pensamos los cambios que se deben hacer en la Maternidad pensamos en las modificaciones necesarias en todo el hospital”.
El funcionario no desconoce que se enfrenta a enormes resistencias: “Hay una tradición de los profesionales independientes, que hacen y deshacen con los servicios, que entran y salen como quieren. Y cuando uno se empieza a meter, produce incomodidades”. Probablemente por ello se niega a adelantar qué medidas quieren tomar en la Obstetricia del Iturraspe, en función de lo acaecido. Sin embargo, en el transcurso de la entrevista desliza sutilezas: “nosotros hicimos un análisis de cultura organizacional en ese hospital, y de allí surgió la imposibilidad de comunicación entre los distintos sectores. Entonces, yo me pregunto: ¿acá hubo una decisión de una residente en soledad? ¿No había otras personas para pensar? Y yo me atrevo a decir que sí, las había. ¿De qué nos sirve tener el ecógrafo, el quirófano, la súper mesa de anestesiología si después hay conflictos entre nosotros, sospechamos, o no podemos trabajar juntos? Si no hay un equipo dentro del espacio laboral la paciente necesariamente va a terminar siendo desmembrada, y cuando esto sucede se ve sólo un pedazo. Y entonces, el árbol se come el bosque”.
“¿Por qué uno se rebela tanto ante estas situaciones?”, continúa interrogándose, y se responde a sí mismo: “porque la gran mayoría de las muertes en el período prenatal es evitable. Pero es posible mejorar y evitar que esto suceda. Puede que sigan ocurriendo muertes injustas, claro. Pero tres… son demasiadas”.

Publicadas en Pausa #132, miércoles 23 de abril de 2014
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domingo, 4 de mayo de 2014

Santa Fe, de cara al 2015

Todavía falta mucho para las presidenciales, pero ya hay presencia en la provincia de los posibles candidatos de todos los partidos.


Cuando aún resta un año y medio para las presidenciales de 2015, la provincia de Santa Fe se convirtió en el terreno de ensayos de cada una de las fuerzas políticas que aspiran a suceder al kirchnerismo. No es casual: Santa Fe es, junto a la ciudad de Buenos Aires, el tercer distrito electoral con el 8,3% del padrón nacional, superada solo por la provincia de Buenos Aires (territorio decisivo, ya que acumula algo más del 37% de los votos) y Córdoba, que representa el 8,7%.
Scioli y Massa: dos dirigentes bonaerenses del peronismo, que avanza sin candidato común para suceder los 12 años de kirchnerismo.

Sin definiciones concretas, asoman cuatro grandes frentes políticos en la carrera hacia la Casa Rosada: el kirchnerismo bajo el paraguas del Frente para la Victoria, el peronismo no kirchnerista que parece ordenarse en el Frente Renovador que lidera Sergio Massa, el Frente Amplio Unen –que comparten socialistas, radicales y aliados– y el PRO de Mauricio Macri, con mucha presencia en medios y escaso despliegue en el territorio. En ese escenario, quien se acerque o supere el 25% en la primera vuelta quedará a un paso del sillón de Rivadavia.
Algunos candidatos –como el socialista Hermes Binner y el aliado K Daniel Scioli– parecen ya lanzados al ruedo. Otros –como Macri y los radicales– esperan que se aclare el panorama para tomar una decisión. En ese sentido, lo que resuelva la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que hasta ahora no ha dado señales sobre su sucesión, ordenará a su tropa y repercutirá en los armados opositores. ¿Se jugará Cristina por algún nombre o se mantendrá al margen? Es una de las incógnitas centrales del proceso que desembocará en las presidenciales de octubre de 2015.

Hacia las provincias
Después de las legislativas del año pasado, no hay dudas que el gobierno nacional cambió su estrategia en relación con las provincias opositoras.
En lo que atañe a Santa Fe, las señales concretas fueron la intervención en Rosario para intentar frenar la violencia y los homicidios, el aval al acueducto de Reconquista, los avances en materia de hábitat –el compromiso del ministro Julio De Vido de construir cinco mil viviendas y la continuidad del Procrear en las ciudades principales, Santa Fe incluida– y una mayor predisposición al diálogo con las autoridades provinciales, que durante el período 2007-2013 siempre se sintieron discriminadas por diferencias de color político.
La “nueva relación” entre la Nación y la provincia tiene como punto de partida la designación del gobernador chaqueño Jorge Capitanich como jefe de Gabinete. Fue, junto al recambio en Economía con la llegada de Axel Kicillof, la decisión más importante que tomó Cristina luego del fatídico 27 de octubre de 2013, cuando el kirchnerismo perdió en 14 provincias, las de mayor peso electoral, y sólo ganó en 10.

Frente unido
En distintos congresos realizados por el socialismo en Rosario, el partido de Hermes Binner y Antonio Bonfatti acordó avanzar hacia una alianza electoral con otras fuerzas nacionales.
La designación de la santafesina Lilia Puig de Stubrin al frente de la Convención Nacional de la UCR persigue el mismo objetivo. Los dos partidos centrales del Frente Progresista de Santa Fe ya sellaron el acuerdo y se aprestan a avanzar en el armado electoral nacional para 2015.
Con frecuencia, Binner y Sanz se muestran juntos. La última ocasión fue en Rosario.

El martes 22 se hizo la presentación formal del espacio en la ciudad de Buenos Aires, que por ahora lleva el nombre de Frente Amplio Unen, en el que también confluyen –como ocurre en Santa Fe, aunque en forma ampliada– otras fuerzas con menor inserción territorial: la Coalición Cívica, el GEN, Proyecto Sur, Libres del Sur, el Frente Cívico y el Partido Socialista Auténtico.
Los principales nombres del sector son: Julio Cobos, Ernesto Sanz, Binner, Bonfatti, Roy Cortina, Elisa Carrió, Pablo Javkin, Fernando “Pino” Solanas, Alcira Argumedo, Margarita Stolbizer, Jaime Linares, Mario Mazzitelli y Martín Lousteau. Algunos de ellos –como Binner y Cobos– ya plantearon sus aspiraciones presidenciales; otros esperan agazapados –Sanz y Carrió– la posibilidad de liderar alguna corriente interna o bien sumarse al armado de otro candidato. Según anunciaron, el Frente Amplio Unen decidirá su fórmula en las primarias abiertas previstas para agosto del año próximo.

Peronismo dividido
Mientras tanto, en el oficialismo hay más dudas que certezas. La presidenta no dio señales hasta el momento y eso habilita a un sinfín de dirigentes a imaginar todo tipo de alquimias.
De momento, aparecen lanzados a la carrera presidencial el gobernador bonaerense Daniel Scioli y su par entrerriano Sergio Urribarri, aunque no se descarta que otros mandatarios –como el salteño Juan Manuel Urtubey– decidan jugar su carta. ¿Y Capitanich? Es una de las incógnitas. ¿Y el kirchnerismo “puro y duro”? También esa línea interna del Frente para la Victoria podría presentar candidato propio en un esquema de primarias, aunque todavía no hay nombres instalados.
En la vereda de enfrente, el peronismo no kirchnerista se abroquela en torno a la figura de Massa, uno de los vencedores del último 27 de octubre.
El diputado nacional, ex jefe de Gabinete y ex intendente de Tigre se muestra junto a los sectores más conservadores del justicialismo, aliados transitorios del kirchnerismo –como el propio Massa, que fuera Jefe de Gabinete– antes del 54% logrado por Cristina en 2011, que precipitó la división entre ambos bandos.
Junto al líder del Frente Renovador aparecen Felipe Solá, Roberto Lavagna y Carlos Reutemann, entre otras figuras de la constelación anti K. El rol que jugará cada uno en 2015 todavía no puede advertirse con claridad. Más aún cuando el propio Massa se ha lanzado a sumar aliados de todos los colores: peronistas conservadores –como Solá y Reutemann–, ex kirchneristas despechados –como el santafesino Oscar “Cachi” Martínez– y radicales descontentos con su partido, principalmente en territorio bonaerense. Algo que Margarita Stolbizer, de fuerte peso territorial, no ve con buenos ojos.

Desembarcos
Sergio Massa confirmó que el 19 de mayo hará su primera actividad de campaña en nuestra provincia. Será en Rosario, con una agenda queestá sujeta a la aprobación del “Lole”, según divulgó el periodista Darío Schueri. Será también la primera puesta en escena del acuerdo entre el tigrense y seis de los once senadores provinciales del PJ, que desde el año pasado militan en el Frente Renovador tras una fugaz adhesión a la Casa Rosada. En la misma actividad estará el diputado nacional “Cachi” Martínez.
Igual que Massa y que los referentes del Frente Unen, en el PRO entendieron que Santa Fe es un territorio en el cual tienen que hacer pie si es que Macri se decide, finalmente, a competir por la Casa Rosada.
El jefe de Gobierno porteño y su delfín en la provincia, Miguel Torres del Sel, comenzaron a recorrer la bota como precalentamiento electoral.
Macri y Del Sel, quien viene realizando buenas performances electorales, estuvieron en Rosario a principios de abril y en Santa Fe a mediados de mes. Desplegaron idéntica agenda en las dos ciudades: visitaron a vecinos de distintos barrios, para charlar mano a mano, se sacaron fotos, compartieron unos mates e incluso, en la capital provincial, también un partidode fútbol. Nada de actos políticos ni de convocatorias masivas. Para eso todavía falta mucho.

Publicadas en Pausa #132, miércoles 23 de abril de 2014
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viernes, 2 de mayo de 2014

Esto no es efímero

Estuvimos en la celebración ricotera de Gualeguaychú. Dos notas sobre el histórico 12A del Indio Solari.


Cuando faltaban todavía algunas semanas para el gran concierto, la expectativa, las cuentas regresivas y los agites se percibían apenas tibios. La cosa cambió durante las siete jornadas inmediatamente anteriores: la mística había despertado. La plaza Pueyrredón era un murmullo paciente por el arribo de los colectivos, algunos autos bocineaban al paso con los trapos flameando. El hielo y las sedas fueron los descuidos más lamentados aunque siempre hay quienes parchean esas fisuras.
La ruta suele ser soporte de contemplación, momento de apoyar la sien en la ventana. Pero cuando toca el Indio, devienen canales por los que el culto avanza en caravana; la paz no reside en la quietud, sino en el goce, en la euforia. Gualeguaychú operó como centro del embudo en el que el remolino ricotero se alojó para celebrar estribillos de todos los días, renovar una leyenda, intentar reanimar a Patricio Rey. Que toque el Indio es fundamento implacable para las deudas, los faltazos al laburo, las resacas, las ronqueras. Cada vez que los Fundamentalistas salen a defender sus canciones, el banquete ya está servido, sólo resta degustar.
La tormenta de Woodstock y la de la semana previa al concierto son elementos serviles, chiste fácil, para armonizar una comparación entre estos dos fenómenos que dejan huellas similares: centenares de miles al calor de la fraternidad que cada uno quiere (y necesita) compartir; un lazo de identidad los atraviesa y los abriga, les hace olvidar por un momento, las tonadas disímiles, los escudos de otros equipos en el pantalón, alguna estigmatización social. Esto resulta tan increíble como contradictorio atendiendo a que, por caso, si trasladáramos esta circunstancia a otro ámbito como el fútbol o la política la probabilidad de convivencia exitosa sería cuanto menos complicada.
Hasta el hipódromo había que patear cinco kilómetros, con canciones superpuestas de los Redondos desde invisibles parlantes, con ofertas no convenientes por doquier, cuya hegemonía instaurada era la de la cerveza al natural. El rigor de los controles de ingreso, como de costumbre, no fue el más estricto. La tarde no estaba extinta cuando la marea de peregrinos caminaba con atención de trapecistas para acomodarse en un campo cuyo diámetro era prácticamente imposible de calcular de tan amplio. El convenio mediático estampó la cifra de 170 mil espectadores, seguramente se quedaron cortos. El grumo de barro y agua apestoso bajo las zapatillas de los ricoteros fue una falla gravísima.
A unos 45 minutos de vencido el horario, las esperadas trompetas; la voz de Solari anunciando el inicio de la ansiada predicación; embarrada distorsión trabada; las parrillas lumínicas se encendieron; en el escenario la estampita que parecía ocupar toda la visión y el comienzo de la liturgia con “Nike es la cultura”. Pretender saltar, reubicarse o simplemente corregir la postura resultaba la mejor imitación de Robocop jamás imaginada. “Chau mohicano” fue el primer track del disco publicado en diciembre pasado, al que siguió una de las seguidillas de himnos de ricota: “Fusilados por la cruz roja”, “la canción de la novela” (por “Me matán limón”, en referencia a El patrón del mal) y “Unos pocos peligros sensatos” encendieron al público y sobre todo al cantante de 65 años que, de tan eufórico, trastabilló mientras bailaba y jugaba con Baltasar Comotto, su “guitar hero”.
La primera decena de canciones comprimió todas las etapas del líder de una leyenda de casi 40 años. Bis de por medio, habló y se disculpó acerca del mal estado del suelo, rematando la reflexión con un enlace metafórico condensado en “Todos a los botes”. Como advirtió en el show en Mendoza en septiembre pasado, Solari recurrió a un reemplazo para la interpretación del “Blues de la libertad”: Deborah Dixon; cualquier video pirata de YouTube bastará para entender por qué  valió la pena la rareza. Preludio mejor no hubiera podido prepararse, pues el retorno al micrófono del calvo encamisado estuvo engordado por la presencia de Semilla Bucciarelli, Walter Sidotti y Sergio Dawi. “Viejos amigos”, para hacer un tema nuevo (“La pajarita pechiblanca”, último de Pajaritos bravos muchachitos) y algunos otros para revivir a Patricio Rey con cinco de sus seis integrantes, puesto que Hernán Aramberri, otro ex redondos, forma parte de los Fundamentalistas. Así, a la fiesta de Gualeguaychú faltó sólo Skay.
Sólo “Jijiji” se mantuvo como la única canción que se repitió cada vez que el artista cantó en los nueve años que lleva actuando de manera solista, “Juguetes perdidos”, “Flight 956” y “Pabellón séptimo” eran los que hasta Mendoza habían resistido. No lo soñamos, Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota estuvo a punto retornar de no ser por la SG ausente de Beilinson. Sin embargo, las casi 200 mil gargantas que hicieron mousse de barro con sus pies omitieron esa ausencia para volver a hacer sonar el rocanrol del país.

Indio hacer barullo


Desde que, por enero, se confirmó el “12A”, Gualeguaychú no dejó un solo día de discutir si debía ser o no ser… ricotera. El miedo a lo desconocido (o mal conocido) convivió con el entusiasmo de ser protagonistas de lujo del evento más convocante en la historia del rock nacional. En el almuerzo dominguero familiar, en la panadería, con los amigos después del fútbol o en las radios algún comentario sobre el Indio y sus seguidores era obligado.
Quienes estaban en contra de la llegada del ex redondito argumentaban que la ciudad no estaba preparada para albergar semejante cantidad de personas: no hay servicios, personal de seguridad ni insumos que aguanten. No hay alojamientos y dejar que acampen en los parques y plazas es una aberración para el vecino que paga sus impuestos y quiere salir tranquilo a las calles porque iba a estar llena de malvivientes, gente drogándose por todos lados que van a usar las veredas de baño para hacer sus necesidades. Hay algo que es cierto en todo eso: cada fin de semana largo de carnaval, Gualeguaychú queda desabastecido, y la cantidad de turistas no llega ni a la mitad de las más de 150.000 personas que vinieron al recital de Solari. Ahora, ¿es eso culpa del turismo o de la falta de planificación empresario-municipal que no aprende de sus experiencias pasadas? Además, con o sin Indio, no seamos hipócritas: esos mismos vecinos hace años que se quejan porque “no se puede salir en paz a la calle”.
El Indio Solari tocó ante casi 200 mil personas que chapalearon en el barro, después de viajar desde todo el país hacia Entre Ríos.

Los que estaban a favor de la realización del espectáculo entendían que era un hecho histórico, que había que sentirse orgulloso de que sucediera en la ciudad; que le iba a dejar dinero a algunos rubros de la economía local y que por fin Gualeguaytwo iba a ser conocido por algo más que el desfile anual de carrozas, la culocracia del corsódromo, el mártir Alfredito De Ángeli y la resistencia a la pastera contaminante Botnia-UPM. Hay algo de todo esto que tal vez no sea tan cierto: el público que sigue al Indio, en su mayoría, no viene a gastar plata. Todo lo contrario: cuanto menos gasten mejor, porque ya de por sí el traslado y la entrada al recital, los deja al borde del knock out económico y una vez instalados se las arreglan como pueden. El resto de argumentos está más del lado del “progreso” y la perspectiva de una ciudad que no quiere vivir en la chatura sociocultural.
A mí el Indio ni fu ni fá. Eso, sumado a mi reconocida antisociabilidad, hicieron que en un primer momento quisiera escaparme de Gualeguaydos para el 12A. Pero también soy fácilmente manipulable y desde el jueves, cuando escuché la primera e impresionante prueba de sonido parado en lo que va a ser la terraza de mi casa, decidí que desde el epicentro mismo del tornado ricotero iba a escribir esta crónica. Sí. No solo no me fui nada, sino que además, el día del recital, salí a la calle a corroborar si era cierto que, como dicen los vecinos bien de la ciudad costera, las hordas de fanáticos estaban comiéndose los patos de la laguna artificial del Parque Unzué, se estaban “matando entre ellos” y si habían cazado el ciervo del mismo parque para hacerlo a la parrilla. No hace falta decir que en Gualeguaychú no hay ciervos. No señora, nada de eso.
Pero sí es verdad que el flujo de personas entrando por todos los accesos parecía infinito, que acampando en los bulevares se estaban mandando unos flores de asadazos (algunos a la estaca), bebían cualquier tipo de elixir y cantaban, y bailaban, y reían, y nos arengaban a vivar al Indio o los Redondos en lo que no me atrevería a llamar un “culto”, sino más bien una fiesta, de miles y miles de amigos, en el medio de la calle y con una sola misión: pasarla bien, disfrutar de eso que se da únicamente en suelos criollos, solo cada tanto, y no se sabe cuántas veces más. Y que contagia; créanme que contagia y que si no fuera por mi aversión a las muchedumbres, no dudaría ni un segundo en ser un feligrés más, esta noche, en la “misa india”.

Publicadas en Pausa #132, miércoles 23 de abril de 2014
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Hjelmslev

Mil mates, por Fernando Callero

Pasamos entre las ideas como por entre volutas amorfas y sordas, puestas como globitos a la altura de las mentes, imaginería infantil, quizás para adornar la experiencia social y justificar ventajas políticas con bellos slogans: ¡Liberté, Egalité, Fraternité! preñados de vacío. Hoy estoy enojado con el mundo de las ideas y voy a argumentar, sin escatimar pasión y discurso hermético, en su favor.
Opino que estas metáforas, sucesoras de las opiáceas alegorías judías y cristianas de inspiración platónica, deben constituir el fetiche más solapado, presumido y vigente todavía en nuestras culturas estándar de Occidente, muy a pesar de la Nietszchemanía, no sólo en su remanida dimensión editorial, sino contemplando la influencia decisiva que tuvo Nietszcahe en las teorías sociales y del texto,en recepciones activas, en lo que algunos dan en llamar el “Giro epistemológico” apuntalado por la antropología y las teorías del lenguaje.
Sin ir más lejos, “Occidente”. ¿Qué significa aparte de una frontera inconsistente, justificadora de guerra?
Las ideas no son otra cosa que imágenes autorizadas. No difieren de las del poema, sólo en tanto en que a cada una se le ha otorgado un estatuto, y unas reglas de visualización, es decir: un régimen de control.
La espacialización de la cultura, a pesar de la advertencia de Lótman: la alta, la baja, la interioridad más profunda y la superficie estigmatizada de frívola, a pesar de la recurrencia hipócrita en la literatura a la frase de Valery, la piel es lo más profundo, sigue produciendo adefesios.
Hjelmslev discutió el signo de De Saussure con una precisión deslumbrante. El signo es una función, no una extensión. El signo no coincide con la palabra, sino que se actualiza en series discontinuas irregulares de formas en el eje del sintagma. Es decir, la dimensión de un signo no está determinada por la forma si no por el cumplimiento de un momento completo de sentido.
Dolor de cabeza, según el contexto, se leerá como una secuencia de tres signos que remiten o dan forma a una experiencia fisiológica: el dolor, localizado, en este caso en la cabeza. Una neuralgia lo simplifica o complejiza, según se mire. Pero también podemos decir  “este pibe es un dolor de cabeza”, caso en el que la morfología pierde su reinado frente a la función: el hecho de que este pibe sea un pelmazo.

Publicada en Pausa #132, miércoles 23 de abril de 2014
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jueves, 1 de mayo de 2014

Una trabajadora del fútbol local

En Gimnasia de Ciudadela o en Cosmos FC, Claudia Rox Díaz milita por el balompié.


“Te dejé la mochila en el patio, está abierta para que se ventile, y los botines también te los abrí bien para ver si se le va ese olor espantoso”, le explica Valeria a su hijo de 12 años, mientras el fanático del Kun Agüero estira sus brazos luego de saborear la siesta de barrio Los Hornos. Del otro lado de Peñaloza, en las torres de Las Flores II, doña Lola no se cansa de gritarle al nieto que lleve el dinero de las rifas. “Nene, llevá a la práctica los $300 de las empanadas que vendimos con tu madre, no te vas a olvidar porque es para tu torneo en San Francisco”. En Guadalupe Oeste, mientras una mamá reniega con la batería de un Fiat Super Europa, desde la vereda apura a su hijo y le grita: “Dale Claudio que se hace tarde y tengo que pasar a buscar a cuatro compañeros tuyos todavía”. Y en lo más íntimo del fútbol, la tía del “Tuerto” Macedo anda con los bidones de lavandina para que los vestuarios queden limpios para los partidos del sábado.
Nombres, clubes, ciudades, pueblos, barrios, miles de historias, mucho fútbol y siempre una mujer atrás. Si alguien todavía cree que el fútbol es cosa de hombres adentro y afuera de la cancha, desde este espacio de Pausa lamentamos comunicarles a los que tienen ese pensamiento que el rol femenino en el fútbol siempre fue importante. En Claudia Rox Díaz se puede homenajear a todas las mujeres que trabajan en mayor o menor medida por nuestro querido fútbol.

Primer amor
Desde hace 14 años, cuando su hijo tenía 3 y comenzaba a incursionar por la escuelita de fútbol de Gimnasia de Ciudadela, Claudia descubrió en el fútbol otro sentido importante que le da más energía a su vida: “Empecé a llevarlo a mi hijo y ahí descubrí todo lo que necesitan los clubes, los grupos de chicos, los profes. Desde afuera empecé a participar de a poco y comencé a colaborar con algunas cosas que hacían falta”. De ahí en adelante la militancia de esta mamá en el fútbol amateur de nuestra ciudad fue en ascenso. Recordó que en ese momento había tantos problemas en Gimnasia que a veces no había profes: “Teníamos la cancha a nuestra disposición por una hora y media, entonces un padre tomaba la pelota y los hacía jugar a los chicos que tenían entre 3 y 5 años; hasta que llegó un coordinador al club, organizó el trabajo, armó grupos de padres para colaborar y todo empezó a tomar otro color”. Con un pequeño grupo de padres, Claudia comenzó a trabajar en la organización de algunos eventos con el fin de recaudar fondos para solventar algunos torneos en otros puntos de la provincia o para tener un poco de dinero para comprarles zapatillas a los chicos de menores recursos. “Poner el auto para llevar a los chicos, llevar comida, heladeritas, jugos y otras cosas se convirtió en algo natural para algunos padres”, aseguró.
La responsabilidad de Claudia y la constante demostración del trabajo por amor a los chicos provocaron en algunos dirigentes de Gimnasia el deseo de tentarla para que sea parte de la Comisión Directiva. “Me convencieron y empecé a trabajar con las inferiores, infantiles y escuelita, nunca me metí en Primera. Y casi sin darme cuenta me fui comprometiendo más y más, empecé a convocar a los padres de los chicos, a buscar nuevos socios y a tratar de generar ideas para solventar todo lo que hace falta en un club absolutamente amateur”. No dudó en afirmar que en esos tiempos aprendió a ser dirigente de fútbol amateur.
“Los padres colaboran, siempre hay ganas, pero en todos estos años me di cuenta de que tiene que existir un líder, necesitan que alguien los dirija, y en lo personal ese rol me tocó en muchas oportunidades y la verdad que me gusta, pero la gente tiene que acercarse para saber cómo tomar las riendas por si algún día no está ese líder. Pero, también, hay que saber darle un lugar a las personas para que sientan que un día pueden ocupar ese lugar”, “Esto que lo hago de corazón y no tengo nada económico por ganar es lo que hay que contagiar”, aseveró la simpatizante Mens Sana.
Cenas, bingos, rifas, bufets y todo lo que lleva organizar esas actividades salieron a la luz en la extensa charla que Pausa compartió con Claudia. “El sacrificio es enorme, porque casi todos tenemos nuestras obligaciones con el trabajo y con la familia, pero es muy linda la satisfacción de hacer un montón de cosas por los chicos del club”.

Roles y machismo
En sus múltiples funciones dentro de la vida institucional de Gimnasia de Ciudadela, Claudia Rox Díaz ocupó los cargos de secretaria, tesorera, subtesorera y vocal: “Integré cuatro comisiones directivas y estuve hasta octubre del año pasado en el club”. Con respecto a lo que le dejó su paso por el club de Los Pistoleros, dijo que “fue una experiencia muy buena, llena de enseñanzas, trabajar para el rescate de chicos con el tema del fútbol es algo que a mí me llena. Hay otras cosas que van más allá del deporte, esto de luchar por otras personas, golpear puertas en instituciones, en despachos públicos, políticos, pensar ideas para generar recursos, convocar a los padres para contagiarles ganas de crecer; a mí me dejo muchas cosas buenas, pero por sobre todas las cosas la relación con la gente, poder ayudar y sentirme útil para otros”. Y sobre este mismo tema, subrayó que pudo involucrarse en el mundo del fútbol “más allá del ambiente machista que se respira en este deporte”. Sin dudarlo destacó que lo sufrió, “hay gente que te lo hace saber y te dice que sos mujer y no tenes porque meterte en el fútbol”. Siguiendo la línea temática del machismo dentro del fútbol, Claudia recordó que en el armado de una de las listas para presentarse a las elecciones en Gimnasia le propusieron ser candidata a presidente, “primero lo dudé porque todos sabemos la enorme responsabilidad que eso implica, después hubo algunas personas con mucha experiencia en el club que me apoyaban, pero también hubo otros (dentro de la misma lista) que no podían permitir que una mujer sea presidente, y a partir de esa situación decidí no aceptar la candidatura para no confrontar. Siempre busqué la unidad, en estos clubes somos muy pocos como para estar divididos ”. 

Cosmos FC
La historia de Claudia como dirigente tiene otra etapa cuando decidió dejar Gimnasia porque había sentido que había terminado su ciclo en ese lugar. Muy lejos de abandonar las tareas de la dirigencia, aceptó un desafío mayor en los últimos meses de 2013 y se subió a un proyecto que se llama Cosmos Fútbol Club.  
De la mano de Leandro Birolo, quien fuera el coordinador de Gimnasia en las escuelitas de fútbol y una de las personas más importantes de las inferiores, se fundó en 2010 el Cosmos. La historia contará que primero se armó la estructura de las divisiones inferiores y que en 2013 participó por primera vez en la Liga Santafesina con la Primera División y la Reserva en la categoría de ascenso, con tan buen suceso que el equipo de Primera salió campeón y ascendió en el año del debut.
La Primera de Cosmos FC, el último equipo en incorporarse a la Liga Santafesina. Rox Díaz trabaja en el club, que busca su cancha propia.

Claudia, por iniciativa de Birolo, fue una de las personas que figuran en el acta del club como socia fundadora, pero recién el año pasado se cruzó de vereda y hoy, desde su puesto de tesorera, es una gran luchadora en un club que todavía no tiene predio deportivo. Cosmos juega de local en Primera División en la cancha de San Cristóbal y con las divisiones inferiores lo hace en San Martín de Monte Vera, mientras que las prácticas las desarrolla en dos predios ubicados en la zona de la Granja La Esmeralda.
Actualmente Claudia y otros representantes del club están abocados al objetivo más importante que tiene la institución, que es conseguir un terreno para realizar la cancha. Con respecto a este tema dijo que “hay un predio perteneciente a Vialidad Nacional en Facundo Zuviría al 8.000 y otro en Aristóbulo del Valle al 7.000 que nos interesa. Por ahora estamos esperando respuestas, porque ya hicimos las notas correspondientes y nos juntamos con varias personas que nos pueden brindar una ayuda destacada para que lleguemos a buen puerto”.
El club más joven con el que cuenta la Liga Santafesina de Fútbol está albergando cerca de 250 chicos de la zona norte de nuestra ciudad, y además de generar ese vínculo tan importante de los chicos con el deporte, Cosmos tiene la particularidad de generar un claro sentido de pertenencia a partir de una relación directa entre los jugadores de Primera División y los pequeños que juegan en las inferiores. El vínculo entre ambas partes se lleva adelante porque los directores técnicos de las inferiores son los jugadores de Primera, “es muy lindo ver como los chicos van el sábado para mirar el partido de Primera donde juegan sus técnicos”.     
Y la charla terminó, ya era hora de encender el lavarropas y meter todas las camisetas del Cosmos que esperaban adentro de una gran bolsa negra. De eso también trata ser dirigente en el fútbol amateur.

La tribuna, un patrimonio
Claudia Rox Díaz fue la dirigente de Atlético Gimnasia y Esgrima de Ciudadela que más lucho para que la histórica tribuna de cemento fuera declarada en 2012 por el Concejo Deliberante de interés Histórico-Artístico y parte del Patrimonio Cultural de la ciudad. Dicha declaración se estableció en el marco de la Ordenanza Nº 10.115. La obra arquitectónica fue construida en el año 1931 y fue una de las primeras de ese tamaño en los estadios del fútbol argentino.

Publicada en Pausa #132, miércoles 23 de abril de 2014
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